El Mantra-Rock Dance fue un evento de contracultura musical celebrado el 29 de enero de 1967 en el salón de baile Avalon en San Francisco (California), Estados Unidos. Fue organizado por seguidores de la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON) como una oportunidad para que su fundador, Bhaktivedanta Swami Prabhupada, pudiera dirigirse a un público más amplio. También supuso un esfuerzo promocional y de recaudación de fondos para su primer centro en la Costa Oeste de los Estados Unidos.

El Mantra-Rock Dance contó con algunos de los grupos de rock californianos más importantes de la época como Grateful Dead, Big Brother and the Holding Company, Janis Joplin, así como los por entonces relativamente desconocidos Moby Grape.Las bandas acordaron presentarse con Prabhupada y actuar de forma gratuita. Las ganancias se donaron al templo Hare Krishna de la zona. La participación de líderes de la contracultura impulsó considerablemente la popularidad del evento. Entre algunos de los líderes se encontraba el poeta Allen Ginsberg, quien dirigió el canto del mantra Hare Krishna en el escenario junto con Prabhupada y los promotores del LSD Timothy Leary y Augustus Owsley Stanley III.

Según la autora Margaret Wilkins, el concierto de Mantra-Rock Dance fue «el clímax definitivo» (the ultimate high) y «el principal evento espiritual de la era hippie de San Francisco».El evento propició una exposición mediática favorable para Prabhupada y sus seguidores, y atrajo la atención del público estadounidense hacia el movimiento Hare Krishna. El 40° aniversario de Mantra-Rock Dance fue conmemorado en 2007 en Berkeley (California).

Antecedentes

Bhaktivedanta Swami Prabhupada (también conocido como "Bhaktivedanta Swami" o "Prabhupada"), un sanniasin del vaisnavismo gaudía y maestro, llegó a Nueva York desde su India natal en 1965 y "atrapó la poderosa marea creciente" de una contracultura que estaba fascinada con su país de origen y estaba abierta a nuevas formas de "espiritualidad expansiva de la conciencia". Tras establecer su primer templo estadounidense en la ciudad de Nueva York, concretamente en el número 26 de la Segunda Avenida, Prabhupada pidió a uno de sus primeros seguidores, Mukunda DasJoan Didion en Slouching towards Bethlehem incluye declaraciones de Mukanda (refiriéndose a él como Michael Grant) sobre su participación inicial en el movimiento de Bhaktivedanta: "He estado asociado con el Swami desde Julio de 1966." "El Swami llegó de la India y al inicio estaba en un ashram en upstate, Nueva York donde él estuvo solo y cantando durante un par de meses. En un corto tiempo lo ayudé a tener un escaparate en Nueva York y ahora es un movimiento internacional, un movimiento que difundimos enseñando este canto." Michael está tocando un collar de madera roja y me doy cuenta que soy la única persona en el cuarto con zapatos puestos. "Se está poniendo al día muy rápido." () y a su esposa Janaki Dasi, que abrieran un centro ISKCON similar en la costa oeste de los Estados Unidos.

Mukunda y Janaki se reunieron con amigos de la universidad, que más tarde serían conocidos como Shyamasundar Das, Gurudas, Malati Dasi, y Yamuna Dasi. Haciendo equipo con ellos, Mukunda alquiló un local en el barrio de Haight-Ashbury en San Francisco, ciudad que en ese momento se estaba convirtiendo en el centro de la contracultura hippie, y se quedó ahí para encargarse del desarrollo del nuevo centro.

Preparación y promoción

Para recaudar fondos y ganar seguidores para el nuevo templo y popularizar las enseñanzas de Prabhupada entre los hippies y la audiencia contracultural de Haight-Ashbury, el equipo decidió organizar un concierto de rock benéfico al que invitó a Prabhupada. El vaisnava sannyasi y sus seguidores de Nueva York, se opusieron a invitar al gurú a un lugar "lleno de guitarras amplificadas, baterías ruidosas, locos espectáculos de luces y cientos de hippies drogados" ya que lo consideraban inapropiado. A pesar de eso, Prabhupada aceptó viajar de Nueva York a San Francisco para participar en el evento.Después de observar el ambiente tan sensual del evento, Prabhupada dijo, "No hay lugar para la brahmachari." () Aprovechando que conocían a Rock Scully, el mánager de Grateful Dead y a Sam Andrew, miembro fundador y guitarrista de Big Brother and the Holding Company,  —que se encontraban entre las bandas de rock más destacadas de California en aquel momento— Shyamasundar y Gurudas consiguieron que aceptaran actuar de forma benéfica en el concierto. Cobraron "el mínimo del sindicato de músicos": $250 dólares. Malati Dasi escuchó de casualidad a Moby Grape, un grupo relativamente desconocido en esa época, y convenció a los demás miembros del equipo para que también invitaran a la banda a tocar en el concierto.Muchas fuentes coinciden en la participación de Grateful Dead, Janis Joplin with Big Brother and the Holding Company, y Moby Grape en Mantra-Rock Dance, pero algunas de ellas también incluyen a Jefferson Airplane, Quicksilver Messenger Service, y Grace Slick entre los grupos que participaron en el evento. (;;; y )

Otra figura destacada de la contracultura, el poeta beatnik Allen Ginsberg era seguidor de Prabhupada. Había conocido al swami anteriormente en Nueva York y le había ayudado a prorrogar su visado en los Estados Unidos.Respondiendo a la especulación sobre si era el gurú de Ginsberg, Prabhupada dijo "No soy el gurú de nadie, soy el sirviente de todos. En realidad, ni siquiera soy un sirviente; un sirviente de Dios no es una cosa ordinaria." (;) A pesar de no estar de acuerdo con muchas de las prohibiciones exigidas por Prabhupada, especialmente las relativas a las drogas y la promiscuidad, solía cantar públicamente el mantra Hare Krishna que había aprendido en la India. Hizo del mantra parte de su filosofía y declaró que «aporta un estado de éxtasis». La siguiente cita de Mukanda en Slouching towards Bethlehem de Joan Didion insinúa la diferencia entre la percepción de Ginsberg y de Bhaktivedanta sobre el canto Hare Krishna: "Ginsberg le llama éxtasis, pero el Swami dice que no es exactamente eso."() Junto con otros ideólogos de la contracultura como Timothy Leary, Gary Snyder o Alan Watts, Ginsberg esperaba incorporar a Prabhupada y el canto de Hare Krishna al movimiento hippie.(Del panel de discusión "Houseboat Summit" en Sausalito, California, Febrero de 1967,): Ginsberg: ¿Qué opinan de que Swami Bhaktivedanta abogue por la aceptación de Krishna en todos los ámbitos?

Snyder: Es maravilloso y positivo decir Krishna. Es una mitología hermosa y una práctica hermosa.

Leary: Debería fomentarse.

Ginsberg: Él siente que es lo único que nos une. Siente que es algo monopolístico y unitario.

Watts: Les diré por qué creo que lo siente así. Los mantras, las imágenes de Krishna, no tienen ninguna connotación negativa en esta cultura. ... [C]uando alguien viene de Oriente con una nueva religión que no tiene ninguna de estas asociaciones [horribles] en nuestras mentes, todas las palabras son nuevas, todos los ritos son nuevos, y sin embargo, de alguna manera tiene sentimiento, y podemos conectar con eso, ¿entiendes?, ¡y podemos disfrutarlo! Ginsberg aceptó participar en el concierto Mantra-Rock Dance y presentar al swami a la comunidad hippie de Haight-Ashbury. thumb|upright|alt=|El artículo "La nueva ciencia" en el San Francisco Oracle,

En cuanto a la elección del lugar del concierto, el equipo consideró tanto el Auditorio Filmore como el salón de baile Avalon, decidiéndose finalmente por este último debido a que su propietario, Chet Helms, era «más comprensivo con el espíritu del concierto» y aceptó que se utilizara para un evento benéfico. El artista Harvey Cohen, uno de los primeros seguidores de ISKCON, diseñó un póster promocional inspirado en Stanley Mouse, con una foto de Prabhupada, detalles del evento y una petición: «traigan cojines, tambores, campanas, címbalos». Para generar interés entre los miembros de la comunidad contracultural de Haight-Ashbury, Mukunda publicó un artículo titulado "La nueva ciencia" en el San Francisco Oracle, un periódico clandestino local especializado en temas espirituales alternativos y psicodélicos. En él escribió: El distrito de Haight-Ashbury va ser honrado próximamente con la presencia de su santidad Swami A. C. Bhaktivedanta, que dará clases diarias en el Bhagavad Gita, debates, cantos, interpretación de instrumentos y danza devocional en un pequeño templo del barrio... El uso que el Swamiji hace del mantra Hare Krishna ya es conocido en todos los Estados Unidos. El canto y la danza del Swamiji son más efectivos que el Hatha o el Raja Yoga, que escuchar a Ali Akbar Khan bajo los efectos del ácido o que asistir a un baile de rock multimedia.

Ginsberg ayudó a planificar y organizar una recepción para Prabhupada, cuya llegada desde Nueva York estaba prevista para el 17 de enero de 1967. Cuando el Swami llegó al Aeropuerto de San Francisco, entre 50 y 100 hippies que cantaban «Hare Krishna» le recibieron en la sala de espera del aeropuerto con flores. Unos días después el San Francisco Chronicle publicó un artículo titulado "Un Swami en la tierra de los hippies" en el que Prabhupada respondió a la pregunta «¿Acepta usted hippies en su templo?» diciendo: «Hippies o cualquier otra persona; no hago distinciones. Todos son bienvenidos».

El evento thumb|left|alt=|El Mantra-Rock Dance listado en el San Francisco Oracle, enero de 1967

El Mantra-Rock Dance estaba programado para la noche del domingo 29 de enero de 1967, un día de la semana que Chet Helms consideraba extraño y poco propicio para generar una buena asistencia. La entrada se fijó en 2,50 dólares y se limitó a la venta en la puerta. A pesar de los temores de los organizadores, al inicio del concierto a las 20:00 horas, una audiencia de casi 3000 personas se había congregado en el Avalon Ballroom, llenando la sala hasta su capacidad máxima. A los participantes se les ofreció prasad (comida santificada) consistente en rodajas de naranja A pesar de la prohibición de las drogas, muchos entre la multitud fumaban marihuana y consumían otros intoxicantes. Sin embargo, el ambiente en la sala era pacífico. Luces estroboscópicas y un espectáculo psicodélico de luces líquidas, junto con imágenes de Krishna y la letra del mantra Hare Krishna, se proyectaban en las paredes. Unos cuantos Hells Angels se situaron en la parte trasera del escenario como guardias de seguridad del evento. El biógrafo de Prabhupada Satsvarupa, Dasa Goswami, describe así a la audiencia del Mantra-Rock Dance:

Casi todos los que asistieron usaron ropa brillante o indumentaria inusual tales como: vestidos tribales, ponchos mexicanos, kurtas indias, "ojos de Dios", plumas y rosarios. Algunos hippies trajeron sus propias flautas, laúdes, calabazas, tambores, sonajas, cuernos y guitarras. Los Hells Angels, con el cabello sucio, vestidos con vaqueros, botas y chaquetas de mezclilla y acompañados por sus mujeres, hicieron su entrada cargando cadenas, fumando cigarros y mostrando insignias alemanas en sus cascos, emblemas estampados, etc; todo excepto sus motocicletas, que habían estacionado afuera. alt=|miniaturadeimagen|El salón de baile Avalon fue el recinto de Mantra-Rock Dance. La velada comenzó con los seguidores de Prabhupada - los hombres con "túnicas de Merlín" y las mujeres con saris - cantando Hare Krishna con una melodía india, seguidos por Moby Grape. Cuando el propio swami llegó a las 22:00 horas, la multitud de hippies se puso en pie para recibirle respetuosamente con aplausos y vítores. Gurudas, uno de los organizadores del evento, describe el efecto que tuvo la llegada de Prabhupada en la audiencia: «Entonces entró Swami Bhaktivedanta. Parecía un sabio védico, exaltado y de otro mundo. A medida que avanzaba hacia el escenario, la multitud se abría y le dejaba paso, como un surfista cabalgando una ola. Se deslizó sobre el escenario, se sentó y empezó a tocar los kártalas»