alt=Político catalanista, escritor, historiador, arqueólogo i lingüista catalán.|miniaturadeimagen|1895. Francisco Mestre i Noè, cuadro de Antonio Cerveto. Propiedad de la familia Mestre. Francisco Mestre y NoéMenasanch i Martí, Núria. (Tortosa, 8 de agosto de 1866 — Tortosa, 6 de noviembre de 1940).Menasanch i Martí, Núria. Miembro de la "Renaixença" cultivó múltiples campos entre ellos activista social y formación en humanidades, puesto que inició sus estudios con el padre Fidel Fita. Así fue historiador, arqueólogo, crítico de arte, periodista, librero, político catalanista, lingüista, habilitado de los maestros...
Casado con la también catalanista Enriqueta Ferrús a partir de 1891 el matrimonio adquiere la "librería religiosa, científica i literaria" una de las más antiguas de Europa la cual regentaran durante más de dos décadas hasta que finalmente se la traspasan a la actual librería Viladrich. Hombre polifacético y de una gran actividad, fue una de personalidades culturales más destacadas de finales del y primer tercio del en las Tierras del Ebro, en Cataluña e internacionalmente.
El año 1899 fue nombrado archivero honorario del Ayuntamiento de Tortosa y en 1911 fue nombrado cronista de Tortosa.
Entre otros, publicó el libro El Arte en la Santa Iglesia Catedral de Tortosa (1898), Giripigues tortosines (1915) publicado primeramente en forma de artículos al diario El Restaurador, y varias biografías de tortosinos ilustres: Biografía del gran patricio Don Teodoro González y Cabanne (1918); Biografía de D. Joseph A. Santigosa y Vestraten, escultor, médico y pintor (1923); Biografía de D. Victor Cerveto y Orilla (1925); Tiempo, vida y obras del polígraf D. Jaume Tió y Noé, 1816-1844 (1927).
Gran amigo de Prat de la Riba, fue corresponsal de La Veu de Catalunya durante décadas y fundó el primer semanario catalanista del territorio del Ebro catalán La Voz de Tortosa (1899) y colaboró en la prensa local con artículos en la revista La Zuda, donde publica Contalles crepusculars tortosines (entre 1925 y 1933), Heraldo de Tortosa, etc. Además, presidió la Asociación de Prensa de Tortosa creada en 1924 y fue también vicepresidente de la Federación de la Prensa Catalanobalear (1931).
Fruto de la colaboración con Antoni M. Alcover, publicó el Vocabulario catalán de Tortosa (1915) y se mostró un firme defensor de la predicación en catalán en el opúsculo "La llengua en les iglesies" (1920).
Como secretario de los Juegos Florales de Tortosa (1904 y 1919), vocal del jurado de los Juegos Florales Constantinianos de Tortosa (1913), secretario del Certamen Literario de Tortosa (1928), y mantenedor de los Juegos Florales de Barcelona (1931), era un buen conocedor de la obra de los escritores tortosinos, tal como demuestra en el opúsculo "La Renaixença de Cataluña. Y'ls periodistes y literats tortosins del Renaixement "(1934).
Descubridor del "llibre del Pastoret" y Visitador mayor de cañadasFRANCESC MESTRE I NOÈ DESCOBRIDOR DEL LLIBRE DEL PASTORET. Ya el 1880 Teodoro González hace venir un funcionario del cuerpo de Archiveros para que revoque el Archivo municipal de Tortosa, con el fin de sacar a la luz los documentos necesarios para reivindicar lel derecho de propiedad de la Lonja medieval a favor de la ciudad. Mestre y Noè, a sus 14 años, va como ayudante y es justo a partir de este momento que empieza a aprender la tarea de archivero. El 1890, a los 24 años, inicia, por encargo del Ayuntamiento, la recuperación y catalogación del Archivo Municipal. Allí encuentra los “Establecimientos de la presente ciudad de Tortosa” hechos por los señores Alcalde y Prohombres en 14/10/1702, donde figuran las ordenaciones pecuarias y agrícolas. A Mestre y Noè le roba el corazón la legislación pecuaria de Tortosa, considerándola una de las más maravillosas del mundo.MESTRE I NOÈ, F. (Pseudònim ERT) Giripigues tortosines. Como miembro fundador de la Cámara Agrícola de Tortosa desde el 18 de abril de 1892, se encarga de defender los pleitos y multas que reciben los pastores por parte de los propietarios de los terrenos por donde pasan las vías pecuarias. Mestre y Noè intenta aplicar el artículo 26 de la Ley municipal y el artículo 13 del R.D. de 13 de agosto de 1892, en el que se declaran los ligajos, bebederos y arrimaderos, bienes del dominio público y de todo punto imprescindibles, sin que en ninguno de los casos puedan legitimarse las tierras cultivadas dentro del perímetro de estos. También lo considera cosa buena para los agricultores, que ha falta de las ganaderías, tienen que ir a comprar adobos extranjeros, cuando antes se ahorraban este gasto.
Francesc Mestre y Noè denuncia el afán acaparador y el abuso de los propietarios, de los que dice que no tienen escrúpulos ni remordimientos, puesto que, convencidos de la pérdida del Libro del Pastorcillo del término de Tortosa, que indicaba el recorrido de los caminos, su anchura, los arrimaderos, bebederos y otras condiciones necesarias para conocimiento de los pastores; se han ido apoderando despacio de todas aquellas tierras comunales, convirtiéndolas en propiedad.
Durante la segunda mitad del año 1899, Francesc Mestre y Noè es nombrado Archivero Honorario de la ciudad. Esto hará que intensifique todavía más su tarea de ordenamiento y clasificación de documentos y libros del Archivo de Tortosa y que fortlezca las relaciones con otros archivistas e historiadores, entre los cuales el cronista y archivero de Tortosa, Ramon O’Callaghan, con el cual colaborará desde 1895 al organizar y numerar los códices del Archivo Capitular de la Catedral de Tortosa y el archivero municipal de Manresa, Leonci Soler y March miembro como él de la Unión Catalanista y más tarde de la Liga Regionalista con el cual tiene muchos de puntos en común.Correspondència entre Leonci Soler i March i Francesc Mestre i Noè.
En otoño de 1899 y con motivo de la recuperación de la Feria de Ganado en Tortosa, investiga los usos de los antiguos lligallos del término de Tortosa, porque puedan llegar tranquilamente y en condiciones los pastores que traen los rebaños y no estén expuestos a las denuncias de los propietarios de las tierras por donde pasan los lligallos.
Al archivo de Castellfort, término de Morella, se guardaba “El Libro de los Lligallos”, del , in folio de 1419 páginas, donde estaba incluido el “Libro del Pastorcillo” del término de Tortosa. Pero este libro había desaparecido. En su investigación, Francesc Mestre y Noè remueve papeles y libros llenos de polvo y se pone en contacto con todos los archivos que tiene al aabast gracias a su nuevo cargo de archivero municipal. Así es como inquire al Sr. Manuel Julve, secretario del Municipio de Cantavella, encargado de custodiar el archivo de esta población del Teruel. Y entonces hace un gran descubrimiento: allí hay una copia exacta del voluminoso “Libro de los Lligallos” y escrito en catalán de Tortosa, con anotaciones en latín y conservando su rica toponimia Renacentista, está, insertado,“El Libro del Pastorcillo” que tanto él había sido buscando.
No pierde el tiempo, y en seis de diciembre de 1899, en un artículo a su Voz de Tortosa, pide en el Ayuntamiento tortosí que no dejó estroncar esta fuente del Derecho municipal y que, puesto que en aquellos momentos se iniciaba la restauración de ferias anuales destinadas a la compra y venta de ganado en Tortosa, se acuerdo hacer una copia de la región que va de Morella hasta Tortosa, teniendo Lo Puerto como centro geográfico, y metiendo especial atención en lo en lo referente a la extensión y anchura de los lligallos. Él mismo bocado explica el porqué:
“...lo mío ruego lo apuntaba como urgente y necesario, por la razón que la expoliación de las tierras alligallades se detentaven por la creencia de los propietarios usurpadores que se había perdido lo “Libro del Pastorcillo”.
Como el Ayuntamiento hizo caso omiso a su ruego, él mismo hará una copia el 1904, para poder estudiar tanto los caminos, como lo lenguaje que allí se emplea, rico en topónimos que se utilizaban ya en el . Tanto es así, que en carta a Padre Alcover de 11 de diciembre de 1906, aprovechando lo marcó del I Congreso Internacional de Lengua Catalana, del cual él es delegado en Tortosa, indica que le envía una copia al lingüista, especializado en lenguas de los Pirineo, Jean-Joseph Saroïhandy, gran amigo suyo.
Justo el 1909, y a instancia de la Asociación General de Ganaderos del Reino, de la cual forma parte, como Lligaller mayor, la brigada forestal empieza la tarea de la confección de los planos y demarcación de los lligallos que se especifican con todo detalle al “Libro del Pastorcillo”.
El 1910 es nombrado Secretario General de la Cámara de comercio de Tortosa y el año siguiente, el día 2 de diciembre de 1911 es nombrado Cronista de Tortosa y el mismo año también se lo nombra “Visitador de ganadería y canyades de la partida de Tortosa”.
Pero cuando el 1915 los mencionados planos todavía no están terminados, Mestre y Noè mujer a conocer la anchura y los antecedentes para facilitar su restauración, basándose con las notas que tomó el 1904 en lo suyo viaje a Cantavella.
“De las notas que conservo resulta que el lligallo, por donde debían de pasar los rebaños forasteros, tenía sesenta varas de anchura en toda su extensión y además unos lugares entre las tierras intermedias llamados atansos para emmurriament o descanso de los ganado.
Lo lligallo mayor bajaba desde Cuello-Redondo, junto a la Basseta de los Judíos, y pasando por el barranco de los Guijarros se extendía hasta la Cruz de Peiró, siguiendo después, haciendo curva, por el que hoy es carretera del Estado hasta el huerto de Abària y desde allí se afuava derecho al lado del río, cruzando la huerta de Olesa que limita con lo Cañaveral del Riber.”
Lo “Libro de los Lligallos”, que se conservaba a Cantavella, desapareció durante la Guerra Civil (1936-1939). Gracias al descubrimiento de Francesc Mestre y Noè, hemos podido conservar parte de este valioso e interesante documento que se puede consultar al Archivo Histórico de Tortosa.
Escudo de la ciudad de Tortosa: mártires de 1640 y Guerra de los Segadores El 22 de julio de 1640, se fusilaban los patriotas tortosins que secundaron el grito de rebelión que se lanzaba desde Barcelona por junio del mismo año y que fueran traicionados por las autoridades eclesiásticas y las clases dirigentes. Este conflicto, más tarde, será bautizado por la historia como Guerra de los Segadores.
Antes de la Guerra de los Segadores, el escudo de la ciudad de Tortosa, como sale reflejado a la Fuente Gótica estaba formado únicamente por una Torre con una puerta, dos ventanas y cuatro almenas, en plata.La Font Gòtica antigament estava situada a la plaça de la Font (actualment d’Agustí Querol), i ara està situada al carrer de la Ciutat i adossada a les parets de l’antic Palau Oliver de Boteller. Al , después de la Guerra de los Segadores, Felip IV añadió al escudo de Tortosa la doble titulación de “Fidelísima te exemplaris cívitas Dertusae” y además coronó la torre y le añadió unas palmes. Así empezaban los intentos de la monarquía de ocultar la historia real de la ciudad durante la Guerra de los Segadores.Així, en posteriors guerres carlistes (com la dels 7 anys al S. XIX), tothom que es considerava lleial al rei borbó era agraciat amb l’escut de fidelitat.
Mestre, decía que había demostrado que Tortosa también había tenido “defensores de la patria”. Creía más correcto utilizar al escudo el antiguo lema que ya salía al libro de las costumbres generales de Tortosa y que decía:
“SIGILLUM UNIVERSITATIS DERTUSAE”
También explica que este título de universidad, tan sólo se otorgaba a las poblaciones más importantes, como era en aquel tiempo la ciudad de Tortosa, puesto que era la segunda población en importancia de Cataluña. A la cabecera de la Voz de Tortosa, sale el escudo de Tortosa con las cuatro barras catalanas detrás, para reivindicar la Tortosa catalana.