La explotación es una relación social, aceptada o legitimada ya sea por las costumbres o las leyes, en la cual algunas personas —generalmente definidas como miembros de alguna categoría o jerarquía o que tienen un estatus o rol social específico— son relacionadas La RAE da dos acepciones generales sobre "abusar" : 1. intr. Usar mal, excesiva, injusta, impropia o indebidamente de algo o de alguien. Abusaba de su autoridad. 2. intr. Hacer objeto de trato deshonesto a una persona de menor experiencia, resistencia o poder. o utilizadasDefinición de la RAE sobre "utilizar" : 1. tr. Aprovecharse de algo. en beneficio de otros debido a su pertenencia a tal categoría o estatus.

Orígenes y evolución del concepto

El análisis sobre la desigualdad social y económica, en el sentido de diferencias en las posiciones o Estatus social, marginación de mecanismos de decisión o poder y acceso a los bienes producto de las actividades sociales, tiene su origen en un período anterior a la modernidad, con personajes tales como, por ejemplo, Aristóteles -para quien era una situación "natural", producto de las diferencias entre los seres humanos- o Rousseau -para quien el problema se origina debido a la división del trabajo, lo que finalmente lleva a la pérdida del "estado natural" original lo que a su vez lleva a que, en sus palabras, "los ricos y poderosos" establezcan un sistema sesgado en su favor, instituyendo así la desigualdad como un hecho de la naturaleza humana" ver: J-J. Rousseau "Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres".

Las primeras tentativas de utilizar la explotación como categoría de análisis político-social se encuentran en el pensamiento utópico de Babeuf; Robert Owen, Henri de Saint-Simon. Estas tentativas finalmente llevaron a la obra de Marx y Engels, quienes desarrollarían una completa teoría filosófica sobre la materia.

Lo anterior ha dado origen a dos percepciones diferentes, aunque no necesariamente opuestas:

La percepción ética: desde este punto de vista, la explotación implica el tratamiento de un individuo como solo un medio para un fin o el uso de la persona como objeto. Esta percepción se extiende a la consideración del ser humano como nada más que mano de obra; un recurso o fuente de trabajo. Por ejemplo Juan Pablo II escribió: "En la sociedad occidental se ha superado la explotación, al menos en las formas analizadas y descritas por Marx. No se ha superado, en cambio, la alienación en las diversas formas de explotación, cuando los hombres se instrumentalizan mutuamente y, para satisfacer cada vez más refinadamente sus necesidades particulares y secundarias, se hacen sordos a las principales y auténticas, que deben regular incluso el modo de satisfacer otras necesidades".- en Centesimus Annus: Sobre la cuestión social punto 41 sección IV. LA PROPIEDAD PRIVADA Y EL DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES

La percepción económica: desde este punto de vista se considera que explotación envuelve el uso del trabajo de alguna persona sin otorgar a cambio una remuneración o salario adecuado. Qué exactamente sería tal remuneración es materia que ha generado algún debate. Por ejemplo, en la concepción liberal clásica, el "salario justo" es aquel al cual tanto el empleador como el asalariado llegan libremente, sin intervención de terceros. Desviaciones de esa situación se producen solo cuando ya sea un lado o el otro distorsiona el libre mercado -por ejemplo, a través de carteles o en situaciones de monopolio- Sin embargo otras concepciones argumentan que todo salario es injusto, en la medida que el asalariado solo recibe una parte del producto de su labor (el resto quedando al empleador). Esta visión se extiende a considerar que el exceso no remunerado del trabajo -ver Plusvalor- constituye la base y objeto sobre y por la cual un grupo, sector o clase social subyuga a otras.Usando el mismo autor citado para la percepción ética: "Por otra parte, la sociedad y el Estado deben asegurar unos niveles salariales adecuados al mantenimiento del trabajador y de su familia, incluso con una cierta capacidad de ahorro. Esto requiere esfuerzos para dar a los trabajadores conocimientos y aptitudes cada vez más amplios, capacitándolos así para un trabajo más cualificado y productivo; pero requiere también una asidua vigilancia y las convenientes medidas legislativas para acabar con fenómenos vergonzosos de explotación, sobre todo en perjuicio de los trabajadores más débiles, inmigrados o marginales. En este sector es decisivo el papel de los sindicatos que contratan los mínimos salariales y las condiciones de trabajo." Obra citada, punto 15 sección II. HACIA LAS "COSAS NUEVAS" DE HOY . Ver también: Archdiocese of Milwaukee:

Esta última percepción fue introducida por Karl Marx en el marco de la economía clásica. Parece entonces conveniente tener una visión general de esa problemática.

Explotación en la economía clásica

Los economistas clásicos buscaban explicar un fenómeno central: la expansión de la producción económica y la caída de los precios que observaban en ese periodo, el comienzo de la Revolución Industrial, lo que Marx y otros llamaron Capitalismo.

Adam Smith representó lo anterior con su célebre ejemplo de la manufactura de alfileres (inspirado en L'Encyclopédie de Diderot y d'Alembert): allá dónde un solo herrero no podría producir más de diez alfileres por día, la fábrica utiliza los obreros en varias tareas diferentes (estirar el alambre, cortarlo, afilarlo, etc.), y llega así a producir cerca de 5 000 alfileres por obrero empleado. Junto a ese gran incremento en las cantidades producidas (ver productividad), se ve una disminución, igualmente extraordinaria, en el precio de los alfileres. (Smith nota que, adicionalmente, los trabajadores ganan más en las fábricas que como trabajadores independientes)

La explicación de lo anterior es compleja, pero incluye, en el lado del aumento de la producción, las mejoras tanto en los métodos de organización ( la división del trabajo); como en los medios físicos (herramientas, máquinas), etc. En el lado de los precios, la Competencia (economía).

Respecto al último punto, el argumento central es el siguiente: considérese el caso en el cual dos o más empresas compiten para abastecer (vender) en un mercado dado. Dado que es el caso que, a fin de maximizar sus ventas y concomitantes ganancias, ambas desean vender tanto como sea posible, se ven forzadas a reducir sus precios al mínimo posible. En las palabras de Smith:

"El precio de un monopolio es en cada ocasión el más alto que se puede conseguir. El precio natural, o el precio de la libre competencia, por el contrario, es el más bajo que se puede tomar, no de hecho en cada ocasión pero sobre un tiempo considerable. El uno es en cada ocasión el más alto que se puede exprimir de los compradores, o el que, se supone, van a consentir dar: el otro es el más bajo que los vendedores generalmente pueden permitirse aceptar, y al mismo tiempo continuar sus negocios.". A. Smith: An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations: Book 1, Chapter 7 (Of the Natural and Market Price of Commodities) párrafo 27 (en inglés en el original)

Ese mínimo es el del costo de producción. Sin embargo esto produce un problema. La economía, tanto clásica como en general, asume que los agentes económicos actúan en persecución de sus intereses, es decir, motivados por su ganancia personal (ver egoísmo racional). Si es el caso que el precio de mercado de los bienes y servicios es igual al de su costo de producción, cual es la motivación del empresario o capitalista?. Ese empresario o capitalista solo se interesa en participar en el proceso de producción, de acuerdo a la teoría, en la medida que aumenta su ganancia personal, es decir, en la medida que obtiene más de ese proceso que lo que obtendría si no participara. El problema es: dado que, de hecho, solo se vende al costo de producción, los precios están disminuyendo pero todos los que participan en ese proceso están ganando más que lo que de otra manera podrían, de donde viene esa ganancia extra?

ANEJA, cosa] Que va unido a otra cosa de la cual depende o con la que está muy relacionado y la solución, obvia en la opinión de Smith, Marx, etc, es que algún o algunos de los factores que inciden en la producción no están siendo o no han sido pagados lo que corresponde. De acuerdo a las concepciones económicas del periodo, ni los recursos naturales (tierra, materias primas, etc) ni las herramientas o máquinas pueden, por sí mismas, producir algo Sigue que no "tienen derecho" -de acuerdo a las concepciones de la época- a remuneración. Considérese el origen de la "renta de la tierra". Un propietario arrienda su terreno a un tercero si el precio ofrecido se iguala a lo que el podría obtener si la trabajara. Quizás un poco menos, dado que podrá dedicar su esfuerzos a alguna otra actividad. Pero esa renta es obtenida sin trabajo, es decir, sin contribuir a la producción. El mismo argumento se aplica al dinero ahorrado y usado como capital, con el "agravante" que capital que no es usado como tal no produce ganancia alguna. El capitalista obtiene ganancia sin esfuerzo alguno, debido últimamente a la ilusión que sin tal nada seria producido La fuente última de cualquier cosa y todo lo producido es el trabajo. (ver teoría del valor trabajo)

Sigue que el único factor que puede recibir menos que su contribución al proceso de producción son los trabajadores. Producen todo, pero solo reciben — como sueldos y salarios— parte del valor monetario de ese producto.

Marx denomina plusvalía esa diferencia entre lo que los trabajadores producen y lo que reciben como salarios y considera que representa el monto físico o medida de la explotación. En sus palabras:

"La tasa de plusvalor, por consiguiente, es la expresión exacta del grado de explotación de la fuerza de trabajo por el capital, o del obrero por el capitalista (Nota a la 2ª edición. Aunque expresión exacta del grado de explotación al que está sujeta la fuerza de trabajo, la tasa de plusvalor no expresa la magnitud absoluta de la explotación. Por ejemplo, si el trabajo necesario es = 5 horas y el plustrabajo = 5 horas, el grado de explotación será = 100 %. La magnitud de la explotación se mide aquí por 5 horas. En cambio, si el trabajo necesario es = 6 horas y el plustrabajo = 6 horas, el grado de explotación seguirá siendo de 100 %, mientras que la magnitud de la explotación aumentará en 20 %, de 5 horas a 6.) K Marx: El Capital, Libro I, SECCIÓN TERCERA; CAPÍTULO VII : LA TASA DE PLUSVALOR 1. El grado de explotación de la fuerza de trabajo

Explotación en el pensamiento de Marx y Engels

Si bien podemos encontrar en el primer tiempo del pensamiento de Marx ideas relacionadas con la explotación, no es sino en El Capital que desarrolla una acabada propuesta sobre la materia. Ello por dos razones; una porque profundiza una idea filosófica madura al respecto y segundo porque construye por primera vez una oposición de tipo científica a la razón capitalista/burguesa. Sin dejar de lado la idea de explotación como continuo histórico, aborda en detalle la manera en que se manifiesta la dominación en el período moderno. Se pueden exponer tres elementos fundamentales de este análisis de la explotación:

La dinámica producida por la propiedad privada de los medios de producción Una sociedad dividida en dos clases antagónicas en los cuales la minoría dominante construye mecanismos de explotación permanente para asegurar la reproducción del capital. Destaca acá la idea de tiempo de trabajo como control social. (ver Explotación laboral) Enajenación. El capital, para reproducirse permanentemente establecerá la relación capital/trabajo para extraer plusvalía del proletariado siendo la relación contractual capitalista-empleado siempre una relación desfavorable que irá variando en diversos grados de explotación según una serie de factores.