Los atentados de Cataluña de 2017, también conocidos como los atentados del 17 de agosto de 2017 o por el numerónimo 17A, fueron una serie de ataques terroristas de corte yihadista que se desarrollaron en las poblaciones de Barcelona y Cambrils, en Cataluña (España). Se iniciaron el 17 de agosto de 2017 en Las Ramblas de Barcelona donde, a las 16:53 horas, se cometió un atropello masivo con una furgoneta blanca que recorrió 530 metros en la zona central del paseo, desde la calle Buen Suceso hasta el pavimento Miró, frente al mercado de La Boquería. Horas después, el Daesh reivindicó el atentado mediante la agencia de propaganda Amaq. En la investigación que llevaron a cabo los Mozos de Escuadra se supo que la célula yihadista pretendía atentar en Barcelona y París simultáneamente, colocando "furgonetas bomba" en la Sagrada Familia y la Torre Eiffel respectivamente, en los que podrían haber sido los mayores atentados terroristas en la historia de Europa.

En el ataque de Barcelona se produjeron 15 muertos —entre ellos dos niños de tres y siete años— y 131 heridos, cinco de ellos en estado crítico. Uno de los heridos, una turista alemana de 51 años falleció diez días después por sus heridas, elevando la cifra a 16. El conductor de la furgoneta, Younes Abouyaaqoub (abatido 4 días después en un viñedo a 49km de la Rambla por los disparos de un agente de los Mozos de Escuadra destinado al ámbito rural), logró escapar a pie cruzando el mercado de La Boquería y caminando por toda Barcelona hasta la Zona Universitaria; y, a las 18:20 horas, cuando un joven de 35 años estaba estacionando su coche en un aparcamiento, le apuñaló y más tarde murió desangrado en el coche, un Ford Focus blanco que utilizó el terrorista para huir de la ciudad, arrollando por el camino a un mozo de escuadra.

Unas horas después del atropello masivo en Barcelona, se constituye a petición de la Generalidad, el gabinete de crisis antiterrorista dirigido por los Mozos de Escuadra, compuesto por: Consejería de Interior, Ministerio del Interior y CITCO (Mozos de Escuadra, Policía Nacional, Guardia Civil y otros cuerpos autonómicos).

Horas después del ataque de Barcelona, en la noche del 17 al 18, a la 1:15 horas, se produjo otro atentado en Cambrils. Cinco terroristas fueron abatidos tras intentar saltarse un control policial de los Mozos de Escuadra y atropellar a seis personas, tres de ellas policías. Una séptima persona fue herida en la cara por ataque de uno de los terroristas, que logró recorrer unos metros antes de ser también abatido. Una de las mujeres apuñaladas en Cambrils murió horas después.

Según los Mozos de Escuadra, el atropello en Barcelona estaría relacionado con una explosión que ocasionó el derrumbe de una casa en Alcanar un día antes, el 16 de agosto. En esta casa había numerosas bombonas de butano y explosivos de fabricación casera. Su explosión obligó a los terroristas, según la policía, a cambiar los planes y optaron precipitadamente por el atropello masivo en la Rambla. El 19 de agosto se identificó al imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, también de nacionalidad marroquí, como el agente radicalizador de los jóvenes terroristas y posible cabecilla de la célula. El 21 de agosto se confirmó la muerte del imán en la explosión del chalet de Alcanar. Ese mismo día fue abatido Younes Abouyaaqoub en Subirats.

Hubo cuatro detenidos, tres en Ripoll, de nacionalidad marroquí, y otro en Alcanar, nacido en Melilla. Dos de los detenidos en Ripoll fueron el hermano de Moussa Oukabir y un amigo del mismo. Otro individuo herido la madrugada del jueves en la explosión de Alcanar también fue detenido.

Antecedentes

miniaturadeimagen|left|Agentes de la Guardia Civil deteniendo a dos hermanos de 33 y 22 años en Arbucias (Gerona) acusadas de financiar al Dáesh el 27 de julio de 2016.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos de América iniciaron la guerra contra el terrorismo que se materializaría con la guerra de Afganistán y la invasión de Irak de 2003. En respuesta a estas acciones militares, simpatizantes del Afganistán talibán y de la Irak baazista llevaron a cabo diferentes ataques terroristas contra los estados participantes de la Coalición: los atentados de Madrid de 2004 y los atentados de Londres de 2005.

Desde 2007 varios informes de los servicios de inteligencia, como el FBI o Europol, comenzaron a señalar a Cataluña como un centro neurálgico de actividad de grupos extremistas yihadistas en el Mediterráneo. Algunos de estos informes, filtrados por WikiLeaks en 2009, relacionaban el extremismo con la inmigración.

Tras la Invasión de Irak en 2003, yihadistas de la insurgencia iraquí afines a Al Qaeda se organizaron y establecieron un grupo terrorista llamado Al Qaeda en Irak, que fusionaba a otros grupos yihadistas ya existentes (como JTJ). Progresivamente esta rama de Al Qaeda fue aumentando su número de integrantes y su autonomía, refundándose como Estado Islámico de Irak (EII). Tras el estallido de la guerra civil siria el EII se refundó como Estado Islámico de Irak y el Levante (Dáesh) para dejar patentes sus ambiciones territoriales en Siria. En 2014 el grupo ambicionó un estado islámico global, lo que le hizo cambiar su nombre a Estado Islámico (conocido como Dáesh o ISIS). Este grupo fomentaría una nueva oleada de atentados terroristas en Europa, como los de Niza y Bruselas (capital de la Unión Europea) en 2016 y el de Londres en 2017. Progresivamente, a medida que el Dáesh perdía territorio, cambiaron de táctica y empezaron a promover ataques rápidos y sin preparación previa, con cuchillos, explosivos caseros o con vehículos-ariete.

Durante esta oleada de atentados perpetrados por terroristas del Dáesh, cuerpos de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos constataron que Cataluña era un punto prioritario en la lucha contra el terrorismo. Por eso, en 2015, agentes de la CIA se desplegaron por el territorio, coordinados con el Consulado-General de los EE. UU. en Barcelona, trabajando principalmente en las localidades de Tarragona y Barcelona, donde se constató que los yihadistas tenían más arraigo y mostraban más actividad. En la misma fecha, el Estado Islámico amenazó a la capital catalana enseñando la Sagrada Familia en uno de sus vídeos propagandísticos.

Simultáneamente, entre 2012 y 2016, en Cataluña se detuvo a un total de 62 personas en 31 operaciones por presunta vinculación con el terrorismo yihadista, según datos del Ministerio del Interior (una tercera parte de los 186 arrestados por este motivo en España). La cifra más alta de detenidos, cincuenta en veintidós operaciones, se produjo en las comarcas barcelonesas.Antes de que el grupo Dáesh tuviera presencia en Europa, el yihadismo ya tenía una presencia importante en Cataluña (con un 33,3 % de los sentenciados por terrorismo yihadista en España).

Ataques

Atropello masivo en La Rambla-Barcelona

thumb|Recorrido de la furgoneta en La Rambla en Barcelona, lugar del ataque principal Alrededor de las 17:00 (UTC+2) del 17 de agosto de 2017, una furgoneta Fiat Talento embistió a gran velocidad contra la multitud en Las Ramblas de Barcelona, una de las zonas más turísticas de la ciudad, por donde avanzó un total de 600 metros haciendo zigzag en la zona central (ver imagen). Los Mozos de Escuadra activaron la operación «jaula 1» para impedir que el atacante huyera. Además, activaron un dispositivo para casos de «atentado terrorista consumado». Inicialmente, se reportaron dos muertos y varios heridos. También se informó que fueron dos los autores y uno se atrincheró en un bar cercano al lugar, datos que posteriormente se desmintieron.

La policía acordonó el área y desalojó la plaza de Cataluña a las 17:34 horas. Además se cerraron establecimientos comerciales y se detuvo el transporte público. En la primera conferencia de prensa al respecto, Joaquim Forn, consejero de Interior, confirmó un muerto y 32 heridos. No obstante, diversos medios reportaron inicialmente hasta 14 fallecidos. Más tarde, a las 23:00 horas, Forn anunció que el recuento oficial era de 13 muertos y un centenar de heridos.

Alrededor de las 20:00 horas, los Mozos de Escuadra negaron que hubiera alguna persona atrincherada en un bar, según se había extendido en rumores, y confirmaron la detención de un sospechoso.

El conductor de la furgoneta utilizada para el ataque en las Ramblas salió corriendo. La policía creyó inicialmente que se trataba de Moussa Oukabir, de 17 años, uno de los cinco presuntos terroristas que según algunos medios de comunicación fueron abatidos en Cambrils. Más tarde se adjudicó la autoría material a Younes Abouyaaqoub, uno de los huidos de la policía. En el interior del vehículo se localizó un pasaporte español de una persona de origen magrebí. La furgoneta fue alquilada en una empresa de alquiler de Santa Perpetua de Moguda.

Huida por avenida Diagonal-San Justo Desvern

Abouyaaqoub abandonó la furgoneta con la que realizó los atropellos de las ramblas, se puso unas gafas de sol, y se adentró en el mercado de la Boquería. Se mezcló entre la multitud que corría despavorida mientras el terrorista atravesaba el mercado hasta su parte trasera. Desde allí se adentró en el Raval y caminó a paso ligero, pero sin correr para no llamar la atención, hasta la Zona Universitaria. Allí según información confirmada el 21 de agosto, se cruzó con Pau Pérez Villán, a quien acuchilló para utilizar su coche y salir de Barcelona, convirtiéndolo en la víctima mortal número 15 de los atentados, y la 14 de los atentados en Barcelona. Pau Pérez murió desangrado. La reconstrucción de los hechos tardó en hacerse pública más de tres días.

Alrededor de las 19:30 del jueves 17 de agosto, dos horas después del atentado de las Ramblas, un Ford Focus se saltó un control policial en la avenida Diagonal de Barcelona. Los Mozos de Escuadra dispararon al coche, que sin embargo consiguió pasar y acabó aparcado tres kilómetros más adelante, frente al edificio Walden de San Justo Desvern con el conductor del vehículo dándose a la fuga. Inicialmente se reportó la muerte de un sospechoso, al que se le intentó detener a tiros. Más adelante se informó de que el conductor del vehículo se había dado a la fuga y que el fallecido era un hombre que iba sentado en el asiento trasero herido mortalmente con arma blanca, el cual estaba siendo transportado muerto en el vehículo. Pau Pérez Villán, de 35 años, vivía en Villafranca del Panadés, trabajaba en Barcelona en una empresa vinícola, y estaba especialmente interesado en la cooperación internacional colaborando en varias ONG. No tenía antecedentes policiales. En rueda de prensa los Mozos de Escuadra a las once de la noche del día 17, informaron que no tenía relación con el ataque de Barcelona. El día 18 trascendió que con los nuevos datos la policía investigaba la posibilidad de que quien apuñaló a Pau Pérez Villán fuera el terrorista implicado en el ataque de las Ramblas. Habría robado el vehículo a punta de cuchillo con el propietario dentro, que murió a causa de sus heridas y no por los disparos de los agentes. El 20 de agosto de 2017 el portavoz de los mozos de escuadra señaló que todavía no existían datos fiables de la vinculación o no de este hecho con los atentados. El 21 de agosto se confirmó que Pau Pérez Villán fue asesinado sobre las seis y media de la tarde. Murió desangrado por una herida en el pecho de casi 20 centímetros de profundidad.

Segunda furgoneta