Las decimosegundas elecciones federales de Malasia, decimoterceras desde el establecimiento del Consejo Legislativo Federal, y undécimas desde la unificación del país, se anunciaron en enero de 2008 y se realizaron el 8 de marzo de ese mismo año para renovar los 222 escaños del Dewan Rakyat y las Asambleas Legislativas Federales. El oficialista Barisan Nasional (Frente Nacional) obtuvo una estrecha victoria con el 51.39% de los votos. Por otro lado, los tres principales partidos de la oposición (el Partido de Acción Democrática, el Partido de la Justicia Popular, y el Partido Islámico de Malasia) se unieron en una coalición electoral de centroizquierda, el Pakatan Rakyat (Pacto Popular), que obtuvo el 47.79% de los votos, el mejor resultado para la oposición hasta entonces. Los otros partidos y las candidaturas independientes se quedaron con solo 0.82% de los votos, siendo la elección más polarizada de la historia de Malasia.

A diferencia de las anteriores elecciones, en las que el Barisan Nasional había obtenido más del 90% de los escaños, en esta ocasión solo consiguió 140 (63%), siendo la primera elección desde 1969 en la que la alianza gobernante perdía la mayoría calificada de dos tercios, requerida para realizar enmiendas a la constitución federal. El Pakatan Rakyat se quedó con las 82 bancas restantes, sin que ningún otro partido o coalición obtuviera escaños. El resultado continuaba siendo algo desproporcionado, con el oficialismo sobrepasando a la oposición por 58 escaños, sin que su diferencia de porcentaje de votos superara el 4% de los sufragios. Con esta mayoría, atribuida por la oposición al gerrymandering, el entonces primer ministro Abdullah Ahmad Badawi fue reelegido para un tercer mandato.

En el plano estatal, se renovaron todas las Asambleas Legislativas Estatales excepto la de Sarawak, donde las elecciones ya habían tenido lugar en 2006. La oposición obtuvo un histórico resultado al lograr la mayoría en cinco de las doce legislaturas estatales en juego (Kelantan, Selangor, Penang, Kedah, y Perak) arrebatando al Barisan Nasional casi la mitad de las gobernaciones, cuando hasta entonces el oficialismo gobernaba todos los estados menos Kelantan.

Estos comicios marcaron el primer desafío electoral para el Barisan Nasional en toda su historia, y se consideran el comienzo del declive de la coalición, que perdería el gobierno en 2018. Aunque pudo ser reelegido con facilidad dada su mayoría absoluta, Badawi anunció su dimisión como líder de la Organización Nacional de los Malayos Unidos (principal partido del Barisan Nasional) el 10 de junio, ante la pérdida de la mayoría de dos tercios y lo que consideraba una "derrota electoral" en la práctica. La renuncia de Badawi, sin embargo, no se efectuó hasta el 26 de marzo de 2009. Tras la elección de Najib Razak para ocupar el liderazgo del partido en a finales de ese año, Badawi abandonó definitivamente el cargo de primer ministro, entregando el gobierno a Razak el 3 de abril de 2009.

Antecedentes El 11.º Parlamento de Malasia fue disuelto el 13 de febrero de 2008 por el Yang di-Pertuan Agong (jefe de Estado) por recomendación del primer ministro Abdullah Ahmad Badawi, convocándose a elecciones generales para un período no mayor a sesenta días. Entre el 13 de febrero y el 13 de abril. El anuncio de la disolución se realizó un día después de que el Badawi negara públicamente que el Parlamento sería disuelto el 13 de febrero.

Las especulaciones sobre la fecha exacta de la votación eran abundantes, ya que los analistas políticos esperaban que se realizaran elecciones después del Año Nuevo chino el 7 de febrero y durante las vacaciones escolares de una semana del 7 al 16 de marzo, ya que las escuelas estarían disponibles para su uso como centros de votación. Los analistas políticos vieron las elecciones de marzo como un intento del primer ministro de obtener un nuevo mandato antes de que se diera una desaceleración en las economías global y malaya, provocada por la Gran Recesión, y una estratagema para impedir que el líder de la oposición, Anwar Ibrahim, se presentara como candidato, ya que su prohibición de participar en la política vencía el 14 de abril.

El 14 de febrero, la Comisión Electoral anunció que las nominaciones de candidatos se realizarían el 24 de febrero, y las elecciones generales se celebrarían el 8 de marzo, permitiendo trece días de campaña. Anwar Ibrahim posteriormente criticó al primer ministro por la elección de la fecha, calificando la movida como un "truco sucio", y una señal de que "el primer ministro Abdullah [...] está haciendo de esto algo personal". Existían expectativas de que un miembro del Parlamento del partido de Anwar, el Partido de la Justicia Popular, renunciara después de esa fecha para allanar el camino a elecciones parciales, en las cuales Anwar podría competir para regresar al parlamento. En el momento en que estas afirmaciones se realizaron no estaban respaldadas, sin embargo, las expectativas se cumplieron cuando la esposa de Anwar, la líder del Pacto Popular Wan Azizah Wan Ismail, renunció a su escaño.

Opinión pública previa a las elecciones thumb|left|230px|La manifestación del BERISH exigiendo elecciones libres en 2007 fue la protesta pública más grande de Malasia desde 1998. El Centro Merdeka realizó una encuesta a principios de 2008 para medir la opinión pública y el resultado se publicó poco después. Hubo una serie de cuestiones planteadas por varias partes en el período previo a las elecciones, como justificación de la opinión pública sobre el gobierno. Entre los temas se encuentran la inflación, la escasez de bienes, los subsidios a los combustibles, el aumento del crimen, la represión política, mala administración, corrupción, y la demanda de elecciones libres y justas por parte de un grupo de ONG y partidos políticos bajo la Coalición para Elecciones Libres y Justas (BERSIH). Otro problema era la desigualdad racial, resaltada por la organización de derechos indos HINDRAF, con varios de sus miembros detenidos por la Ley de Seguridad Interna, el caso relacionado con la Real Comisión de Investigación sobre el videoclip de Lingam y la elegibilidad del ex vice primer ministro, Anwar Ibrahim, que había sido liberado de prisión el 2 de septiembre de 2004 pero que tenía prohibido participar en política hasta el 14 de abril de 2008.

La ira entre los indígenas étnicos con respecto a cuestiones tales como las restricciones al empleo, la educación, la libertad de religión, la falta de derechos y un sentimiento generalizado de pérdida de dignidad jugaron un papel importante durante las elecciones federales de 2008. Aunque el gobierno reclamaba que las elecciones eran justas, la oposición resaltó la manipulación de distritos y destacó casos de fraude electoral generalizado y compra de votos. Las acusaciones, sumado a las protestas recientes, sirvieron para mermar severamente la popularidad del Frente Nacional.

Por otro lado, el fuerte rechazo público hacia la figura de Khairy Jamaluddin, yerno de Abdullah y miembro del Parlamento, y el rumor de que era influyente en las políticas del primer ministro, fue considerado un aliciente para las pérdidas electorales del oficialismo.

Campaña y estrategias Oficialismo thumb|260px|Afiches de campaña en Puchong, en el estado de Selangor. El partido gobernante, la Organización Nacional de los Malayos Unidos (UMNO) del primer ministro Abdullah Badawi y sus socios en el Frente Nacional organizaron una lista más joven de candidatos con menos vínculos con el ex primer ministro Mahathir Mohamad, el artífice de las políticas de acción afirmativa en las elecciones. Abdullah dijo que necesitaba "uno o dos períodos más" para completar con éxito varios proyectos económicos que comenzó.

El gobierno deseaba tomar nuevamente el control sobre el estado de Kelantan, gobernado por el opositor Partido Islámico Panmalayo desde 1990, prometiendo al pueblo de kelantanense grandes proyectos de desarrollo y empleo. Awang Adek Hussin, encargado de la campaña de la UMNO en Kelantan, dijo que si ganaban las elecciones repararían o construirían quinientas mezquitas, incluida una Gran Mezquita, para atraer a los votantes musulmanes. En Sabah, el Barisan Nasional anunció que utilizaría el mismo sistema de repartición de escaños dentro de la coalición de las anteriores elecciones: la UMNO competiría por 13 escaños, el Parti Besartu Sabah por cuatro, la UPKO por cuatro, el Partido Progresista de Sabah en dos, el Parti Besartu Rakyat Sabah en uno y el Partido Liberal Democrático en uno. El mismo sistema se utiliza en las elecciones nacionales.

El Barisan Nasional lanzó una importante campaña publicitaria con un eslogan que prometía "seguridad, paz, prosperidad" en anuncios destacados en los periódicos y la televisión.

Oposición thumb|left|230px|Impedido de participar en las elecciones, Anwar Ibrahim (centro) fue suplantado por su mujer, Wan Azizah (derecha), como líder de la coalición opositora durante de los comicios. Los principales partidos de oposición malayos, que son el Partido de la Justicia Popular (PKR), el Partido de Acción Democrática (DAP) y el Partido Islámico Panmalayo (PAS), planearon negarle a la coalición gobernante una mayoría de dos tercios en el Parlamento en un intento por aflojar el poder del gobierno luego de cinco décadas gobernando, como se refleja en sus manifiestos. Los tres partidos destacaron la creciente tasa de criminalidad de Malasia, la fuerte inflación, y la corrupción gubernamental a lo largo de la campaña electoral. Extraoficialmente, cinco partidos de la oposición (el PKR, el DAP, el PAS, el Partido Socialista de Malasia o PSM y la Organización Nacional Unida de Pasok Nunukragang o PASOK) se habían aliado en una nueva coalición, el Pakatan Rakyat (que se traduciría como Pacto Popular). Aunque ya habían existido distintas coaliciones opositoras en Malasia desde la década de 1990, siendo la última el Barisan Alternatif, este nuevo "pacto" establecía por primera vez una campaña opositora unificada con un plan de gobierno definido que no buscaba únicamente centrarse en su rechazo al gobierno del Frente Nacional, sino en proporcionar al electorado una auténtica alternativa al mismo.

Parte de la campaña opositora tuvo lugar en el ciberespacio y los nuevos medios, utilizando nuevas tecnologías como blogs, SMS y YouTube. Esto se debió a que los principales periódicos y estaciones de televisión, que son en gran parte propiedad de los partidos de la coalición gubernamental, solo mencionaban la oposición de paso. El 2 de marzo, el presidente del PAS, Abdul Hadi Awang, desafió a Abdullah Badawi a celebrar un debate televisivo similar a los de los candidatos presidenciales estadounidenses. Sin embargo, los líderes del gobierno declararon que no había lugar para tales debates en Malasia, alegando que el enfoque debería estar en debatir con los candidatos locales sobre los problemas locales que los afectan. Como respuesta a este rechazo, la oposición personalizó la campaña negativa contra el gobierno, centrándola en Badawi, a quien describieron como un líder pobre que "se dormía en el trabajo". Mencionaron que, como resultado de su débil liderazgo, el crimen, la corrupción y las tensiones raciales y religiosas habían aumentado drásticamente en el país. A partir del 4 de marzo, las campañas en las elecciones generales de Malasia tomaron un tono personal cuando los rivales lanzaron acusaciones de nepotismo, hipocresía, lenguaje grosero y tácticas sexistas. También se sugirió que Abdullah está preparando a su yerno Khairy Jamaluddin, que tenía una muy mala imagen pública, como el futuro líder de Malasia.