La Ley N° 16.625 de Sindicalización Campesina es una ley chilena promulgada el 26 de abril de 1967, bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva, que consagró el derecho sindical para los trabajadores agrícolas.
Contenidos La ley estableció que la finalidad de las asociaciones sindicales eran: mejorar las condiciones de trabajo, celebrar contratos colectivos de trabajo, representar a los trabajadores campesinos en el ejercicio de sus derechos, por ejemplo, en las negociaciones colectivas, velar por el cumplimiento de las leyes sobre seguridad social y laboral, así como promover la educación gremial, técnica y general de sus asociados.
Entre las funciones más importantes de la ley, estuvo la de generalizar la obligatoriedad del Código del Trabajo para el establecimiento de contratos y de pagos (como mínimo, el 75 % del sueldo debía ser cancelado en efectivo, no en productos o bienes de consumo cotidiano, como era en esos tiempos), las prerrogativas de fuero legal para los dirigentes sindicales, la obligación patronal de llevar registros de obreros y pagos, y la promoción de los derechos a la calidad de vida y de trabajo.
La ley instituyó además que la unidad básica de los sindicatos fuera la comuna, y no el predio como era anteriormente, y el número mínimo de afiliados fue fijado en 100. A su vez, los sindicatos comunales tenían la libertad para formar parte de Federaciones Provinciales, y éstas a su vez de conformar Confederaciones Nacionales.
Junto con normalizar la práctica sindical campesina, esta legislación establecía que cada afiliado debía donar el 2 % de su sueldo al sindicato de base. Por otra parte, el patrón cancelaba otro 2% por afiliado a las instancias de regulación del trabajo, las que repartían la mitad de dicho monto al fomento de la educación y extensión sindical, y la otra mitad a las superestructuras federativas y confederativas en proporción a su representatividad (porcentaje del total de sindicalizados). Toda esta dinámica fomentó el crecimiento de la organización social y política en el campo, agudizando el conflicto nacional, justamente, en uno de sus bastiones tradicionales de la sociedad chilena: la gran propiedad agrícola.
La Ley de Sindicalización Campesina (Ley N° 16.625) fue promulgada el 26 de abril de 1967 bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Esta ley otorgó a los trabajadores agrícolas el derecho a formar sindicatos, mejorar sus condiciones laborales y negociar colectivamente2.
Entre sus principales disposiciones, estableció que:
Los sindicatos campesinos debían organizarse a nivel comunal, en lugar de por predio.
Se garantizaba el fuero sindical para los dirigentes.
Se exigía que al menos el 75% del sueldo fuera pagado en efectivo.
Se promovía la educación gremial y técnica de los trabajadores.
Esta legislación fue clave en el proceso de Reforma Agraria y en la organización social del campo chileno
Véase también Reforma agraria chilena Ley sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales Ley de la silla Estatuto del Peón Rural (Argentina)
Referencias
Enlaces externos
Sindicalización Categoría:Derecho laboral de Chile Categoría:Leyes de 1967