miniaturadeimagen|Perón sube a un buque de la Armada Paraguaya, en el cual partiría al exilio. El expresidente Juan Domingo Perón estuvo exiliado de la Argentina desde pocos días después de su derrocamiento en septiembre de 1955Perón estuvo refugiado primero en la embajada de la República del Paraguay y posteriormente en dos cañoneras de ese país ancladas frente a Buenos Aires desde el 21 de septiembre al 5 de octubre, antes de partir en un hidroavión hacia Asunción. hasta el 17 de noviembre de 1972, cuando regresó brevemente luego de ser autorizado por la dictadura gobernante. El 5 de febrero de 1973 la dictadura volvió a prohibir el ingreso de Perón a la Argentina. La prohibición caducó definitivamente el 25 de mayo de 1973 al asumir el gobierno democrático presidido por Héctor J. Cámpora, durante el cual Perón regresó definitivamente el 20 de junio de 1973, estableciendo su residencia en el país. Durante todo ese período, Perón estuvo proscripto para presentarse como candidato a cargos electivos. Levantada la proscripción en 1973, se presentó como candidato a presidente de la Nación en las elecciones del 23 de septiembre de 1973, en las que triunfó con un apoyo del 62% de los votos, falleciendo unos meses después en ejercicio de la presidencia, el 1 de julio de 1974.
Durante su exilio estuvo asilado en Paraguay, Panamá, Nicaragua, Venezuela, República Dominicana y España; en este último país pasó doce de los casi dieciocho años que estuvo exiliado, mayormente en una quinta ubicada en cercanías de Puerta de Hierro en Madrid, lugar que se constituiría en un punto clave de la política argentina en ese tiempo. La adopción durante su gobierno de una "tercera posición" no alineada con Estados Unidos ni con la Unión Soviética en la Guerra Fría, equidistante tanto de individualismo extremo como del colectivismo comunista, limitó las opciones de Perón a la hora de definir un país donde pudiera radicarse y en el que su vida no estuviera en peligro.• Page (2011): 440.•
Durante la casi totalidad de su exilio, la actuación política de Perón en la Argentina y hasta pronunciar su nombre estuvo completamente prohibido, los gobiernos intentaron inculcar a la población un pensamiento "antiperonista", mientras que el peronismo como movimiento político tuvo también vedada su actuación y participación electoral. Adicionalmente, Perón había sido objeto de varios intentos de asesinato y atentados por parte de agentes de la dictadura. Perón intentó volver al país en 1964, pero el presidente Arturo Illía lo impidió solicitando a la dictadura militar gobernante en Brasil que lo detuviera y lo enviara de regreso a España. La lucha por su regreso al país se convirtió en una causa popular de la resistencia peronista (1955-1973).
Antecedentes
miniaturadeimagen|El presidente Perón Juan Domingo Perón, nacido en 1895, fue un militar profesional argentino, que hasta los 47 años de edad hizo una carrera sin prácticamente ninguna actividad política, excepto por su participación como subordinado en el golpe de Estado de 1930.
En la década de 1930 escribió varios libros y fue designado profesor de Historia Militar en la Escuela Superior de Guerra. Estuvo destinado en la Patagonia, dos años como agregado militar en Chile y fue enviado por el Ejército dos años a Europa, principalmente Italia, para obtener información sobre las perspectivas de la inminente Segunda Guerra Mundial. Al volver en enero de 1941, informa que a su criterio las potencias del Eje perderían la guerra. La conducción del Ejército desechó el informe suponiendo que estaba influido por la propaganda comunista y Perón fue destinado como director del Centro de Instrucción de Montaña en Mendoza, donde entabla amistad con el general Edelmiro Farrell. En enero de 1942 alcanzó el rango de coronel.
Relativamente culto, de carácter extrovertido, de maneras amables y con una casi permanente sonrisa en el rostro, no se le conocía ideología alguna hasta principios del año 1943, cuando se unió al GOU, una logia militar secreta formada por nacionalistas y liberales. El GOU tuvo un papel importante en el golpe de Estado de junio de ese año, que derrocó al último de una serie de gobiernos conservadores tan desprestigiados por su corrupción, su fraude electoral, su sumisión al extranjero y la pobreza de las clases obreras que su época es conocida como la Década Infame.
Al producirse la Revolución del 43 en junio, Perón no ocupa ningún cargo jerárquico. Su amigo, el general Farrell, quien fuera designado en el estratégico Ministerio de Guerra, lo lleva como su secretario privado. Poco después, a través de otro amigo, el teniente coronel Domingo Mercante, Perón toma contacto con los principales dirigentes sindicales socialistas y sindicalistas revolucionarios y entabla con ellos una alianza que lo impulsa para obtener la Dirección Nacional del Trabajo, una repartición menor desde la cual amplió su influencia siendo sucesivamente designado secretario de Trabajo, ministro de Guerra y vicepresidente de la Nación. Durante este período, Perón desarrolló sus ideas políticas, mostrándose especialmente permeable a proyectos, ideas y formas discursivas de orígenes diversos como el sindicalismo, el socialismo, el nacionalismo defensivo, el radicalismo yrigoyenista, el liberalismo democrático y el cristianismo humanista. Sus opositores sostuvieron que adhería al fascismo italiano y al comunismo. •
Sus medidas en favor de los obreros y los sindicatos generaron una corriente de simpatizantes a su favor que, tras una gran manifestación el 17 de octubre de 1945, se transformó en corriente política: el peronismo. Con el apoyo de tres partidos creados para ello, y que luego se unirían en el Partido Peronista, Perón fue elegido presidente y asumió el mando del país el 4 de junio de 1946.Plotkin (2012): 94-154. Entre uno y otro acontecimiento, Perón se casó con María Eva Duarte, conocida como Eva Perón o Evita y fue ascendido al rango de general.Page (2011): 189.
Su gobierno se caracterizó por grandes avances en los derechos laborales y civiles, un crecimiento económico moderado pero sustentable, un gran esfuerzo en el desarrollo de la tecnología y la infraestructura, un marcado tinte nacionalista en lo económico y político, y el esfuerzo –principalmente canalizado a través de la Fundación Eva Perón, dirigida por la primera dama– en paliar los sufrimientos de los más necesitados.Cattaruzza (2012): 207-236. La reforma constitucional de 1949 pretendió consolidar los avances en cuanto a las "tres banderas" históricas del peronismo: la justicia social, la libertad económica y la soberanía política.Page (2011): 242-249. En contraste, su gobierno mantuvo vicios autoritarios de la vida política de la época expresados en restricciones a la libertad de prensa y la persecución política. La oposición acusó al gobierno peronista de ser un régimen fascista, • se opuso frontalmente a casi todas las iniciativas del gobierno, y llegó en algunos casos a utilizar métodos terroristas y causar masacres.
En 1951 Perón ganó con amplitud su reelección en elecciones no cuestionadas por la oposición y poco después falleció Evita. En 1953 un atentado terrorista antiperonista en Plaza de Mayo asesinó a siete personas dejando más de cien heridos. A fines de 1954 se produjo un enfrentamiento con la Iglesia católica que catalizó a la oposición en contra del peronismo. El resultado fue un intento de asesinar a Perón que derivó en una masacre mediante el bombardeo de la Plaza de Mayo, con más de trescientos muertos y, en septiembre de 1955, en un golpe de Estado exitoso, que alcanzó a controlar gran parte de la Argentina. Perón prefirió evitar un baño de sangre y renunció marchando al Paraguay. El país se sometía a la autoridad del jefe del golpe de Estado, general Eduardo Lonardi.Ruiz Moreno (2013): 679-723.
Partida al exilio thumb|Perón a bordo de la cañonera Paraguay. En la mañana del 20 de septiembre, la junta militar que había pretendido asumir el gobierno tras la caída de Perón –y que no fue reconocida ni por este ni por los jefes golpistas– envió un comunicado al presidente Perón a través de su ayudante, el mayor Máximo Alfredo Renner: se le informaba que había aceptado su renuncia al cargo de presidente de la Nación y que debería dejar el país. Ante el riesgo cierto de ser atacado por los comandos civiles, Perón reaccionó rápidamente y se dirigió a la residencia del embajador del Paraguay en Buenos Aires, Juan Chávez. La elección de esa embajada se debió a que, el año anterior, el gobierno paraguayo del general Alfredo Stroessner le había conferido la ciudadanía paraguaya y le había reconocido el rango de general paraguayo, en agradecimiento a la devolución de los trofeos paraguayos capturados en la guerra de la Triple Alianza aún en poder de la Argentina. Apenas llegado a la embajada, con un escaso equipaje y acompañado por Chávez y los mayores Renner e Ignacio Cialceta,Ignacio Cialceta era sobrino político del general Perón, y fue su edecán durante los últimos años de su gobierno. Ver se subió a un automóvil que lo llevó al puerto. Aún era de mañana cuando, al embarcarse en la cañonera Paraguay, perteneciente a la Armada Paraguaya, abandonó formalmente su país.
Fue recibido a bordo con los honores correspondientes a un general del Ejército Paraguayo y se alojó en el camarote del capitán del buque. Este estaba amarrado en el puerto de Buenos Aires debido a que se le estaban realizando reparaciones. Su principal actividad durante estos días fue escribir notas, que más tarde aprovechará para varios de sus libros.
El embajador regresó a Buenos Aires e inició una serie de contactos con los líderes golpistas, exigiendo las garantías necesarias para proteger la cañonera y al propio Perón, en vista de las furiosas bandas de antiperonistas lanzadas a destruir cualquier símbolo del gobierno caído.La Fundación Eva Perón fue saqueada, y gran cantidad de material destruido; entre los objetos que fueron quemados por llevar símbolos peronistas se contó innumerable cantidad de vajilla, camas y ropa de cama de los hospitales y residencias infantiles, y hasta los pulmotores fueron destruidos porque llevaban el símbolo de la Fundación. Ver Al menos consiguió que la Prefectura Naval montase guardia frente a la cañonera.
El 23 de septiembre juró como presidente de facto el general Eduardo Lonardi, que ordenó disolver el Congreso, todas las autoridades provinciales y la Corte Suprema de Justicia. Poco después, una unidad de infantería de marina se apostó frente a la cañonera, lo que obligó a los marineros de ésta a reforzar las guardias, y al capitán a alejar el buque del muelle.
Tras las garantías dadas por el dictador Lonardi al presidente Perón, este se trasladó a otra cañonera paraguaya, la Humaitá. Pero el nuevo gobierno rechazó toda posibilidad de que Perón se trasladara al Paraguay por vía fluvial, para no despertar simpatías ni causar ataques al buque.
El 3 de octubre, un hidroavión Consolidated PBY Catalina arribó al puerto de Buenos Aires procedente de Asunción y acuatizó junto a la Humaitá, donde fue abordado por Perón, que estaba acompañado por el canciller de la dictadura, Mario Amadeo, quien regresó al puerto antes del despegue. El hidroavión llegó a Asunción unas cinco horas más tarde, acompañado por un avión en que salió a recibirlo el general Stroessner. Perón tardaría más de diecisiete años en volver a la Argentina.
En Paraguay