thumb|300px|Aviso instalado en el puente Golden Gate que anima a no suicidarse. El puente también incluye un comunicador especial que puede ser utilizado para recibir auxilio por aquellos individuos desesperados que estuviesen pensando en arrojarse desde allí.

Prevención del suicidio es un término paraguas que se refiere a los distintos esfuerzos colectivos para reducir el suicidio en la sociedad.

Además de las intervenciones que permiten parar un intento de suicidio, los métodos de prevención también incluyen el tratamiento de desórdenes depresivos, la mejora de estrategias de afrontamiento de quienes considerarían suicidarse, la reducción de factores de riesgo y la oferta de esperanza de una vida mejor para las personas que lo necesitan.

Tales métodos incluyen medidas preventivas y proactivas en los ámbitos de la medicina, la salud mental, y la salud pública, entre otros. Pero no se puede contemplar el suicidio solamente desde la perspectiva médica o de salud mental, sino que hay que considerar los factores de riesgo existentes. Y también factores de protección, como el apoyo social y el compromiso social,que son las circunstancias positivas y los recursos personales y sociales que aumentan la resiliencia y reducen la probabilidad de suicidio y otros comportamientos de alto riesgo relacionados.

Para los profesionales de la salud, la prevención del suicidio incluye el aspecto de los riesgos por el sufrimiento emocional de sus pacientes y la posibilidad de demandas judiciales por mala praxis. Packman, Pennuto, Bongar, & Orthwein, 2004.

Detección y evaluación del riesgo de suicidio

Señales de alerta Mientras que algunas de las muertes por suicidio ocurren sin ninguna señal de alerta, la mayoría de las personas que se suicida muestra dos o más de las señales que se mencionan a continuación dentro de un período de dos meses antes de la fecha de su muerte.

Entre dichas señales pueden citarse:

Ideación suicida: pensar, hablar o escribir sobre el suicidio Hacer planes para suicidarse Abuso de drogas Falta de propósitos vitales Preocupación, agitación e incapacidad para dormir Sensación de estar atrapado Incrementar el aislamiento Autolesionarse (cortadas, quemaduras, accidentes frecuentes, etc.) Cambios bruscos de conducta Temeridad e impulsividad Cambio repentino del estado emocional Depresión Sensación de inutilidad

Además, el Instituto de Salud Mental de Estados Unidos incluye la sensación de ser un estorbo, el aumento de la ingesta de drogas y los fuertes dolores —tanto físicos como emocionales— como señales de que alguien puede intentar suicidarse.

Detección miniaturadeimagen|Árbol pintado de azul con la frase "R U OK?" (¿Estás bien?) para apoyar la prevención del suicidio en Australia. El director del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos (Surgeon General) sugirió que el cribado para detectar a las personas en riesgo puede ser uno de los métodos más eficaces de prevención del suicidio de niños y adolescentes.Office of the Surgeon General:The Surgeon General's Call To Action To Prevent Suicide 1999 Hay varias herramientas de cribado en la forma de cuestionarios autorrellenables, como la escala de desesperanza de Beck o ¿Es un camino templado?, que ayudan a identificar a las personas en riesgo. Se han probado varios de estos cuestionarios y se han demostrado eficaces para adolescentes y jóvenes.Rory C. O'Connor, Stephen Platt, Jacki Gordon: International Handbook of Suicide Prevention: Research, Policy and Practice, p. 510 Sin embargo dan un alto número de falsos positivos, por lo que las personas consideradas en riesgo idealmente deberían pasar una entrevista clínica.Rory C. O'Connor, Stephen Platt, Jacki Gordon, International Handbook of Suicide Prevention: Research, Policy and Practice, p.361; Wiley-Blackwell (2011), La calidad predictiva de estos cuestionarios de cribado no ha sido conclusivamente validada, así que no es posible determinar si las personas identificadas como de alto riesgo realmente se suicidarán.Alan F. Schatzberg: The American Psychiatric Publishing textbook of mood disorders, p. 503: American Psychiatric Publishing; (2005) Preguntar por el suicidio, o cribar en este sentido, no incrementa el riesgo.

En aproximadamente el 75% de los suicidios consumados, los individuos habían visto a un médico en el año anterior a su muerte. Entre el 45 y el 66% de ellos lo habían visto el mes anterior. Entre el 33 y el 41% de estos individuos habían tenido contacto con servicios de salud mental durante el año anterior, y el 20%, durante el mes previo a su fallecimiento. Estas cifras manifiestan la imperiosa necesidad de un cribado eficaz. Muchas medidas de valoración del riesgo de suicidio no están suficientemente validadas y no incluyen los tres atributos fundamentales de este riesgo: querencia por el suicidio, comportamiento y cognición. Un estudio publicado por la Universidad de Nueva Gales del Sur concluye que po puede predecir fiablemente el riesgo de suicidio.

Estrategias de detección y evaluación del riesgo El suicidio es el acto de matarse deliberadamente o, más específicamente, un acto deliberadamente iniciado y realizado por la persona concernida en pleno conocimiento, o con la expectativa, de su fatal desenlace.WHO, 1998 Al reconocer la necesidad de abordar ampliamente la prevención del suicidio, se han desarrollado varias estrategias apoyadas en evidencias científicas.El abordaje tradicional ha sido identificar los factores de riesgo que incrementan el riesgo de suicidio o autolesión, aunque el metaanálisis de estudios apunta a que la valoración del riesgo de suicidio puede no ser útil y recomienda la inmediata hospitalización de la persona con pensamientos suicidas como la opción más saludable. En 2001 el Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos, bajo la dirección del Cirujano General (General Surgeon), publicó la Estrategia Nacional de Prevención del Suicidio, que establecía un marco con esta finalidad en Estados Unidos. Este documento aboga por abordar la prevención del suicidio como una cuestión de salud pública, centrándose en identificar los patrones de suicidio e ideación suicida en grupos de población, en vez de examinar el historial y el estado de salud de individuos aislados. La capacidad de reconocer señales de alarma permite a las personas preocupadas por alguien cercano dirigirlo a los servicios de ayuda.

Los gestos suicidas y el deseo suicida (un vago anhelo por la muerte que no implica ninguna intención real de matarse) son comportamientos potencialmente autolesivos que una persona puede utilizar para otros fines, como buscar ayuda, castigar a otros o reclamar atención. Estos comportamientos potencian la capacidad del individuo para suicidarse y deben considerarse como señales de alarma, cuando el individuo muestra intenciones a través de su discurso o sus conductas.Joiner, 2005; Wingate et al., 2004; Rudd, 2006

Condición subyacente Conservadoramente se estima que el 10% de los individuos con desórdenes psiquiátricos pueden padecer una enfermedad mental no diagnosticada que les causa sus síntomas. Más del 50% pueden padecer una enfermedad mental no diagnosticada que, aunque no cause sus síntomas psiquiátricos, sí los está agravando. Drogas y medicamentos también pueden producir síntomas psiquiátricos. Un diagnóstico eficaz y, en su caso, pruebas médicas, como neuroimagen,Andreas P. Otte, Kurt Audenaert, Kathelijne Peremans, Nuclear Medicine in Psychiatry: Functional Imaging of Suicidal Behavior, pp.475–483, Springer (2004); permiten tratar tales síntomas primarios o efectos secundarios de los medicamentos, reduciendo así la ideación suicida. La depresión está presente entre el 90 y el 95% de los casos.Patricia D. Barry, Suzette Farmer; Mental health & mental illness, p. 282, Lippincott Williams & Wilkins;(2002) Sin embargo, la calificación de un caso como psiquiátrico puede incrementar las rigideces de su tratamiento.

Métodos de intervención contra el suicidio thumb|Foto sobre prevención del suicidio de la agencia norteamericana de noticias militares

Entre los muchos métodos para prevenir el suicidio, están: conversaciones directas con las personas en riesgo, cribado, reducción del acceso a medios letales e intervención social. La medicación con litio puede reducir el riesgo en caso de trastorno bipolar.Randolph B. Schiffer, Stephen M. Rao, Barry S. Fogel, Neuropsychiatry: Neuropsychiatry of suicide, pp. 706–713, (2003) Las charlas terapéuticas, incluidas las telefónicas, también pueden ayudar.Marasinghe RB, Edirippulige S, Kavanagh D, Smith A, Jiffry MT. "Telehealth approaches to suicide prevention: a review of evidences." eHealth, Sri Lanka, 2010, 1(suppl.1):S8

Restricción de medios letales

La restricción de las posibilidades que una persona tiene a su alcance para matarse es un importante componente de la prevención del suicidio. Se denomina "restricción de medios".

Los investigadores y quienes formulan políticas sanitarias han teorizado y demostrado que la restricción de medios puede reducir los índices de suicidio, porque dificulta la acción durante el episodio de depresión, pasado el cual disminuye el riesgo. También hay pruebas significativas de que restringir el acceso a puntos de atracción para suicidas (suicide hotspots), como puentes y acantilados, reduce los suicidios, mientras que otras intervenciones como colocar carteles o aumentar la vigilancia en estos sitios parecen ser menos eficaces. Uno de los más famosos ejemplos de restricción de medios es el del gas ciudad en el Reino Unido. Hasta los años 1950, el método de suicidio más común en ese país era respirar intencionadamente el gas de la cocina, que tenía un alto porcentaje de monóxido de carbono, muy tóxico. En 1958 se empezó a sustituir el gas ciudad por gas natural (virtualmente libre de monóxido de carbono) y durante la siguiente década el número de suicidios bajó, lo que se debió enteramente al brusco descenso de los envenenamientos intencionados con monóxido de carbono.

En los Estados Unidos numerosos estudios han concluido que el acceso a armas de fuego está relacionado con un aumento de los suicidios consumados. «Alrededor del 85% de los intentos con un arma de fuego son mortales: es un índice de letalidad mucho mayor que casi cualquier otro método. Muchos de los métodos de suicidio más ampliamente usados tienen índices de letalidad inferiores al 5%.» Aunque las restricciones a las armas de fuego han reducido las tasas de suicidio por arma de fuego en otros países, estas restricciones no son factibles en Estados Unidos porque la Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos protege el derecho a llevar armas y guardarlas (se entiende que en casa).

Asesoramiento espiritual La gran mayoría de las religiones conocidas (como la Iglesia Católica) consideran al suicidio como un pecado (o una falta equivalente). Sus sacerdotes están disponibles para guiar en este problema y sus circunstancias.

Asesoramiento psicológico

Existen diversas terapias psicológicas para reducir las ideas suicidas.

En las terapias de grupo, un paciente de tendencias suicidas puede intervenir junto a otras personas (habitualmente otros pacientes, con los que charlaría sin problemas mayores). El resto de pacientes puede tener los mismos problemas psicológicos que él u otros distintos. Un psicólogo dirigiría la charla.