La nación clandestina es una película boliviana rodada entre 1988 y 1989, considerada una de las obras más destacadas del Grupo Ukamau. La trama se centra en Sebastián Mamani, un campesino de origen aimara, que tras ser expulsado de su comunidad, regresa con la intención de danzar hasta morir. Expulsado por haber traicionado a su pueblo, Sebastián fue condenado al exilio bajo amenaza de muerte si volvía. Reparto Reynaldo Yujra Delfina Mamani Orlando Huanca Roque Salgado Julia Baltazar Willy Pérez Percy Brun Víctor Condori Luis Severich Zulema Bustamante Juan Carlos Calcina Félix Quisbert Tatiana Mancilla Luis Gonzales Arminda Mérida Eduardo Martínez Edwin Pimell

Premios 1989, Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián, Edición 37.ª, Película, Concha de Oro a la Mejor Película 1989, Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, Edición 11º, Ficción, Premio Glauber Rocha 1989, Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, Edición 11º, Ficción, Premio Especial del Jurado

Resumen Sebastián Mamani, un campesino de origen aimara, que había sido expulsado de su comunidad, regresa a ella para danzar hasta morir. La comunidad campesina, de la que ha sido expulsado años atrás por haberla traicionado, lo ha condenado al exilio bajo amenaza de muerte si vuelve a presentarse en ella. Durante el tiempo que ha vivido en la ciudad, se ha visto confrontado con la dura realidad de tener que vivir aislado de su grupo social. En la ciudad de La Paz era discriminado por su color de piel y su condición de indio. Al comprender que su existencia individual sólo tiene sentido en la convivencia con los demás, intenta reivindicarse y alcanzar la integración aún a costa de su sacrificio. Por tal motivo, Sebastián decide bailar hasta morir la danza del Tata Danzante (mezcla de diablo y santo simultáneamente), un antiquísimo rito con el que espera reparar los daños que ha causado a su comunidad, y, al mismo tiempo, liberarse de su carga como individuo. El baile concluye así al igual que el filme con la muerte del ejecutante, exhausto por el esfuerzo realizado, bajo una vestimenta multicolor y una pesada máscara de diablo.

Al elegir retornar a su comunidad para morir y reparar el dolor causado, Sebastián decide dejar atrás una vida urbana en la que era despreciado, sojuzgado y humillado por su condición de aimara. Comprende que la salida del sistema que lo aliena y lo desconoce, no puede realizarse nunca en solitario, sino dentro del seno de su colectividad.

Referencias

Categoría:Películas rodadas en Bolivia