María Luz López Ruido (Pidre, 1967) es una artista visual española, realizadora de vídeo, investigadora y productora cultural.

Biografía Procedente de una familia gallega de clase trabajadora, María Ruido se licenció en 1991 en Historia en la Universidad de Santiago de Compostela. Se doctoró en Bellas Artes en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra por la Universidad de Vigo (con una tesis que versó sobre la identidad, el cuerpo y el contexto social) y ha cursado estudios de Teoría del Arte en el Centro de Arte y Comunicación de Lisboa. Actualmente vive en Tánger y en Barcelona, donde imparte clases en la Universitat de Barcelona como profesora en el Departamento de Diseño e Imagen de la Facultad de Bellas Artes. Desde 1998 su trabajo artístico y su producción escrita se han centrado en el desarrollo de estudios sobre las políticas de representación y sus relaciones contextuales. En su producción videográfica, destaca la constante relectura de materiales de archivo a través del re-montaje y la recontextualización.«María Ruido a Hamaca».

Práctica artística Ha trabajado la performance, la videoacción, el formato documental, el cine-ensayo y la videoinstalación. Principalmente trabaja en formato vídeo aplicando un “repensamiento crítico” a imágenes procedentes de material de archivo (o found footage) combinadas con producción videográfica propia. Con esta fórmula ha elaborado proyectos interdisciplinares que se han enfocado en temas como la formación de los imaginarios del trabajo en el capitalismo postfordista, la construcción de la memoria y sus relaciones con las formas narrativas de la historia o la construcción social del cuerpo y la identidad. Recientemente se ha interesado por los nuevos imaginarios decoloniales y sus posibilidades emancipatorias. “Trabajo con imágenes como una praxis política”, ha declarado.

Dos elementos fundamentales en sus trabajos videográficos y fotográficos, son, por un lado, el uso de material de archivo y por otro, el uso de entrevistas y fuentes testimoniales relacionadas con los temas que investiga. A veces también recurre a experiencias de su propia vida personal o familiar con el fin de “contextualizar sus proyectos artísticos dentro de un marco histórico y cronológico concreto”.

Entre sus publicaciones destacan textos como: “Mamá, quiero ser artista! Anotaciones sobre la situación de algunas trabajadoras en el sector de la producción de imágenes, aquí y ahora”, “A la deriva por los circuitos de la precariedad femenina”, “La máquina retórica. Construcciones de género, asimilaciones y resistencias en la cinematografía española y argentina de los años 40 y 50”.

Su núcleo de referentes es amplio y abarca desde el productivismo soviético a las vanguardias de los años sesenta y setenta, de la crítica feminista a la construcción de la mirada o la primera generación del vídeo y la guerrilla television, como ella misma reconoce. María Ruido cita también entre sus influencias a referentes como Marguerite Duras, Hito Steyerl, Agnès Varda, Harun Farocki, Jean-Luc Godard, Alexander Kluge, Chris Marker, Féliz Pérez-Hita o Pier Paolo Pasolini, a quienes está dedicada su pieza ElectroClass.

Obra cinematográfica En 1997, María Ruido desarrolla dos videoacciones: La voz humana y Cronología, en el marco de la Escuela de Imagen y Sonido coruñés. En La voz humana, partiendo de un fragmento del libro de Miguel Cereceda El origen de la mujer sujeto, reflexiona sobre la voz y el discurso de las mujeres, que no siempre es propio, sino que con frecuencia reproduce simplemente las formas patriarcales.«Arxiu de la Mostra de Films de Dones». El escrito que enmarcaba esta acción arrancaba con las palabras de Ingebord Bachman en Malina: “La Esfinge: “Voy a revelarle un secreto terrible: el lenguaje es el castigo. En él tienen que entrar todas las cosas y en él tienen que parir según su culpa y la medida de su culpa”.RUIDO, María «El silenci material.

La segunda videoacción, Cronología, avanza otro de los temas neurálgicos de su trayectoria, la separación entre Historia e historia. La acción consistía en el recorrido fragmentario por un libro de historia contemporánea paralelo al recorrido por el propio cuerpo del artista, donde se marcaban determinadas fechas clave dentro de la cultura occidental.

De nuevo en la Escuela de Imagen y Sonido de La Coruña, en 1998, realiza Hansel y Gretel, donde la ingesta de golosinas y la presencia de una pizarra escolar con varios escritos servían para plantear una reflexión sobre el control social y familiar de los cuerpos. Un televisor reproducía una versión animada del popular cuento recogido por los hermanos Grimm. Por otra parte, los textos utilizados conformaban la pieza en vinilo “Las faux palabras” (Las falsas palabras), que también utilizó como parte del proyecto La femme-fleur, presentado en Madrid y en Huesca en 1997, y que dejaba al trasluz los tópicos más comunes asociados con las mujeres en nuestra cultura.

El año 1999, con el apoyo del CGAC (Centre Gallego de Arte Contemporáneo) de Santiago de Compostela, desarrolla Ethics of Care, un videoensayo a partir de la grabación de una rave en la Sala Nasa de Santiago de Compostela en mayo de este mismo año. Proponía el bricolaje y la fragmentación “como una práctica política activa” e indagaba “en la posibilidad de la construcción de una mirada placiente transformadora a partir de una lectura transversal de representaciones mediáticas homologadas (la pornografía, la publicidad o el canon artístico tradicional)”.«Sobre Ethics of Care a la web de María Ruido». Se apoyaba también en el escrito “El ojo saturado de placer: sobre fragmentación, porno-evidencia y brico-tecnología”. Además de ser acogida dentro de “Lost in Sound”, en las instalaciones del CGAC en este año, la pieza formaría parte del ciclo de proyecciones “Buen rollo” programada por el MACBA de Barcelona para dar “cuenta de las historias de las culturas musicales con un especial énfasis en sus aspectos políticos y sociales, es decir, teniendo en cuenta tanto las formas artísticas como las formas de vida alternativa y los contextos donde se sitúan”.« Programa "Buen rollo" del MACBA».

Desde el 2001, María Ruido forma parte del grupo de trabajo “El Sueño Colectivo”, junto con la artista Virginia Villaplana y la gestora cultural Montse Romero.«Fitxa de María Ruido a la web del MACBA».

En 2003 recibió el premio premio Nuevos Medios en Generaciones (Madrid) por su obra La memoria interior. El proyecto, apoyado por el Ministerio de Cultura y la distribuidora de videoarte Hangar (muy vinculada como productora a su trayectoria), es fruto de un viaje a Alemania que la artista realizó a finales del 2000, y de dos años de investigación personal sobre la construcción de la memoria y los mecanismos de producción de la historia. Partiendo de su propia historia familiar, la autora se remonta a la notable emigración de españoles hacia Europa en los años sesenta y setenta y reflexiona sobre los procesos del olvido y el recuerdo para establecer una defensa de la construcción de la memoria personal y colectiva, como reivindicación política, frente a la historia y la memoria oficiales.

Junto a Uqui Permui, y como comisaria, entre 2002 y 2003 desarrolla Cuerpos de producción, un proyecto interdisciplinar de intervención en el espacio urbano de Santiago de Compostela en el cual colaboraron artistas, activistas y teóricos procedentes de mucho varios campos. Con el subtítulo “Miradas críticas y relatos feministas en torno a los sujetos sexuados en los espacios públicos”, el proceso de trabajo llevó un año, dentro del cual hubo dos fases diferenciadas y que, en último término, pretendía el diálogo entre artistas, colectivos y público. “Partiendo de la confluencia con ciertos discursos alternativos (o abiertamente discrepantes) a los elaborados por las instituciones homologadas, Cuerpos de producción reflexiona sobre los mecanismos de generación de conocimientos, sobre la posibilidad de construir imágenes críticas de nuestros cuerpos en los espacios públicos, sobre nuevas formas de visibilidad implicada y sobre la confluencia de algunas prácticas artísticas y algunas prácticas políticas en esta última década”.PERMUI, Uqui; RUIDO, María.

Tiempo real es un ensayo documental que combina material de archivo, entrevistas e imágenes grabadas por la propia cineasta en la Barcelona del momento. La pieza versa sobre “la posibilidad/oportunidad de construir una visibilidad y una narratividad propias de la nueva clase trabajadora (…) alejadas del cine militante clásico o del documental televisivo biempensante y, a la vez, reflexiona sobre la capacidad de generar formas políticas efectivas a través de textos (imágenes y palabras) que desalojen las estrategias de la acción del ámbito productivo y las reintrodujesen, como apunta Paolo Virno, en la esfera pública”.«Sobre Tiempo real a la web de María Ruido».

A partir de su posición como “trabajadora cultural”, la artista traza en Tiempo real una reflexión sobre el concepto de trabajo, que en las últimas décadas se ha transformado radicalmente, e incide en la precariedad del trabajo efectuado por mujeres y en las implicaciones del llamado “trabajo inmaterial”. A su vez, apunta como las dicotomías espaciales y conceptuales entre tiempos/lugares de ocio y laborales ya no resultan operativas. Plantea una nueva representación como práctica política a partir de dos ejes principales, “(des)organización” y “(re)alojo”, y recorre en parte del metraje a la deconstrucció del largometraje Jeanne Dielman, 23 Quai lleva Commerce, 1080 Bruxelles, de la cineasta belga Chantal Akerman sobre el cual Ruido incorpora la lectura de pasajes en off de Robert Musil, Franz Kafka o Donna Haraway.

Cómo expone Patricia Mayayo en el artículo “Otros miradas: mujeres artistas, nuevas tecnologías y capitalismo transnacional”, “el sistema económico actual se ha expandido en el territorio más privado de nuestra experiencia para convertirla en experiencia de producción: las nuevas formas de ocupación (muchas de ellas vinculadas a la externalización de servicios, la extensión del trabajo autónomo y de los contratos por obra o la multiplicación incesante de las variaciones en los tipos de contrato), la dislocación de los tiempos y los espacios de trabajo (en los horarios flexibles, a tiempo parcial, en el teletrabajo y los talleres domésticos), el desarrollo de nuevas tecnologías que presuponen la disponibilidad constante de la trabajadora o trabajador (móvil, correo electrónico, etc.) y la conversión de la subjetividad misma del individuo (la paciencia, la capacidad de trabajar en equipo, la versatilidad…) en herramienta productiva hacen que vivamos, como subraya el vídeo de María Ruido, en el tiempo del “trabajo total”, de los cuerpos productivos más allá del horario laboral”.MAYAYO, Patricia «Altres mirades: dones artistes, noves tecnologies i capitalisme transnacional». Este vídeo se exhibió por vez primera como parte de una exposición comisariada a finales de 2003 por Montse Romero en la sala Montcada de la Fundación La Caixa de Barcelona bajo el título Trabajo total.

De 2005 datan la instalación Banco de espacio y la película Ficciones anfibias. La primera fue concebida por el proyecto Corner, comisariada por Martí Peran, y consistía en una selección de textos de prensa diaria que tenían que sucederse en un panel electrónico en el escaparate de la Sala de Exposiciones de Caja Madrid en Barcelona. Algunas de estas noticias hacían referencia a la especulación sobre la vivienda en Barcelona y el resto de España.«Més informació sobre la censura de "Banco de espacio" a la web de la autora». Banco de espacio nunca llegó a mostrarse porque fue censurada por la misma institución que la comisarió, alegando que dañaba su imagen.