La hormiga dinosaurio u hormiga australiana del amanecer, (Nothomyrmecia macrops) es una especie poco común de hormiga y único miembro del género Nothomyrmecia. Vive en el sur de Australia, anidado en el viejo bosque de mallee y en el bosque de Eucalyptus. Nunca se ha hecho una medición sobre cuantos ejemplares de Nothomyrmecia existen, y se desconoce cuán grande puede llegar a ser su población. Las posibles amenazas para su supervivencia incluyen la destrucción de su hábitat y el cambio climático. Son más activas cuando hace frío porque encuentran menos depredadores como Camponotus e Iridomyrmex, además de aumentar el éxito de caza. Por lo tanto, el aumento de la temperatura puede impedir que busquen alimento y muy pocas áreas serían adecuadas para que la hormiga viva. Como resultado, la UICN ha catalogado a la hormiga en situación de peligro crítico de extinción.

Es una hormiga de tamaño mediano, que mide entre 9,7 a 11 mm. Las obreras son monomórficas, por lo que muestran poca diferenciación morfológica entre ellas. Las colonias maduras son muy pequeñas, con sólo de cincuenta a cien individuos en cada nido. Los obreras son estrictamente nocturnas (están activos principalmente en la noche) y son forrajeadoras solitarias, recolectan presas de artrópodos y sustancias dulces tales como el rocío de miel producido por Coccoidea y otros hemípteros. Dependen de su visión para guiarse y no hay evidencias que sugieran que los individuos usen químicos para comunicarse entre ellos mientras buscan alimento. Una hormiga reina se aparea con uno o más machos y, durante la fundación de la colonia, buscará comida hasta que la cría se haya desarrollado completamente. Las reinas son univoltinas (es decir, producen sólo una generación de hormigas cada año). Dos reinas pueden establecer una colonia juntas, pero solo una se quedará una vez que la primera generación de obreras haya sido criada.

Fue descrita por primera vez por el entomólogo australiano John S. Clark en 1934 tras observar dos especímenes de hormigas obreras. Estas fueron recolectadas en 1931 cerca de Rango Russell, en el interior de la Israelite Bay en Australia Occidental. Después de su descubrimiento inicial, la hormiga no volvió a ser vista durante cuatro décadas hasta que un grupo de entomólogos la redescubrió en 1977, a 1300 km del sitio original reportado. Apodada como el «Santo Grial» de la mirmecología, la hormiga fue objeto de gran interés científico después de su redescubrimiento, atrayendo a científicos de todo el mundo. En Poochera —el sitio de redescubrimiento— las imágenes de la hormiga están grabadas en las calles, y es quizás la única ciudad en el mundo que se nutre del turismo basado en hormigas. Algunos entomólogos han sugerido que existe una relación entre Nothomyrmecia y el fósil del Etioceno Báltico del género Prionomyrmex, basados en similitudes morfológicas, pero esta interpretación no es ampliamente aceptada por la comunidad entomológica. Debido a su estructura corporal, se considera que Nothomyrmecia es en la actualidad la hormiga más primitiva y un «fósil viviente», estimulando estudios sobre su morfología, comportamiento, ecología y cromosomas.

Descripción thumbnail|Primer plano de la cabeza de una obrera|alt=Head of worker dinosaur ant with large eyes and long mandibles

Nothomyrmecia es una hormiga de tamaño mediano, que mide de 9,7 a 11 mm de longitud. Las obreras son monomórficas, lo que significa que existe poca diferenciación morfológica entre ellas. Las mandíbulas, el clypeus (uno de los escleritos que componen la «cara» de un artrópodo o insecto), las antenas y las piernas son de color amarillo pálido. Los pelos en el cuerpo son amarillos, erectos, largos y abundantes, pero en las antenas y las piernas estos son más cortos y no están erectos. Aunque muestra características similares a las especies de Myrmecia, Nothomyrmecia se parece un poco a Oecophylla, comúnmente conocidos como hormigas tejedoras. Las obreras son estrictamente nocturnas (permanecen activas principalmente en la noche), pero se guían a través de su visión gracias a sus grandes ojos compuestos. Las mandíbulas son más cortas que la cabeza. Tienen de diez a doce dientes y están menos especializados que los de Myrmecia y Prionomyrmex, siendo esos alargados y triangulares. La cabeza es más larga que ancha y se hace más ancha hacia la espalda. Los costados de la cabeza son convexos alrededor de los ojos. La base de las antenas se extienden más allá del borde occipital, y el segundo segmento del funículo (una serie de segmentos entre la base y la clava) es ligeramente más largo que el primer, tercer y cuarto segmento. El nódulo, protórax, propodeo y tórax son más largos que anchos, y el mesotórax es tan largo como ancho. El primer segmento del gáster es más ancho que largo y se hace más ancho en la parte posterior con lados fuertemente convexos.

Nothomyrmecia presenta un aguijón largo y retráctil en la parte posterior del abdomen. Este se ha descrito como «prominente y eficaz» y es capaz de infligir una picadura dolorosa a los seres humanos. Nothomyrmecia también presenta una «glándula de picadura»; se trata de una pequeña glándula exocrina de función desconocida descubierta en 1990. Está situada en la base del aguijón del insecto y se encuentra entre la glándula de veneno y la glándula de Dufour. A pesar de sus muchas características primitivas, el aparato de picadura de la Nothomyrmecia se considera menos primitivo que los encontrados en otras hormigas tales como la Stigmatomma pallipes. Es la única especie conocida de hormiga que contiene tanto una picadura como una «cintura» (es decir, no tiene ningún pecíolo entre el primer y segundo segmento gastral).

thumbnail|left|Un macho de N. macrops con alas|alt=Male dinosaur ant with long, functional wings Las reinas se parecen a las obreras, pero existen varias características morfológicas que las distinguen a las dos entre sí. Aunque su estructura corporal es similar a la de los obreras, las reinas son generalmente más grandes. Los ocelos de la reina son muy desarrollados pero no alargados. La estructura del protórax es consistente con otras hormigas reproductoras, aunque no ocupa tanto de su masa mesosómica. Las alas de las reinas son tan reducidas que no son funcionales (son braquipterias). Sus alas son notablemente rudimentarias y rechonchas, apenas superpuestas al primer segmento gastral. Los machos se asemejan a los de Myrmecia, con la diferencia de que la Nothomyrmecia lleva un solo un nudo en la cintura. Las alas de la hormiga masculina no son como las de la reina; tienen un lóbulo yugal (una porción de las alas inferiores), una característica que se encuentra en muchas hormigas primitivas. La mayoría de los ejemplares machos recolectados tienen dos espuelas tibiales —espinas localizadas en el extremo más alejado de la tibia—; la primera espuela es un calcar largo mientras que la segunda es corto y grueso. Los adultos tienen un órgano estridulatorio localizado en el vientre —a diferencia de todos los demás himenópteros, en los que tales órganos se encuentran dorsalmente.

Estas hormigas tienen seis pedipalpos maxilares (sirven como órganos del tacto y gusto en la alimentación) y cuatro pedipalpos labiales (estructuras sensoriales en el labio), una característica muy primitiva. Las hembras poseen una antena de doce segmentos, mientras que la de los machos posee trece segmentos. La naturaleza no especializada de la cutícula (exoesqueleto externo del cuerpo) es similar a la de la Pseudomyrmex, un miembro de la subfamilia Pseudomyrmecinae. Muchas de las características conocidas en la Nothomyrmecia se encuentran en la Ponerinae y la Pseudomyrmecinae.

thumb|Aguja de una N. macrops|alt=Microscopic image of the stinger of Nothomyrmecia macrops, appearing needle-like Los huevos de Nothomyrmecia son similares a los de Myrmecia, siendo estos subesféricos y no adhesivos. Las larvas llevan una estructura corporal primitiva sin tubérculos especializados, compartiendo características similares con la subfamilia Ponerinae. Aun así, Nothomyrmecia posee una sensilia más abundante en las partes bucales que Ponerinae. Las larvas se caracterizan en tres etapas: muy jóvenes, jóvenes y maduras, que miden 2,8 mm, 6,3 mm, y 11 mm, respectivamente. Los capullos tienen paredes delgadas y producen meconio (un producto de desecho metabólico expulsado a través de la abertura anal). Los hidrocarburos cuticulares tienen alquenos ramificados internamente, una característica raramente encontrada en las hormigas y en la mayoría de los insectos. En general, la estructura corporal de Nothomyrmecia demuestra la naturaleza primitiva de la especie. La estructura de la región abdominal puede separarla de otros familiares de Myrmeciinae (el cuarto segmento abdominal de Myrmecia es tubular, mientras que Nothomyrmecia tiene un segmento abdominal no tubulado). La aparición del cuarto segmento abdominal es consistente con casi todos los insectos aculeados.

La característica de las alas vestigiales no funcionales puede haber evolucionado en esta especie hace relativamente poco, ya que las alas podrían haber desaparecido después de mucho tiempo si no cumplieran ninguna función para el vuelo. La reducción del ala podría de alguna manera relacionarse con la estructura de la población u otra presión ecológica especializada. Igualmente, la reducción del ala podría ser una característica que sólo se forma en las colonias afectadas por la sequía, como se ha observado en varias especies de hormigas Monomorium encontradas en las regiones semiáridas de Australia. Hasta ahora, los científicos no entienden completamente cómo las alas no funcionales vestigiales surgieron en Nothomyrmecia macrops.

Taxonomía

Descubrimiento thumbnail|Espécimen de obrera de N. macrops recolectado por Taylor|alt=Side view of worker dinosaur ant La primera recolección de Nothomyrmecia fue realizada en diciembre de 1931 por la entomóloga amateur Amy Crocker, cuyos colegas habían recogido una serie de muestras de insectos para ella durante una excursión de campo, incluyendo especímenes de dos hormigas obreras cerca de Russell Range, en el interior de la Israelite Bay en Australia occidental. Luego, Crocker les pasó las hormigas al entomólogo australiano John S. Clark. Este las categorizó como una nueva especie. El entomólogo Robert W. Taylor posteriormente expresó dudas sobre la exactitud del sitio de descubrimiento original, afirmando que los especímenes fueron probablemente recogidos en el extremo occidental de la Gran Bahía Australiana, al sur de Balladonia. El descubrimiento de Nothomyrmecia y la aparición de su cuerpo único llevó a científicos en 1951 a iniciar una serie de búsquedas para encontrar a la hormiga en Australia occidental. Durante tres décadas, equipos de coleccionistas australianos y estadounidenses no pudieron volver a hallarlo; varios entomólogos como E. O. Wilson y William Brown, Jr. hicieron intentos de encontrarlo, pero ninguno fue exitoso. Luego, el 22 de octubre de 1977, Taylor y su grupo de entomólogos de Canberra descubrieron por casualidad una hormiga obrera solitaria en Poochera, al sudeste de Ceduna, a unos 1300 km del sitio origina de descubrimiento en 1931. Después de cuarenta y seis años buscándolo, los entomólogos apodaron a la hormiga el «Santo Grial» de la mirmecología.

Descripción