T-mobilitat es el proyecto de nuevo sistema tarifario, contactless e integrado de transporte público promovido por la Generalidad de Cataluña, inicialmente para la provincia de Barcelona, que tiene el objetivo de convertirse en un instrumento capital de la gestión de la movilidad y el transporte público de Cataluña, con la voluntad de integrar todos los modos de transporte en un único soporte inteligente. Este nuevo sistema pretende favorecer la utilización del transporte público con descuentos por uso, adaptando el precio del transporte público a la movilidad real de cada ciudadano en función del kilometraje de los recorridos, la intensidad de uso, renta y eventos puntuales como contaminación atmosférica, permitiendo al usuario decidir el sistema de pago de su transporte, ya sea prepago, domiciliación bancaria del recibo, recarga por Internet, etc. El sistema ha sustituido casi en su totalidad las antiguas tarjetas de prepago (de cartón magnéticas en Barcelona y sin contacto en el resto) con tarjetas sin contacto de cartón y de plástico PVC, recargables, así como con teléfonos móviles. También será posible validar con tarjetas bancarias equipadas con NFC. Estaba previsto que se iniciara la fase de pruebas durante el año 2015 para entrar en servicio en el 2016. Más tarde se cambió el calendario a finales de 2018 para el área metropolitana de Barcelona y a finales de 2019 para toda Cataluña. Posteriormente la fecha de inicio de pruebas se postergó de nuevo a octubre o noviembre de 2018, manteniendo las fechas de implantación global. Las pruebas se llevaron a cabo a lo largo de 2021, y a final de ese mismo año se pusieron en servicio los principales abonos recurrentes. Desde entonces, el nuevo sistema de tarjetas se fue extendiendo a toda el área de Barcelona y actualmente es el modelo de uso más común entre la ciudadanía, mientras que el uso del antiguo sistema magnético ha ido cayendo en desuso. La web oficial del sistema contiene toda la información sobre su estado de despliegue actual.

Precedentes alt=Áreas de Transporte Metropolitano integradas de Cataluña|miniaturadeimagen|557x557px|Los cuatro sistemas tarifarios previos a T-mobilitat empleando el mismo código de colores. El único con coronas concéntricas es el de Barcelona, Lérida dispone de sólo dos zonas y Gerona y Tarragona tienen las zonas rodeando la central, unas adyacentes a otras, de tal manera que el radio no es superior a 2 y 3 (diámetros 3 y 4), respectivamente. Barcelona solapa con Tarragona los municipios de Vendrell, Cunit y Cubellas. También solapa con Gerona el municipio de Massanet de la Selva. Desde el 1 de enero de 2001 el transporte público del Área Metropolitana de Barcelona se vio afectado cuando se inició la integración de todo el sistema de facturación en un único tipo de billete. Antes de la integración el metro de Barcelona, cercanías y ferrocarriles tenían sistemas tarifarios separados e independientes, y no se podía reaprovechar el billete si se hacía un transbordo entre tipos de transporte. Esta integración supuso una verdadera revolución en la concepción misma del transporte público en Cataluña. El sistema de tarificación se estableció mediante un mapa de coronas concéntricas. Más tarde este sistema fue implantando en otras áreas metropolitanas de Cataluña. A lo largo del 2008, la Autoridad Territorial de la Movilidad del Área de Lérida, la Autoridad Territorial de la Movilidad del Campo de Tarragona, y la Autoridad Territorial de la Movilidad del Área de Gerona integraron sus modos de transporte en sendos sistemas tarifarios integrados. Las fechas de inicio de la integración fueron el 31 de marzo de 2008 en Lérida el 1 de octubre de 2008 en Tarragona, y el 12 de junio de 2008 en Gerona, Estas provincias ya emplean un sistema de tarjeta sin contacto y su sistema de zonificación no está basado en coronas concéntricas, adaptándose a las circunstancias geográficas y flujo de pasajeros de cada provincia. En el 2015 la Autoridad del Transporte Metropolitano de Barcelona amplió la cobertura a las comarcas de Bergadá, Osona y Ripollés. Lérida realizó sendas ampliaciones en los años 2009 y 2010 a las comarcas de Las Garrigas, Noguera, Plana de Urgell, Urgel y Segarra. En octubre de 2013 el Consejo Ejecutivo del Gobierno de Cataluña aprobó el inicio del diálogo competitivo de la T-mobilitat, paso previo a la licitación de un nuevo instrumento tecnológico que permitirá al ciudadano disponer de una única tarjeta para todos sus desplazamientos. El objetivo es transformar los 132 abonos existentes en el 2017 (14 títulos para seis zonas de transporte en Barcelona, 6 títulos para tres zonas en Tarragona, 6 títulos para dos zonas en Lérida y 6 títulos para 3 zonas en Gerona) en un nuevo sistema con un único soporte necesario y título (T-mobilitat) válidos para toda Cataluña. El proyecto se basa en la tarjeta Oyster, ya existente en la ciudad de Londres, que en el 2014 también se encontraba en periodo de adaptación a las nuevas tecnologías de tipo sin contacto.

Concurso público La propuesta de implantación de este proyecto T-mobilitat se lleva a cabo con la participación del sector privado a través de un concurso público internacional con diálogo competitivo. El objeto básico de la contratación se estructura en dos partes: La adquisición e instalación de todo el hardware y software en todas las empresas que conforman el sistema tarifario integrado del área de Barcelona: 74 empresas de transporte (TMB, FGC, Rodalies de Cataluña, Tram, TUSGSAL, BaixBus, Sagalés, Sarbús, TUS, TMESA, etc.), 326 estaciones ferroviarias, 2.573 autobuses, 7.846 validadores y 1.338 máquinas de venta de tarjetas de transporte. El establecimiento de un sistema de información pensando en el ciudadano con la creación de dos nuevos centros de trabajo: el Centro de Atención al Cliente, que prestará servicio las 24 h los 365 días del año, dando información, gestionando incidencias como la pérdida de tarjeta o el pospago; y el Centro de Gestión de la Información del Transporte, que de una manera global informará en tiempo real del funcionamiento de la oferta de transporte público integrada en todo el territorio catalán.

El importe de la inversión inicial es de sesenta millones de euros. El coste económico del proyecto será absorbido por el sistema a través del aumento de ingresos que generará el incremento de la demanda, la reducción del fraude y la publicidad, y por la reducción de los costes intrínseca al nuevo sistema. Se prevé pues que la contratación de la T-mobilitat no incurrirá ningún gasto presupuestario ni tampoco supondrá un incremento de las tarifas para el usuario del transporte.

El calendario previsto de implantación de la T-mobilitat era a partir del 2013 con la publicación de la licitación en los boletines oficiales. El primer paso es una primera criba -entre todos los interesados en la licitación- de las empresas con más capacidad para poder optar al concurso, de acuerdo con unos requisitos mínimos de solvencia técnica, económica y financiera, con los cuales se realizará un diálogo competitivo. Finalmente, se diseñarán los pliegos técnicos definitivos invitándoles a presentar su oferta. La previsión de adjudicación del contrato fue a finales del primer semestre del año 2014. A partir de aquel momento se deberían de haber iniciado las tareas de sustitución de hardware y software para disponer de la primera tarjeta T-mobilitat durante el año 2015. Tras la última revisión del contrato por el cual se establecía la propiedad de los datos de los usuarios, que queda en manos de la ATM y AMB, los plazos de implantación son: Prueba piloto en la L9 del metro de Barcelona durante el otoño de 2017. Implantación del sistema T-mobilitat en el área metropolitana de Barcelona durante la segunda mitad de 2018. Durante esta fase el sistema tarifario será equivalente al actual. Implantación del sistema T-mobilitat en el resto de Cataluña durante la segunda mitad de 2019. Durante esta fase se implantará el nuevo título único T-mobilitat, desapareciendo los actuales títulos integrados de Barcelona, Gerona, Tarragona y Lérida.

Este retraso tiene un sobrecoste de 12 millones de euros. El contrato actual tiene una duración de 15 años a contar desde el día 25 de octubre de 2016, tal y como aparece en el documento publicado.

Debido al último aplazamiento de las pruebas del sistema en la L9 durante el otoño de 2017, las pruebas se realizarán en octubre o noviembre de 2018, dejando escaso margen para la implantación definitiva.

Candidaturas Diversos consorcios o grupos empresariales se mostraron interesados por el proyecto. Inicialmente mostraron su interés: Un grupo formado por IBM y Telvent. Consorcio formado por Ricoh y Mastercard. Consorcio formado por CaixaBank, Fujitsu, Indra y Moventia (Sarbus). Opencat: Consorcio formado por 10 operadores de transporte de viajeros (Alsa, Canals, Sagalés, Teisa, TUSGSAL...) con el soporte tecnológico de IECISA, (Informática El Corte Inglés), Etra y Xerox.

Después de una muestra de interés por parte de estos cuatro grupos empresariales, solo dos de las empresas se presentaron al concurso público, una formada por CaixaBank y otra formada por el Corte Inglés. El periodo de presentación de candidaturas se acabó el 22 de julio de 2014, y el pliego de condiciones se había decidido mediante el sistema de diàleg competitiu. En agosto de 2014 se hizo público que la única candidatura firme era la del grupo formado por CaixaBank, Fujitstu, Indra et al. La Generalidad sopesó un contrato por un periodo de entre 13 y 15 años por un precio de unos 60 millones de euros. El contrato finalmente aprobado establece un periodo de explotación de 15 años empezando desde octubre de 2016 con un coste total de 72 millones de euros (60 millones iniciales más 12 millones por retrasos).

Sistema de pago Se abandonará el sistema prepago por el cual se obtienen las tarjetas con banda magnética. El nuevo sistema de pago empleará tarjetas de cartón o PVC recargables. Serán tarjetas sin contacto. Para la recarga se podrán utilizar las máquinas de venta automática, una aplicación móvil disponible para teléfonos inteligentes, una aplicación web y la domiciliación bancaria.

Sistema tarifario El sistema tarifario actual divide las áreas metropolitanas en zonas. Para viajar dentro de una única zona se paga un precio único por el uso de los transportes integrados (autobús urbano e interurbano, cercanías, metro, tranvía, etc.). Si se quiere poder hacer viajes que atraviesen más de una zona, hay que adquirir un título que permita viajar por el número de zonas necesario, hasta un máximo de seis zonas distintas en un mismo viaje. Las zonas se pueden repetir, es decir, el mismo viaje puede mantenerse en la misma zona o pasar de una zona a otra y volver a pasar sobre las mismas zonas, sin necesidad de emplear otro viaje siempre que se tome un transporte distinto (transbordo) o no se pase el billete por las máquinas de cancelación, por ejemplo al cambiar de sentido en una estación de tren o metro. Salir y volver a coger el mismo transporte pero con distinta línea se considera transbordo. Por tanto se podría realizar un recorrido circular sin necesidad de gastar viajes adicionales siempre que entre dentro del tiempo permitido para transbordos.

Al proponer un nuevo sistema tarifario, la Generalidad publicó un segundo concurso público licitado por 423.500 euros que diseña el mejor sistema tarifario para la T-mobilitat, con la premisa de funcionar para toda Cataluña. El secretario de infraestructuras y movilidad de la Generalidad, comentó que en palabras del director general de Transporte y Movilidad Ricard Font «Hemos encargado este estudio para tener claro los efectos económicos para los usuarios y las administraciones que vivirán los cambios, y decidiremos cuál es el que conviene más».