El sitio de Otrar fue un enfrentamiento militar librado en el contexto de la invasión mongola de Corasmia, entre las fuerzas atacantes del naciente Imperio mongol, al mando de Chagatai y Ogedei, hijos del jagán Gengis Jan, y las defensoras leales al Imperio jorezmita, encabezadas por el gobernador Inalyuk, ocurrido entre 1219 y 1220. El asedio acabó con la destrucción de la ciudad y la masacre de su guarnición.
Antecedentes Ciudad Otrar, como típica ciudad de la zona, contaba con una ciudadela (kuhandiz) ubicada en terreno elevado y que servía como última línea de defensa. Luego tenían la zona intramuros (shahristán o sharistán) donde vivía la mayoría de la población y se encontraban las principales edificaciones. Por último, tenían los arrabales o suburbios (rabad) que se encontraban afuera de las murallas.
Otrar estuvo bajo el control de los karajánidas, vasallos del Kanato de Jara-Jitai. En 1204, su gobernante era Taj ad-Din Bilge Jan, quien dirigió un ejército para ayudar al sah de Corasmia, Mohamed II, para luchar contra los gúridas. Sin embargo, Jara-Jitai se vio debilitado por la unificación de las tribus de la meseta de Mongolia por Gengis Jan, lo que generó inestabilidad en la zona. Kuchlug, príncipe naimano que había sido vencido por los mongoles, logró usurpar el trono del kanato en 1211, y Mohamed II aprovechó para expandir sus dominios a costa del kanato, atacándolo mientras sus fuerzas estaban ocupadas con los naimanos.Athir 270 . Sin embargo, poco después Kuchlug atacó las tierras del sah, pero los naimanos se retiraron rápidamente cuando los ejércitos del sah fueron a enfrentarlos.Athir 304 .
Entre 1210 y 1212, Mohamed II se apoderó de toda Transoxiana y llegó tan al norte como Otrar, reemplazando a los gobernadores locales por sus partidarios. Taj fue arrestado y enviado a Nesa, donde fue asesinado.Athir 362 . La usurpación de Kuchlug y su política religiosa posterior generaron tensiones entre los distintos grupos en todo el Turquestán.
Imperio del sah
En 1218, Mohamed II controlaba la mayor parte de la meseta iraní y Asia Central, reclamando el título del Segundo Alejandro, sin embargo, su poder era tenue, pues su imperio estaba recién formado y su administración aún estaba desarrollándose. Además, su madre, Teken Jatun, ejercía un enorme poder en el imperio; el historiador estadounidense Peter Golden describió la relación entre el sah y su madre como «una diarquía incómoda» que solía actuar en desventaja para Mohamed II. Su colega soviético, Ziya Buniyatov, señaló que muchos decretos del sah eran invalidados por su madre. Ella se apropió de la capital corasmia, Gurganj, él debió trasladar su propia corte a una nueva capital, Samarcanda. Jatun, una princesa kipchak, manipuló la sucesión para favorecer a su nieto Uzlagh Sah en lugar de otro nieto, Jalal ad-Din Mingburnu, pues el primero era hijo de una mujer kipchak. También colocó a muchos de sus parientes en altos cargos de la administración.
Los kipchak eran odiados por los locales. No eran musulmanes y solían ser brutales, avaros y desleales. Por ello, en las primeras crónicas sobre la guerra, escritas todas por autores musulmanes, se suele culpar a su avaricia por la invasión. Un hermano de Jatun, Inalyuk, fue nombrado gobernador de la fronteriza ciudad de Otrar. Los sah de Corasmia obtuvieron la sumisión de estos nómadas a cambio de proporcionarles tierras de pastoreo.
Masacre
Por ser un punto vital de las rutas comerciales, Otrar recibió una caravana de mercaderes en el invierno de 1218-1219. Transportaban bienes como oro, plata, pieles de marta cibelina y seda, y sus integrantes eran seguidores de los noyan (compañeros cercanos o generales del jagán). Inalchuq los acusó de espionaje, ordenando su arresto y ejecución, mientras se apropiaba de los bienes. Los historiadores han debatido el papel de Mohamed II en este evento y la validez de la acusación. Aunque el cronista Nasawi atribuye todo a la avaricia del gobernador de la ciudad,Nasawi 14.42 . la mayoría afirma que el sah ordenó o permitió la matanza.Juvaini 11.60 .Hamadani 346 .Bar 414 . El alemán Paul Ratchnevsky afirmaba que el gobernador debió tener, al menos, un "acuerdo tácito" con su monarca para llevar a cabo tal acción. Es probable que la acusación de espionaje tuviera algo de verdad: tanto los jorezmitas como los mongoles eran conocidos por utilizar como espías a comerciantes y diplomáticos, quienes obtenían información estratégica valiosa y difundían propaganda favorable como parte de sus misiones.
Esta masacre sirvió de casus belli por dos razones. Primero, los enviados eran considerados inviolables por la yasa (ley mongola) y cualquier desaire que se les causara exigía reparaciones o venganza. Cuando Mohamed II reaccionó violentamente contra una segunda comitiva mongola que llegó exigiendo justicia sólo empeoró la situación. Segundo, inició una guerra económica. Los nómadas esteparios siempre habían estado muy preocupados por la santidad y la seguridad de las rutas comerciales: como los corasmios controlaban todas las rutas más allá de Otrar, los mongoles estaban ahora completamente aislados de sus socios comerciales en Oriente Próximo.
Fuerzas enfrentadas Mongoles Hay informes contradictorios sobre el tamaño de la fuerza invasora mongola. Las cifras más altas fueron calculadas por historiadores musulmanes medievales como Juzjani y Rashid al-Din Hamadani. El primero habla de guerreros a caballo, pero no hay uniformidad en la cifra, ni siquiera en la misma edición, pues en otra parte se usa la cifra de . El cronista Hamadani usaba la cifra de jinetes. El cronista Shams al-Dīn Aflākī afirmaba que los mongoles habrían sido . Abulghazi Bahadur, en su crónica del , describe a la fuerza mongola como «un vasto ejército».
Sin embargo, el militar estadounidense Roger W. Moore reduce la fuerza que asedio Otrar a hombres. Otro militar de la misma nacionalidad, Dana Pittard, estimaba que el ejército de Jochi contaba con tres tumenes, el de Chagatai y Ogedei con igual cantidad y el de su padre y Tolui con cinco, estimando a cada tumen en unos soldados. Su colega, Henry Uhrig, concordaba en todo excepto que el ejército del jagán contaba con cuatro tumenes, incluyendo uno compuesto por su guardia imperial. El historiador británico Basil Liddell Hart creía lo mismo que el anterior, sólo que agregaba dos tumenes que estarían a cargo de Yebe y unos auxiliares distribuidos por todos los ejércitos. El historiador afgano Ali Ahmad Jalali estimaba que la fuerza sumaba en total a hombres, incluyendo miembros del parque de ingenieros militares. El historiador kazajo Kereijan Amanzhólov estimó que para la campaña de 1218-1224, el ejército mongol se dividió en tres grandes fuerzas: la occidental de hombres, la central de y la oriental de . El historiador griego Kaveh Farrokh estima que la fuerza asediante sumaba siete toyman o tumenes, cada uno de diez mil soldados.
Tradicionalmente se ha asumido que un tumen era una división capaz de actuar de forma independiente y sumaba unos soldados, sin embargo, esa noción ha sido muy criticada recientemente. Según el historiador Larry William Moses, dicha cifra no debe entenderse como literal pues sería una forma simbólica para indicar un gran número de personas. En las fuentes primarias existirían varios ejemplos de comandantes de tumenes que comandaban dos, tres o cuatro minganes, es decir, unidades de 1000 soldados. Esto significaría que los ejércitos mongoles eran mucho más pequeños que lo que antes se creía.
Jalali estimaba que el jagán dejó a diez o quince mil mongoles (equivalentes a cuatro tumenes) y la división de aliados uigures al mando de Chagatai y Ogedei para continuar el asedio de Otrar, otros tres tumenes (ocho a doce mil hombres) siguieron a Jochi al delta del Sir Daria con Jend como objetivo principal, una pequeña fuerza de cinco mil jinetes atacó Benaket y Gengis Jan y Tolui se dirigieron a Bujará. En total, las fuerzas de Gengis Jan sumaban hombres movilizados. El erudito sueco Carl Sverdrup reduce el número de sitiadores a , incluyendo auxiliares uigures y algunos chinos.
Jorezmitas Abü Shâma, historiador damasceno del , afirmaba que el sah envió a soldados a tomar Bagdad cuando estuvo en guerra con el califa An-Násir, aunque sólo unos pocos volvieron vencidos.Athir 318 . Sin embargo, según Athir sólo fueron jinetes.Athir 317 . Según esa fuente, después de la matanza, el sah se preocupó sobre qué hacer ante la previsible venganza mongola y el abogado Shihab al-Din al-Khîwaqî le aconsejó hacer una leva general en todo su imperio para reunir tropas y dinero.Athir 362-363 .
Hamadani menciona que, antes de la invasión mongola, el sah contaba con jinetes bien armados que distribuyó por la frontera norte, incluyendo que guarnecieron Otrar. Nasawi distribuyó las tropas entre varias ciudades: jinetes en Otrar a cargo de Inalyuk,Nasawi 16.44 . en Shahrkent a cargo de Kutlug Jan, en Bujará a cargo de Inanj Jan y en Samarcanda con Tagai Jan.Nasawi 16.44-45 . Alugh Beg Mirza también escribió que el sah disponía de hombres, destacando enviados a Otrar con el general Qaracha, en Bujará, en Samarcanda ( turcos y tayikos) y otros distribuidos en otras ciudades y fortalezas.
En cambio, Juvaini,Juvaini 12.64 . Abulghazi y Bar HebraeusBar 428 . afirmaban que el sah le asignó biruni (auxiliares) como guarnición a Inalyuk, además de un contingente de soldados que luego envió a cargo Qaracha. Hamadani sólo menciona los diez mil hombres de Qaracha.Hamadani s208 . Por su parte, el lingüista británico Henry George Raverty mencionaba que el Tārīḵẖ-i Alfī estimó la guarnición de Otrar en soldados. Sverdrup dio unas cifras muy inferiores, originalmente sólo 2000 defensores a los que se sumaron 1000 refuerzos traídos por Qaracha.
Asedio Datación Howorth estimó que el sitio se prolongó de finales de noviembre de 1218 hasta finales de abril de 1219, momento en que la ciudad cayó, aunque la ciudadela siguió resistiendo por otros dos meses, hasta junio, justo cuando el jagán llegaba a las puertas de Bujará. Según Raverty, el asedio comenzó cuando Gengis Jan llegó a las cercanías de Otrar a finales del otoño de 1219, posiblemente en septiembre. La ciudad cayó hacia febrero del año siguiente, coincidiendo con el ataque a Bujará. Raverty criticó duramente las estimaciones de Howorth. El militar estadounidense Steven Stinemetz creía que los mongoles llegaron a Otrar en diciembre de 1219; un mes después enviaron una división contra Juyand. El historiador Frank McLynn fechó la llega de los mongoles a Otrar en octubre de 1219, la muerte de Qaracha en enero de 1220, la caída de la ciudad en febrero y la captura de la ciudadela en marzo.
Marcha Mientras iniciaba su marcha al oeste, Gengis Jan envió por adelantado emisarios exigiendo al sah que castigara al gobernador de Otrar por la masacre para evitar la guerra. Estos mensajeros llegaron a la corte del sah amenazando con destrucción sino había un castigo para Inalyuk, pero el sah ordenó ejecutarlos. Gengis Jan reunió sus fuerzas a orillas del río Irtish durante el verano.