Martín Boneo y Villalonga (Palma de Mallorca, 18 de junio de 1759 - Palma de Mallorca, 6 de junio de 1805) fue un militar, funcionario y científico español que tuvo actuación destacada en el Virreinato del Río de la Plata a finales del y principios del .
Participó de la Comisión Demarcadora de Límites con el Brasil entre 1784 y 1792, realizando reconocimientos de los ríos Tebicuary y Paraguay, descubriendo los presidios portugueses de Nueva Coímbra y Alburquerque, y realizando dos mapas del río Paraguay.
Es nombrado primer Intendente de Policía de Buenos Aires en 1799, cargo desde el cual lleva a cabo el empedrado de la ciudad, dibuja un plano de Buenos Aires, e impulsa la construcción de una plaza de toros, un muelle, la Recova, y el teatro Coliseo. También implementa el primer servicio de recolección de residuos porteño, y reconstruye el Paseo de la Alameda.
Debido a las tensiones entre el gobierno virreinal y el Cabildo de Buenos Aires, que desconfiaba de Boneo, en 1804 es destituido y vuelve a España, donde es nombrado Gobernador intendente de Huancavelica, pocos meses antes de morir.
Orígenes familiares
Las raíces más remotas de la familia Boneo se encuentran en Francia, donde nació alrededor de 1545 Francisco Boneo, el primer antepasado de la familia documentalmente probado, radicado en Pamplona, Reino de Navarra.Así lo hicieron los miembros la rama de los Bonneau de Plessis, que ostentaron, entre otros títulos nobiliarios, el Ducado de Richelieu. También la rama de los Bonneau de Martray. El origen de los Boneo sería la ciudad de Neuville-du-Poitou, donde el apellido se habría escrito Bonneau. miniaturadeimagen|276x276px|Árbol de dieciséis costados de Martín Boneo y VillalongaInstalado el francés Francisco Boneo en Pamplona, casaría allí tres veces. Con su primera mujer, Isabel López de Nájera, compraría el 30 de agosto de 1595 un solar desde entonces conocido como Casa Boneo. A él se refiere José de Arévalo en el , al afirmar que al Palacio de Casa Boneo del Reino de Navara pertenecen por blasón y armas un escudo: el campo azul y en él tres granadas de oro descubriéndose algunos granos rojos, puestos en triángulo.
Martín Boneo y Mata, nacido en Pamplona, hijo del mencionado Francisco Boneo, se radicó en El Puerto de Santa María, donde fue contador y veedor de galeones, y reconocido como caballero hijodalgo notorio, contrajo matrimonio con María Guerra y Medina, una dama de la nobleza local. Tuvieron enterramiento en la Iglesia Prioral de la mencionada ciudad, donde se pueden observar el escudo de la familia.
Finalmente un nieto de los anteriores, Antonio Feliciano Boneo Morales, es enviado por Felipe V de España a principios del a Palma de Mallorca, como consecuencia del fin de la Guerra de Sucesión Española. Allí los Boneo se relacionarían con las familias más antiguas e influyentes de la isla, con las que se unirían mediante alianzas matrimoniales. Entre ellas, se vincularon con los Puigdorfila, a través de quienes descienden de los barones del Santo Sepulcro.
Nacimiento y primeros años Martín Boneo y Villalonga nació el 18 de julio de 1759, siendo bautizado el día siguiente en la Iglesia de San Creus por el Dr. Nicolau Massanet con los nombres de Martín Cayetano Antonio José Manuel Nicolás Buenaventura Sebastián Ramón Francisco Ignacio Vicente Diego Mariano Luis Dionisio Gerónimo Deogratias, y siendo sus padrinos sus tíos Francisco Boneo y Dionisia Villalonga.Archivo Capitular de Mallorca. Libro de bautismos N°18, F°52v.
Sus padres fueron el capitán Martín Boneo Brondó, caballero de la Orden de Santiago, regidor perpetuo de Palma, y corregidor de Porco en el Virreinato del Perú; y Gerónima Villalonga Vallés, dama que integraba una destacada familia mallorquina.
Fue el tercer hijo en nacer de un total de cinco hermanos Boneo-Villalonga, siendo los restantes Antonio, Catalina, María Manuela y Jerónima. Antonio Boneo y Villalonga también seguiría la carrera de las armas, y de su matrimonio con Catalina de Villalonga Bordils tendrían numerosa sucesión, que incluye a los marqueses de la Bastida y de Linares, y a los duques del Infantado. izquierda|miniaturadeimagen|258x258px|Martín Boneo Brondó, padre de Boneo y Villalonga
Primeros estudios en Mallorca Martín Boneo y Villalonga seguramente asistiera a uno de los tres colegios que los jesuitas administraban en la isla de Mallorca: los Monte Sión de Palma, Monte Sión de San Martín, y Pollensa. Es probable que dicha educación se viese complementada con la asistencia a las clases de filosofía experimental que se impartiera a partir de 1759 en el Convento de los Capuchinos, donde su pariente fray José de Mallorca escribió sus Fragmentos matemáticos.
En sus años de juventud asentado en Palma, vivían también allí su pariente Antoni Despuig y Dameto, así como Buenaventura Serra y Ferragut, quienes posiblemente hayan despertado su interés por la cartografía, la historia y la ciencia en general, conocimiento que más adelante le serían de utilidad en el ejercicio profesional.
Formación en Cádiz El 31 de agosto de 1771 Martín Boneo formó asiento para ingresar a la Real Compañía de Guardias Marinas Reales de Cádiz, justificando su pretensión en ser hermano entero de Antonio Boneo y Villalonga, guardiamarina del 15 de abril de 1767. Entre sus profesores se destacaron Santiago Zuloaga, Vicente Tofiño, Félix Berenguer y José Varela y Ulloa, teniendo este último posteriormente un rol relevante en la carrera de su alumno. Y entre sus compañeros académicos se encontraban Baltasar Hidalgo de Cisneros, Pascual Ruiz Huidobro, y Diego Butrón Cortés, entre otros.Archivo General de la Marina. Asuntos personales. Legajo 627. miniaturadeimagen|282x282px|Vista de Cádiz, por Barrón y Carrillo Luego del primer año en la Academia de Guardias Marinas para su formación teórica, Boneo y Villalonga aprueba su último examen de geometría, con las siguientes observaciones: talento mediano, aplicación mucha, conducta buena, embarcado en el "Andaluz", en Cádiz. Llegaría entonces la hora de la formación práctica en altamar. El 10 de noviembre de 1774, efectivamente, se lo promueve a alférez de fragata, embarcándose en el navío El Andaluz junto a sus compañeros Pedro Cabrera, José Chacón y Casimiro Lamadrid.
Luego de zarpar del puerto de Cádiz, los guardiamarinas arribarían a Málaga, donde reciben un pago el 29 de marzo de 1775 por parte del ministro de Marina de la ciudad. De allí se dirigirían a Cartagena, donde recibirían otro dinero, trasbordando posteriormente Martín Boneo a la urca Polonia el 27 de mayo de 1775. Cuatro días después es nombrado teniente, y el 28 de septiembre de 1775 pasa a la urca Asunción. Su aprendizaje en la navegación marina durará un año más, hasta volver a tierra firme a principios del año 1776.Archivo General de la Marina. CA 8118/12 y CA 8118/351.
Expedición al Río de la Plata La necesidad de defender la frontera con el Brasil, amenazada por los avances del Imperio Portugués, así como proteger la Patagonia y las Islas Atlánticas de las ambiciones del Imperio Británico, llevaron a Carlos III de España a crear el Virreinato del Río de la Plata, con su capital en Buenos Aires, ciudad que había experimentado un crecimiento en su valor estratégico y económico, designando como primer virrey a Pedro de Cevallos. izquierda|miniaturadeimagen|Retrato de Pedro de Cevallos La escuadra de Cevallos que partió rumbo al Río de la Plata, que integraban casi cien embarcaciones al mando de Francisco Javier Everardo-Tilly, contaba entre sus naves a la fragata Venus, en la que embarcó Martín Boneo el 13 de noviembre de 1776 en Cádiz . Siete días más tarde se encontrarían al sur de las Islas Canarias, una semana después a la altura de Cabo Verde.
Ya en febrero de 1777 la escuadra se halla en la Isla de Santa Catalina, donde Cevallos busca desembarcar para enfrentar a las tropas portuguesas, pero al hallarse las tropas desperdigadas en diversos navíos que habían partido con distintos rumbos, finalmente decide en marzo partir rumbo a la Colonia del Sacramento, ciudad que logran tomar. De Colonia se dirigen Cevallos y sus tropas a la zona de Río Grande de San Pedro para apoyar al ejército de Vértiz, cuando son sorprendidos por la firma del Tratado de San Ildefonso, que sella la paz entre España y Portugal.
Actuación en Montevideo Finalizada la guerra, Martín Boneo es a ascendido 23 de mayo de 1778 al rango de alférez de navío, y se radica en la ciudad portuaria de Montevideo. Allí será destinado a su Apostadero Naval, cuyo jefe a partir de febrero de ese mismo año era Gabriel de Guerra, quien había sido su comandante en la fragata Venus. Tuvo que trabajar de manera muy cercana con el gobernador Joaquín del Pino, quien ordenó que se releven las costas septentrionales del Río de la Plata, tarea conducente a mejorar la defensa marítima de la región.
Un año más tarde, el 22 de septiembre de 1779, Boneo y Villalonga es nombrado oficial de órdenes de la Escuadra del Río de la Plata, cargo que ostentaría hasta el 18 de agosto de 1781. En el interín, es ascendido a teniente de fragata el 27 de mayo de 1780, y luego el 21 de diciembre de 1782, dos años más tarde, se le concede el rango de teniente de navío.
Comisión Demarcadora de Límites con el Brasil Luego del Tratado de San Ildefonso, los monarcas de España y Portugal se habían comprometido a fijar los límites de sus territorios en Sudamérica a través de comisiones encargadas de su demarcación. Por la parte española, la misión estuvo al mando de José Varela y Ulloa en compañía de Félix de Azara, quienes arriban a Buenos Aires luego de ser enviados en agosto de 1781 a una misión en Río Grande de San Pedro. En la capital del Virreinato del Río de la Plata encuentran que el virrey Vértiz había dividido la zona por delimitar y formado cuatro partidas demarcatorias. miniaturadeimagen|251x251px|Tratado de San Ildefonso La tercera de ellas, al mando de Félix de Azara, contaría con el ingeniero Pedro Cerviño y con Martín Boneo y Villalonga como segundo comisario.Completaban el grupo de la tercera partida Ignacio Pasos, J. Souillac, Juan L. Insiarte, Bernabé Bueno, Antonio Arcos, José Martí, Manuel de Rosas, un sangrador, panadero, cantero, carpintero, dos prácticos, mozos de almacén, capataces de carretas y caballadas, y un peón de carretas y caballadas, con un total que superaba las veinte personas. Boneo fue elegido teniendo en consideración las largas distancias y campañas que la partida debería afrontar, ya que era su misión demarcar desde el mencionado Ygurey hasta el desagüe en el Paraguay del río más inmediato que encabezara con aquél, y que el tratado suponía fuese el Corrientes o río Apa.
Desde el principio Boneo forjó un vínculo de amistad con Félix de Azara, quien se convierte en su aliado, al punto de escribirle en una carta al rey que estas consideraciones me hacen suplicar a Vuestra Excelencia, a fin de que le caracterice [a Boneo] de mi segundo y sucesor, prefiriéndole a dicho Rosas y Cerviño.
El 29 de diciembre de 1783 se disponen las divisiones de las partidas demarcatorias para marchar cada una a su lugar de destino. La tercera partida, en la que se encontraba Boneo, debía dirigirse a Asunción del Paraguay, para procurar allí su reunión en el río Ygatimy con la legación portuguesa, proveniente de San Pablo. Se determinó que Azara y Boneo fuesen por tierra acompañados de una pequeña escolta.
Travesía a Asunción del Paraguay