María Luisa González González (Bilbao, 18 de julio de 1943), conocida como Marisa González, es una artista multimedia española especializada en arte electrónico desde su etapa en Estados Unidos en el Art Institute de Chicago en 1971. Su obra ha sido presentada en instituciones nacionales e internacionales como la Bienal de Venecia, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía o el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).
Galardonada con el Premio MAV 2020, por su trayectoria como mejor artista/creadora, que concede la asociación Mujeres en las Artes Visuales y con el Premio Velázquez de las Artes Plásticas 2023 otorgado por el Ministerio de Cultura. En 2025, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedicó una exposición antológica.
Trayectoria La creación de sus primeras obras con nuevas tecnologías datan del año 1971 y fueron realizadas en Instituto de Arte de Chicago (SAIC).
Formación En su ciudad natal, cursó la Carrera Superior de Piano en el Conservatorio de Bilbao. En 1967 se trasladó a Madrid para estudiar en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando. Es allí donde participa en el movimiento de lucha estudiantil contra la dictadura franquista, además de reivindicar la renovación del profesorado exigiendo se contrataran a artistas contemporáneos como Eusebio Sempere con el que estudió en su último año de carrera. En el año 1970 desde la delegación de alumnos, es la promotora de la 1ª Exposición Libre y Permanente con la participación tanto de alumnado como de reconocidos artistas de la época, esta fue su primera exposición. Un año más tarde, en 1971 finaliza sus estudios en España y se traslada a Estados Unidos a estudiar un máster en el Instituto de Arte de Chicago (SAIC) durante dos años, especializándose en las nuevas tecnologías aplicadas a las prácticas artísticas en el departamento de Sistemas Generativos donde fue alumna de Sonia Landy Sheridan y donde experimentó con nuevas tecnologías, incluyendo la utilización del fax, además de con otras máquinas para producir imágenes instantáneas.
Durante su periodo de estudio en Estados Unidos coincidió con el auge de la lucha por los derechos civiles, una temática que González incorpora en su obra. alt=File:Marisa González el Museo Reina Sofía de Madrid.jpg|miniaturadeimagen|Marisa González en la entrada a su exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid en junio de 2025 En 1974 se trasladó a Washington D. C. a estudiar en la Corcoran School of the Arts and Design graduándose en el año 1976 con Premio fin de carrera. alt=File:Marisa González ante una de sus obras.jpg|miniaturadeimagen|Marisa González ante una de sus obras en el Museo Reina Sofía En estos dos años, se inició en el movimiento feminista con su profesora la artista feminista Mary Beth Edelson, realizando trabajos colaborativos que combinaban fotografía y performances para denunciar la violencia de género. Pertenece a esta época su obra La Descarga (1975), que está formada por numerosos paneles realizados con fotocopias Thermofax.
Desarrollo profesional miniaturadeimagen|Exponiendo en el primer Arco en 1982|182x182px Al finalizar sus estudios en Estados Unidos, regresó a España en el año 1977, y continuó explorando con aplicaciones tecnológicas e incorporando a su actividad creadora el reciclaje de objetos de desecho, realizando obras comprometidas socialmente destacando su serie “Clónicos”.
En el año 1981 realiza su primera exposición individual en Madrid con el título "Presencias" en la Galería Aele, de Evelyn Botella. En esta exposición presentó por primera vez en Madrid sus trabajos realizados con fotocopias a color transferidas a otros formatos. En 1982 su obra fue mostrada en la primera edición de la feria internacional de Arte Contemporáneo Arco, así como en posteriores ediciones con la galería de Evelyn Botella Galería Aele de Madrid.
En 1986 participó en la exposición inaugural del Museo Nacional Reina Sofía de Madrid "Procesos: Cultura y Nuevas Tecnologías" en la que también se mostraron trabajos de su antigua profesora Sonia Sheridan y otros reconocidos artistas como John Cage, Marina Abramovic o Salvador Dalí. En esa exposición comisarió 3 secciones, siendo una de las primeras artistas comisariando exposiciones:
Revisión de trabajos realizados en el Centro de Cálculo de Madrid a finales de los años 60, Exposición de Electrografía con una revisión de trabajos de artistas internacionales y La exposición de Sonia Sheridan. miniaturadeimagen|180x180px|Sonia Sheridan con Marisa González en la inauguración de Procesos en el Centro de Arte Reina Sofía en Madrid 1986|izquierda
A principios de la década de los años 90, se incorporó al mercado un nuevo sistema de reproducción de gran formato, el Dina1, esta máquina generó un nuevo recurso abriendo un campo de posibilidades que González lo utilizó por primera vez en su serie “La negrona”. Una sola imagen, la de una mujer negra recortada en 1971 de un periódico de Chicago, sirvió como modelo y matriz para desarrollar este nuevo y amplio trabajo titulado Miradas en el tiempo. Utilizando múltiples combinaciones cromáticas y formales la artista reflexionó sobre las etapas de la vida de una mujer, el cuerpo y la imagen: La mujer como objeto de deseo en los mass media. miniaturadeimagen|239x239px|Sonia Sheridan con sus alumnos de Sistemas Generativos de los años 70, Cindy, Brian, Greg, Martha, Sonia Sheridan y Marisa González. En la Sala Rekalde de Bilbao, dentro de Bilbograph 95 presentó su extensa serie de retratos realizados con el sistema de ordenador Lumena, completándolo con la instalación de Fax art la Estación Fax /Fax Station con la participación de artistas de más de 10 países y numerosos artistas nacionales bajo el tema: “Cuerpo individual, cuerpo social, cuerpo infectado, cuerpo contaminado."
En 1992 dirigió en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el Taller de Arte Actual la poética de la tecnología y en 1993 González y sus alumnos del taller crearon una de las instalaciones consideradas más importantes de la historia del fax art. denominada Estación Fax / Fax Station. El mismo año inicia su serie "Clónicos" (1993-1997) en los que utiliza muñecos como referencia del ser humano.
Su primer trabajo de arqueología industrial lo inicia en 2000 a partir del tema de las fábricas y la situación de los obreros además de la situación específica de las mujeres en la era industrial. Durante un año hizo el seguimiento del desmantelamiento de una fábrica de pan en el centro de Bilbao. Casi toda la década de finales del y principios del González explora el desmantelamiento y la destrucción de diversas fábricas, la más relevante es su trabajo sobre el desmantelamiento de la Central Nuclear de Lemóniz Me interesa no solo su arquitectura, su estética como contenedor, sino también el contenido - explica- las cadenas de producción, la situación laboral de los trabajadores y los objetos y documentos que pude rescatar. alt=Marisa González con su obra en ARCO 2002|miniaturadeimagen|Marisa González con su obra en ARCO 2002|180x180px En 2012 fue invitada por el comisario de la Bienal de Arquitectura de Venecia, David Chipperfield, a participar en la exposición curatorial "Common ground" en el Pabellón principal con sus vídeos Ellas filipinas Female open space invaders sobre las mujeres filipinas emigrantes en Hong Kong.
En 2012 es una de las artistas participantes en la exposición Genealogías Feministas en el museo MUSAC de León.
En el año 2015 realiza su exposición retrospectiva Registros Domesticados en las salas de Tabacalera de Madrid y en el Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) de Santiago de Compostela, organizada por el Ministerio de Cultura Español, comisariada por la teórica Rocío de la Villa.
En el año 2020 recibió el premio MAV a toda su trayectoria artística y creadora.
En la feria de ARCO 2023, en la que participó Marisa González el Ministerio de Cultura y Deporte compró 26 obras de 18 artistas para el Museo Reina Sofía, siendo una de ellas de Marisa González, en concreto la obra Violencia mujer, perteneciente a la serie La descarga.
En octubre de 2023 recibió el Premio Velázquez de Artes Plásticas otorgado por el Ministerio de Cultura de España.
Otras actividades Paralelamente a su faceta como artista, González ha tenido un papel destacado en la puesta en marcha y funcionamiento de asociaciones profesionales desde los años setenta. Su labor es generadora de contextos asociativos reivindicando los derechos de los artistas. Destaca también su rol como impulsora de los derechos de las artistas mujeres. Desde su activismo en el movimiento estudiantil en Madrid, posteriormente formó parte de la junta directiva de la Asociación de Artistas Plásticos.
Además desde esta plataforma, participó como miembro de la Junta Directiva en el resurgir y modernización del Círculo de Bellas Artes de Madrid en el año 1983, junto al presidente Martin Chirino, Josefina Molina, Lucio Muñoz, Pedro García Ramos, Basilio Martín Patino, Tomas Marco, José Luis Temes etc. Desde la junta directiva, consiguió la creación en el Círculo de Bellas Artes de los primeros festivales de vídeo en Madrid en 1984 y 1986.
Ha sido vicepresidenta de la asociación española Mujeres de las Artes Visuales MAV de 2010 a 2017. Continua vinculada activamente en dicha asociación formando parte del Consejo de Asesoras y colabora como miembro del consejo editorial en la revista M-Arte y Cultura Visual.
Obra miniaturadeimagen|Marisa González y Griselda Pollock, Madrid 2018 Durante más de cuatro décadas de trabajo su obra ha sido incluida en diversas muestras que reflexionan sobre arte y feminismo. En 2012 su trabajo formó parte de la exposición "Genealogías feministas en el arte español: 1960-2010" comisariada por Juan Vicente Aliaga y Patricia Mayayo presentada en el MUSAC.
En 2012 González fue una de los pocos artistas plásticos invitados a participar en la 13 edición de la Bienal de Venecia de Arquitectura con el título Common Graund (Terreno común) que tenía como objetivo "focalizar la mirada en los procesos colaborativos que se producen en la arquitectura actual", acudió con su obra "Female open space invaders/ Ellas filipinas" en la que documenta la diáspora filipina en Hong Kong víctimas de un estado de explotación tanto en sus países de origen como en los de destino, denunciando así el afianzamiento de la economía globalizada poscolonial que produce nuevas servidumbres domésticas.
En el año 2015 en Tabacalera Promoción del Arte de Madrid, realizó una exposición retrospectiva sobre 45 años de trayectoria de la artista, comisariada por Rocío de la Villa. La exposición titulada Registros Domesticados se organizó en tres ejes: Proyectos colaborativos y nuevas tecnologías (1970-1996), Arqueologías del sistema industrial: Modernidad y Tardomodernidad. Documentación y archivo, (1996-2006) en el que mediante fotografías, vídeos y documentos, registra el desmantelamiento de La Fábrica HP Harino Panadera, y la de Galletas Artiach en Bilbao, la Central Nuclear de Lemóniz, en Vizcaya (jamás puesta en funcionamiento), o la Siderurgia Ensidesa Arcelor en Avilés y Registros postcoloniales. Evolución postindustrial y explotación laboral, (2008-2014).
Registros Domesticados itineró en el año 2016 al Museo Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) en Santiago de Compostela.