thumb|Bandera utilizada por los croatas de Bosnia y Herzegovina. Los croatas de Bosnia y Herzegovina (; plural: ) o croatobosnios, son un pueblo perteneciente al grupo de los eslavos meridionales, en la península balcánica. Aunque su país de origen es Bosnia-Herzegovina, son croatas étnicos que habitan históricamente en el territorio de la actual Bosnia y Herzegovina.

Historia

Al ser el tercer grupo más numeroso por origen étnico en Bosnia y Herzegovina, tras los bosnios musulmanes y los serbios, son en la actualidad una de las etnias constitutivas de la actual Federación de Bosnia y Herzegovina, y por consiguiente, de Bosnia y Herzegovina.

Los croatas de Bosnia y Herzegovina han hecho significativas contribuciones tanto en la antigua Yugoslavia como en la actual cultura de Bosnia y Herzegovina. Su idioma materno es el croata, y muchos de ellos se identifican como católicos, a la vez que existe una minoría que se declara como ateos.

Inicios

Los croatas de Bosnia-Herzegovina son un grupo étnico nativo de este país (según lo considerado por el Alto Tribunal bosnio-herzegovino) y su presencia en el territorio puede datarse hasta el . Los primeros asentamientos croatas estuvieron situados en lo que actualmente es la Croacia moderna y en ciertas regiones de la moderna Bosnia y Herzegovina.

Tras su llegada, asimilaron a los anteriores habitantes de la región, los ilirios y los romanos durante la gran migración de los eslavos. Los croatas adoptarían el cristianismo y posteriormente desarrollaron su propia cultura, artes e instituciones políticas, lo cual culminaría en su propio reino, que consistió de dos principados: la Croacia panónica en el norte y la Croacia dalmática en el sur. La Croacia roja, al sur, fue la tierra de asentamientos menores. Uno de los más importantes eventos de los croatas de Bosnia-Herzegovina en los inicios del Medioevo es el del establecimiento de la primera asamblea croata en 753, en la ciudad de Županjac (actualmente Tomislavgrad).

El segundo suceso que marcaría la historia de los croatas de Bosnia y Herzegovina sería la coronación de Tomislav, primer rey de Croacia, cerca de 925, en los campos de Županjac. Con este acto, los principados croatas de Panonia y de Dalmacia formarían un primer estado croata unificado, el cual incluía Dalmacia y una parte de la actual Bosnia-Herzegovina, Panonia (Eslavonia oriental y Bosnia nororiental) y Savia (Eslavonia occidental). Una característica básica de este período en Croacia fue su aislamiento del resto de sucesos culturales y políticos de Europa, lo que resultó en un pequeño número de movimientos seculares.

Alta y Baja Edad Media En 1102 Croacia se unió al Reino magiar. Tras ello, Bosnia, anterior parte del primer reino de Croacia, se empezaría a desasociar de Croacia. Primero, Bosnia se convertiría en un principado separado bajo Kulin, quien se encaminó a conseguir la solidificación de la autonomía bosnia a expensas de sus más poderosos vecinos. Sin embargo, no fue hasta el cuando conseguiría que Bosnia se convirtiese en un estado formidable. En el mismo siglo, el rey Tvrtko I conquistó parte de Serbia occidental y posteriormente parte del Reino de Croacia, tras derrotar a varios nobles y príncipes croatas y sus vasallos, y apoyando a los húngaros. Por lo tanto, el Reino de Bosnia emergió, pero parte del actual territorio de Bosnia y Herzegovina se mantuvo bajo el Reino de Hungría-Croacia.

En cuanto a la religión, Bosnia estaba más cerca de Croacia que de las tierras habitadas por los ortodoxos en el Oriente, y la diócesis de Bosnia fue luego mencionada en la literatura católica del como de ese credo. Posteriormente, quedó bajo el dominio de la jurisdicción de la archidiócesis de Split, y en el quedó bajo la jurisdicción de la diócesis de Ragusa. Otra conexión que Croacia reclama con la Bosnia católica es que los gobernadores y nobles bosnios usaban siempre el título político de ban, en singular similitud con sus contrapartes croatas. La religión específica en la Bosnia medieval era el bogomilismo y practicaban su rito mediante la Iglesia bosnia, pero algunos de los nobles más destacados en el Medievo eran devotos de esta religión, como en el caso del duque Hrvoje Hrvatinić.

Debido a la carencia de registros históricos de la época en esta región, no hay figuras definidas para citar qué credos eran los practicados y cuáles eran las cifras que componían la distribución religiosa de la Bosnia medieval. Sin embargo, los estudiosos croatas en general sugieren que la mayoría de la población de la Bosnia medieval eran católicos que, según el historiador Zlopaša, estaban compuestos por entre 700 000 y 900 000 respecto a la población total de Bosnia. Se cita a su vez que tan solo 100 000 eran bogomilos y otros 100 000 eran cristianos ortodoxos.

Siglos XV-XIX

thumb|La emigración de los católicos de Bosnia y Herzegovina tras la invasión del Imperio otomano.

Del hasta el los no-musulmanes y los croatas de Bosnia y Herzegovina de la actualidad fueron objeto de la persecución y conversión forzada al islam por parte de los otomanos, lo que les causó muchas bajas y/o la salida masiva de sus connacionales del área.

A mediados del , los turcos iniciarían su invasión a Bosnia. En 1451 tomaron la provincia de Vrhbosna y conquistarían toda Bosnia central en 1463. Herzegovina sería posteriormente conquistada en 1481, mientras que el noreste de Bosnia estaría aún bajo el dominio de Croacia y Hungría hasta 1527, cuando al fin cayó en manos de los turcos otomanos.

Tras la conquista turca, muchos de los bosnios católicos y croatas allí residentes serían forzados a convertirse al islam, y su número se reduciría en algunas áreas después de que muchos huyeran por temor a la conversión y la persecución. La conquista otomana cambiaría de forma radical, lo que se siente aún hoy día. La composición demográfica de Bosnia-Herzegovina, reduciendo el número de católicos, y eliminando al bogomilismo, cuyos miembros aparentemente se convertirían al islam en masas enormes.

Las fronteras actuales de Bosnia y Herzegovina serían trazadas en 1699, con el Tratado de Karlowitz, el cual se firmaría con el fin de establecer la paz entre Austria-Hungría y el Imperio turco. Otro significante evento para los croatas de Bosnia-Herzegovina sería el acuerdo fronterizo establecido entre la República de Ragusa y el Imperio otomano, ya que los raguseos, queriendo salvarse de los croatas, prometieron entregar parte de su territorio en Neum. Además, con ello querían evitar también la invasión de los ejércitos de la República véneta.

La actividad de la Iglesia católica sería fuertemente limitada, ya que los otomanos preferían el cristianismo ortodoxo porque el catolicismo era la fe de Austria, enemiga de los otomanos, mientras que la fe ortodoxa era común en Bosnia-Herzegovina, y por lo tanto, era más aceptable para los otomanos. En los primeros 50 años del mandato otomano, muchos católicos huyeron de Bosnia y Herzegovina. Un gran número de católicos a su vez fue convertido al cristianismo ortodoxo. Los franciscanos fueron los únicos clérigos católicos activos en Bosnia-Herzegovina. Después de la llegada de los otomanos a Bosnia-Herzegovina, quedaban 35 monasterios franciscanos en Bosnia y cuatro en Herzegovina. Algunos de estos monasterios serían destruidos y algunos serían convertidos en mezquitas. En la década de 1680 solamente sobrevivían 10 monasterios franciscanos en Bosnia. La Iglesia católica de Bosnia dividió su administración entre dos diócesis: una sería la diócesis croata de Bosnia, parte de la cual no sería conquistada por los otomanos, y la otra sería la diócesis de Bosna Srebrena.

Entre 1516 y 1524, tendría lugar en Bosnia-Herzegovina una persecución orquestada sistemáticamente a los católicos locales. Asimismo, los turcos forzaron a la población local a la conversión a su fe más que todo. Para este año, los monasterios franciscanos en Kraljeva Sutjeska, Visoko, Fojnica, Kreševo y Konjic, y luego en Mostar fueron su objetivo.

Una de las formas de disgregarlos del área era mediante el jarach, un impuesto que era cobrado a los no-musulmanes —similar al azaque (o diezmo católico) cobrado entre musulmanes y a la contribución hecha por los devotos católicos a sus parroquias— por el derecho a labrar sus tierras. Se cree que durante este tiempo, más de 100 000 croatas serían convertidos al islam. En 1528, los otomanos conquistarían Jajce y Bania Luka. Por consiguiente, destruyeron las líneas de defensa croatas sobre el río Vrbas.

Tras dicha conquista, el territorio de Croacia se redujo a unos 37 000 km². Durante el , el mandato de los otomanos en Bosnia y Herzegovina empezaría a debilitarse, y luego de las guerras napoleónicas su mandato se redujo drásticamente. Por otra parte, el Imperio otomano empezó a declinar demográficamente, y su civilización, su grandeza territorial y otras reservas de fuerzas militares y de expansión cayeron, mientras que el territorio de Austria-Hungría, así como el del resto de naciones europeas, crecieron a su costa.

Siglos

Entre 1815 y 1878 la autoridad de los otomanos en Bosnia y Herzegovina estaba decreciendo de forma notable. Tras la reorganización del ejército del Imperio otomano y la abolición de los jenízaros, la nobleza de Bosnia decidió alzarse bajo el liderazgo de Husein Gradaščević, quien quería incrementar el grado de autonomía para Bosnia y Herzegovina y detener todo intento de reformas sociales futuras. Durante el se ejecutaron varias reformas en orden a incrementar la libertad religiosa, con lo que se allanarían las asperezas entre católicos, cristianos ortodoxos y musulmanes en Bosnia-Herzegovina. Prontamente, la debacle económica sirvió como un detonante para el acogimiento de los ideales y las influencias nacionalistas, provenientes de Europa, entre la élite y nobleza de Bosnia y Herzegovina. Desde que la administración estatal se volviera considerablemente desorganizada, surgió la conciencia de una unidad e identidad nacional. Esta hizo su aparición de forma muy notoria entre la población cristiana, con lo que el Imperio otomano perdió su control efectivo sobre Bosnia y Herzegovina.

El 19 de junio de 1875, los croatas católicos, liderados por el señor Ivan Musić, se rebelaron a causa de los altos impuestos que se cobraban en la Herzegovina occidental. Su objetivo era subordinar a Bosnia al mandato del emperador de Austria, quien era a su vez el rey de Croacia.

Durante la revuelta, los croatobosnios usarían la bandera croata por primera vez, por lo cual los cristianos ortodoxos en Herzegovina oriental se alzaron, lo que llevó al surgimiento de la rebelión herzegovina. Los turcos fueron incapaces de derrotar a los rebeldes, tras lo que Serbia y Montenegro tomaron ventaja de ello y atacaron al débil Imperio otomano en 1876. Luego de estos actos, el Imperio ruso tomó la misma determinación. Los turcos perdieron una tras otra estas guerras en 1878, de modo que regresaron más de 150 000 refugiados que habían huido a Croacia. Tras el Congreso de Berlín llevado a cabo en ese mismo año, el mandato de Bosnia y Herzegovina sería transferido al Imperio austrohúngaro.

Durante el Imperio austrohúngaro