La historia de Bremen, ciudad y estado de Alemania, comprende más de 1200 años y comienza con su primera mención en un escrito del año 782. En el año 787, Carlomagno funda el obispado de Bremen, por lo que la ciudad pasa a ser el centro de la cristianización de la Europa septentrional. En 965 el emperador Otón I otorga al arzobispado de Bremen derechos de mercado. Entre los años 1043 y 1072 se produce el primer crecimiento económico bajo el arzobispado de Adalbert. En 1186 el emperador Federico I Barbarroja promulga la primera ley de la burguesía.
En 1260 la ciudad, gobernada por sus gremios de comerciantes, entra en la Liga hanseática —que buscaba monopolizar el comercio del mar del Norte y del Báltico— de la que se separa en 1285 por primera vez por rencores comerciales con otras ciudades bálticas; la situación que se prolonga unos setenta años. En el año 1300 empieza la construcción de la muralla. En el , Bremen alcanza la independencia —con el estatus de ciudad libre, freie Städte— del Arzobispado, con el que estará en disputa hasta la Reforma protestante. En 1358 vuelve a la Liga Hanseática, y en 1362 aporta 300 soldados para la batalla de Helsingborg en el marco de la guerra danesa-hanseática. Vuelve a ser expulsada de la Liga nuevamente en 1427.
En 1500 Bremen forma parte del Círculo de Baja Sajonia y en 1533 tiene lugar el llamado Levantamiento de los 104 Hombres. En 1563, Bremen fue expulsada por tercera vez de la Liga Hanseática. En 1646, después de la lucha contra los suecos en la Guerra de los Treinta Años, se convierte en ciudad-estado independiente. Deberá confrontar con los suecos, dueños de los ducados circundantes, formalmente ducados de Bremen y Verden, anteriormente episcopales. En 1806, tras la disolución del Sacro Imperio Romano Germánico, el alcalde Johann Smidt aseguró la independencia de la ciudad libre en la Confederación del Rin. En 1811 la ciudad fue ocupada por tropas francesas al mando de Napoleón —se integró en el departamento de Bouches-du-Weser—, finalizando la ocupación el 15 de octubre de 1813. En 1815, en virtud del Congreso de Viena, recibe el estatus de Estado soberano, siendo parte, a su vez, de la Confederación Alemana. En 1827 se funda en la desembocadura del río Weser el puerto de Bremerhaven. En 1832 comienza la emigración de más de siete millones de personas al "Nuevo Mundo", que se prolonga hasta mediados del siglo siguiente.
En 1866 la ciudad se hace miembro de la Confederación Alemana del Norte. En 1871, con el inicio del Imperio alemán, Bremen se incorpora con el título constitucional de «Ciudad libre hanseática», así como un asiento en el Bundesrat. En 1888 se produce la incorporación de Bremen a la Unión Aduanera Alemana y la inauguración del primer puerto libre alemán. Con nuevos muelles marítimos y un fondeadero en Bremerhaven, se convirtió en el principal puerto de emigración de Alemania a las Américas y en un punto de entrada para su comercio colonial de desarrollo tardío. El Norddeutscher Lloyd (NDL), fundado en Bremen en 1857, se desarrolló como una de las compañías navieras líderes en el mundo.
En el , Bremen, que era una ciudad ampliamente liberal y socialdemócrata, perdió su autonomía bajo el régimen de Hitler. Bremen sufrió durante la Segunda Guerra Mundial 173 bombardeos entre el 18 de mayo de 1940 (7 muertos) y el 24 de abril de 1945 (19 muertos), en el transcurso de los cuales se arrojaron 890.000 bombas que mataron a 3562 personas y dos tercios del tejido de la ciudad sufró graves daños.El 25 de abril de 1945, en los últimos estertores de la guerra, la ciudad fue ocupada por los británicos y ese mismo año pasó a ser una Zona de Ocupación norteamericana (Amerikanische Exklave) en la zona otorgada a la ocupación británica.
En 1949 Bremen se constituye como uno de los Bundesländer (land formado por la ciudad de Bremen y la ciudad de Bremerhaven) fundadores de la República Federal Alemana. Desde finales de la década de 1950, el Wirtschaftswunder de la posguerra atrajo a trabajadores a la ciudad desde Turquía y el sur de Europa, de modo que, junto con los refugiados reasentados en el , cerca de un tercio de la población actual de Bremen es de origen reciente no alemán.
Prehistoria Las marismas cerca de Bremen han estado habitadas desde alrededor del año Lugares de enterramiento y asentamientos en Bremen-Mahndorf y Bremen-Osterholz se remontan al . Desde el Renacimiento, algunos científicos creen que la entrada Fabiranum o Phabiranon en el Cuarto mapa de Europa de Ptolomeo, escrito en el año 150, se refiere a Bremen, Pero Ptolomeo proporciona coordenadas geográficas, y estas se refieren a un lugar al noreste de la desembocadura del río Visurgis (Weser). En tiempos de Ptolomeo los caucos vivieron en la zona hoy denominada Alemania del noroeste o Baja Sajonia. A finales del , se habían fusionado con los sajones.
Edad Media Durante las guerras sajonas (772-804) los sajones, liderados por Viduquindo, lucharon contra los francos germánicos occidentales, los fundadores del imperio carolingio, y perdieron la guerra. La primera mención de Bremen en un escrito data precisamente de esta época, de 782. Carlomagno, el rey de los francos, hizo una nueva ley, la Lex Saxonum, que prohibió a los sajones venerar a Odín (el dios de los sajones); en lugar de eso tenían que convertirse al cristianismo bajo pena de muerte. En 787, fundó el obispado de Bremen, por lo que Bremen pasa a ser el centro de la cristianización de la Europa septentrional. Willehado dedicó en 789 la primera Catedral de Bremen al apóstol Pedro, cuyo atributo, la llave, se convierte en el escudo de Bremen. Desde mediados del hasta finales del Bremen fue gobernada por arzobispos.
En 848 la archidiócesis de Hamburgo se fusionó con la diócesis de Bremen para convertirse en la archidiócesis de Hamburgo-Bremen, con sede en Bremen, y en los siglos siguientes los arzobispos de Hamburgo-Bremen fueron el motor principal de la cristianización del norte de Alemania. En 888, por encargo del arzobispo Remberto, el rey Arnulfo de Carintia, el rey carolingio de Francia Oriental, otorgó a Bremen el derecho a celebrar su propio mercado, acuñar sus propias monedas y hacer sus propias leyes aduaneras.
Los magiares atacaron la ciudad en 915. En 965 - El emperador Otón I otorgó al Arzobispado de Bremen derechos de mercado. miniatura|Germania, a principios del (Harper & Brothers, 1849). miniatura|Vista desde la catedral de Bremen en dirección al puente Stephani.
Las primeras murallas de piedra de la ciudad se construyeron en 1032. Alrededor de esa época el comercio con Noruega, Inglaterra y el norte de los Países Bajos comenzó a crecer, incrementando de esta manera la importancia de la ciudad. El primer período de crecimiento económico se produjo entre 1043 y 1072, bajo el arzobispado de Adalbert.
En 1186, el príncipe arzobispo Hartwig de Uthlede y su alguacil en Bremen confirmaron, sin ignorar el señorío superior del príncipe arzobispo sobre la ciudad, el Privilegio Gelnhausen, por el cual Federico Barbarroja otorgaba a la ciudad considerables privilegios. La ciudad fue reconocida como una entidad política con sus propias leyes. La propiedad dentro de los límites municipales no podían someterse a señorío feudal; esto se aplicaba también a los siervos que adquirieran propiedad, si vivían en la ciudad durante un año y un día, después de lo cual eran considerados personas libres. La propiedad se heredaba libremente sin pretensiones feudales de reversión a su poder original. Este privilegio estableció la base del posterior estatus de Bremen de inmediación imperial (Ciudad libre imperial).
Pero en realidad Bremen no disfrutaba completa independencia de los príncipes arzobispos: no había libertad de religión, y los burgueses aún tenían que pagar impuestos a los príncipes arzobispos. Bremen tuvo un doble papel: participaba en las Dietas del vecino Principado arzobispado de Bremen como parte de los estados de Bremen y pagaban su parte de impuestos, al menos cuando había prestado previamente el continente. De esta manera, la ciudad tenía poder político y fiscal dentro del principado arzobispado, al tiempo que no permitía al príncipe arzobispo que gobernara la ciudad sin su consentimiento.
En el año 1260, Bremen se adhirió a la Hansa y se convirtió en uno de sus puertos más activos. Debido a rencores comerciales con las ciudades portuarias del mar Báltico, Bremen se separó, por primera vez de la Liga hanseática en 1285. Esta situación se prolongó unos 70 años.
Llegada del poder territorial miniatura|Del al : territorios de la ciudad libre de Bremen (rojo) y del arzobispado de Bremen (amarillo); los estrechos entre el bajo Weser y Jadebusen En el se empezó la construcción de la muralla y Bremen se independizó del Arzobispado. En 1350, el número de habitantes alcanzó los 20.000. Alrededor de esta época el Hansekogge (coca) se convirtió en un producto único de Bremen. Volvió a adherirse a la Hansa en 1358.
En 1362, representantes de Bremen rindieron homenaje a Alberto II, príncipe arzobispo de Bremen en Langwedel. A su vez, Alberto confirmó los privilegios de la ciudad y negoció la paz entre la ciudad y Gerardo III, conde de Hoya, quien desde 1358 había mantenido a algunos burgueses de Bremen en cautividad. La ciudad tuvo que redimirlos. En 1365 un impuesto extraordinario, recaudado para financiar el rescate, causó una revuelta entre los burgueses y artesanos que fue aplastada por el concejo municipal después de mucho derramamiento de sangre.
En 1366, Alberto II intentó sacar ventaja de la disputa entre el consejo municipal de Bremen y las cofradías, cuyos miembros habían expulsado a algunos consejeros de la ciudad. Cuando estos consejeros apelaron a Alberto II en busca de ayuda, muchos artesanos y burgueses consideraban esto un acto de traición, temiendo que esta llamada al príncipe sólo provocaría que aboliese la autonomía de la ciudad.
La ciudad fortificada mantenía sus propias guardias, sin permitir que entrasen soldados del príncipe arzobispo. La ciudad reservaba una puerta muy estrecha reservada, la llamada Aguja del obispo (, mencionada por vez primera en 1274), para todos los clérigos, incluyendo el príncipe arzobispo. La estrechez de la puerta hacía físicamente imposible que entrase rodeado por sus caballeros.
A pesar de todo, en la noche del 29 de mayo de 1366, las tropas de Alberto, ayudado por algunos burgueses, invadieron la ciudad. Después, la ciudad empezó a prestarle homenaje: el Rolando de Bremen, símbolo de la autonomía de la ciudad, fue destruido; y se nombró un nuevo consejo municipal. A cambio, el nuevo consejo otorgó crédito a Alberto por valor de la entonces enorme suma de 20.000 marcos de Bremen.
Pero los consejeros del concejo precedente, que habían huido al condado de Oldemburgo, obtuvieron el apoyo de los condes y volvieron a tomar la ciudad el 27 de junio de 1366. Los miembros del consejo intermedio fueron considerados traidores y decapitados, y la ciudad recuperó de facto su autonomía. De esta manera, la ciudad de Bremen, que durante mucho tiempo había disfrutado de un estatus autónomo, actuó casi completamente independiente del príncipe arzobispo. Alberto fracasó a la hora de obtener control sobre la ciudad de Bremen por segunda vez, puesto que él siempre andaba corto de dinero y carecía del apoyo de su familia, los güelfos, quienes estaban preparándose y combatiendo en la guerra de sucesión de Luneburgo (1370-88).