El campo militar San Pedro es un establecimiento rural propiedad del Ejército Argentino situado en jurisdicción de la comuna de Campo Andino, departamento La Capital, provincia de Santa Fe. Es un predio de 2200 hectáreas ubicado a 15 kilómetros de la localidad de Laguna Paiva y 40 km de Santa Fe capital.
En diversas épocas fue utilizado para entrenamientos militares y explotación agrícola y ganadera. En 2010, el Equipo Argentino de Antropología Forense localizó una fosa de inhumación clandestina con los restos de ocho personas desaparecidas, de las cuales fueron identificadas seis que habían sido secuestradas en Rosario en 1977. Fue el primer descubrimiento de ese tipo en un predio perteneciente al Ejército. En 2012 el lugar fue declarado Sitio de Memoria por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
Antecedentes El campo militar San Pedro fue un predio expropiado por el Estado argentino en 1942 y a partir de ese momento fue utilizado como lugar de instrucción por el Comando de Artillería 121 del Segundo Cuerpo del Ejército y otras fuerzas militares de la zona. El casco de estancia fue habitado por diferentes encargados civiles, que mediante contratos de arrendamiento realizaban explotación agrícola y ganadera de algunas hectáreas. Uno de esos civiles fue Carlos Castellano, quien fue locatario desde 1977 hasta 1986.
Durante el período de la última dictadura cívico-militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, el lugar se convirtió en centro de exterminio y enterramientos clandestinos, mientras continuaba con las tareas habituales.
El 11 de marzo de 1985 fue relevado por ex integrantes de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP). Luego de esa visita, fueron desenterrados restos humanos de una posible fosa común por parte del encargado civil del campo, quien hizo llegar la evidencia al Dr. Juan Carlos Adrover, expresidente de la CONADEP de Santa Fe (zona norte). Sin embargo, la denuncia no prosperó por motivos que se desconocen y por haber cerrado el proceso de investigación de CONADEP a finales de 1984.
En 2006, integrantes de la Casa de Derechos Humanos de Santa Fe inician una búsqueda a partir de versiones sobre fusilamientos y enterramientos clandestinos que circularon durante los años previos entre vecinos del campo y Laguna Paiva. Luego de reunir diferentes testimonios y pruebas documentales, entre los cuáles fue fundamental el relato de Carlos Castellano, el 19 de marzo de 2007 formulan una denuncia en la Justicia Federal sobre la posible existencia de un centro de exterminio de la dictadura militar y de al menos dos fosas.
En abril de 2007 el Equipo Argentino de Antropología Forense es convocado por el Juzgado Federal N° 2 de Santa Fe a trabajar en el campo.
En 2008, el ex personal civil de inteligencia del Ejército Eduardo "Tucu" Constanzo realiza una entrevista en la radio LT 8 de Rosario donde menciona el asesinato de 27 militantes y enterramientos en "la finca del Coronel Rolón", en referencia a Juan Carlos Rolón. La declaración radial luego es ratificada y ampliada durante su testimonio en el Tribunal Oral Federal Nº1 de Rosario, durante la denominada Causa Guerrieri I. Para los integrantes de la Casa de Derechos Humanos de Santa Fe es una referencia al campo militar San Pedro.
Intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense El trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense en el campo no fue la primera intervención en la provincia de Santa Fe. El EAAF realizó búsquedas en diversos cementerios, además del predio en el Campo San Pedro. Trabajaron en dos oportunidades en la ciudad de Santa Fe (1998-2000 y 2010-2025), en Coronda (2000-2010), en San Lorenzo (2004-2005), en Barrancas (2006-2008), en Melincué (2009), en Rosario (2010), Pavón Arriba (2011) y Timbúes (2011-2012). En total, hasta el 2026 lograron identificar 56 personas desaparecidas con cuerpo, 28 sin cuerpo (por huellas dactilares) y aún restan 103 sin identificar.
El trabajo sobre el campo tuvo diversas etapas, principalmente por la magnitud y por la complejidad que implican las características y la estratigrafía del terreno a explorar.
Primera etapa En abril de 2007 el Equipo Argentino de Antropología Forense fue convocado por el Juzgado Federal N° 2 de Santa Fe a trabajar en el campo. Esta etapa exploratoria duró hasta diciembre de 2007. Durante ese período se detectaron depresiones del terreno y se realizaron excavaciones con palas mecánicas provistas por la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe. Como resultado se encontró chatarra bélica y una mina antitanque sin explotar.
En febrero de 2010 retoman la actividad a través de un nuevo método, incorporando herramientas manuales como la "pala vizcachera". En esta etapa realizaron 249 sondeos y excavaciones, donde encontraron restos de fauna, de metal y de municiones. El 9 de junio de 2010 encontraron dos huesos de piernas humanas y luego de excavaciones arqueológicas se localizó una fosa clandestina de la que se recuperaron esqueletos completos de ocho personas.
En 2012, luego de que se declarara Sitio de Memoria las tareas se discontinuaron.miniaturadeimagen|alt=máquina excavadora trabajando sobre el terreno|Excavaciones realizadas en 2024|308x308px
Segunda etapa En 2017 comienza una nueva etapa a partir de una inspección ocular. Y en 2018, el EAAF retoma la campaña con nuevas perforaciones puntuales realizadas de forma manual.
En 2022 se incorporó la tecnología tecnología láser LiDAR a través de un equipo coordinado desde la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata. Mediante esta metodología se detectaron alrededor de 400 rasgos sobre el terreno que pueden vincularse con características de potenciales fosas.
En 2024 reanudan la búsqueda, con el apoyo en tareas de desmalezamiento y limpieza por parte de Vialidad Provincial y de la Secretaría de Derechos Humanos provincial. Mientras tanto el Foro por la Memoria Verdad y Justicia de Santa Fe continúa recabando testimonios que aporten información relevante para orientar las excavaciones.
En 2026 continúa la búsqueda en el predio utilizando herramientas como el georradar y el relevamiento fotográfico aéreo mediante el escaneo LiDAR.
Víctimas identificadas Desde el hallazgo de la fosa con los restos de ocho militantes desaparecidos, se lograron identificar las identidades de seis. Los primeros fueron María Esther Ravelo, María Isabel Salinas de Bosso, Carlos Alberto Bosso y Gustavo Adolfo Pon. En marzo de 2013 fue identificado Oscar Federico Winkelmann y en junio del mismo año Miguel Ángel D'Andrea. Aún hay dos cuerpos sin identidad establecida, de un varón y una mujer, debido a la ausencia de datos genéticos en el Banco Nacional de Datos Genéticos.
Existe una hipótesis de que uno de los cuerpos sin identificar podría ser Guillermo White Saint Girons. Su hermana, María Rosa White, es la única persona de la familia White que permanece con vida, por lo cual, pese a la negativa inicial, forma parte de la investigación en calidad de víctima, ya que su hermano era soltero y no tenía hijos.
Oscar Federico Winkelmann (10 de diciembre de 1950, San Lorenzo, provincia de Santa Fe, 7 de septiembre de 1977). Estudiante universitario en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, de la Universidad Nacional del Litoral. Dirigente de la JP Regional Dos, militante de la Juventud Peronista y luego de Montoneros. Secuestrado el 6 de agosto de 1977 en las inmediaciones de Plaza Constitución. Fue asesinado el 7 de septiembre de 1977. Su cuerpo fue identificado en marzo de 2013.
María Esther Ravelo
María Isabel Salinas de Bosso Mary (18 de diciembre de 1954, Barrio Santa Lucía de Santa Fe, secuestrada desaparecida 17 de septiembre de 1977, Rosario). Junto a su esposo Carlos Alberto Bosso pertenecían a la agrupación Montoneros. Su hija Mariana nació el 10 de junio de 1976. Fue secuestrada desaparecida junto con su marido. Sus restos aparecieron en febrero de 2010, en una fosa común clandestina en Campo Militar San Pedro.
Carlos Alberto Bosso Carlitos (7 de febrero de 1950, El Trébol, Santa Fe, secuestrado desaparecido 17 de septiembre de 1977, Rosario), en 1968 comenzó a estudiar Ingeniería Química en Santa Fe. En el trabajo barrial, Carlos conoció a Mary (María Isabel) Salinas con quien se fue a vivir a Rosario donde fue secuestrado desaparecido con su esposa. Su cuerpo también fue recuperado en marzo de 2011.
Gustavo Adolfo Pon Era el segundo de siete hermanos, hijos de un padre zapatero y una madre ama de casa. Comenzó a estudiar en el Seminario de Paraná, pero luego de seis años se apartó de la institución y comenzó a estudiar Filosofía en la Universidad Católica de Santa Fe. Tuvo una activa participación en los grupos cristianos relacionados con la Teología de la Liberación y dio clases en el Profesorado de Venado Tuerto, en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Esperanza y en la Facultad de Ciencias Económicas de Santa Fe. En 1973 fue subsecretario de Cultura y Acción Social de la Municipalidad de Santa Fe. Fue secuestrado en Santa Fe en marzo de 1976. Sus restos fueron identificados en diciembre de 2010.
Miguel Ángel D’Andrea “El Chacha” (12 de diciembre de 1953, Rosario, provincia de Santa Fe, secuestrado desaparecido 17 de septiembre de 1977, Rosario). Estudiante en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario. Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros. Secuestrado desaparecido el 17 de septiembre de 1977. Sus restos fueron identificados en junio de 2013.
Líneas de investigación propuestas
Hipótesis de militantes de Santa Fe En 2013, luego de la identificación de Winkelman, referentes del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Santa Fe hicieron un planteo al juez del Juzgado Federal N° 2 Francisco Miño para ampliar la búsqueda, porque hasta ese momento solo se habían examinado unas 400 hectáreas (un 20% de la superficie total del campo). En la misma línea, la querella planteaba como hipótesis que los cuerpos aún sin identificar podrían ser de militantes santafesinos. Por esta razón llamaban a familiares de víctimas de Santa Fe a incorporar sus pruebas genéticas.
Hipótesis sobre militantes mencionados en la causa Guerrieri I Por otra parte, todas las personas encontradas en la fosa y reconocidas con posterioridad, fueron vistas en La Calamita, un centro de detención, tortura y exterminio ubicado en Granadero Baigorria, al sur de la provincia de Santa Fe. Coincide con ciertos datos mencionados en la declaración frente al TOF N°1 realizada por Constanzo, acerca de un grupo de 27 militantes asesinados en Monje y trasladados hasta un campo. En dicha oportunidad, el ex personal civil de inteligencia también había hecho mención a una pareja de enfermeros.Esto abre a la posible existencia de otras fosas.
Características de la fosa hallada y la posible existencia de otros enterramientos Por su parte, otros integrantes de organismos de derechos humanos sostiene que la fosa hallada puede no ser la que mencionara el encargado civil Carlos Castellano en 2006. En su testimonio indicó haber observado una fosa mayor, con tierra removida y oculta bajo vegetación en un sector alto del terreno, cercana a un "cuadrado".
Años después, en noviembre de 2011, el acceso a fotografías aéreas de 1986 y 1977 permitieron observar características de esa zona libre de árboles, coincidentes con la declaración brindada por Castellano.
Otro dato que consideran relevante se obtuvo a partir de un estudio hídrico. El terreno más alto, señalado por Castellano no se cubrió con agua en ninguna de las inundaciones que afectaron la zona. Por el contrario, la fosa encontrada por el EAAF tiene características de haber estado bajo 50 cm de agua durante la inundación de 1983.