Quantum of Solace (titulada 007: Quantum en México, título original en España) es la vigesimosegunda película de James Bond producida por Eon Productions y es la secuela directa de la película de 2006 Casino Royale. Dirigida por Marc Foster, cuenta con la segunda actuación de Daniel Craig como James Bond. En la película, Bond busca venganza por la muerte de su amante, Vesper Lynd y es asistido por Camille Montes (Olga Kurylenko), quien está tramando venganza por el asesinato de su familia. El sendero finalmente les lleva al rico empresario Dominic Greene (Mathieu Amalric), un miembro de la organización Quantum, quien tiene la intención de organizar un golpe de Estado en Bolivia para hacerse con el control del suministro de agua de ese país.

El productor Michael G. Wilson desarrolló el argumento de la película mientras se filmaba Casino Royale. Neal Purvis, Robert Wade y Paul Haggis contribuyeron al guion. Daniel Craig y Marc Forster debieron escribir algunas secciones ellos mismos debido a la huelga de guionistas, aunque no les dieron crédito como guionistas en el corte final. El título fue escogido de una historia corta de 1959 en Sólo para tus ojos de Ian Fleming, aunque la película no contiene ningún elemento de la historia original. El rodaje tuvo lugar en México, Panamá, Chile, Italia, Austria y Gales mientras diseños interiores fueron construidos y filmados en Pinewood Studios. Forster pretendía hacer una película moderna que contara también con motivos de cine clásico: un Douglas DC-3 antiguo fue utilizado para una secuencia de vuelo, y los diseños de Dennis Gassner son reminiscentes de la obra de Ken Adam en varias de las primeras películas Bond. Tomando un curso alejado de los habituales villanos Bond, Forster rechazó cualquier aspecto grotesco para el personaje de Dominic Greene para enfatizar la naturaleza oculta y secreta de los villanos contemporáneos de la película.

La película también estuvo marcada por sus frecuentes representaciones de violencia, con un estudio de 2012 de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda que la hallaba la película más violenta en la franquicia. Considerando que Dr. No presentaba 109 actos «triviales o severamente violentos», Quantum of Solace tenía una cuenta de 250, la mayor cantidad de representaciones de violencia en cualquier película Bond.

Quantum of Solace se estrenó en el Odeon Leicester Square el 29 de octubre de 2008, reuniendo opiniones encontradas, que principalmente elogiaron el desempeño duro de Craig y las secuencias de acción de la película, pero sintiendo que la película no era tan impresionante como su predecesora Casino Royale. Desde noviembre de 2012, es la tercera película de James Bond más taquillera, sin ajuste por inflación, ganando $586 millones en todo el mundo.

Argumento James Bond (Daniel Craig) pone en el maletero de su DBS al Sr. White (Jesper Christensen) pero es demandado por los hombres de este último a orillas del lago de Garda. Aún así se las arregla para eliminarlos a todos después de una persecución peligrosa, la cual dañó gravemente su coche, para luego unirse a una rama secreta del MI6 en el centro antiguo de Siena, Italia.

Después de eludir a los perseguidores armados, Bond y M (Judi Dench) interrogan a White con respecto a su organización, Quantum. En este momento, M no confía del todo en Bond, y lo acusa de matar a Le Chiffre (Mads Mikkelsen). Además, le cuenta que el novio de Vesper estaba presuntamente vivo luego de investigar su supuesta muerte en su casa de Ibiza, y Bond afirma no perseguirlo, considerándole irrelevante. Durante el interrogatorio, White acaba confesando, delante de ambos, que pertenece a la organización llamada Quantum, que tiene agentes infiltrados tanto en el Gobierno británico como en la CIA y que traicionó a Vesper (Eva Green). El guardaespaldas de M, Craig Mitchell (Glenn Foster), resulta ser un agente doble, ataca a M y permite que White escape. Bond persigue a Mitchell a través de los techos de Siena y, finalmente, se enfrentan en una lucha de altura colgando de cuerdas en una construcción. De pronto, una parte de la cuerda de Bond se desata, dejándolo de cabeza a centímetros del suelo. En eso, Mitchell sube a través de las construcciones de madera para alcanzar su arma; Bond intenta lo mismo con la suya, que está a unos cuantos metros de él. Cada uno logra agarrar su arma, los dos se apuntan con ellas y finalmente Bond dispara, matando a Mitchell.

De regreso en el cuartel en Siena, Bond se da cuenta de que White ha escapado sin rastro alguno, más que la sangre que dejó por la herida de bala. En el apartamento de Mitchell, M regaña a Bond por haberlo matado sin haber obtenido información. Posteriormente, en el cuartel de MI6, la inteligencia forense relaciona a Mitchell con una cuenta bancaria que casualmente tenía con Le Chiffre en Puerto Príncipe (Haití) vinculada a un geólogo llamado Edmund Slate, todo a través de cuentas marcadas. Bond viaja a Haití y rastrea al contacto, Edmund Slate (Neil Jackson), y tras una pelea con este, en la que cae muerto, suplanta la identidad del geólogo. Al salir del hotel conoce a la luchadora Camille Montes (Olga Kurylenko), una mujer que quería cerrar un trato con el geólogo pero que en realidad busca su propia venganza pero confunde a Bond con Slate, el cual es además un asesino a sueldo enviado para matar a Camille Montes a instancias de su amante, el ecologista Dominic Greene (Mathieu Amalric), asociado con la organización Quantum. Un motociclista vigilaba a la pareja, el cual creía que Bond era Slate y esperaba que este la matase, pero luego Bond noquea al sicario y con su moto sigue a la chica.

En el muelle, mientras observa su encuentro posterior con Greene, Bond descubre que este está ayudando a un general boliviano exiliado llamado Medrano (Joaquín Cosío) — quién años atrás asesinó a la familia de Camille —, para derrocar a su gobierno a cambio de una pieza aparentemente árida de desierto. Bond trata de conseguir información del hombre mientras que Camille le recrimina sus acciones a Greene, sabiendo que él había ordenado su muerte. Greene sabe que Camille lo quería solamente para acercarse a Medrano, quien procede a secuestrar a Camille luego de subestimar las intenciones de Greene de apropiarse de una región desértica aparentemente estéril. Bond salva a Camille cuando, aprovechando la situación, trataba de asesinar a Medrano. Bond rápidamente elude y ataca a los botes donde secuaces de Medrano tratan de matarlo. Bond sigue luego a Greene hasta su chárter en un pequeño aeropuerto a la vez que le pide a M y a Bill Tanner (Rory Kinnear) información sobre Greene; que resulta ser un filántropo dueño de una organización ecologista llamada Greene Planet.

Tras rescatar a Camille de Medrano, Bond sigue a Greene a una representación de Tosca en Bregenz, Austria. Mientras Bond se dirige allí, el jefe de la CIA de la sección América del Sur, Gregg Beam (David Harbour), realiza un acuerdo de no interferencia con Greene dentro de su chárter para mantener acceso al petróleo boliviano. Beam reconoce a Bond tras observar una foto que su primo y mano derecha Elvis (Anatole Taubman) le había tomado y, junto con Greene, le ordenan a Felix Leiter (Jeffrey Wright) matarlo. Bond se infiltra en la reunión de Quantum en la ópera, detrás del escenario del mismo, luego de golpear y robarle a otro socio de Quantum un auricular para comunicarse entre él, Greene y varios asistentes; logrando escuchar como Greene planeaba llevar a Bolivia varios tubos, engañar a los americanos y hacerles creer que había petróleo en la región desértica de Bolivia. Bond interrumpe la conversación, poniéndolos al descubierto y logra tomarles varias fotos las cuales envía al MI6, por lo que sobreviene un tiroteo. El único en evitar ser descubierto fue White. Greene mata a un guardaespaldas que trabaja para el miembro de Quantum Guy Haines (Paul Ritter), un asesor del primer ministro británico, luego de que Bond lo hubiese arrojado del techo después de que pelease con él. M asume que Bond lo mató, y hace revocar sus pasaportes y tarjetas de crédito cuando se niega a regresar a casa y reportarse.

Al darse cuenta de la maniobra de M, Bond viaja a Italia y convence a su viejo aliado René Mathis (Giancarlo Giannini) para acompañarlo a Bolivia, aprovechando que Mathis cuenta con varios aliados en Sudamérica. Mathis reconoce a varios hombres de Quantum a través de las fotos tomadas por Bond, entre ellos a Haines. El MI6 en disculpa por las torturas proferidas a Mathis le habían concedido su pequeña villa en Talamone, Italia, junto con Gemma (Lucrezia Lante Della Rovere), su amante. Ya en el aeropuerto de La Paz, son recibidos por Strawberry Fields (Gemma Arterton), una oficial del MI6, que exige el retorno al Reino Unido de Bond inmediatamente. Bond la seduce antes de que asistan a una fiesta de caridad que Greene y su organización sostienen esa noche para proclamar un proyecto ecológico llamado Tierra, con el que presuntamente pretendían crear ecoparques en Bolivia. Mathis presenta a Fields y a Bond a Carlos (Fernando Guillén Cuervo), coronel de la policía boliviana quien afirma ofrecerle sus servicios. En la fiesta, Bond rescata nuevamente a Camille de Greene. Camille descubre que Bond es un agente británico, mientras que ella es una exagente boliviana que buscaba su propia venganza. Bond la convence de mostrarle el llamado Proyecto Tierra y, cuando Greene ordena a Elvis matar a Bond, Fields lo hace caer de las escaleras fingiendo un accidente salvando así al agente.

Dejando la fiesta, Camille y Bond son detenidos por la policía boliviana que trabaja para Medrano. Ellos antes habían atacado a Mathis y lo pusieron en el maletero del coche de Bond para incriminarlo; y en la lucha subsiguiente, Mathis es asesinado. Durante su agonía, Mathis decide morir aunque pidiéndole a Bond como última voluntad perdonar a Vesper, ya que ella siempre lo amó y había dado la vida por él, y también perdonarse a sí mismo. Bond arroja el cadáver de Mathis en un bote de basura y con Camille sigue su camino a un pequeño aeropuerto en medio del desierto boliviano. Al día siguiente, Bond y Camille examinan las tierras previstas a ser adquiridas por Quantum por aire y, al poco tiempo, su avión alquilado (y siendo ellos delatados) es derribado tras una breve batalla aérea; logran escapar del avión en llamas cayendo ambos con un paracaídas en una dolina. En Londres, M acude a una cita del secretario de Exteriores (Tim Pigott-Smith), quien le comunica a M las acciones de Bond, las preocupaciones del primer ministro y la existencia de Quantum y la ayuda que ellos representarían por la falta de petróleo en el mundo. A la vez, el Secretario advierte a M detener a Bond o los americanos tomarían acciones contra él. En la cueva, Bond y Camille se confiesan porqué perseguían a Greene; Greene por ser de Quantum, responsables de atentar contra él y llevar a Vesper a su muerte. Camille confiesa ir tras Medrano, responsable de la muerte de su familia, por lo que Bond se disculpa con Camille por lo sucedido en Haití. Al salir de la cueva, Camille y Bond descubren que Quantum está represando el suministro de agua fresca de Bolivia para crear un monopolio, siendo el factor que Medrano ignora de su sociedad con Greene.