miniaturadeimagen|Imagen microcoscópica de Trypanosoma cruzi, el parásito que causa la enfermedad de Chagas, en muestra de sangre. Las enfermedades tropicales desatendidas (a menudo designadas por sus siglas en inglés NTD (Neglected tropical diseases), o en español, ETD) son un grupo de diversas enfermedades tropicales frecuentes en el seno de las poblaciones de bajos ingresos en regiones en desarrollo de África, Asia y América. Están causadas por varios patógenos entre los que destacan los parásitos helmintos o los protozoos, pero igualmente los virus y las bacterias. En el África subsahariana, el impacto del conjunto de estas patologías es comparable al de la malaria y la tuberculosis. Algunas de estas patologías pueden prevenirse o tratarse por medios accesibles en los países más desarrollados, pero no en las regiones más pobres del globo. En ciertos casos, sin embargo, los tratamientos son relativamente baratos. Por ejemplo, el tratamiento de la esquistosomiasis costaba 0,20 dólares norteamericanos por niño y año en 2007. No obstante, para el periodo 2010-2017, el coste del control de estas patologías a escala mundial se estima entre 2 y 3 mil millones de dólares.

Estas enfermedades son puestas a menudo en contraste con las tres grandes plagas mundiales, que son la infección por el VIH (sida), la tuberculosis y el paludismo (malaria), las cuales se benefician de numerosos fondos para su investigación y tratamiento. Sin embargo, las enfermedades tropicales desatendidas constituyen las comorbilidades frecuentes de estas tres infecciones. No obstante, por parte de ciertas compañías farmacéuticas se producen de manera esporádica donativos de los medicamentos necesarios, y políticas para administrarlos masivamente han sido eficaces en varios países.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha priorizado 17 NTD. Estas enfermedades están consideradas como endémicas en 149 países y afectan a más de mil millones de personas, de las cuales más de la mitad son niños. Aunque el peso económico de estas patologías sobre las economías en desarrollo es difícil de cuantificar, se estima en varios miles de millones de dólares cada año. Han provocado 142 000 muertes en 2013, cifra que supone un descenso respecto a los 204 000 fallecimientos en 1990. De estas 17 patologías, 2 son el objetivo de una próxima erradicación: la dracunculiasis en 2015 y el pian de aquí a 2020. Por otra parte, el objetivo es eliminar otras 4: el tracoma, la enfermedad del sueño, la lepra y la filariosis linfática de aquí a 2020.http://www.dndi.org/http://www.who.int/neglected_diseases/about/en/

A fin de concientizar sobre estas patologías, se ha declarado el 30 de enero como Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas.

Lista de estas enfermedades Existe debate en el seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), y de los expertos en enfermedades infecciosas con relación a las patologías clasificables como enfermedades tropicales desatendidas. Feasey, que investiga la cuestión, enumera 13: ascariasis, la úlcera de Buruli, la enfermedad de Chagas, la dracunculiasis, la anquilostomiasis, la enfermedad del sueño, la leishmaniasis, la lepra, la filariosis linfática, la oncocercosis, la esquistosomiasis (bilharziosis), el tracoma y la tricuriasis. Por su parte, Fenwick reconoce solo 12 NTD «esenciales»: las 13 anteriores menos la anquilostomiasis.

Estas patologías las producen 4 tipos de patógenos: (i) parásitos protozoarios (enfermedad de Chagas, enfermedad del sueño, leishmaniasis); (ii) bacterias (úlcera de Buruli, lepra, tracoma, pian), (iii) los parásitos helmintos o gusanos (cisticercosis/teniasis, dracunculosis, equinocosis, distomatosis, filariosis linfática, oncocercosis, bilharziosis, nemátodos intestinales); y (iv) los virus (dengue, chikunguña, rabia).

La Organización Mundial de la Salud reconoce las 17 patologías descritas a continuación como enfermedades tropicales desatendidas.

Protozoosis

Tripanosomiasis africana miniaturadeimagen|Trypanosoma brucei, el agente de la enfermedad del sueño, sobre un frotis de sangre. La Tripanosomiasis africana es comúnmente llamada «enfermedad del sueño». Actualmente se cuentan menos de 10000 casos. Si no se trata, la enfermedad puede acabar con la muerte de la persona afectada. Es una enfermedad vectorial,name="WorldHealthDay2014" transmitida cuando la persona es picada por la glossina, también llamada mosca tsé-tsé.

Los tratamientos existentes son poco eficaces, sobre todo debido al desarrollo de resistencias por el parásito, y producen numerosos efectos secundarios indeseables potencialmente graves. Los síntomas más frecuentes son fiebre, cefaleas, adenopatías (agrandamiento de los ganglios), una perturbación del ciclo sueño-vigilia, trastornos de la personalidad, decadencia cognitiva y, al final, el coma y la muerte. La enfermedad puede ser diagnosticada a través de un simple análisis serológico (de anticuerpos). En 2015 el número de nuevos casos de enfermedad del sueño se ha reducido a 3000 desde los 37000 de 1999.

Tripanosomiasis americana La tripanosomiasis americana es comúnmente llamada «enfermedad de Chagas» o simplemente «chagas». Se estima en 6-7 millones el número de personas infectadas por el Trypanosoma cruzi, el agente causal de la enfermedad. La morbilidad es superior en los pacientes con un sistema inmune debilitado, en los niños y en las personas mayores, pero es muy baja si se trata preventivamente de un modo eficaz. La enfermedad de Chagas es de evolución lenta, provocando la aparición de síntomas crónicos a lo largo de varios años. Se trata de una enfermedad vectorial ya que una de las vías de transmisión es a través de las heces de un insecto hematófago del género triatoma infectado por Trypanosoma cruzi, que defeca cuando succiona sangre.Luego, el protozoo puede penetrar en el organismo por una herida cutánea, ligada o no a la picadura hematófaga del insecto, o por las mucosas. La infección puede igualmente resultar de la ingesta de líquido o de alimento infectados, o incluso de la inhalación de grandes cantidades de polvo que contienen heces del insecto. Finalmente, se produce una proporción no desdeñable de transmisión vertical durante el embarazo, o incluso por la transfusión de sangre infectada.

De esta forma se puede prevenir la enfermedad de Chagas primeramente por la eliminación de los focos de triatoma en las casas, la mejora de los hábitats, la instalación de mosquiteras, la mejora de la higiene alimentaria, y el testeo, sobre todo de las mujeres en edad fértil y de los donantes de sangre.

Se describen 3 fases en la enfermedad de Chagas. La fase aguda es normalmente asintomática. Los primeros síntomas pueden ser: chagoma (un edema o inflamación de uno de los 2 párpados), adenopatías locales y fiebre, acompañados de otros síntomas variados y dependientes del punto de inoculación. La fase aguda dura entre 15 y 60 días, luego que el T. cruzi ingresa al torrente sanguíneo. Luego, continúa la fase indeterminada o crónica asintomática, que puede durar años o incluso, toda la vida. El 30 % de las personas infectadas desarrolla luego de varios años una fase crónica sintomática que puede manifestarse con síntomas como problemas cardíacos o problemas del tracto digestivo. La infección se puede diagnosticar mediante un análisis de sangre por métodos directos, en los que se observa directamente el parásito T. cruzi, eficiente durante la fase aguda, o métodos serológicos, utilizado en las etapas crónicas, haya o no síntomas. Actualmente las únicas drogas tripanocidas existentes son Benznidazol y Nifurtimox, que tienen alta eficacia en el tratamiento en las fases agudas y en casos pediátricos.

Leishmaniasis miniaturadeimagen|Áreas de incidencia de la leishmaniosis en el mundo. Las 3 formas de leishmaniasis son visceral (Kala azar), cutánea y muco-cutánea. Se estima en 12 millones el número de personas afectadas. Si no se trata, la enfermedad es mortal. Se estima en 20000 el número de fallecimientos anuales. Se trata de una enfermedad vectorial transmitida durante la picadura de las hembras de diferentes especies de flebótomos. Al menos 90 % de las leishmaniosis viscerales están repartidas entre Bangladés, Brasil, Etiopía, India, Sudán y Sudán del Sur. La leishmaniosis cutánea se da en Afganistán, Argelia, Brasil, Colombia, Irán, Pakistán, Perú, Arabia Saudita y Siria. En torno al 90 % de las leishmaniasis cutáneo-mucosas tienen lugar en Bolivia, Brasil y Perú.

El diagnóstico se realiza mediante exploración clínica, análisis de sangre e identificación del parásito en las muestras extraídas del paciente, entre ellas el frotis sanguíneo y la punción de médula ósea. Existen tratamientos, pero son caros, y por tanto relativamente poco accesibles para las poblaciones afectadas. La prevención se basa en evitar la picadura del insecto transmisor. Además, una vacuna se encuentra en fase de desarrollo.

En 2015 se logró erradicar la leishmaniosis visceral en el 82 % de los subdistritos de la India, el 97 % de los subdistritos de Bangladés y el 100 % de los distritos de Nepal.

Infecciones bacterianas

Lepra miniaturadeimagen|Manos deformadas de un leproso en India. En 2012 hubo 232.857 nuevos casos de lepra diagnosticados y en marzo de 2013 se contaban 189.018. Entre 1 y 2 millones de individuos discapacitados o desfigurados debido a una lepra activa o pasada viven en Angola, Brasil, República Centroafricana, República Democrática del Congo, India, Madagascar, Mozambique, Nepal y Tanzania. Efectivamente, si no se trata, la lepra es una enfermedad devastadora causada por una bacteria, Mycobacterium leprae. La transmisión se produce entre individuos por medio de gotitas exhaladas por la boca y la nariz (gotitas de Pflügge). La incubación puede ir de 5 a 20 años. Los síntomas afectan a la piel, los nervios y los ojos, y conducen a una atrofia tisular. La enfermedad es curable si el tratamiento está adaptado y es precoz. Este tratamiento consiste en administrar varios antibióticos. La vacuna BCG posee un cierto efecto preventivo contra la lepra.

Úlcera de Buruli La prevalencia de la úlcera de Buruli es desconocida, pero esta patología se da en África, Asia y Latinoamérica.

La enfermedad está causada por una bacteria, Mycobacterium ulcerans, que primero produce nódulos cutáneos. Después se transforman en úlceras, que pueden sobreinfectarse (ser invadidas por otro organismo patógeno), provocando deformidades responsables de discapacidades. El riesgo de mortalidad es bajo, aunque las sobreinfecciones pueden ser mortales. El tratamiento se basa en cirugía y antibióticos. Cuando es precoz, permite evitar el desarrollo de la mayoría de los síntomas.

Tracoma Se estima en 21,4 millones el número de personas afectadas por tracoma, de las cuales 2,2 millones ven mal y 1,2 millones se han quedado ciegas por esta causa. Esta enfermedad se da en África, Asia, América central y del Sur, Oriente Medio y Australia. La enfermedad alcanza sobre todo a las mujeres y las niñas. A pesar de que el daño a la vista es difícilmente reparable, el riesgo de mortalidad es muy bajo,.

La enfermedad está causada por la bacteria Chlamydia trachomatis, que se disemina por secreciones oculares en las manos, la ropa o incluso las moscas que beben directamente de los ojos. El síntoma consiste en una inflamación de la cara interna de los párpados que provoca su deformación y una puesta en contacto de las pestañas con la córnea que, debido a los arañazos, se vuelve opaca. El tracoma se trata con antibióticos aplicados tópicamente, entre ellos la azitromicina en colirio. La única forma de prevención que se conoce consiste en la higiene personal. Desafortunadamente las repetidas campañas de tratamiento y educación de las poblaciones afectadas parecen haber tenido muy poco efecto.

Pian