miniaturadeimagen|Plaza de Jamaa el Fna (Marrakech), donde se desarrolla la vida pública de la ciudad, tanto de día como de noche. Caracterización del entorno como el resultado de una serie de factores sujetos a la subjetividad, generando un ambiente afectivo saludable. Entorno saludable hace referencia a un ambiente en el cual se generan inclinaciones, de origen interno o externo, propiciadoras de una adecuación para la vida plena, valor único e inalienable y derecho primordial de todo individuo.
La definición operativa de “Entorno Saludable” se encuentra en proceso de construcción y el empleo del término en la literatura del idioma español es reducido. Existen diferentes argumentos que complementan el concepto. La afectividad, o la susceptibilidad de las personas ante su entorno, cuyo origen se remonta a la visión del filósofo racionalista del , Baruch Spinoza, también la influencia del entorno en los estilos de vida que pudieran ser saludables o no, y la caracterización de los espacios a partir de las actividades humanas que suceden en su alrededor. Desde un punto de vista sociológico el concepto de entorno saludable se relaciona con la subjetividad expresada a través del conjunto de ideas, significados y emociones partiendo del punto de vista del sujeto juntamente influenciado por sus intereses particulares adquiridos por la cultura, la historia y la política.
Antecedentes El entorno físico para la salud cobró importancia con el surgimiento de enfermedades en ciudades Europeas y Americanas en el en cuanto crecían y se industrializaban de forma exponencial. En ese entonces se consideraba que la causa de enfermedades radicaba en miasmas. Esta teoría establecía que enfermedades como el cólera y la tifoidea eran causadas por un vapor maloliente. Las infecciones se producían como consecuencia de la exposición a condiciones ambientales no saludables. En Inglaterra esta teoría influenció las reformas sanitarias de Edwin Chadwick, orientadas a impedir que el miasma afectara las viviendas por medio de su envolvente o de sus sistemas de drenaje.
Más adelante con la reducción de enfermedades infecciosas, que eran la principal causa de mortalidad a principios del , la atención epidemiológica se centró en identificar los determinantes de enfermedades crónicas asociadas a la población en condiciones de vida moderna (Hansen y Easthope 2007). Entre las enfermedades principales se encontraban el cáncer, enfermedades cardiovasculares y diabetes. A mediados de los 1970, la evidencia epidemiológica con respecto a los factores determinantes de estas enfermedades apuntaba a comportamientos relacionados con la salud y a la influencia de los espacios sobre estos comportamientos. Se formuló la suposición de que el alto nivel de prevalencia de enfermedades crónicas era el resultado de estilos de vida no saludables, los cuales se estiman como factores voluntarios bajo el control de cada individuo. Consecuentemente, el énfasis particular en estas intervenciones ha sido puesto bajo la responsabilidad de la habilidad que tiene cada individuo para realizar cambios hacia un comportamiento saludable, el cual crece significativamente a través de la educación. Este enfoque tuvo relevancia por el Reporte Lalonde de 1974, en el cual se insistía en la importancia de intervenir en la población compuesta por individuos que muestran un elevado riesgo hacia enfermedades específicas basadas en el perfil de su comportamiento. Este enfoque, según Lalonde, llevaría hacia uno de los mayores impactos en la salud pública y sus políticas.
Entorno El entorno forma parte de la cotidianeidad de las personas, y su caracterización genera emociones y sensaciones que forman parte de la memoria afectiva y que definen una carga subjetiva perceptual. El significado contenido en el entorno implica el sentido de lugar que designa la atmósfera de un espacio en cuanto a la cualidad de sus componentes físicos en conjunto y en función de la capacidad de reconocimiento de estas características por parte de un individuo. Estas cualidades definen a los espacios y tienen efectos en el bienestar temporal de acuerdo a la percepción individual de las personas. La interacción y las posibles experiencias entre el individuo y el lugar varían y están sujetas a valores culturales, sociales y económicos.
La modificación de los medios físicos del entorno por el individuo, hace referencia al ambiente construido y constituye tanto una construcción material, como una construcción afectiva cargada de valores simbólicos susceptibles a la percepción individualista de las personas. El entorno o ambiente construido abarca toda edificación y espacio creado o modificado por el ser humano para adecuarse a su forma de vida como son las viviendas, escuelas, espacios de trabajo, comercios, parques, zonas recreativas y áreas industriales y las infraestructuras y servicios que permiten la interconexión y funcionamiento de estos espacios como las calles, aceras, líneas de transmisión eléctrica y depósitos de residuos. Su configuración tiene efecto en el entorno físico y social, y consecuentemente en la salud y la cualidad de vida de las personas.
El entorno construido está constituido por diferentes escalas que pudiesen categorizarse de acuerdo a su magnitud en: el nivel privado, el cual relaciona al individuo con espacios interiores en edificaciones; el nivel cotidiano, que se manifiesta en los espacios donde el individuo realiza su vida cotidiana basándose en su estilo de vida y hábitos; y el nivel urbano, asociándose a la ciudad. Todos estos niveles están sujetos al factor del tiempo, que afecta y varia las cualidades de los espacios en cuanto a las actividades que se desarrollan en éstos y que conjuntamente modifican el sentido perceptual que tienen las personas de los lugares.
Este concepto abarca las circunstancias materiales, las identidades sociales y las experiencias subjetivas, permitiendo un abordaje que considera tres estratos interconectados del entorno: El de estructura urbana, el de interacciones sociales, y el de emociones subjetivas y lazos, que componen lo llamado la intersubjetividad del espacio (Pranikoff and Low 2007).
Investigaciones recientes exploran los efectos causales de la relación entre el entorno construido en todas sus escalas, y las condiciones de salud de las personas asociadas a la salud física y mental, la actividad física, enfermedades crónicas como la obesidad, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias como el asma y cáncer de pulmón.
Relación entre Individuo, Salud y Entorno Las variaciones geográficas en cuestiones relacionadas con la salud han sido estudiadas bajo dos razonamientos. El primero se enfoca en que la concentración de individuos con un estatus socioeconómico similar en localizaciones específicas, es la explicación de la caracterización de estas zonas. El segundo aborda las variaciones geográficas con respecto a la salud considerando el entorno físico como un factor que puede afectar las condiciones de bienestar y salud de las personas.
Las investigaciones respecto a los factores que afectan al comportamiento, y consecuentemente a la salud, debería basarse en la idea de que éste no sólo está determinado por posibilidades de elección, sino por las oportunidades y restricciones que presenta el lugar donde las personas se desenvuelven, debido a que el entorno construido no determina rígidamente cómo los grupos sociales deberían comportarse, el tipo de relaciones que deberían tener o cómo deben interaccionar entre ellos. En cambio, el entorno construido estructura, permite, y limita las opciones interrelacionales entre personas y entre las personas y su entorno.
Los sistemas de información geográfica pueden ser objetivamente utilizados para presentar datos sobre el entorno físico y su estructura, sin embargo la percepción del individuo con respecto a su entorno social es también importante para entender su comportamiento y sus opciones de estilo de vida. La información con respecto a factores subjetivos, como son la percepción de las personas con relación a la calidad de su entorno y a su capacidad de estimular, desarrollar y mantener comportamientos orientados a la salud es de gran relevancia.
Entorno Saludable desde la perspectiva de la Salud
Salud y Entorno Construido La relación entre la salud y el entorno construido puede ser determinada bajo diferentes enfoques como lo son:
•El entorno construido, que abarca elementos físicos como edificaciones, calles, espacios abiertos e infraestructura en general, y su condición para promover actividad física.
•La clasificación y el uso de suelo, y sus efectos en la calidad de agua, del aire y de sanidad en general.
•La morfología de las ciudades y su influencia en los estilos de vida de las personas.
•La influencia de las áreas de recreación, parques y jardines en la salud mental.
Salud Alimenticia En el año 2010 se sanciona y en 2013 se reglamenta la ley de “Alimentación Saludable- Niños, Niñas y Adolescentes en Edad Escolar” (CABA Ley N° 3.704), que provee un marco regulatorio vinculado con la implementación de acciones y políticas educativa de Educación Alimentaria Nutricional en las escuelas. Propone pautas para los servicios alimentarios brindados en el ámbito escolar, regula el funcionamiento de los kioscos e impulsa la Educación Alimentaria Nutricional, tanto en el ámbito público y privado. De esta manera tiene como objetivo principal potenciar el consumo de alimentos saludables en las escuelas y generar cambios en la conducta alimentaria de niños, niñas y adolescentes. (Ley 3704, Buenos Aires 2010).
El hombre siempre tuvo una alimentación diversificada lo que le ha permitido vivir y adaptarse en diferentes climas y geografías, utilizando los recursos que la naturaleza le brindaba. De esta manera, se pudo garantizar la incorporación de todos los nutrientes que el cuerpo necesitaba. (Fischler, 1995)
Así es como el concepto de alimentación saludable a lo largo de la historia ha ido evolucionando y al día de hoy, puede existir más de una manera de definirlo.
Desde nuestro enfoque, entendemos que una Alimentación Saludable es aquella que aporta alimentos seguros, nutritivos y culturalmente aceptados, necesarios para crecer y desarrollarse de manera adecuada, mantener y conservar la salud, evitar enfermedades; contribuyendo además con el equilibrio del medio ambiente.
El médico argentino Pedro Escudero (Buenos Aires, Argentina, 1887-1963), conocido como el “padre de la nutrición” en nuestro país y fundador y primer Director del Instituto Nacional de la Nutrición, definió a la Nutrición como un estado de salud que se puede evaluar y modificar y que es el resultado de tres tiempos que se relacionan entre sí: alimentación, metabolismo y excreción. Así, enmarcaba a la alimentación desde la elección del alimento hasta el momento de la absorción de los nutrientes.
La alimentación para Escudero debía basarse en 4 leyes fundamentales, que se relacionan entre sí:
Ley de la cantidad: “La alimentación debe ser suficiente para cubrir las exigencias calóricas del organismo y mantener el equilibrio de su balance”. Es decir, a través de los alimentos es necesario reponer la cantidad de energía que el organismo consume a diario para realizar sus funciones.
Ley de la calidad: “El régimen alimentario debe ser completo en su composición para ofrecer al organismo todas las sustancias que lo integran”. Es decir que una ingesta de alimentos variados proporcionará todos nutrientes que integran el organismo. Si la alimentación carece de variedad, posiblemente resulte incompleta.