Cristóbal de Haro (Burgos?, 14...? – Burgos, noviembre de 1541) fue un mercader y financista español, miembro de una familia de comerciantes burgaleses, de origen posiblemente judío, que tuvo sedes comerciales en distintas ciudades de Europa occidental.
Mantuvo vínculos económicos con las poderosas familias alemanas Fúcar y Bélzar. Administró una casa comercial primero en Portugal y después en España, dedicada al tráfico de diferentes mercancías, principalmente especias, con la que financió numerosas expediciones, entre otras, la primera en llegar al Río de la Plata (1511-1512) y la de Magallanes y Elcano (1519-1522), primera en circunnavegar el globo.
Fue factor de la Casa de Contratación de la Especiería de La Coruña y regidor de Burgos. Desarrolló una importante relación con el emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico. Gracias al capital que acumuló como empresario, llegó a ser prestamista de dicho monarca. También supo operar como su informante y espía merced a los vínculos internacionales que había desarrollado como mercader.
Origen familiar Cristóbal de Haro y su familia eran oriundos de Burgos, ciudad del norte de Castilla que había llegado a ser un importante centro mercantil gracias a la exportación de lana hacia Flandes.
En Burgos los Haros eran una familia reconocida que algunos historiadores consideran de judíos conversos. El padre de Cristóbal fue un mercader llamado Juan Rodríguez de Haro. De su madre se desconoce el nombre, pues no lo registran los archivos parroquiales de la Iglesia burgalesa de San Lesmes, donde varios Haros tienen sepultura.
Aunque centrados en Burgos, los Haros llegaron a estar representados en las principales plazas comerciales de Europa occidental, pues como muchos hombres de negocios de los siglos y , fueron asentándose, de modo transitorio o estable, en las ciudades mercantiles europeas de mayor importancia. Esta presencia cosmopolita les permitía integrar una tupida red de relaciones en la que, tal como los navegantes europeos de la época, se operaba sin mayores lazos de lealtad nacional.
Contexto político y comercial de los Haros miniaturadeimagen|izquierda|Felipe el Hermoso, de la casa de Habsburgo, y Juana la Loca, heredera de la casa Trastámara. El casamiento entre ambos sentó la base para que su hijo Carlos unificara, como emperador, el patrimonio de ambas familias.
Con la unión dinástica entre la casa española de los Trastámaras y la austríaca de los Habsburgos, se consolidó un vínculo político-económico entre España y los Países Bajos, sobre todo durante el reinado del emperador Carlos V. Ya alrededor de 1500, hubo un importante flujo de mercaderes españoles hacia Amberes. Uno de ellos fue el hermano de Cristóbal de Haro, de nombre Diego, en cuya compleja red de intereses se evidencia la doble vinculación de la familia Haro, su relación simultánea con los comerciantes de los Países Bajos y con la corte española.
Diego se había casado con una flamenca y comerciaba asociado con naturales de los Países Bajos, y a la vez era prestamista del emperador español Carlos V y hasta había casado a su hija Francisca con el secretario del monarca, Maximiliano Transilvano, el mismo que posteriormente sería el primer cronista de la expedición de Magallanes, financiada por su tío político, Cristóbal de Haro.
Por otra parte, entre los siglos y el negocio de las especias provenientes del archipiélago asiático de las Molucas era sumamente lucrativo en Europa. En 1511 el portugués Antonio de Abreu completó el descubrimiento de la ruta marítima que rodeando África y yendo hacia el Este lleva hasta aquellas islas, y así su país acabó por hacerse con el monopolio del tráfico especiero. Los españoles, intentando hacer lo mismo pero por la ruta del Oeste, en 1492 se toparon con el Nuevo Mundo y enseguida comenzaron a buscar algún pasaje interoceánico que les permitiera seguir hasta la Especiería, empresa en la que Cristóbal de Haro cumpliría un papel decisivo.
Por lo demás, para organizar los asuntos relativos a las recién descubiertas tierras americanas, en 1503 la corona española fundó en Sevilla la Casa de Contratación, y el monopolio que a partir de entonces ejerció esta ciudad mediterránea menoscabó los intereses de los comerciantes de Burgos. Estos, ansiosos de llegar al Pacífico para participar del negocio especiero, se asociaron en ese intento con los Fúcares, la poderosa familia alemana que, con miras en los réditos comerciales que podría obtener de Carlos I de España, financió la costosa elección que lo convirtió en emperador de gran parte de Europa bajo el título de Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico.
Etapa portuguesa La actitud portuguesa de conceder posibilidades comerciales en sus territorios de ultramar incluso a hombres de negocios extranjeros, hizo que numerosos comerciantes castellanos se trasladaran a Portugal.
Cristóbal de Haro se radicó en Lisboa entre 1505 y 1510, adonde fue enviado por su hermano Diego, que regía la casa comercial familiar en Amberes. Según algunos autores, Haro operó comercialmente en Lisboa al servicio de las familias alemanas Fúcar y Bélzar. Hizo su primera fortuna explotando el azúcar de Madeira. En abril de 1510 obtuvo del rey Manuel I el derecho de traer libremente mercaderías durante 15 años, que le abrió las puertas de un lucrativo comercio con los establecimientos portugueses del océano Índico. Asimismo, desde Portugal armó flotas hacia la recién descubierta América en busca de palo brasil. Por lo demás, las fuentes de la época le atribuyen también haber comerciado con los chinos e intervenido en el tráfico de esclavos.Sobre Haro y el azúcar madeirense, ver Sobre el comercio de Haro bajo Juan II y Manuel I, ver Sobre el comercio de Haro con palo brasil, ver Sobre el comercio con los Chinos, ver Sobre Haro y el comercio de esclavos, ver
Predescubrimiento del Río de la Plata Por encargo del rey de Portugal, Cristóbal de Haro financió un viaje exploratorio comandado por Diogo Ribeiro (no confundir con el cartógrafo de mismo nombre), que recorrió el litoral atlántico sudamericano en busca de un paso interoceánico. Dicha exploración era clandestina, pues podía internarse en territorios que el Tratado de Tordesillas vedaba a Portugal y asignaba a España. Ribeiro murió en un combate con indígenas y le sucedió en el mando Enrique Frois o Flores, que en el viaje de vuelta tuvo que encaminarse a la isla de Puerto Rico por el mal estado en que se encontraba su carabela. Allí, en 1513, fue apresado y enviado a Santo Domingo y más tarde, por intercesión del rey de Portugal, a la Casa de la Contratación en Sevilla, donde la tripulación permaneció presa hasta 1517.
Se cree que el folleto Copia de Newen Zeytung auss Pressilg Landt ("Nueva gaceta de la tierra del Brasil"), de un autor alemán anónimo, recoge noticias de esta expedición. El folleto cuenta que una carabela portuguesa perteneciente a una expedición de dos naves armadas por Cristóbal de Haro y Nuño Manuel había arribado a Madeira proveniente de Sudamérica. El piloto informaba de que habían descubierto lo que parecía ser un paso marítimo hacia el otro océano. Varios historiadores, entre ellos Rolando Laguarda, consideran que esta expedición descubrió el Río de la Plata unos años antes que Juan Díaz de Solís. Laguarda fechó la expedición en 1511-1512, si bien otros autores creen que tuvo lugar en 1513-1514.
Etapa española En 1517 Cristóbal de Haro regresó a EspañaEl marido de su sobrina, Maximiliano Transilvano, afirmó que Haro había pasado de Portugal a España el mismo año que Magallanes. y comenzó una etapa de 24 años, es decir hasta su muerte, en la que sus actividades estuvieron estrechamente vinculada con los intereses del rey Carlos I de España, posterior emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico.
Regreso a España Cuando Manuel I de Portugal resolvió modificar la política real y obstaculizar en sus dominios las actividades comerciales de los extranjeros, los comerciantes españoles radicados en Portugal se vieron forzados a volver a España y allí abrirse camino en el ámbito dominado por Carlos I y su entorno.
El interés de Haro en hallar un pasaje hacia la Especiería en dirección sudoeste –ruta que al estar dentro del área de influencia española competiría con la ruta oriental de los portugueses–, su ostensible riqueza y su claro desacuerdo con que la Corona portuguesa monopolizara el tráfico de especias, habrían sido los factores que fueron gestando su caída en desgracia con Manuel I. En cuanto a la causa inmediata, probablemente fuese que Cristóbal de Haro, que contaba con autorización real para traficar en la costa de Guinea, no obtuvo resarcimiento cuando sufrió el hundimiento de siete barcos a manos del portugués Esteban Iusarte. Al menos esa es la versión que dio Maximiliano Transilvano, que estaba casado con una sobrina de Cristóbal de Haro. Lo cierto es que en 1517 Haro regresó a EspañaEl año de partida de Haro a España, además de deducirse de toda la bibliografía que sostiene que coincidió con la partida de Magallanes, se explicita en Sobre el incidente frente a Guinea, ver Sobre el mismo incidente y Iusarte (Jusarte) a la cabeza del ataque, ver mientras que Iusarte fue capturado en Castilla a petición del rey de Portugal y ajusticiado en Oporto. En Lisboa, Cristóbal dejó a cargo de sus asuntos a su primo Nicolás de Haro.Laguarda, pp.110-111
Expedición Magallanes-Elcano
Cristóbal de Haro desempeñó un papel crucial, como promotor y beneficiario, en la concreción de la expedición que comenzó Hernando de Magallanes en 1519 y finalizó Sebastián Elcano en 1522, primera en circunnavegar el planeta.
Organización y realización miniaturadeimagen|Manuel I de Portugal, apodado "El Afortunado", pues bajo su reinado hubo descubrimientos como el del Brasil y el de la ruta atlántica hacia la India. Sus discordias con Magallanes y Cristóbal de Haro determinaron que el proyecto de circunnavegar el globo se concretara bajo bandera española
Maximiliano Transilvano dice que Cristóbal de Haro y Magallanes, ambos disgustados con el rey portugués, acudieron juntos a la corte de Carlos I para convencerlo de que las Molucas, al otro lado del globo, probablemente se hallasen en el hemisferio occidental que el Tratado de Tordesillas asignaba a España, de que podía llegarse a ellas yendo hacia occidente a través de un pasaje en las tierras recién descubiertas, y de que así se lograría importar especias a menor costo que el que implicaba la vía oriental de los portugueses. Juan de Aranda y el poderoso obispo de Burgos, Juan Rodríguez de Fonseca, ambos miembros de la Casa de la Contratación de Sevilla, acompañaron a Cristóbal de Haro en promover ante la Corona la conveniencia de armar una flota que fuera a las Molucas por occidente.
Ante las dudas del soberano, Haro ofreció costear la flota por completo él y su gente. Carlos finalmente aceptó el proyecto, pero no que Haro lo financiara solo, y decidió costearla mayoritariamente a expensas de la Corona. En definitiva, Cristóbal de Haro proveyó 40 ducados para el avío de las naves de la armada, lo cual constituyó alrededor de la quinta parte de la misma.
Cuando tras alcanzar las Molucas dando la vuelta al planeta, finalmente en 1522 arribó a Sevilla la nao Victoria, única sobreviviente de la flota de Magallanes, con un valioso cargamento de clavo de olor, el emperador Carlos V, que se encontraba en Valladolid, emitió una cédula que mandaba se entregase a Cristóbal de Haro todo el clavo venido en el barco. Haro, también en Valladolid como el resto de la corte, envió un apoderado a recoger el cargamento y posteriormente obtuvo importantes réditos vendiéndoselo, en parte, a Enrique Ehinger, agente de los Bélzares.
Consecuencias