Desamparados es un cantón de Costa Rica situado en el centro de la provincia de San José, sobre la meseta intervolcánica del Valle Central, y perteneciente parcialmente a la Gran Área Metropolitana. El cantón cuenta con un total de 249 367 habitantes, según la última proyección demográfica del INEC, ubicándose así como el tercero más poblado del país y el segundo de la provincia. Limita al norte con los cantones de San José y Curridabat, al noroeste con el cantón de Alajuelita, al oeste con el cantón de Aserrí, al sur con el cantón de León Cortés Castro, al sureste con el cantón de Dota, al este con los cantones de El Guarco y Cartago y al noreste con el cantón de La Unión.

El cantón cuenta con una extensión territorial de 118,26 km², colocándose como el undécimo más extenso de la provincia. Su cabecera es el distrito de Desamparados, con categoría de ciudad, y cuenta con un total de trece distritos: Desamparados, San Miguel, San Juan de Dios, San Rafael Arriba, San Antonio, Frailes, Patarrá, San Cristóbal, Rosario, Damas, San Rafael Abajo, Gravilias y Los Guido.

Fundado en 1862, el cantón se caracteriza por ser uno de los más poblados y densos del Gran Área Metropolitana y del país, el cual a lo largo del tiempo, ha recibido un volumen considerable de inmigración desde el campo y otros países recientemente. Por su forma alargada, que se extiende de norte a sur, cuenta con diversos relieves y poblaciones tanto como urbanas, al norte, como rurales, al sur; además, sus distritos más sureños, Frailes y San Cristóbal, integran la llamada Zona de los Santos, una zona geográfica montañosa y en donde predomina el cultivo de café. El cantón cuenta con un Índice de Desarrollo Humano de 0,753, clasificado como alto.

Toponimia El término y el nombre actual del cantón, «Desamparados», hace referencia a la patrona de la localidad y de su parroquia, la Virgen de los Desamparados. La localidad comenzó a recibir este nombre a partir de 1821, cuando a los pobladores del lugar les fue obsequiado una imagen de la virgen, la cual fue colocada dentro de un oratorio. Para 1825, el oratorio ya era conocido como la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados, y para 1841, la cabecera del cantón ya era conocida bajo este nombre.

Anteriormente, a la localidad se le conocía popularmente con el nombre de «Dos Cercas». Este sobrenombre proviene del hecho de que los primeros pobladores de la localidad ubicaron sus hogares a lo largo de un camino que unía a Aserrí con San José, separando sus propiedades con cercas de piedra o árboles.

Historia

Orígenes Las primeras ocupaciones registradas del territorio al que hoy pertenece el cantón de Desamparados se remontan a entre los siglos y al arribo de los españoles. El territorio en esta época se encontraba ocupado por el antiguo Reino Huetar de Occidente, una nación amerindia y uno de los dos grandes reinos indígenas de la parte central del país, reinado por el Cacique Garabito. Sin embargo, la región contaba con fuerte influencia del Cacique Aczarri, quien dominaba una gran parte de lo que compone el actual cantón de Aserrí. Durante la Conquista, el territorio que cubre ambas regiones, Aserrí y Desamparados, se conocía como los Valles de Aserrí. Este cubría también ciertas partes del actual cantón de Alajuelita, y se extendía, de norte a sur, desde el río Tiribí hasta el cerro Tablazo, cerca del actual distrito de Patarrá.

En 1561, Juan de Cavallón y Arboleda atravesó el sector occidental del Valle Central y fundó una ciudad a la cual le dio el nombre de Castillo de Garcimuñoz, en recuerdo de su pueblo natal, y la cual se convirtió en la primera capital de la provincia. La ubicación exacta de donde se situó la localidad es desconocida, sin embargo, algunos historiadores resaltan que esta ciudad pudo haber estado asentada en el territorio del actual cantón, específicamente, entre los distritos de Desamparados, San Juan de Dios y el cantón de Alajuelita.

En 1562, cuando Juan Vázquez de Coronado sustituye a Juan de Cavallón y Arboleda como gobernador de la provincia, inicia el traslado de la ciudad de Castillo de Garcimuñoz a la actual ciudad de Cartago. Durante este proceso, los conquistadores y sus familias atravesarían la localidad en dirección a Cartago, sin embargo, varias de las familias tomarían la decisión de permanecer en Garcimuñoz o de regresar a la localidad desde Cartago, motivados por las condiciones climáticas y físicas de la localidad, y por consiguiente asentarse ahí. La localidad comenzó a recibir el nombre de «Mata Redonda», después de que Pero Afán de Ribera y Gómez reemplazara a Juan Vázquez de Coronado como gobernador de la provincia.

En este tiempo, el Camino Real o Camino de Cavallón era un camino que venía de Caldera, Esparza, Balsa de Atenas, Piedras Negras, Pacaca y por último, Mata Redonda. De aquí se tomaba al este el camino real a Cartago por Salitral o San Antonio, Patarrá, Picacho, Tobosi, El Guarco y de aquí se podía continuar al Atlántico por Ujarrás, Tucurrique y Matina, mientras que al sur, este camino llevaba al Pacífico, tomando Desamparados, Aserrí, Quepos y Parrita, al norte, se pasaba el río Virilla, Heredia (Cubujuquí) y Barva.

Entre 1570 y 1575, padres franciscanos fundan las doctrinas de Barva, Aserrí, Curridabat, Ujarrás, Pacaca y San Bernardino de Quepos. Así fue como se crearon las denominadas reducciones: Las más importantes, las del Valle Oriental, integradas por Cot, Quircot, Tobosi y Ujarrás de Cartago y la reducción del Valle Occidental, integradas por Aserrí, Curridabat, Barva y Pacaca.

Entre 1579 y 1587, según el protocolo de Cartago, el gobernador Diego de Artieda Chirino y Uclés otorgó títulos de propiedad al capitán y conquistador español Juan Solano y Díaz de Tapia, haciéndolo dueño de los territorios que comprenden Patarrá, Aserrí, Santa Ana y lo que hoy es Ciudad Colón. En ese entonces no se hablaba de Desamparados, sino de Patarrá, (posiblemente por el árbol de Putarrá) y de Salitral (por el salitre de la Quebrada Caliente) y Aserrí.

Durante el , más personas y familias comienzan a poblar el actual territorio del cantón de Desamparados, entre ellos algunos agricultores de milpa, caña de azúcar, tabaco, trigo, legumbres y frutas, así como ganaderos. Muchas de estas familias provenían de lugares como El Guarco o Cartago, quienes emigraron hacia el Valle Central al aumentar la población de sus localidades originales. A partir de esto, ciudades vallecentralistas como San José, Heredia y Alajuela, se fundaron y se poblaron.

Un camino que, en específico, conectaba al actual Aserrí con San José, comenzó a ser poblado por familias que ubicaron sus hogares a lo largo de este. Las familias delimitaban sus propiedades con cercas de piedra o árboles, y es por ello que, a raíz de esto, la localidad comenzó a ser conocida como «Dos Cercas».

En 1662, Salitrillos de Aserrí sobresalía por la siembra de trigo y por tener un molino en 1741. Entre los poblados de Aserrí, Barva y Santa Ana, se contaban con once haciendas de ganado y 159 trapiches.

A partir del , la región se fue poblando de aún más habitantes que buscaban un lugar que les proporcionara leña, agua, pastos y tierras fértiles para sus cultivos, así que habitan el actual Desamparados que estaba rodeado de los ríos Damas, Tiribí y Cucubres y las pequeñas lomas de Salitral y San Antonio, así como las montañas del sur, que son pequeñas estribaciones de la Cordillera de Talamanca.

En 1821, el caserío de Dos Cercas ya tenía gran importancia y se había planificado muy bien sus primeros cuadrantes, de conformidad con las normas que ordenaba la vetusta "Ley de Indias para la formación de cabildos", además de que ya contaba con más población que otros asentamientos como Patarrá, San Antonio, Aserrí y el mismo Curridabat. Fue por eso que se construyó un pequeño oratorio que el Padre Esquivel, cura párroco de San José, bendijo el 24 de diciembre de 1821, regalando una pequeña imagen de la Virgen de los Desamparados, la cual se comenzó a venerar desde entonces. Esta imagen, de 50 centímetros de alto, se le llamó "la Peregrina", por cuanto recorría los distritos de la parroquia para recaudar fondos para la fiesta patronal, los segundos domingos de mayo.

El 22 de octubre de 1824, los vecinos de Dos Cercas firmaron una declaración jurada para poner el pequeño caserío bajo la advocación de la virgen y al año siguiente, se fundó la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados; ello dio motivo a que la localidad lentamente se fuera llamando pueblo de los Desamparados y posteriormente Desamparados.

En la división territorial administrativa de Costa Rica de 1836, aparece Desamparados como un pueblo en la provincia de San José. Posteriormente, el 1.º de diciembre de 1841, Desamparados pasa a convertirse en un barrio del departamento de San José, y al cual lo conformaban la mayor parte del actual cantón de Desamparados, así como una parte del oeste de los cantones de Cartago y El Guarco, así como del este del cantón de Alajuelita. El barrio de Desamparados quedaba dividido en cinco cuarteles: El Centro (hoy el distrito de Desamparados), San Antonio, San Felipe (hoy el distrito de San Miguel), Patarrá y Palo Grande (hoy el distrito de San Rafael Abajo).

En la Constitución Política del 30 de noviembre de 1848, se estableció una nueva división política y administrativa que contempló la nomenclatura de provincias, cantones y distritos parroquiales. De entre los cantones de la provincia de San José, se encontraba el cantón de «Curridabat y Aserrí», al cual la mayor parte del actual cantón de Desamparados integraba.

En ese entonces, la provincia de San José tenía a San José como ciudad capital, y dos villas: Escazú y Desamparados, los demás eran pueblos, de tal manera que ser villa ya era un privilegio de pocos, además la población de Desamparados ya contaba con un gran prestigio por la belleza geográfica de su territorio y por su arte, cultura y religión que era sobresaliente, además por los aires de progreso del pujante territorio, que a la vez experimentaba un curioso detalle: muchas de sus familias salieron de la villa para fundar caseríos hacia el sur, que luego se convirtieron en cantones, como Dota, en la Zona de los Santos, Alajuelita y Pérez Zeledón. Esto le valió a Desamparados ser llamado “Madre de Pueblos”.

En el gobierno de Juan Rafael Mora Porras, el 4 de julio de 1855, mediante la Ley n.º 20, se le otorgó el título de villa a la población de Desamparados, cabecera del nuevo cantón posteriormente creado.

Cantonato Por medio de la Ley n.° 22 del 4 de noviembre de 1862, Ley de Ordenanzas Municipales, se creó Desamparados como cantón de la provincia de San José, designándose como cabecera la villa de Desamparados, mas no se fijaron los distritos de este nuevo cantón. A pesar de esto, el territorio siguió bajo la administración de la Municipalidad de San José. Cabe destacar además la extensión del nuevo cantón, que ostentó dentro de su jurisdicción a localidades como los actuales cantones de Curridabat, Aserrí, Acosta, Tarrazú, Dota, León Cortés Castro y Pérez Zeledón, otorgándole así un total de 3 023,99 km². Desamparados procede del cantón de San José, establecido este último, en ley n.° 36 del 7 de diciembre de 1848.

Una vez que Desamparados fue nombrado como cantón, sus habitantes iniciaron un movimiento para declarar la autonomía plena e independencia del cantón de San José. Entre ellos se encontraban Jesús Ureña, Leo Madrigal y Nicanor Garbanzo, quienes formaron un cabildo.

El 7 de agosto de 1868, mediante el Decreto Legislativo n.° 20, Tarrazú (conjunto a los actuales cantones de Pérez Zeledón, Dota y León Cortes Castro) se separa del cantón de Desamparados y se erige como cantón. Posteriormente, el 31 de marzo de 1871, mediante el Decreto n.° 11, Curridabat se separa del cantón de Desamparados y se une al cantón de San José.