La batalla de Ventaquemada fue un enfrentamiento militar ocurrido el 2 de diciembre de 1812 entre las fuerzas del Estado Libre de Cundinamarca, dirigidas por Antonio Nariño y José Ramón de Leyva, y las tropas de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, comandadas por Antonio Baraya, Joaquín Ricaurte Torrijos y Atanasio Girardot. El combate tuvo lugar en el sector del Alto de la Virgen, cerca de la población de Ventaquemada, en la entonces Provincia de Tunja.

La acción se produjo durante la guerra entre el gobierno centralista de Cundinamarca y el Congreso de las Provincias Unidas, conflicto que se desarrolló entre finales de 1812 y comienzos de 1813. La victoria correspondió a las fuerzas de las Provincias Unidas, que obligaron a las tropas de Cundinamarca a retirarse hacia Santafé de Bogotá.

La derrota no puso fin al conflicto. Las tropas de las Provincias Unidas avanzaron posteriormente hacia Santafé y establecieron un sitio sobre la ciudad, pero el 9 de enero de 1813 fueron derrotadas por las fuerzas de Cundinamarca en la batalla de San Victorino.

Antecedentes

Las diferencias políticas entre las provincias de la Nueva Granada se hicieron más profundas después de la formación de gobiernos autónomos a partir de 1810. Mientras varias provincias defendieron un sistema federal y se integraron en torno al Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, el gobierno de Cundinamarca, establecido en Santafé, desarrolló un proyecto de organización política centralizada.

Las tensiones desembocaron en enfrentamientos armados durante 1812. Después de diversos episodios militares y políticos, el Congreso de las Provincias Unidas, reunido en territorio de la Provincia de Tunja, declaró la guerra al gobierno de Cundinamarca.

En este contexto, el presidente de Cundinamarca, Antonio Nariño, decidió emprender una campaña militar contra las fuerzas federales. El ejército salió de Santafé el 26 de noviembre de 1812 con dirección hacia Tunja.

La expedición estaba vinculada al objetivo de someter al Congreso y recuperar el control sobre las provincias que se habían adherido al proyecto federal. Las fuerzas de Cundinamarca incluían tropas de línea, milicias y reclutas. El brigadier José Ramón de Leyva desempeñaba un papel destacado en el mando militar de la expedición.

Por su parte, las fuerzas de las Provincias Unidas se concentraron en la Provincia de Tunja. Una columna federal al mando del brigadier Joaquín Ricaurte Torrijos avanzó hacia Ventaquemada y posteriormente recibió refuerzos procedentes de otras unidades del Ejército de la Unión.

Fuerzas enfrentadas

El número exacto de combatientes que participaron en la batalla es objeto de discrepancias entre las fuentes históricas.

Según la relación publicada en el Archivo Santander, una columna federal de aproximadamente 500 hombres, acompañada por cinco piezas de artillería, avanzó hasta Ventaquemada bajo el mando de Ricaurte. Otras fuentes señalan que esta fuerza formaba parte de un contingente federal más amplio que se concentró posteriormente en las inmediaciones del Alto de la Virgen.

Las fuerzas de Cundinamarca que marcharon inicialmente desde Santafé superaban los 800 hombres bajo el mando de Leyva, según el testimonio de José María Espinosa. Otras obras historiográficas ofrecen cifras superiores para el conjunto de las fuerzas movilizadas por Nariño, por lo que las estimaciones de efectivos deben considerarse aproximadas.

+ Fuerzas participantes Bando Fuerza Principales mandos Provincias Unidas de la Nueva Granada Columna federal de aproximadamente 500 hombres en Ventaquemada, reforzada posteriormente Antonio Baraya, Joaquín Ricaurte Torrijos, Atanasio Girardot Estado Libre de Cundinamarca Más de 800 hombres en la división de Leyva; el ejército expedicionario era mayor Antonio Nariño, José Ramón de Leyva

La composición exacta de las unidades que participaron en la acción tampoco está completamente establecida en las fuentes disponibles. Por ello, las denominaciones de batallones y sus efectivos deben utilizarse con precaución y no deben confundirse las unidades presentes en toda la campaña con las que efectivamente combatieron en el Alto de la Virgen.

Desarrollo de la batalla

Avance hacia Ventaquemada La columna federal comandada por Ricaurte avanzó desde la zona de Tunja y ocupó posiciones en las proximidades de Ventaquemada. Las tropas de Cundinamarca avanzaron desde el occidente y obligaron inicialmente a las avanzadas federales a replegarse hacia el Alto de la Virgen, una elevación situada cerca de la población.

Según el relato conservado en el Archivo Santander, la vanguardia federal se encontraba inicialmente en Ventaquemada y posteriormente se concentró en el Alto de la Virgen al aproximarse las fuerzas de Nariño.

Combate en el Alto de la Virgen El combate comenzó aproximadamente a las cuatro de la tarde del 2 de diciembre de 1812. Las tropas de Cundinamarca atacaron las posiciones federales situadas en el Alto de la Virgen. El fuego se mantuvo durante aproximadamente dos horas. Hacia las seis de la tarde, las fuerzas de Cundinamarca comenzaron a retirarse hacia Ventaquemada con la intención de pasar allí la noche y continuar las operaciones al día siguiente.De acuerdo con el testimonio de José María Espinosa, el movimiento de retirada produjo desorden entre parte de las tropas de Cundinamarca, muchas de ellas formadas por reclutas. Las fuerzas federales aprovecharon la situación para lanzar un ataque contra la columna en retirada.

La acción terminó con la desorganización de una parte importante de las fuerzas de Cundinamarca. El brigadier José Ramón de Leyva consiguió reunir parte de la infantería y organizar la retirada hacia Santafé.

Retirada de las fuerzas de Cundinamarca La retirada continuó durante la noche. Según las fuentes historiográficas, Leyva consiguió conservar una parte importante de sus tropas y conducirlas hacia el sur, mientras otras unidades se dispersaron durante la retirada.Una reconstrucción basada en José Manuel Groot señala que aproximadamente 800 hombres pudieron ser reunidos y conducidos posteriormente hacia Nemocón y Santafé.Las tropas federales permanecieron en la región después del combate y posteriormente iniciaron su avance hacia Santafé. La demora en la persecución permitió al gobierno de Cundinamarca reorganizar sus fuerzas y preparar la defensa de la capital.

Bajas y pérdidas

Las cifras de bajas varían según las fuentes.

El relato conservado en el Archivo Santander atribuye a las tropas de Cundinamarca aproximadamente 40 muertos y 50 prisioneros, además de la pérdida de 10 piezas de artillería y diversos fusiles y elementos del parque.Otras fuentes históricas ofrecen cifras diferentes. José María Espinosa también menciona 40 muertos y 50 prisioneros, mientras que otras reconstrucciones historiográficas presentan cifras menores para determinadas unidades o momentos del combate.

Entre las bajas de las fuerzas de las Provincias Unidas se encontraba el capitán Mariano Portocarrero, oficial natural de Santafé, cuya muerte es mencionada por las fuentes testimoniales de la época.Debido a las diferencias entre los partes y relatos posteriores, las cifras de bajas deben considerarse aproximadas.

Consecuencias

La victoria de las Provincias Unidas permitió a sus tropas mantener la iniciativa militar y avanzar posteriormente hacia Santafé. La derrota obligó al gobierno de Cundinamarca a concentrar sus recursos en la defensa de la capital.Antonio Nariño regresó a Santafé y comenzó la reorganización de las fuerzas disponibles para la defensa de la ciudad. José Ramón de Leyva participó en la reorganización militar y en la preparación de las posiciones defensivas.

Las tropas de las Provincias Unidas, bajo el mando de Antonio Baraya, avanzaron posteriormente hacia Santafé. El 24 de diciembre de 1812 comenzaron las operaciones destinadas a establecer el sitio de la ciudad.Sin embargo, la victoria de Ventaquemada no produjo la derrota definitiva de Cundinamarca. La defensa organizada por Nariño permitió que sus tropas resistieran el ataque federal y, finalmente, derrotaran al ejército de las Provincias Unidas en la batalla de San Victorino el 9 de enero de 1813.

Importancia histórica

La batalla de Ventaquemada fue uno de los principales enfrentamientos militares de la primera guerra civil entre los gobiernos de Cundinamarca y las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Su importancia deriva de que permitió al Congreso de las Provincias Unidas mantener temporalmente la iniciativa militar frente a Cundinamarca y abrió el camino para el avance federal sobre Santafé. Sin embargo, el resultado no fue definitivo, debido a la reorganización de las tropas de Nariño y a la posterior derrota federal en San Victorino.

El combate también es significativo para la historia militar de la Nueva Granada por la participación de oficiales que posteriormente desempeñarían papeles destacados en las guerras de independencia, entre ellos Antonio Baraya, Atanasio Girardot, Joaquín Ricaurte y Rafael Urdaneta.

Controversias sobre la fecha

La fecha generalmente aceptada para la batalla es el 2 de diciembre de 1812. Esta fecha aparece en fuentes historiográficas, testimonios de participantes y estudios posteriores. Algunas publicaciones antiguas han presentado la acción como ocurrida el 3 de diciembre. Esta discrepancia parece estar relacionada con la continuación de las operaciones durante la noche y con la retirada de las tropas de Cundinamarca después del combate principal. Los relatos que describen el enfrentamiento en el Alto de la Virgen sitúan el comienzo de la acción a las cuatro de la tarde del 2 de diciembre.

Por esta razón, la fecha utilizada habitualmente para la batalla es el 2 de diciembre de 1812.

Participantes destacados

Provincias Unidas de la Nueva Granada

Antonio Baraya, comandante general de las fuerzas federales. Joaquín Ricaurte Torrijos, comandante de la columna que ocupó Ventaquemada y jefe de las fuerzas comprometidas inicialmente en la acción. Atanasio Girardot, comandante de unidades del Ejército de la Unión que participaron en la campaña. Rafael Urdaneta, oficial del Ejército de la Unión que participó en las operaciones de la campaña de 1812. Mariano Portocarrero, capitán muerto durante la acción.

Estado Libre de Cundinamarca

Antonio Nariño, presidente de Cundinamarca y dirigente de la expedición. José Ramón de Leyva, brigadier y principal comandante militar de la expedición. Bernardo Pardo, coronel del Batallón Provincial de las fuerzas de Cundinamarca.

Véase también

Guerra civil entre centralistas y federalistas Provincias Unidas de la Nueva Granada Estado Libre de Cundinamarca Antonio Baraya Joaquín Ricaurte Torrijos Atanasio Girardot Antonio Nariño José Ramón de Leyva Batalla de San Victorino Patria Boba

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

Memorias de un abanderado — Biblioteca Nacional de Colombia Rafael Urdaneta — Enciclopedia del Banco de la República Boletín de Historia y Antigüedades — Academia Colombiana de Historia

Categoría:Batallas de la independencia de Colombia