miniaturadeimagen|435x435px| El reconocimiento internacional del Estado de Palestina ha sido el principal objetivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) desde que la Declaración de independencia de Palestina proclamase el establecimiento del Estado de Palestina el 15 de noviembre de 1988 en Argel (Argelia) en una sesión extraordinaria del Consejo Nacional Palestino en el exilio.
La declaración de independencia fue rápidamente reconocida por una serie de países y, para finales de dicho año, más de 80 países reconocían al Estado de Palestina. Como parte de un intento por resolver el actual conflicto israelí-palestino, los Acuerdos de Oslo firmados entre Israel y la OLP en septiembre de 1993 establecieron la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como una especie de administración interina de autogobierno en los territorios palestinos. Israel no reconoce a Palestina como un Estado y mantiene el control militar de facto en todos sus territorios.
miniaturadeimagen|435x435px|En azul, países que mantienen relaciones diplomáticas con el Estado de Palestina o con la OLP.
El 29 de noviembre de 2012, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que cambiaba el estatus de Palestina de «entidad» a «estado observador no miembro» tras una votación de 138 votos a favor y 9 en contra, con 41 abstenciones.
A 23 de septiembre de 2025, 155 de los 193 Estados miembros de pleno derecho de las Naciones Unidas (algo más del 80 %) reconocen al Estado de Palestina, incluidos cuatro de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Por otra parte, países como Andorra, Bélgica o Italia han supeditado su reconocimiento futuro al cumplimiento de una serie de condiciones. Además, la Santa Sede, que como Palestina, es un Estado observador de la ONU, también la ha reconocido. Finalmente, la República Árabe Saharaui Democrática, Estado no miembro de la ONU también ha reconocido a Palestina. Muchos de los países que no reconocen al Estado de Palestina sí reconocen, no obstante, a la OLP como «representante del pueblo palestino».
Una serie de países entre los que se incluye Israel no reconocen a Palestina, adoptando como postura la idea de que dicho Estado solo puede ser establecido mediante negociaciones directas entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina. Los principales obstáculos para un acuerdo definitivo son la delimitación de fronteras definitivas, la seguridad de ambos Estados, el acceso al agua, el estatus de Jerusalén junto con el libre acceso a los lugares sagrados, la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este y el derecho de retorno de los refugiados palestinos que fueron expulsados o huyeron de sus hogares durante la guerra árabe-israelí de 1948.
Contexto miniaturadeimagen|264x264px|Yasser Arafat en la octava cumbre del Movimiento de Países No Alineados (Harare, Zimbabue; 1986).
El 22 de noviembre de 1974, la resolución 3236 de la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, independencia y soberanía en la tierra de Palestina. También reconoció a la OLP como único representante legítimo del pueblo palestino, y acordó su estatus de observador en las Naciones Unidas. En 1988, las Naciones Unidas adoptaron la designación de “Palestina” para denominar a la OLP en reconocimiento a la declaración de independencia palestina, aunque a día de hoy el Estado proclamado todavía no tiene un estatus formal dentro del sistema.
Días o semanas después de la declaración de 1988, el Estado de Palestina había sido reconocido por muchos países en vías de desarrollo en África y Asia que habían conseguido emanciparse en las décadas anteriores de la colonización europea, así como por países del bloque comunista y estados no alineados. Por el contrario, los Estados Unidos utilizaban por aquella época un paquete de medidas encabezado por su Ley de Ayuda en el Extranjero (Foreign Assistance Act) con el fin de desalentar el reconocimiento de Palestina por parte de otros países y organizaciones internacionales.Sabasteanski, Anna (2005). Patterns of Global Terrorism 1985–2005: U.S. Department of State Reports with Supplementary Documents and Statistics. Berkshire. p. 47. ISBN 0-9743091-3-3. Aunque estas medidas lograron sus objetivos en muchos casos, la Liga Árabe (LA) y la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) publicaron inmediatamente sendos comunicados de reconocimiento, apoyo y solidaridad con Palestina, que fue aceptada como Estado miembro en ambas organizaciones.
En febrero de 1989, el representante de la OLP declaró ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que su país contaba ya con el reconocimiento de 94 Estados. A partir de ese momento, Palestina pasó a solicitar su ingreso con categoría de Estado en diversas agencias de las Naciones Unidas, pero sus esfuerzos se vieron frustrados por la amenaza de EE. UU. de retirar la financiación de cualquier organización que admitiese a Palestina.Quigley, John (1990). Palestine and Israel: A Challenge to Justice. Duke University Press. p. 231. Por ejemplo, en abril de ese mismo año, la OLP solicitó el ingreso de Palestina como Estado miembro de la Organización Mundial de la Salud, una solicitud que no fue aceptada después de que EE. UU. informara a la organización de que le retiraría los fondos si Palestina acababa siendo admitida.Quigley, John (2009). "The Palestine Declaration to the International Criminal Court: The Statehood Issue" (PDF). Rutgers Law Record. Newark: Rutgers School of Law. En mayo, un grupo de Estados miembros de la OCI enviaron a la UNESCO una solicitud de ingreso en nombre de Palestina y listaron un total de 91 Estados que habían reconocido al Estado de Palestina por entonces.
En junio de 1989, la OLP envió al gobierno de Suiza una carta de solicitud de ingreso para las Convenciones de Ginebra de 1949. Sin embargo, Suiza, como Estado depositario, determinó que dado que la cuestión del Estado de Palestina no se había acordado de una manera definitiva en la comunidad internacional, se veía incapaz de determinar si las cartas constituían un instrumento de acceso válido.
miniaturadeimagen|274x274px|La presidenta argentina Cristina Fernández defiende ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el derecho de Palestina de ser considerado miembro de pleno derecho de la ONU (2011).
Por este motivo, en noviembre de 1989, la Liga Árabe propuso una resolución en la Asamblea General de las Naciones Unidas a fin de reconocer formalmente a la OLP como el gobierno de un Estado palestino independiente. El borrador, sin embargo, fue abandonado cuando los EE. UU. volvieron a amenazar con cortar su financiación de las Naciones Unidas si la votación seguía adelante. Los Estados árabes llegaron a un acuerdo para detener la resolución, pero exigieron a los EE. UU. que prometiesen que no volverían a amenazar a las Naciones Unidas con sanciones financieras nunca más.
De entre las primeras declaraciones de reconocimiento del Estado de Palestina, algunas fueron enunciadas de una manera ambigua. Por otro lado, las dudas de otros países no significaban necesariamente que no considerasen a Palestina como un Estado. Esto ha podido provocar un cierto grado de confusión con respecto al número de Estados que reconocen oficialmente al Estado declarado en 1988. Las cifras citadas son, a menudo, contradictorias, si bien es frecuente hablar de más de 130 países. En julio de 2011, en una entrevista con el diario israelí Haaretz, el embajador palestino ante las Naciones Unidas Riad Mansur afirmó que 122 Estados habían formalizado su reconocimiento hasta aquel momento. A finales de dicho mes, la OLP publicó un informe sobre por qué los gobiernos del mundo deberían reconocer al Estado de Palestina y enumeró los 122 países que ya lo habían hecho. Para septiembre de 2011, Mansur declaró que la cifra había llegado a 139.
Postura israelí miniaturadeimagen|Isaac Rabin y Yasir Arafat, junto con Bill Clinton, en la Casa Blanca (1993). Entre el final de la guerra de los Seis Días en 1967 y los Acuerdos de Oslo en 1993, ningún gobierno israelí propuso la creación de un Estado palestino. Incluso después de la creación de la Autoridad Nacional Palestina en 1994, la mayoría de políticos israelíes se oponían a la idea. Durante su primer gobierno (1996-1999), Benjamín Netanyahu llegó hasta el punto de acusar a los dos gobiernos previos, encabezados por Isaac Rabin y Shimon Peres respectivamente, de hacer más factible lo que él calificó del «peligro» de un Estado palestino, y declaró que el principal objetivo de sus políticas sería asegurarse de que la Autoridad Nacional Palestina no evolucionaba más allá de una mera autonomía.
En noviembre de 2001, Ariel Sharón fue el primer líder de un gobierno israelí en proclamar que un Estado palestino era la solución al conflicto y que la creación de dicho Estado era el objetivo de su administración. El gobierno de Ehud Ólmert mantuvo el mismo objetivo. Tras la inauguración de un nuevo gobierno liderado por Netanyahu en 2009, la postura israelí dio de nuevo un giro de 180 grados, con su primer ministro declarando que un Estado palestino suponía un peligro real para Israel. Sin embargo, la postura del gobierno volvió a cambiar bajo la presión de la administración Obama: el 14 de junio de 2009, Netanyahu habló por primera vez de un Estado palestino desmilitarizado y reducido territorialmente. Esta postura tuvo que afrontar algunas críticas por la falta de concreción en cuanto a los territorios que pertenecerían al futuro Estado de Palestina.
Por lo general, los gobiernos israelíes aceptan ya la idea de que habrá de establecerse un Estado palestino, pero alegan cuestiones de seguridad para rechazar las fronteras de 1967 como obligatorias o como base para las negociaciones de una frontera definitiva. Los expertos militares israelíes argumentan que dichas fronteras son estratégicamente indefensibles. También se oponen al plan palestino de obtener un reconocimiento de Estado mediante una votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas, ya que afirman que esta política no hace honor a los Acuerdos de Oslo, en los que ambos bandos aceptaron no realizar movimientos unilaterales.
Palestina en las Naciones Unidas miniaturadeimagen|320x320px|Estados miembros de la UNESCO. Palestina fue admitida como Estado miembro de esta organización el 23 de noviembre de 2011. El 14 de octubre de 1974, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) fue reconocida por la Asamblea General de las Naciones Unidas como representante del pueblo palestino y se le concedió el derecho de participar en las deliberaciones de la Asamblea General en las sesiones plenarias que debatiesen la cuestión palestina.
Un mes más tarde, el 22 de noviembre, la OLP obtuvo el estatus de “no-estado observador”, lo que le permitía participar en todas las sesiones de la Asamblea General, así como en otras plataformas de la ONU.
El 15 de diciembre de 1988, la resolución 43/177 de la Asamblea General de las Naciones Unidas “reconoció” la Declaración de Independencia de Palestina proclamada un mes antes y reemplazó el título de “Organización para la Liberación de Palestina” por simplemente “Palestina” en todo el sistema organizativo de las Naciones Unidas.
El 29 de noviembre de 2012, la ONU concedió a Palestina la categoría de “estado no miembro observador” en la resolución 67/19 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dándole implícitamente reconocimiento de Estado.
El 17 de diciembre de 2012, el Jefe de Protocolo de la ONU Yeocheol Yoon decidió que “la denominación Estado de Palestina será utilizada por la Secretaría en todos los documentos oficiales de las Naciones Unidas”.
Solicitud de ingreso como Estado miembro de la ONU (2011) miniaturadeimagen|263x263px|El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reconoció oficialmente al Estado de Palestina en diciembre de 2010.