Como un sucesor de la Unión Soviética (URSS), la Federación de Rusia permanece atado legalmente a los instrumentos de derechos humanos adoptados por la URSS, tales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (adoptados completamente). A finales de la década de los 90, también firmó la Convención Europea de Derechos Humanos (con reservas) y, desde 1998, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Strasbourg se convirtió en la última corte de apelación para los ciudadanos rusos en su sistema nacional de justicia.

De acuerdo al Capítulo 1, Artículo 15 de la Constitución de 1993, estas materializaciones del derecho internacional tienen precedencia sobre la legislación nacional. Sin embargo, desde el segundo periodo de mandato presidencial de Vladímir Putin (2004-2008), hubo un incremento en los reportes de violaciones a los derechos humanos, y desde las elecciones del Duma Estatal en 2011 y la reasunción de Putin a la presidencia en la primavera del 2012 ha habido una respuesta legislativa desconsiderada hacia muchos derechos constitucionales e internacionales. En diciembre de 2015 pasó una ley que le daría a la legislación nacional precedencia sobre los tratados legales internacionales, que aún no ha sido aplicada.

Como miembro del Consejo de Europa y signatario de la Convención Europea de Derechos Humanos, Rusia tiene obligaciones internacionales concernientes al tema de los derechos humanos.Convention for the Protection of Human Rights and Fundamental Freedoms. CoE.int. Retrieved on 25 de septiembre, 2015. En la introducción del reporte de 2014 sobre la situación en Rusia, el Comisario de derechos humanos del Consejo de Europa destacó que el «cambio radical desde el colapso de la Unión Soviética era innegable». Vladímir Lukin, antiguo Defensor del pueblo de la Federación Rusa, constantemente calificó la situación de derechos humanos en Rusia como insatisfactoria, reconociendo que construir una sociedad civil y estatal regida por la ley en un país tan complejo como Rusia requeriría de un largo y duro proceso. Russian language version.

Durante 2002-2004, Freedom House consideró a Rusia «parcialmente libre» con calificaciones de 5 tanto en derechos políticos como en libertades civiles (siendo 1 totalmente libre y 7 sin libertad), y «sin libertad» con una calificación de 6 en derechos políticos y de 5 en libertades civiles de 2005-2008, de acuerdo con su Informe Freedom in the World.Freedom in the World: The Annual Survey of Political Rights and Civil Liberties. Retrieved on 2009-07-11. En 2006, la revista The Economist publicó un rating de democracia, colocando a Rusia en el puesto 102 entre 167 países y definiéndola como un «régimen híbrido con una tendencia hacia la restricción de los medios de comunicación y de otras libertades civiles». Para el 2016, la Federación Rusa se hundió más en el rango de Freedom House:

Desde 1998, el Consejo Europeo de Derechos humanos ha sido inundado con casos de Rusia. Para el 1 de junio de 2007, 22.5% de sus casos pendientes eran dirigidos contra la Federación Rusa. En 2006 hubo 151 solicitudes admisibles contra Rusia (de 1634 de todos los países), mientras que en 2005 - 110 (de 1036), en 2004 - 64 (de 830), en 2003 - 15 (de 753) y en 2002 - 12 (de 578).

Derechos constitucionales Según la Constitución de la Federación Rusa, Rusia es un estado de derecho federal y democrático, con una forma de gobierno republicana.Sección 1, Capítulo 1, Artículo 1 de la Constitución de Rusia. Los derechos y libertades de la persona humana están consagrados en el capítulo 2 de la misma, titulado "Derechos y libertades del hombre y del ciudadano" y se aplican para todo ciudadano ruso dentro del territorio del país. Los mismos se hallan protegidos de igual manera, sin establecerse jerarquías de unos sobre otros. El control sobre el cumplimiento de los derechos humanos en las actividades de los órganos estatales y funcionarios de Rusia lo realiza el comisionado de los Derechos Humanos.

La constitución garantiza los siguientes derechos humanos:

Personales La mayoría de estos derechos son naturales, es decir, no están relacionados con la pertenencia a un estado. Derecho a la vida (art. 20). Derecho a la dignidad (art. 21, párrafo 1). Derecho a la seguridad (art. 21, párrafo 2). Derecho a la libertad y la inviolabilidad personal (art. 22). Derecho a la inviolabilidad de la vida privada, la intimidad personal y familiar y la protección del honor y el buen nombre (art. 23). Derecho al secreto de la correspondencia, de las conversaciones telefónicas, de las comunicaciones postales, telegráficas y de otro tipo (art. 23, párrafo 2). Derecho a conocer los documentos y materiales que afecten directamente sus derechos y libertades (art. 24, párrafo 2). Derecho a la inviolabilidad del domicilio (art. 25). Derecho a determinar y declarar su pertenencia nacional (art. 26, párrafo 1). Derecho a usar su lengua materna (art. 26, párrafo 2). Derecho a moverse libremente, elegir un lugar de residencia y permanencia (art. 27, párrafo 1). Derecho a salir libremente de la Federación Rusa y regresar sin impedimentos (art. 27, párrafo 2). Libertad de conciencia y religión (art. 28). Libertad de pensamiento y expresión (art. 29, párrafo 1). Derecho a la información (art. 29, párrafo 4).

Políticos Surgen a partir del estado de ciudadanía. Algunos de estos pueden estar restringidos para extranjeros. Derecho a la información (art. 29). Derecho de asociación, libertad de sindicatos y partidos (art. 30). Derecho de reunión, manifestación, marcha y piquete (art. 31). Derecho a participar en la administración del estado (art. 32, párrafo 1). Derecho a elegir y ser elegido (art. 32, párrafo 2). Derecho a presentar peticiones a los órganos estatales (art. 33).

Socioeconómicos Libertad de la actividad empresarial (art. 34). Derecho a la propiedad privada (art. 35, 36). Derecho a la herencia (art. 35, párrafo 4). Libertad de trabajo, derecho a condiciones laborales seguras e higiénicas (art. 37). Derecho a la protección contra el desempleo (art. 37). Derecho al descanso (art. 37). Derecho a la maternidad, infancia y paternidad (art. 38). Derecho a la seguridad social (art. 39). Derecho a la protección de la salud y asistencia médica (art. 41). Derecho a un medio ambiente favorable (art. 42). Derecho a la educación (art. 43).

Culturales Libertad de creatividad y enseñanza (art. 44, párrafo 1). Derecho a participar en la vida cultural, utilizar instituciones culturales (art. 44, párrafo 2). Acceso a los valores culturales (art. 44, párrafo 2).

Ecológicos Derecho a un medio ambiente favorable (art. 42). Derecho a información veraz sobre su estado (art. 42). Derecho a la compensación por daños causados a la salud o bienes por infracciones ecológicas (art. 42).

Institucionalización Los esfuerzos para institucionalizar a cuerpos de derechos humanos oficiales a nivel mundial han sido conjuntos. En Rusia, las bases legales para esto se sentaron el 22 de noviembre de 1991, cuando el Sóviet Supremo de la Federación Rusa adoptó el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, que luego fue incorporado a la Constitución de 1977.

En 1993 se ratifica la actual Constitución Rusa, que garantiza el reconocimiento de los derechos y las libertades de los individuos y ciudadanos en la Federación Rusa en conformidad con los principios y las normas del derecho internacional (artículo 17) y establece que las normas de los tratados internacionales tienen prioridad sobre las leyes domésticas (artículo 15). Como una garantía adicional, su artículo 135 hace más difícil la modificación de algunos artículos, como el artículo 2, el cual establece que el respeto y la protección de las libertades y los derechos individuales son deber del Estado. La Constitución además autorizó al parlamento en su artículo 103 para nombrar o despedir a un comisionado para los derechos humanos, por lo cual en enero de 1994 el Duma Estatal asignó para el cargo al defensor de derechos humanos Sergei Kovalev, quien fue despedido en marzo de 1995 por sus informes sobre la guerra en Chechenia.

El 28 de febrero de 1996, Rusia firmó el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, luego que aceptaran su petición para ser miembro del Consejo Europeo. En marzo de 1997 entró en vigencia la Ley Constitucional Federal Sobre el Alto Comisionado para los Derechos Humanos en la Federación Rusa, la cual estableció el estatus de Alto Comisionado de los Derechos Humanos y su indipendencia de cualquier autoridad estatal u oficial, así como la fundación de comisionados regionales en todo el territorio ruso.

En 1998, la Asamblea Federal Rusa ratificó el Convenio antes firmado, con lo cual Rusia se comprometió a cumplir sus cláusulas y se sometió al veredicto del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Consecuentemente, en mayo del mismo año, Rusia se volvió un miembro completo del Consejo Europeo. Ese mismo mes, el Duma Estatal escogió para el cargo de Alto Comisionado de los Derechos Humanos al diputado del Duma, doctor en leyes, abogado especializado y professor Oleg Mironov. A este le siguieron: Vladímir Lukin, doctor en ciencias históricas, embajador extraordinario y plenipotenciario de la Federación Rusa para Estados Unidos, quien duró dos términos de 2004-2014. Ela Pamfilova, exministra de Protección Social y expresidenta del Consejo para las Instituciones de Sociedades Civiles y Derechos Humanos. Renunció en marzo de 2016. Tatiana Moskalkova, Alta Comisionada desde el 22 de abril de 2016.

Sistema judicial De acuerdo a Amnistía Internacional, el Poder Judicial en Rusia está sujeto a manipulación política por parte de las autoridades. De acuerdo a la constitución de Rusia, los más altos cargos judiciales son designados por el Consejo de la Federación, después de una nominación hecha por el presidente de Rusia. En su libro La Rusia de Putin, Anna Politkovskaya describe la historia de jueces que no siguieron "órdenes de arriba" y fueron atacados o destituidos de sus cargos. En una carta abierta de 2005, la jueza retirada Olga Kudeshkina criticó al presidente de la corte de la ciudad de Moscú, O. Egorova, por "recomendar a los jueces tomar buenas decisiones", lo cual afirma, causó el retiro de más de 80 jueces en Moscú durante el periodo de 2002 a 2005.

En la década de los 90, el sistema carcelario de Rusia fue ampliamente señalado como conflictivo por los medios de comunicación y grupos de derechos humanos. Hubo muchos casos pendientes y retraso en los juicios, resultando en largas detenciones antes del juicio; además de que las prisiones no alcanzaban los estándares internacionales, siendo la tuberculosis un serio y generalizado problema. Grupos de derechos humanos estimaron que alrededor de 11,000 privados de libertad y personas detenidas mueren anualmente, en su mayoría debido a la sobrepoblación, las enfermedades y la falta de cuidado médico.Russia - Country Reports on Human Rights Practices Bureau of Democracy, Human Rights, and Labor, February 23, 2001 Un informe de medios de comunicación de 2006 apunta a una campaña de reformas penitenciarias con resultados aparentes en las condiciones de la cárceles. La Agencia Suiza para Desarrollo y Cooperación ha estado trabajando para reformar las prisiones en Rusia desde 1997, en concordancia con esfuerzos del gobierno federal.

Tortura y abuso