thumb|alt= Mapa de colores de la porción inferior de la península de Florida peninsula dividida en tres regiones|Áreas arqueológicas donde habitaban las tribus de los Everglades desde 1513 hasta 1743.Los pueblos indígenas de la región de los Everglades llegaron a la península de Florida en los actuales Estados Unidos hace aproximadamente 14 000 o 15 000 años, probablemente en pos de animales grandes para cazar. Los paleoindios se encontraron con un paisaje árido con plantas y animales adaptados a las condiciones de pradera y matorral xerófilo. Los animales grandes se extinguieron en Florida hace aproximadamente 11 000 años y los cambios climáticos hace 6500 años trajeron un ambiente más húmedo. Los arqueólogos llamaron pueblos arcaicos a las culturas que surgieron de las lentas adaptaciones a las nuevas condiciones del medio ambiente, caracterizadas por aprovechar los recursos de los que disponían para crear una abundancia de herramientas. Hace aproximadamente 5000 años, el clima cambió otra vez y el lago Okeechobee empezó a inundar regularmente las zonas circundantes, lo que dio lugar a los ecosistemas de los Everglades.

De los pueblos arcaicos del área surgieron dos tribus principales: los calusa y los tequesta. Los exploradores españoles describieron por escrito a estas gentes, a las que buscaban convertir y conquistar. Aunque vivían en sociedades complejas, en la actualidad no quedan muchos indicios de su presencia. Los calusa eran más numerosos y su estructura política era más poderosa; el centro de su territorio se encontraba en lo que actualmente es Fort Myers y se extendía al norte hasta Tampa, al oriente hasta el lago Okeechobee y al sur hasta los cayos. Los tequesta vivían en la costa del sudeste de la península de Florida, alrededor de la actual bahía de Biscayne y el río Miami. Ambas sociedades estaban bien adaptadas para vivir en los ecosistemas de las regiones de los Everglades. miniaturadeimagen|Regiones Ais, Timucua, Apalache y Calusa en el siglo Después de más de 210 años de relaciones con los españoles, ambas sociedades indígenas perdieron su cohesión. Los registros oficiales indican que los sobrevivientes de las guerras y enfermedades fueron transportados a La Habana a finales del . Algunos grupos aislados que permanecieron el Florida se incorporaron a la tribu semínola, formada por etnogénesis en el norte de Florida por la mezcla de un grupo de creeks con miembros sobrevivientes de sociedades precolombinas, a los que también se unieron negros libres o esclavos fugados, conocidos como semínolas negros. Durante las Guerras Seminolas, entre 1835 y 1842, los semínolas se vieron obligados a huir a los Everglades para escapar de los militares estadounidenses; varias de las primeras exploraciones registradas del área se llevaron a cabo durante las expediciones de persecución llevadas a cabo por el ejército estadounidense. Los semínolas siguen viviendo en la región de los Everglades y desde el se sustentan con los ingresos de los casinos, localizados en seis reservas.

Población prehistórica + Periodos culturales prehistóricos en Florida del Sur: Periodo Fechas Paleo-Indio 10 000–7000 a. C. Arcaico: Temprano Finales 7000–5000 a. C. 5000–3000 a. C. 3000–1500 a. C. Transicional 1500–500 a. C. Glades I 500 a. C.–800 d. C. Glades II 800–1200 Glades III 1200–1566 Histórico 1566–1763 Los primeros habitantes humanos de Florida llegaron hace 14 000 o 15 000 años; en aquella época la zona tenía un clima y un aspecto totalmente diferentes a los actuales. La costa occidental se encontraba a unos 160 km al oeste de su ubicación actual. El paisaje era característico de regiones áridas, con grandes dunas y vientos fuertes; las muestras de polen corroboran que la vegetación se componía de pequeños grupos de roble y matorrales. Durante el periodo de retroceso del hielo glaciar, los vientos se redujeron y la vegetación se hizo más abundante y variada. Las dieta paleoindia consistía predominantemente en plantas pequeñas y animales salvajes, como dientes de sable, perezosos terrestres y osos de anteojos de Florida. La megafauna pleistocénica se extinguió hace aproximadamente 11 000 años.

Durante el máximo del Holoceno, hace unos 6500 años, el clima de Florida cambió otra vez y se volvió mucho más húmedo. En esta época los paleoindios pasaban más tiempo en sus campamentos y se desplazaban menos a menudo entre fuentes de agua. Las poblaciones que sobrevivieron a la extinción de la mayor parte de la megafauna eran principalmente cazadores-recolectores que dependían de caza menor y de la pesca, y son conocidos como los pueblos arcaicos de la península de Florida, en referencia al periodo Arcaico de América. Dependían más de las plantas para alimentarse que sus antepasados y fueron capaces de adaptarse al clima cambiante y a las transformaciones resultantes en las poblaciones de plantas y animales.

Florida experimentó una prolongada sequía entre el inicio de la era Arcaica Temprana y el Arcaico Medio. A pesar de que la población de la península disminuyó, el uso de herramientas se incrementó considerablemente durante este tiempo. Entre los artefactos hallados se encuentran taladros, cuchillos, hachas, atlatles, y punzones hechos de piedra, cuernos y hueso. Durante el Arcaico Tardío, el clima nuevamente se volvió más húmedo y sobre el año 3000 a.C. la población aumentó gracias a la subida de las capas freáticas; al mismo tiempo se dio un desarrollo cultural y surgieron tres culturas similares pero distintas: okeechobee, caloosahatchee y glades, llamadas así por las masas de agua en cuyas cercanías se ubicaban.

La cultura de los glades está dividida en tres periodos, descritos por el arqueólogo John Goggin cuando en 1947 excavó tres concheros) en el cayo Matecumbe, en Gordon Pass —cerca de Naples, Florida— y al sur de lago Okeechobee cerca de la actual Belle Glade. El primer periodo (glades I) data desde 500 a.C. hasta 800 d.C., aparentemente se centró alrededor de Gordon Pass y se considera como el menos sofisticado debido a la escasez de artefactos; los que se han encontrado —principalmente hechos de cerámica— son toscos y simples. El segundo período (glades II) se caracteriza por artefactos de cerámica con más adornos, un amplio uso de herramientas en toda la región del sur de Florida y la aparición de artefactos religiosos en cementerios. La cultura de los glades II alcanzó el culmen de su desarrollo en 1200. Los adornos de cerámica eran más complejos y pueden subdividirse en diferentes tipos de decoración. El desarrollo de ornamentos ceremoniales hechos de conchas, y la construcción de grandes terraplenes asociados con rituales de entierro también revelan una cultura en expansión. En el tercer periodo, o cultura de los glades III surgen dos tribus distintas que vivían en los alrededores de los Everglades: los calusa y los tequesta.

Calusa La información escrita sobre los habitantes de Florida a partir de 1566 proviene de los exploradores y pobladores europeos. Se presume que el primer europeo en establecer contacto con los pueblos indígenas de Florida en 1513 fue Juan Ponce de León, que se enfrentó a tribus hostiles, posiblemente los ais o tequestas, antes de rodear el cabo Sable y contactar con los calusa, la tribu más grande y poderosa en el sur de Florida. Ponce de León encontró a un calusa que hablaba el español con fluidez. El explorador presumió que el hispanohablante provenía de La Española, pero también es posible que existieran contactos y comercio entre los calusa y los indígenas cubanos, o que Ponce de León no fuera el primer español en tener contacto con los indígenas de Florida. Durante su segunda visita a Florida del Sur, Ponce de León fue asesinado por los calusa, y la tribu ganó una reputación de violencia, que provocó que futuros exploradores los evitaran. Los calusa resistieron a los intentos de misioneros de convertirlos durante los más de doscientos años de relaciones con los españoles.

Los calusa eran llamados por los españoles «carlos», que pudo haber sido una variación de la palabra muskogueana kalo que significaba «negro» o «poderoso». Mucho de lo que se conoce acerca de los calusa proviene de los escritos de Hernando de Escalante Fontaneda, que sobrevivió a un naufragio en la costa de Florida en 1545, a los trece años de edad. Durante diecisiete años vivió con los calusa, hasta que el explorador Pedro Menéndez de Avilés lo encontró en 1566 y lo llevó a España. Menéndez se acercó a los calusa con la intención de establecer relaciones con ellos para facilitar el establecimiento de una futura colonia española. El jefe o el cacique descrito por Fontaneda era conocido como Carlos por los españoles. Este nombre, así como Felipe, provenientes de la realeza española, eran adoptados por los calusa en posiciones de importancia; El cacique Carlos de la época de Fontaneda fue el jefe más poderoso durante la colonización española. Menéndez se casó con su hermana con el fin de facilitar las relaciones entre los españoles y los calusa, siguiendo una costumbre común en las sociedades de Florida del Sur para solucionar disputas o establecer acuerdos entre ciudades rivales. Menéndez, sin embargo, ya estaba casado y expresó su incomodidad con la unión. Incapaz de evitar el matrimonio, llevó a la hermana de Carlos a La Habana, donde recibió una educación y murió unos años más tarde; el matrimonio nunca fue consumado.

thumb|left|alt=Una escultura calusa de madera de un cocodrilo hallada en Cayo Marco en 1895, en exhibición en el Museo de Historia Natural de Florida|Escultura calusa de madera de un cocodrilo hallada en Cayo Marco en 1895, en exhibición en el Museo de Historia Natural de Florida.

Según la autobiografía de 1571 de Fontaneda, Carlos controlaba cincuenta pueblos localizados en la costa occidental de Florida, alrededor de lago Okeechobee —que ellos llamaban Mayaimi— y en los Cayos de Florida. Algunas poblaciones menores de ais y jaega al este de lago Okeechobee pagaban tributos regulares a Carlos. Los españoles sospechaban que los calusa saqueaban los tesoros de naufragios y distribuían el oro y plata entre los ais y jaega, de los que Carlos recibía la mayor parte. El pueblo principal de los calusa bordeaba con la bahía Estero en lo que hoy en día es Mound Key, donde el río Caloosahatchee desemboca en el Golfo de México. Fontaneda describía el sacrificio humano como una práctica común: cuando el hijo de un cacique moría, cada residente ofrecía a uno de sus hijos en sacrificio, y cuando el cacique moría, sus criados eran sacrificados para acompañarlo. Además se requería el sacrificio anual de un cristiano para satisfacer a una deidad de los calusa. Las construcciones de conchas de varios tamaños y formas también tenían significado espiritual para los calusa. En 1895, el arqueólogo Frank Hamilton Cushing descubrió una acumulación de conchas en Cayo Marco formada por terrazas de cientos de metros. Cushing excavó más de mil artefactos calusa, entre ellos herramientas de hueso y concha, cerámicas, huesos humanos, máscaras y esculturas de animales de madera.

Los calusa, como sus predecesores, eran cazadores-recolectores que se alimentaban de pescado, tortugas, caimanes, mariscos y varias especies de plantas. Al no poder darle uso a la piedra caliza del área por su blandura, confeccionaban la mayor parte de sus herramientas con hueso o dientes, aunque también empleaban cañas afiladas. Las armas consistían en arcos y flechas, átlatles y lanzas. Habitaban predominantemente en las desembocaduras de ríos o en los cayos. Usaban canoas para el transporte, como evidencian los montículos de conchas a lo largo de las rutas de las canoas en el interior y los alrededores de los Everglades. Las tribus del sur de Florida atravesaban frecuentemente los Everglades en canoa pero raramente vivían en su interior. Los viajes en canoa a Cuba también eran comunes.