miniaturadeimagen|Calle Shuhada, en Hebrón, la segunda ciudad más grande de Cisjordania y la tercera más grande de Palestina. En términos del ejército israelí, se trata de una calle «esterilizada»: solo los judíos y los turistas pueden caminar por ella, mientras que los palestinos tienen prohibido el paso.

El apartheid israelí se refiere, en general, a la comparación del trato dado por Israel a los palestinos con el experimentado por los no blancos durante la era de segregación racial en Sudáfrica y, en particular, a la acusación de que Israel comete el crimen de apartheid de acuerdo con la tipificación de este delito por el derecho internacional. El Tribunal Internacional de Justicia de la ONU ha dictaminado que «las restricciones de movimiento impuestas por Israel a los palestinos, y la demolición de sus casas, constituyen actos de discriminación sistemática» que violan el artículo 3 de la Convención para la Eliminación de la Discriminación Racial, relativo al crimen del apartheid. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha pedido oficialmente a Israel que «termine con su régimen de apartheid».

El término ha sido usado con referencia a las prácticas del Estado de Israel por una amplia gama de expertos en derecho internacional humanitario, entre quienes existe un consenso general al respecto, así como por investigadores de las Naciones Unidas, organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, organizaciones civiles israelíes como B'Tselem o Yesh Din, así como por los partidarios del movimiento «Boicot, Desinversiones y Sanciones» (BDS). Varios políticos israelíes han criticado la administración estatal y la promulgación de leyes racistas que consideran similares a las de un régimen de apartheid.Top Israelis Have Warned of Apartheid, so Why the Outrage at a UN Report?, Mehdi Hassan, The Intercept, 23 Marzo 2017. Este término también ha sido usado tanto por los arquitectos del apartheid sudafricano, como Hendrik Verwoerd, como por sus máximos oponentes, como Nelson Mandela o Desmond Tutu. Cuatro de los cinco presidentes de Sudáfrica desde el fin del apartheid han calificado el trato israelí a los palestinos como tal. Por su parte, la mayoría de la población israelí cree que ya existe un régimen de apartheid en Israel, y tres de sus primeros ministros han relacionado las prácticas de su Estado con el apartheid.

Quienes afirman la existencia de apartheid sostienen que existe un «sistema de control» en la Cisjordania ocupada por Israel que comprende el sistema de identificación, los asentamientos israelíes, las carreteras separadas para los ciudadanos israelíes y palestinos alrededor de muchos de estos asentamientos, la barrera entre israelíes y palestinos en Cisjordania, la ley de casamientos excluyente, el uso de palestinos como mano de obra barata, las desigualdades en las infraestructuras, y las diferencias en los derechos legales, de acceso a la tierra, al agua, a la energía, a los servicios y a los recursos en general entre los palestinos y los residentes israelíes en los territorios ocupados por Israel. Según su punto de vista, dicho sistema se asemeja en muchos aspectos al régimen sudafricano del apartheid, y varios elementos de la ocupación de Israel constituyen formas de colonialismo y de apartheid, contrarias al derecho internacional, dado que los habitantes de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este no tienen ciudadanía israelí. Algunos autores incluyen en el concepto de apartheid el tratamiento de los ciudadanos árabes de Israel, describiendo su estatus como ciudadanía de segunda clase.Power and History in the Middle East: A Conversation with Ilan Pappe Logos Journal, vol 3 no 1, 2004 fechaacceso=4 de abril de 2011. "The third racist decision was the one that banned Arab citizens of Israel from purchasing national land. Well, not all land, but only a part of it — Jewish National Fund land." "How can these Israeli war crimes be appropriately described?" he asked. "Is this classic colonization? We believe it is worse than that. Is this a new apartheid system? We believe it is worse than that. It is a combination that has drawn upon these two ugly phenomena, amounting to the lowest level thinking of racist colonizers." Quienes así argumentan, consideran que si bien la ley israelí no hace distinción explícita entre categorías de ciudadanos, en efecto privilegia a los ciudadanos judíos y discrimina a los ciudadanos no judíos (y en especial a los árabes) del Estado, creando beneficios por el servicio en el ejército israelí, que no es obligatorio para los árabes. La ley prohíbe los matrimonios entre personas de comunidades religiosas diferentes y apenas existen escuelas a las que acudan tanto alumnos árabes como judíos.

Quienes no están de acuerdo con el uso del término apartheid para referirse a Israel argumentan que la comparación es inexacta y tiene la intención de deslegitimar a Israel.The Apartheid Propaganda Gerald M. SteinbergAlan Dershowitz, The Case Against Israel's Enemies: Exposing Jimmy Carter and Others Who Stand in the Way of Peace (New York: John Wiley, 2009), pp. 20–25, 28–29, 36, 44–48The deadliest lies: the Israel lobby and the myth of Jewish control, pg 181Sabel, Robbie: "The Campaign to Delegitimize Israel with the False charge of Apartheid" at the Jerusalem Center for Public Affairs, 2009.; David Matas, Aftershock: Anti-Zionism and Antisemitism (Toronto: The Dunburn Group, 2005), pp. 53–55"Building a Political Firewall Against Israel's Delegitimization Conceptual Framework, Version A" The Reut Institute, March 2010, p. 11, et passim, Con respecto a la situación dentro de Israel, los críticos de la analogía sostienen que Israel no puede ser llamado un Estado de apartheid, porque a diferencia de Sudáfrica, que consagró sus políticas de segregación racial en la ley, la ley israelí es la misma para los ciudadanos judíos y otros ciudadanos israelíes, sin distinción explícita entre raza, credo o sexo.It's Not Apartheid Michael Kinsley, The Washington Post, 12 de diciembre de 2006Israel has its faults, but apartheid isn't one of them The Washington Post Richard Cohen, 2 de marzo 2010

Crimen de apartheid En 1973 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Convención Internacional sobre la Represión y el Castigo del Crimen de Apartheid (ICSPCA). El ICSPCA define el crimen del apartheid como aquellos «actos inhumanos cometidos con el fin de instituir y mantener la dominación por un grupo racial de personas sobre cualquier otro grupo racial de personas y de oprimirlo sistemáticamente».

En el artículo II esta convención detalla los actos que serán considerados constitutivos de crimen de apartheid, indicando específicamente: La denegación del derecho a la libertad y a la vida, sea mediante asesinato, atentados graves a la integridad física o mental o el sometimiento a torturas y tratos crueles, la detención arbitraria y la prisión ilegal. La imposición deliberada de condiciones que puedan acarrear la destrucción de un grupo racial. Las medidas legislativas que impidan la plena participación en la vida política, social, económica y cultural; la denegación a un grupo racial de sus derechos humanos y libertades fundamentales (al trabajo, a formar sindicatos, a la educación, a salir de país y a regresar al mismo, a la libre circulación y residencia, a la libertad de opinión y expresión, a la reunión y asociación pacífica). Cualquier medida destinada a dividir a la población según criterios raciales, como la creación de reservas o guetos separados, la prohibición de los matrimonios mixtos entre miembros de distintos grupos raciales y la expropiación de bienes raíces. La explotación del trabajo de los miembros de un grupo racial, especialmente mediante trabajo forzoso. La persecución de personas que se oponen al apartheid.

El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que entró en vigor el 1 de julio de 2002, incluye en su artículo 7 el apartheid entre los crímenes de lesa humanidad y considera constitutivos de este crimen a los actos inhumanos como la tortura, el asesinato, la transferencia forzosa, la prisión o la persecución de un grupo identificable de discriminación política, racial, nacional, étnica, cultural, religiosa o de otra índole cometidos «en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más grupos raciales y con la intención de mantener ese régimen».

Apartheid en Palestina Leila Farsakh, profesora asociada de Ciencias Políticas de la Universidad de Massachusetts en Boston, dijo que después de 1977 «el gobierno militar en Cisjordania y la Franja de Gaza expropió y cerró tierras palestinas y permitió la transferencia de colonos israelíes a los territorios ocupados. Señala que los colonos siguen siendo gobernados por las leyes israelíes y que se promulga un sistema militar diferente para «regular los asuntos civiles, económicos y legales de los habitantes palestinos». Añade que «muchos ven estas políticas israelíes de integración territorial y separación social como apartheid, incluso si nunca recibieron tal nombre».

Desigualdad ante la ley miniaturadeimagen|Un niño palestino sentado en un control de carretera en la calle Al-Shuhada, en la ciudad vieja de Hebrón, en la Cisjordania ocupada por Israel. Los palestinos han apodado esta calle como la «Calle del Apartheid» porque está cerrada al tráfico palestino y abierta sólo a colonos y turistas israelíes.

Uno de los principales motivos por los que se establece una relación entre las políticas de Israel con los palestinos y las de la Sudáfrica del apartheid con las poblaciones no blancas es la existencia de dos sistemas legales paralelos basados en el origen étnico de los sujetos. Mientras que a los habitantes israelíes de Cisjordania se les aplica la ley civil israelí, a los habitantes palestinos se les aplica la ley militar (que se basa en un compendio de leyes otomanas, británicas, jordanas e israelíes). La extensión de la ley civil israelí a los colonos israelíes de Cisjordania es ilegal en tanto representa un caso de aplicación extraterritorial de la ley: Israel aplica su propia ley más allá de sus fronteras. Desde el comienzo de la ocupación israelí en 1967 hasta 2013, entre 750.000 y 800.000 palestinos han sido procesados y encarcelados por tribunales militares israelíes.