{| style="width: 25em; font-size: 90%; text-align: left;" class="infobox" |- !align="center" bgcolor="blue" colspan="2"| |- !align="center" bgcolor="red" colspan="2"|Agricultura de Costa Rica |- !align="center" bgcolor="blue" colspan="2"|

!align="center" bgcolor="blue" colspan="2"| |- 100px |- !align="left" valign="top"|Área cultivada |valign="top"| 557 888,6 ha |- !align="left" valign="top"|Población rural |valign="top"| familias |- !align="left" valign="top"|Productos principales |valign="top"| café, banano, piña, cacao, caña de azúcar, palma africana. |- !align="left" valign="top"|Producción |- |align="left" valign="top"|Café (2010/14) |valign="top"|5 toneladas por hectárea |- |align="left" valign="top"|Banano (2010/14) |valign="top"|49.4 toneladas por hectárea |- |align="left" valign="top"|Piña (2010/14) |valign="top"|56 toneladas por hectárea |- !align="left" valign="top"|Participación en la economía |- |align="left" valign="top"|Valor de la cosecha |valign="top"| |- !align="left" valign="top"|Participación en el PIB |valign="top"|9% (2016) |- !align="left" valign="top"|PIB agroindustria (industria y comercio rurales, ganadería y agricultura) |valign="top"|

La agricultura en Costa Rica es uno de los sectores tradicionales de la economía de este país. Históricamente, desde la época precolombina, la colonia y gran parte de su vida independiente, la agricultura fue el sector más importante de la economía costarricense. A inicios de la época colonial el maíz, la caña de azúcar y el trigo fueron los productos de mayor importancia. Con el tiempo el cacao también se convirtió en producto de importancia económica para finalmente incluir el tabaco. Luego, al inicio del el café y décadas después el banano tomaron la mayor importancia. En las últimas décadas del , la agricultura de Costa Rica se diversificó hacia otros productos no tradicionales, como las flores y las plantas ornamentales, las fresas, el melón y la piña. La economía de Costa Rica comenzó a cambiar a partir de la década de 1980, adoptando un modelo de desarrollo más diversificado, orientado hacia la industria, el turismo, la producción de software y el sector servicios, sin depender exclusivamente del sector primario, aunque este continúa siendo un factor de peso dentro de la economía nacional. Una de las aspiraciones del país es avanzar hacia un modelo de desarrollo agrícola sostenible, así como la creación de alternativas a la producción agrícola tradicional, tales como la agricultura orgánica.

La agricultura, sin embargo, continúa siendo parte importante de la actividad económica del país, pues al menos uno de cada siete costarricenses trabaja en el sector agrícola, las exportaciones de productos agrícolas conforman el 8% del PIB del país, y aproximadamente un 5.9% del territorio está conformado por cultivos permanentes y otro 4.4% está conformado por tierras de cultivo.

Costa Rica cuenta con aproximadamente 8 mil hectáreas consagradas a la producción de cultivos sin químicos, y más de 3 mil productores encargados de ofrecer los productos debidamente certificados, tanto en el mercado nacional como internacional. Según el último censo agropecuario realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la superficie total de productos cultivados asciende a 557.888,6 hectáreas, siendo el principal cultivo el café, seguido de la palma africana, el banano, la caña de azúcar y la piña. El 15 de mayo de cada año se celebra en el país el Día del Agricultor Costarricense.

Historia

Desarrollo de la agricultura entre las sociedades precolombinas miniaturadeimagen|Las sociedades autóctonas de Costa Rica desarrollaron una agricultura de subsistencia basada principalmente en el cultivo del maíz y la yuca, con elaboración de cerámica utilitaria y herramientas de piedra como los metates. Una agricultura incipiente apareció en el actual territorio de Costa Rica cerca de 5.000 a.C., basada en tubérculos y raíces, así como el mantenimiento de palmas y árboles frutales, como una opción a la caza y la recolección de frutos silvestres. La agricultura como tal floreció entre los años 1.000 a.C. y 800 d.C. Se formaron pequeñas comunidades agrícolas sedentarias, que contaban con utensilios cerámicos y herramientas de piedra dirigidas al cultivo y procesamiento de alimentos. Se originó la necesidad de dominar un mayor territorio para poder rotar los cultivos, ante el agotamiento de los suelos, permitiendo la formación de aldeas cada vez más grandes, que al final permitieron la aparición de cacicazgos y señoríos. El primer cultivo destacado fue la yuca, para lo cual las sociedades autóctonas desarrollaron herramientas especializadas, como los budares. La siembra y el cultivo del maíz apareció unos 500 años a.C., evolucionando de una práctica agrícola más a ser el principal cultivo.

El cultivo intensivo de productos agrícolas como el maíz permitió el crecimiento demográfico, sin alterar abruptamente el paisaje natural. El maíz cobró especial importancia en la zona del Pacífico norte del país (actual provincia de Guanacaste), región grandemente influenciada por las culturas de Mesoamérica, condicionando prácticas agrícolas, costumbres, arte y religión. Además del maíz, el cultivo del frijol y el ayote se constituyeron en la base de la alimentación. En Nicoya también se cultivaron tubérculos, algodón, chile, cacao, aguacate, tomate, zapote y níspero. Estas plantas se cultivaron siguiendo la técnica de la roza y quema en milpas. Los nicoyas desarrollaron técnicas de irrigación, y elaboraron diversas herramientas agrícolas de piedra, como palas, manos y metates.

La región Central-Atlántica y el Pacífico sur del país recibieron mayor influencia de la tradición suramericana. El cultivo del maíz fue importante, aunque las plantaciones de yuca y pejibaye también alcanzaron mucha importancia, registrándose en la documentación española la existencia de grandes plantaciones. En la región del Caribe, fue frecuente la siembra del pejibaye en grandes extensiones de hasta 50.000 palmas. En el Pacífico sur, la yuca, el frijol, el ayote y las frutas fueron base de la alimentación. Al momento de la llegada de los españoles en el , las sociedades autóctonas dependían de diversos sistemas agrícolas, donde se combinaban el cultivo del maíz, los tubérculos (camote, tiquisque y ñampí, entre otros), el frijol y las curcubitáceas.

La agricultura en Costa Rica durante la colonia miniaturadeimagen|Durante la colonia, la agricultura de Costa Rica se desarrolló en un mundo campesino que tuvo varios ciclos económicos importantes, destacando los cultivos del trigo, el cacao, la caña de azúcar y el tabaco. En la foto, La paila, de Tomás Povedano. Luego de la conquista española de Costa Rica, llevada a cabo en un largo proceso entre 1502 y 1570, los aborígenes que habitaban el territorio fueron repartidos en encomienda, sistema en el que debían trabajar la tierra y otorgar un tributo considerable de maíz, frijoles, cabuya, productos derivados del trigo, introducido al país en 1561, entre otros. Varios de estos productos, como el biscocho de trigo y el queso de Bagaces, se exportaban a Nicaragua y Panamá vía terrestre mediante mulas. La colonia, sin embargo, sufrió una drástica caída demográfica por las guerras de conquista, las epidemias, la sobreexplotación de los indígenas, las frecuentes rebeliones aborígenes y el mestizaje. De esta forma, Costa Rica se convirtió en una colonia pobre y marginal. La escasez de mano de obra indígena, a su vez, llevó al empobrecimiento de los encomenderos, que se vieron obligados a trabajar su propia tierra, dando lugar a un campesinado libre conformado por españoles y mestizos.

Entre 1660 y 1750, con un mayor auge entre 1727-1747, se estableció un ciclo económico basado en el cultivo del cacao, que se convirtió en el principal producto de exportación. El cacao se cultivaba en Matina, en la costa del Caribe, y se vendía mediante contrabando a comerciantes y piratas ingleses y holandeses, lo que estaba prohibido por las leyes españolas. El cacao fue un producto importante tanto en la época precolombina, donde se utilizaba como moneda, bebida ritual y materia prima con diversas aplicaciones, como en la colonia, donde su importancia como moneda de cambio, ante la ausencia de oro y plata, continuó teniendo validez. Para su cultivo, los españoles trajeron mano de obra africana en condiciones de esclavitud, para reemplazar a los indígenas, que huían de las plantaciones para refugiarse en las montañas, principalmente Talamanca. Pero el esplendor cacaotero del país fue fugaz, pues la competencia con otras regiones productoras del Imperio español, los impuestos establecidos por la Corona, la falta de infraestructura como puertos y caminos, y los ataques de piratas y zambos mosquitos marcaron la decadencia del cultivo.

El campesinado se expandió en forma importante durante el , principalmente por el agotamiento de los terrenos cultivables en la periferia de Cartago (1563), la capital colonial. El desplazamiento de la frontera agrícola dio lugar a la fundación de nuevos asentamientos: Heredia (1706), San José (1736) y Alajuela (1782). Hubo una diferenciación social establecida entre agricultores prósperos, dueños de sus propias fincas, y campesinos pobres que dependían de tierras comunitarias. La chacra se convirtió en la unidad básica de la economía agrícola del país, combinando una agricultura de subsistencia con la plantación de cultivos comerciales, principalmente la caña de azúcar. Este cultivo se vio incentivado por el comercio del aguardiente, propiciando la aparición de siembras y trapiches. La producción de aguardiente de caña se convirtió en un monopolio del Estado con la creación de la Fábrica Nacional de Licores en 1851.

Entre 1787 y 1792, las autoridades coloniales otorgaron a Costa Rica el monopolio sobre el cultivo y la exportación del tabaco en el resto de Centroamérica, llegando a establecerse en 1781 una factoría de tabacos en San José, que propició el crecimiento de esta ciudad, actual capital del país. Sin embargo, el cultivo decayó rápidamente una vez el monopolio fue retirado. No obstante, la agricultura comercial del tabaco y la caña de azúcar permitió que el Valle Central alcanzara un peso decisivo en el desarrollo del país.

El café como motor de la economía nacional miniaturadeimagen|El café fue el principal motor de desarrollo del Estado costarricense durante el y parte del , abarcando gran parte de la actividad económica de su población, desde la siembra hasta el periodo de la cosecha, conocidas popularmente como "cogidas de café". Por eso, se le conoció como "el grano de oro". La introducción del cultivo del café en 1761 fue un momento decisivo para la historia de Costa Rica. Durante la colonia, el país careció de un elemento que le permitiera incorporarse al mercado mundial, y por tanto, desarrollarse. El cultivo del café recibió un decidido impulso a partir de 1808 al iniciarse su siembra en las tierras fértiles del Valle Central. Luego de la independencia del país en 1821, los primeros gobernantes estimularon la actividad cafetalera, generando un movimiento económico que permitió el desarrollo del país, con su exportación hacia Inglaterra, que se convirtió en el principal cliente del café costarricense. La extensión del cultivo superó los límites del Valle Central, expandiéndose hacia el Occidente, el valle de Turrialba e incluso Guanacaste.