El gobierno de Evo Morales comenzó formalmente el 22 de enero de 2006, con la asunción del dirigente del Movimiento al Socialismo al poder tras haber ganado las elecciones generales de 2005, hasta el 10 de noviembre de 2019, cuando presentó su renuncia al cargo luego que la OEA sacará un informe donde se alegaba un fraude electoral en medio de protestas, por el ejército y la policía.
Durante su presidencia, Morales aumentó los impuestos a la industria de hidrocarburos para impulsar el gasto social, haciendo hincapié en los proyectos para combatir el analfabetismo, pobreza, racismo y el sexismo. Criticando abiertamente el neoliberalismo y reduciendo la dependencia de Bolivia del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, su administración supervisó un fuerte crecimiento económico mientras seguía una política denominada "Evonomics" que buscaba pasar de un enfoque económico liberal a una economía mixta.
Al reducir la influencia de Estados Unidos en el país, construyó relaciones con gobiernos de izquierda de la denominada marea rosa latinoamericana, especialmente con la Venezuela de Hugo Chávez, la Cuba de Fidel Castro y la Nicaragua de Daniel Ortega, además encuadró a Bolivia en la Alianza Bolivariana para las Américas y tener una posición critica con el gobierno de Estados Unidos. En un intento por moderar a la comunidad activista indígena de izquierda, su administración también se opuso a las demandas autonomistas de derecha de las provincias orientales de Bolivia. Al ganar un referéndum revocatorio en 2008, instituyó una nueva constitución que estableció a Bolivia como un estado plurinacional y fue reelegido en 2009. Su segundo mandato fue testigo de la continuación de las políticas de izquierda y de la adhesión de Bolivia al Banco del Sur y a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
Morales volvió a ser reelegido en las elecciones generales de 2014 y a partir de su tercer mandato, comenzó a buscar esfuerzos legales para presentarse nuevamente en 2019. La popularidad de Morales se vio afectada por los intentos de abolir los límites de mandatos presidenciales y por desestimar un referéndum celebrado en 2016 que rechazaba un cuarto mandato para Morales. Tras las disputadas elecciones generales de 2019, Morales ganó con acusaciones de fraude electoral, lo que provocó protestas y disturbios sociales donde exigían su renuncia. Morales presentó su renuncia el 10 de noviembre de 2019 para posteriormente abandonar Bolivia y viajar hacia México, donde se le concedería asilo político.
Gestiones de gobierno En las elecciones generales de diciembre de 2005, el Movimiento al Socialismo presenta su fórmula presidencial compuesta por Evo Morales y Álvaro García Linera y logra imponerse sobre el candidato conservador Jorge Quiroga y su acompañante María Rene Duchen, con el 53,74 % de la votación (1.544.374 votos).
El primer gobierno de Evo Morales comenzó el 22 de enero de 2006 y finalizó el 22 de enero de 2010. Aunque su mandato se extendía hasta el 22 de enero de 2011, se acortó en un año debido a la implementación de la nueva constitución política del estado, en febrero de 2009.
El domingo 6 de diciembre de 2009, se celebraron las elecciones presidenciales y parlamentarias en Bolivia, después de un referéndum constitucional celebrado el 25 de enero de ese mismo año. Evo Morales triunfó con el 64,22% de los votos.Evo arrasó y tendrá poder total
El 12 de octubre de 2014, se realizaron las elecciones presidenciales y parlamentarias. La fórmula del MAS, integrada por Evo Morales y Álvaro García Linera, se impuso con el 61,36 % de los votos, consiguiendo la reelección. N.ºPresidenteVicepresidentePartidoElecciónInicioFin1°Evo MoralesÁlvaro García LineraMAS-IPSP Alianza con el Movimiento sin Miedo denominada "Sin miedo somos MAS" (2005-2010).200522 ene. 200622 ene. 2010 Reelecto2°200922 ene. 201022 ene. 2015 Reelecto3°201422 ene. 201510 nov. 2019 Renunció
Política económica Durante los gobiernos de Carlos Mesa Gisbert (2003-2005) y Eduardo Rodríguez Veltzé (2005 y 2006), la economía del país ya había comenzado a recuperarse de la crisis económica de 2001 a 2002, aunque levemente. Este crecimiento, se dio principalmente por la subida de los precios internacionales de las materias primas a nivel mundial, y que se acentúa durante el gobierno de Evo Morales. Durante los 13 años de su gobierno, el PIB creció un 327%, llegando a 44.885 millones de dólares en 2018.
El gobierno de Morales logró mantener una macroeconomía estable. La inflación estuvo controlada, encontrándose entre las más bajas del continente. El déficit fiscal, que al momento de asumir era del 4,5% del PIB, osciló entre 3,2 y 0,7 durante los siguientes 6 años; aunque posteriormente comenzó a subir, hasta llegar al 8,3% en 2018. Tanto la pobreza como la desigualdad descendieron un 25% y el desempleo se ubicó en torno al 4%.
Una de las políticas centrales de la economía del gobierno masista fue la estatización de empresas estratégicas. Esto incluyó la nacionalización de los hidrocarburos y de servicios esenciales como la electricidad y el agua. Según el CELAG, las estatizaciones le permitieron al gobierno quedarse con parte de la renta de las industrias extractivas que se usaron para la inversión social y la inversión pública.
Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010 En 2006 el gobierno nacional lanza el Plan Nacional de Desarrollo “Bolivia digna, soberana, productiva y democrática para Vivir Bien 2006-2010”. Este incluye, entre otros puntos, los siguientes:
Salud
Sistema Único, Intercultural y Comunitario de Salud Rectoría por parte del estado Participación y movilización de la sociedad Promoción de la salud Solidaridad
Educación
Transformación del sistema educativo Educación de calidad que priorice la igualdad de oportunidades Política de educación que genera, adapta y aplica ciencia y tecnología
Justicia
Descolonizar el Sistema Judicial Institucionalizar la plena vigencia de la Justicia Comunitaria Erradicar la corrupción institucionalizada Reducción de las brechas socioeconómicas, políticas y culturales por razón de género, generacional y de capacidades diferentes Promoción del ejercicio pleno de los Derechos Humanos
Seguridad
Seguridad ciudadana y educación preventiva Seguridad pública y acción de los derechos humanos con la participación de la sociedad civil organizada Defensa social para garantizar la protección contra las drogas
Defensa
Seguridad y defensa en resguardo de los intereses nacionales Sistema de defensa civil Apoyo al desarrollo nacional
Culturas
Interculturalidad Formalización de la apertura de espacios Generadora de identidad
Servicios públicos
Agua de dominio público Programa de servicios de recolección, relleno sanitario y tratamiento de aguas residuales
Reducción de salarios de funcionarios públicos miniatura|250px|derecha|Avión presidencial de Bolivia.El primer decreto de su gobierno, anunciado el 26 de enero de 2006 para entrar en vigor el 1 de marzo, estipula una reducción del 50% del salario de Evo Morales. Como este salario actúa como referencia del valor máximo que puede ganar un empleado estatal, este cambio también significó un recorte salarial para congresistas, funcionarios del gobierno y otros empleados de la administración pública. Por otro lado se estableció que los fondos ahorrados se destinarían a una cuenta especial del Tesoro General de la Nación (TGN) para invertir en la creación de empleos, educación y salud.
Estatización de recursos y servicios públicos Nacionalización de los hidrocarburos Durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada se concesionó la explotación de hidrocarburos a compañías petroleras transnacionales, principalmente de la española Repsol y de la brasileña Petrobras. Morales catalogó estas concesiones como "nulas en pleno derecho" y se comprometió a nacionalizar los recursos si resultaba electo.
El 1 de mayo de 2006, Morales firma el decreto N.° 28.701 "Héroes del Chaco", en el campo petrolero de San Alberto, en Tarija, al sur de La Paz, mientras un contingente militar y funcionarios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se desplegaban en algunas instalaciones petroleras y gasolineras del país. Mediante este decreto se declara el fin del "saqueo de los recursos naturales" y comienzo de un “proceso de nacionalización de los recursos del país”. Los hidrocarburos se presentaron como el objetivo principal de las nacionalizaciones, específicamente, las reservas de gas, principal fuente de divisas del país. Esta nacionalización de los recursos energéticos del país es la tercera que se produce, las anteriores se realizaron en 1937 y 1969.
La normativa obliga a que las empresas que exploten los yacimientos sean empresas mixtas en las que YPFB tenga al menos un 51% del capital. Estas empresas deben entregar la producción a esa empresa pública que se encarga de la comercialización definiendo las condiciones, volúmenes y precios, tanto para el mercado interno como para la exportación y la industrialización. El estado boliviano se queda con el 82% de los ingresos y las petroleras un 18%, suficiente para cubrir los gastos de explotación.
La decisión afectó especialmente a Brasil, dado que, en el momento de la decisión, Petrobrás era la principal transnacional petrolera que explotaba yacimientos de Bolivia y, por otro lado, la mitad del gas que consumía Brasil provenía de Bolivia.
El 1 de mayo de 2008, el estado boliviano concretó la compra de más del 50 % de las acciones de la petrolera Andina, hasta ese entonces filial de Repsol YPF. En octubre de 2008, la firma española firmó un acuerdo con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para iniciar la gestión compartida de YPFB-Andina, en la que Repsol YPF tenía participación minoritaria. También se recuperó la mayoría accionaria (51 %) de Chaco, filial de British Petroleum y el 50 % de las acciones de la petrolera Transredes, a cargo de la distribución de hidrocarburos, administrada hasta ese momento por la empresa británica Ashmore y la empresa anglo-holandesa Shell.
El 1 de mayo de 2009 se estatizaron todas las acciones de la empresa AIR BP Bolivia, encargada del servicio de suministro de combustibles de aviación en los aeropuertos, hasta ese momento filial de la empresa británica BP.
En 2012 se nacionalizó la participación de la petrolera PAE a favor de la empresa estatal YPFB-Chaco.
Durante el primer mandato (2006-2010) En 2006 se produjo la estatización de los servicios de ferrocarriles, que eran de capitales chilenos, y de la mina de estaño de Huanuni.
En 2007 se rescindió el contrato de Aguas del Illimani, la empresa de capitales franceses que brindaba servicios de agua y saneamiento al departamento de La Paz y se reestatizó el Complejo Metalúrgico Vinto, que estaba en manos de la minera Sinchi Huayra, subsidiaria de la suiza Glencore International.
En 2008, se nacionalizó Entel, la mayor telefónica en Bolivia, hasta ese momento filial de la italiana Telecom, definiéndose como los dos objetivos principales de la nacionalización “hacer de las telecomunicaciones un derecho humano y que Entel sea una empresa rentable, competitiva y líder del sector”. Ese mismo año el estado boliviano adquirió la totalidad de la Compañía Logística de Hidrocarburos Boliviana (CLHB) de capitales alemanes y peruanos.
Durante el segundo mandato (2010-2014)