Glinda, también conocida como la Bruja Buena del Sur (así como Bruja buena del Norte en el film de 1939), es un personaje ficticio creado por L. Frank Baum en sus novelas ambientadas en el mundo de Oz. Aparece por primera vez en la novela clásica para niños de Baum, El maravilloso mago de Oz (1900), y es la bruja más poderosa de la Tierra de Oz, gobernante del País de los Quadling, al sur de la Ciudad de Esmeralda, y protectora de la Princesa Ozma.
Literatura L. Frank Baum La novela para niños de Baum, publicada en el año 1900, El maravilloso mago de Oz se refiere a Glinda como la Bruja buena del Sur; y no aparece en la novela hasta un momento bastante avanzado de su desarrollo. Después de la huida del Mago en su globo, el León Cobarde, el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata, Dorothy y Toto viajan en dirección sur hacia la tierra de los Quadlings para pedir consejo a Glinda.Baum, L. Frank, Wonderful Wizard of Oz (1900), Ch. 18 En la bien conocida versión de película de 1939, Glinda es un personaje compuesto formado por el propio personaje de Glinda y el de la bruja del Norte. En los libros posteriores se la llama «hechicera» más que «bruja», aunque en los escritos de Baum se deja claro que él no ve a las brujas como inherentemente malvadas o en connivencia con el diablo.Michael O. Riley, Oz and Beyond: The Fantasy World of L. Frank Baum, p 104,
En los libros, Glinda se describe como una mujer joven, bonita, con largo cabello rojo y ojos azules, y que luce un vestido de blanco puro. Es mucho más anciana de lo que su aspecto sugiere, pero «sabe cómo hacer para mantenerse joven a pesar de los muchos años que ha vivido» tal como cuenta el Soldado con bigotes verdes en El maravilloso mago de Oz. Ha gobernado el País de los Quadlings desde que derrotó a la Bruja mala del Sur, en los tiempos en los que el abuelo de Ozma era el rey de Oz.
Glinda juega un papel muy activo en la búsqueda y restauración de la Princesa Ozma, la heredera legítima al trono de Oz, cuya búsqueda tiene lugar en el segundo libro, La maravillosa tierra de Oz, a pesar de que Glinda ha estado buscando a Ozma desde que la princesa desapareció siendo un bebé. Bien pudiera ser que no derrocase a las malvadas brujas del Este y el Oeste, a pesar de ser más poderosa que ellas, porque quería primero ver todo Oz unificado bajo su legítima gobernante, Ozma. Después del ascenso al trono de Ozma, Glinda continúa ayudando a la Princesa de Oz a dar forma al futuro de la Tierra de Oz como un todo, no limitando la aplicación de sus poderes a la salvaguarda del Reino de los Quadling en el sur; fiel a sus principios, Glinda no interfiere en asuntos de estado a menos que Ozma busque su consejo o ayuda específicamente.
Además de su vasto conocimiento sobre magia, Glinda emplea en su taller diversas herramientas, amuletos, e instrumentos. En el libro La Ciudad Esmeralda de Oz se revela que Glinda posee un Gran Libro de Registros que le permite hacer un seguimiento de todo lo que ocurre en el mundo en el instante en que ocurre. Al comienzo del libro El camino a Oz entrena al, en un principio, falso mago en los principios de la magia; y acaba convirtiéndose en un formidable experto, pero reconoce que ella es aún más poderosa.
Glinda vive en un palacio cerca la frontera sur del País de los Quadling, atendida por cincuenta hermosas doncellas de cada país de Oz. También posee un gran ejército de mujeres soldado, con el que amenaza al ejército rebelde del General Jinjur, que había conquistado la Ciudad de Esmeralda en La maravillosa tierra de Oz. Los hombres no representan papeles destacados en la corte de Glinda.Baum, L. Frank, The Scarecrow of Oz (1915), Ch. 13
Glinda protege con celo los asuntos relacionados con el Sur. Crea comunidades valladas y cerradas para los conejos de Bunnybury y las mariquitinas de Miss Cuttenclip, mostrando un interés personal no solo por las preocupaciones de los humanoides quadlings, sino también por los demás habitantes de su jurisdicción.
En La Ciudad Esmeralda de Oz, cuando Ozma va a consultar a Glinda sobre la seguridad de los ciudadanos ozianos, la hechicera aísla todo Oz del Gran Mundo Exterior, haciendo Oz invisible a los ojos de los mortales que lo sobrevuelen en aviones u otro tipo de naves. Sin embargo, a diferencia de Ozma, Glinda está dispuesta a ignorar las luchas y la opresión en los rincones remotos de Oz como en Jinxland o en el territorio de Skeezer, siempre y cuando no amenacen a la Ciudad Esmeralda o a inocentes forasteros. Los lectores se quedan con la sensación de que Glinda ha llegado a través de su experiencia a la conclusión de que no existe una cura mágica para todo, y que ciertas cosas no se pueden cambiar o quizá que no se deban cambiar para bien o para mal.
Uno de los momentos más oscuros de Glinda fue su creación de la Fuente Prohibida con las Aguas del Olvido, en el centro de Oz, aguas que redimieron a un antiguo Rey de Oz, excepcionalmente cruel. Esto sucedió «hace muchos siglos» según Ozma (nuevamente aludiendo a la edad avanzada de Glinda), y es esta fuente la que salva a Oz del invasor Rey Nomo y sus aliados en La Ciudad Esmeralda de Oz, al hacer que se olviden de sus nefastas intenciones. Glinda claramente construyó la fuente en un punto en la historia en que la Tierra de Oz se había unificado bajo uno de los miembros de la familia real de Oz, aunque fue un rey tiránico en este incidente aislado, y así ella pudo intervenir de una forma en que no pudo hacerlo cuando el país se dividió entre el Mago y las Brujas malvadas de Oriente y Occidente, antes de la llegada de Dorothy.
Lo más intrigante es que, en La Ciudad Esmeralda de Oz, cuando el Rey Nomo considera invadir Oz, su secuaz, el General Guph, le dice que el castillo de Glinda la Buena, se encuentra «al norte de la Ciudad Esmeralda», cuando ya se había señalado que Glinda gobierna el Sur. Guph puede haber confundido los hechos, ya que ninguno de los Nomos había estado en Oz en ese momento, pero presagia la representación de Glinda como la Bruja Buena del Norte en lugar del Sur en la película de la MGM de 1939 (que es la versión más conocida de Oz hasta la fecha).
El general Guph también le dice al Rey Nomo que Glinda «manda en los espíritus del aire». Como se mencionó anteriormente, él no es experto en Oz, pero esta declaración hecha por Guph una vez más prefigura una versión cinematográfica mucho más tardía de Glinda: en la versión cinematográfica del musical de Broadway The Wiz en el que Glinda (interpretado por Lena Horne) es la responsable del tornado que lleva la casa de Dorothy a Oz y pone en movimiento todos los acontecimientos posteriores.
De todos los personajes que pertenecen al Oz de L. Frank Baum, Glinda es la más enigmática. A pesar de que se la llama «Glinda, la Buena», no es una caricatura unidimensional cuyo único propósito es encarnar y generar todo lo que genéricamente se considera «bueno», como ya se ha indicado.
Finalmente se convierte en el baluarte de lo adulto en los libros de Oz, porque nunca se distrae ni se deja influir, y siempre mantiene una firmeza absoluta, algo que no se puede decir de los otros personajes adultos de la serie como el Mago, el Hombre desgreñado o incluso la Bruja buena del Norte. Todos ellos carecen de la sabiduría y resolución de Glinda.
En el último libro de Baum, Glinda de Oz, nos enteramos de que Glinda reside en un castillo con cien de las mujeres más hermosas de Oz a su entera disposición.
En la serie Magic Land de Alexandr Volkov, la bruja se llama Stella y aparece muy raramente. Sin embargo, el autor y los personajes se refieren a ella a menudo y siempre ofrece ayuda o refugio a las personas durante los tiempos difíciles. Se la describe como una belleza eternamente joven de cabello dorado con un vestido rosa. Gobierna el País Rosa que está habitado por la tribu de Chatterboxes. Y parece ser buena amiga de los Monos alados desde que los liberó.
En la novela de Philip José Farmer A Barnstormer in Oz, a Glinda se la retrata como una mujer joven y lo suficientemente hermosa como para atraer al protagonista. Pero el interés no es mutuo.
Wicked: Memorias de una bruja mala (novela) En la novela revisionista de Gregory Maguire de 1995 Wicked: Memorias de una bruja mala, inicialmente se la llama «Galinda», y (a través de su madre) desciende del noble clan de los Arduennas de la altiplanicie. Su personaje protagoniza la primera mitad de la novela, pero desaparece durante la mayor parte de la segunda mitad, en comparación con su versión musical.
Aunque originalmente esnob y superficial, también es lo suficientemente inteligente como para que la acepten en el Crage Hall de la Universidad de Shiz, donde comparte habitación con Elphaba. Después de un largo período de odio mutuo, las dos chicas se hicieron con el tiempo amigas íntimas.
Galinda elimina la primera 'a' de su nombre en mitad de la historia, en homenaje al Doctor Dillamond, una Cabra martirizada que enseña a Shiz (Dillamond cometía repetidamente el error de llamarla «Glinda» en lugar de «Galinda» durante el viaje que compartieron en un carruaje, antes de su llegada a la Universidad). La muerte de la Cabra también motiva a Glinda a revisar su vida, y se dedica a estudiar magia, disciplina en la que demuestra ser bastante hábil.
En la segunda mitad de la novela se dice que se había casado con Sir Chuffrey y que no tienen hijos. Al principio no le gusta la hermana de Elphaba, Nessarose (que luego se convertirá en la Malvada Bruja del Este), pero se aficiona a ella después de que Elphaba abandone a Shiz y encante los zapatos plateados que permiten a Nessarose caminar sin ayuda.
Como en los libros originales de Oz, se la reverencia como poderosa hechicera. Maguire sigue la película de 1939 al hacer que Glinda se convierta finalmente en la Bruja del Norte, no en la del Sur. Glinda también aparece en Hijo de Bruja, la secuela de Wicked, escrita por Maguire, en la que Glinda se presenta como viuda de Sir Chuffrey.
Películas y cultura popular Película de 1939 miniaturadeimagen|Dorothy (Judy Garland, a la derecha) con Glinda, la Bruja buena del Norte (Billie Burke) en El mago de Oz, 1939. En la versión cinematográfica de 1939 de El mago de Oz, Glinda es la Bruja buena del Norte. En la película la interpreta Billie Burke. Glinda realiza las funciones no solo de la Bruja buena del Norte y de la Bruja del Sur de la novela, sino también de la Reina de los ratones de campo, al ser la que da la bienvenida a Dorothy a Oz, la envía «a ver al Mago» y orquesta su rescate del mortal campo de amapolas además de revelarle el secreto para volver a casa. Al igual que la Tía Em y el Tío Henry no tienen contrapartes en Oz, Glinda no tiene contraparte con tono sepia en Kansas.
The Fairylogue and Radio-Plays (1908) En The Fairylogue and Radio-Plays, a Glinda la interpreta Evelyn Judson. La interpretó Olive Cox en la versión de 1910 de El maravilloso mago de Oz. En esta última, aparece en una escena en la que agranda a Totó para que proteja mejor a Dorothy.
La maravillosa tierra de Oz (1969)