thumb|right|250px|La absoluta pérdida de valor de una moneda puede llevar a casos como el de esta imagen: un alemán muestra la devaluación del dinero empapelando una pared con billetes de un marco alemán, más baratos que el papel de pared (véase: hiperinflación alemana de 1921-23). En economía, la hiperinflación es una inflación muy elevada, fuera de control, en la que los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor real y la población tiene una evidente reducción en su patrimonio monetario.
La definición usada por la mayoría de los economistas es «un ciclo inflacionario sin tendencia al equilibrio». Se origina un círculo vicioso en el que se crea más y más inflación con cada repetición del ciclo. Se hace visible cuando hay un aumento imparable del suministro de dinero o una degradación drástica e imparable de la moneda, y se asocia con frecuencia con guerras (o sus consecuencias), depresiones económicas, y trastornos sociales o políticos.
Casi todas las hiperinflaciones han sido causadas por déficits presupuestarios del gobierno financiados por la creación de moneda. La hiperinflación suele estar asociada a algún tipo de tensión en el presupuesto gubernamental, como guerras o sus secuelas, agitaciones sociopolíticas, un colapso de la oferta agregada o uno de los precios de las exportaciones, u otras crisis que dificultan la recaudación de ingresos fiscales por parte del gobierno. Una fuerte disminución de los ingresos fiscales reales junto con una fuerte necesidad de mantener el gasto público, junto con la incapacidad o la falta de voluntad de pedir préstamos, puede llevar a un país a la hiperinflación.
Características Ludwig von Mises en su libro La Teoría del Dinero y el Crédito, explica el fenómeno de la hiperinflación.
En 1955, Philip Cagan escribió La dinámica monetaria de la hiperinflación, considerado generalmente como el primer estudio serio de la hiperinflación y sus consecuencias. En él, definió la hiperinflación como una inflación mensual de al menos 50 % (8650 % interanual).
La Norma Internacional de Contabilidad n.º 29 describe cuatro indicadores de una posible hiperinflación económica:Normas Internacionales de Contabilidad: Número 29
La población general prefiere mantener su riqueza en bienes no monetarios o en una moneda extranjera relativamente estable. Cualquier cantidad en moneda local es inmediatamente invertida para mantener poder adquisitivo. La población general considera cantidades monetarias no en términos de moneda local, sino en términos de una moneda extranjera relativamente estable. Es posible que los precios se fijen en moneda extranjera. Las ventas y compras a crédito se realizan a precios que compensan por la pérdida anticipada de poder adquisitivo durante el periodo crediticio, incluso si este periodo es corto. Los tipos de interés, salarios y precios se vinculan a un índice de precios y la inflación acumulativa durante tres años se acerca al 100 % o lo sobrepasa.
Causas últimas de hiperinflación La causa de hiperinflación es un aumento rápido y masivo y sostenido de la cantidad de dinero que no se encuentra apoyado por crecimiento en la producción de bienes y servicios. Esto resulta en un desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero (incluyendo moneda y depósitos bancarios), acompañado por una completa pérdida de confianza en el dinero, similar a situaciones en las que los clientes de un banco retiran su dinero simultáneamente. La aprobación de leyes de moneda de curso legal y controles de precios para evitar la pérdida de valor del papel moneda relativo al oro, plata, moneda o mercancías, fracasa en forzar la aceptación de un papel moneda que no tiene valor intrínseco. Si la entidad responsable de imprimir moneda promueve la imprenta excesiva de dinero, con otros factores contribuyendo un efecto reforzatorio, la hiperinflación normalmente continúa. Con frecuencia la entidad responsable de imprimir moneda no puede físicamente imprimir papel moneda más rápido que la velocidad a la que se está devaluando, así neutralizando sus intentos de estimular la economía.Hyperinflation: causes, cures Bernard Mufute, 2003-10-02, «Hyperinflation has its root cause in money growth, which is not supported by growth in the output of goods and services. Usually the excessive money supply growth is caused by financing of the government budget deficit through the printing of money».
La hiperinflación se encuentra generalmente asociada con el papel moneda porque los medios para aumentar el suministro de papel moneda es el más simple: añadir más ceros a las placas e imprimir, o incluso estampar viejos billetes con nuevos números. Ha habido numerosos episodios de hiperinflación, seguidos de un regreso a la «moneda dura». Algunas economías en el pasado revertían a moneda dura y al trueque cuando el medio en circulación se devaluaba en exceso, generalmente después de una retirada precipitada del depósito del valor.
La hiperinflación efectivamente elimina el poder adquisitivo de ahorros públicos y privados, distorsiona la economía en favor de un consumo extremo y la acumulación de bienes reales, causa la fuga del país de la base monetaria, y hace del área afectada anatema para la inversión. La hiperinflación se trata con remedios drásticos, tanto imponiendo una terapia de choque de reducción del gasto público como alterando la base de la moneda. Un ejemplo de lo último es poner la nación en cuestión bajo un consejo monetario como el de Bosnia-Herzegovina en 2005, el cual permite al banco central imprimir solo la cantidad de dinero que tiene en reservas de moneda extranjera. Otro ejemplo es la dolarización de Ecuador, oficialmente iniciada en septiembre de 2000, en respuesta a la pérdida de un masivo 75 % de valor del Sucre a principios de enero de ese mismo año.
Otra forma de combatir o poder lidiar en una economía con altos grados de inflación, es cotizar en una moneda extranjera generalmente estable, sin utilizarla. Por ejemplo, un vendedor de autos ecuatoriano cotiza en dólares estadounidenses, aunque le paguen con sucres, ya que se atenderá al tipo de cambio vigente y así evita estar negociando nuevos precios, a este método se le llama indexación, debido a que las monedas extranjeras también se ajustan a la inflación local.
Entre las causas analizadas a la luz de los casos históricos de hiperinflación, también podemos nombrar: Un contexto político excepcional (guerra internacional, guerra civil, desastre, crisis económica, etc.); Un muy alto nivel de deuda pública acumulada; Imposibilidad de honrar el servicio de la deuda; El bajo nivel de tributación de los hogares y empresas; La falta de transparencia de las cuentas públicas; La ausencia de regulaciones cambiarias; La pérdida de confianza de los actores financieros internacionales; La imposibilidad de que el Estado tome prestado en el exterior; La multiplicación incontrolada de agentes que producen medios de pago; Indexación sistemática entre salarios, tasas de interés y aumentos de precios; Una dramática caída en el nivel de ahorro; La falta de suficientes bloqueos de seguridad (regulaciones de emergencia, precios de parada, cierre de bancos, controles de precios, etc.).
Esta lista no es exhaustiva y ninguna de estas causas es más decisiva que otra porque, en el contexto y la situación, cada caso de hiperinflación parece ser único. Tampoco se excluyen entre sí. Por ejemplo, la hiperinflación de la República de Weimar se debe en parte a la escasez, pero también al endeudamiento alemán que empuja a Alemania a imprimir dinero (incrementa fuertemente la oferta monetaria, finalmente otros factores) a medida que los salarios se indexan a la inflación, aumentan bruscamente, dando lugar a un círculo vicioso. En Zimbabue, la inflación también se debió a un shock de creación de dinero (para pagar las deudas y financiar el estado) pero también la confiscación de tierras blancas a gerentes cercanos al poder, pero no buenos gerentes: ha habido una fuerte caída en la producción (choque de oferta).
Las consecuencias de la hiperinflación son igualmente complejas. Como la hiperinflación siempre ha sido una experiencia traumática para el área que la sufre, el siguiente régimen casi siempre instaura políticas para evitar su reaparición. A menudo esto implica hacer que el banco central sea muy agresivo en mantener la estabilidad de precios como es el caso del Bundesbank alemán, o moverse hacia alguna base monetaria dura tal como un consejo monetario. Muchos gobiernos han aprobado controles extremadamente estrictos de precios y salarios a consecuencia de la hiperinflación, lo que es en efecto una forma forzada de ahorro.
Modelos de hiperinflación Al ser la hiperinflación visible como un efecto monetario, los modelos de hiperinflación se centran en la demanda de dinero. Los economistas ven tanto un rápido aumento en el suministro de dinero como un aumento en la velocidad de intercambio del dinero si la inflación no se para. Cualquiera de estas dos, o ambas, son las causas últimas de inflación e hiperinflación. Un aumento dramático en la velocidad de intercambio del dinero como la causa de hiperinflación es central al modelo de hiperinflación de «crisis de confianza», donde la prima de riesgo que los vendedores demandan por el papel moneda sobre el valor nominal aumenta rápidamente. La segunda teoría es que hay un aumento radical en la cantidad de medio de cambio en circulación, que puede ser denominado el «modelo monetario» de hiperinflación. En los dos modelos, el segundo efecto se deriva del primero: poca confianza que fuerza un aumento en el suministro de dinero, o demasiado dinero que destruye la confianza.
La hiperinflación es un ciclo de realimentación positivo de expansión monetaria rápida. Tiene la misma causa que otros tipos de inflación: las instituciones emisoras de dinero, centrales o no, producen moneda para pagar una espiral de gastos, con frecuencia debido a una política fiscal descuidada, o a gastos militares en aumento. Cuando los vendedores perciben que la entidad emisora se ha comprometido a una política de rápida expansión monetaria, suben los precios para cubrir la caída esperada del valor del dinero. La entidad emisora debe entonces acelerar su expansión para cubrir esos precios, lo que reduce el valor de la moneda de forma más rápida. De acuerdo con este modelo la entidad emisora no puede prevalecer y la única solución es parar abruptamente la expansión de la moneda. Desafortunadamente, el fin de la expansión puede causar un severo trauma financiero a aquellos que usaban la moneda al ajustarse las expectativas de forma repentina. Esta política, combinada con reducciones de pensiones, salarios y gastos gubernamentales, formaban parte del consenso de Washington de los años 1990.
Ecuación cuantitativa de la hiperinflación Una explicación para el aumento en el nivel general de precios en la hiperinflación es la ecuación de cantidad de Irving Fisher:
Esta fórmula se puede transformar en:
Por lo tanto, el nivel de precios aumenta en consecuencia et alii Proporcional a la oferta monetaria (si, por ejemplo, el banco central emite más dinero, pero la velocidad de circulación y el número de transacciones permanecen sin cambios); Igualmente proporcional a la velocidad de circulación, si la cantidad de dinero y el número de transacciones permanecen sin cambios; También proporcional al recíproco del número de transacciones (por ejemplo, en el caso de una interrupción del ciclo económico debido a catástrofes; como otro ejemplo, cuando la capacidad de entrega se rompe repentinamente, pero la demanda se mantiene, con las tasas de circulación y dinero sin cambios).
Hiperinflación en África Zimbabue
thumb|Una selección de billetes de Zimbabue impresos entre julio de 2007 y julio de 2008 (actualmente fuera de circulación) que ilustran la hiperinflación reinante en el país. Obsérvese las astronómicas cifras que representan.