Este artículo sección cubre la fonología del idioma. Para un enfoque más general sobre el idioma, véase idioma irlandés
miniaturadeimagen|321x321px|Mapa de las zonas de habla irlandesa de Irlanda.
La fonología del irlandés varía de dialecto a dialecto, por lo que no existe una pronunciación estándar del mismo. Los principales dialectos del irlandés son el dialecto de Ulster, del de Connacht y el de Munster. El aislamiento geográfico que ha sufrido Irlanda en varias ocasiones es el principal factor de que haya desarrollado un tipo de pronunciación característico y con notables diferencias con respecto al idioma hablado en la isla de Inglaterra. La fonología irlandesa ha sido estudiada como disciplina desde finales del , pudiendo encontrarse obras de diversos investigadores con descripciones de los dialectos de todas las regiones donde se hablaba el idioma. A partir del comenzó a despertar el interés de los lingüistas teóricos y aumentó el número de libros, artículos y tesis doctorales sobre el tema.
Uno de los aspectos más importantes del acento irlandés, conocido también como brogue, es que casi todas las consonantes aparecen por parejas, con una pronunciación «ampliada» y otra «reducida». Las consonantes ampliadas son velares (el punto de articulación está situado en el paladar blando), o presentan una velarización (el punto de articulación de la lengua se retrasa, desplazándola hacia el paladar blando), como los fonemas . En cambio, las consonantes reducidas son palatalizadas (se adelanta el punto de articulación de la lengua, desplazándola hacia el paladar duro). El contraste entre las consonantes ampliadas y las reducidas es crucial en irlandés, puesto que puede suponer el cambio de significado de una palabra de intercambiarse. Por ejemplo, la única diferencia en la pronunciación entre las palabras y consiste en que en el primer caso la consonante b se velariza (consonante ampliada) mientras que en el segundo se palataliza (consonante reducida).
El contraste entre las consonantes ampliadas y reducidas juega un papel crítico no solo en la distinción entre consonantes individuales, sino también en la pronunciación de las vocales circundantes, en la determinación de qué consonantes pueden juntas y en el comportamiento de las palabras que comienzan por vocal. Esta distinción ampliada/reducida es similar a la fuerte/débil de algunos idiomas eslavos, como el ruso. Además, el irlandés comparte una serie de características fonológicas con sus familiares lingüísticos más cercanos, gaélico escocés y manés, así como con el inglés de Irlanda, que es el idioma con el que mantiene un contacto continuado.
Historia thumb|page=7|Portada de Die araner Mundart. Ein Beitrag zur Erforschung des Westirischen (El dialecto aranés: Una contribución al estudio del irlandés occidental).
Hasta finales del , las discusiones lingüísticas sobre el irlandés se centraban en la gramática tradicional de la lengua (cuestiones como la inflexión de los sustantivos, verbos y adjetivos) o en el desarrollo histórico de los sonidos desde el protoindoeuropeo, pasando por el protocéltico, hasta el irlandés antiguo. El primer análisis descriptivo de la fonología de un dialecto irlandés fue realizado por Franz Nikolaus Finck en 1899, estudio que se basó en su trabajo de campo en las islas Aran. Y más adelante, Edmund Quiggin realizó en 1906 una descripción fonética del dialecto de Meenawannia, cerca de Glenties (Condado de Donegal), mientras que Holger Pedersen incluiría en su relato histórico, publicado en 1909, una descripción de los dialectos modernos. Entre 1922 y 1965, Alf Sommerfelt publicó las primeras descripciones tanto del dialecto irlandés de Ulster como de las variedades de Munster, e incluso del ahora extinto dialecto del sur de Condado Armagh (analizando pueblos como el de Torr en Gweedore y varias zonas de Munster). En 1931, Marie-Louise Sjoestedt describió el dialecto de Dunquin en la península de Dingle.
Desde 1944 hasta 1968 el Instituto de Estudios Avanzados de Dublín publicó una serie de monografías, cada una describiendo la fonología de un dialecto local: West Muskerry, en el Condado de Cork (Ballyvourney, Coolea y alrededores), por Ó Cuív en 1944; An Rinn, en el Condado de Waterford, por Breathnach en 1946; Tourmakeady, en el condado de Mayo por de Búrca en 1958; Teelin, en el condado de Donegal, por Wagner en 1959; Cois Fhairrge, en el condado de Galway (Barna, Spiddal, Inverin y alrededores), por de Bhaldraithe en 1966; y Erris, en el condado de Mayo, por Mhac an Fhailigh en 1968.
Se han publicado estudios más recientes sobre fonología descriptiva por: Leslie Lucas, en 1979, sobre Rosguill al norte de Donegal; Art Hughes, en 1986, sobre Tangaveane y Commeen (también cerca de Glenties); Brian Ó Curnáin, en 1996, sobre Iorras Aithneach en Connemara (Kilkieran y alrededores); y Diarmuid Ó Sé, en 2000, sobre la península de Dingle en el Condado de Kerry.
En 1975 se publicó uno de los primeros trabajos de investigación sobre la fonología teórica del irlandés, realizado por Micheal O'Siadhail y Arndt Wigger. Esta publicación seguía la misma metodología del trabajo de Noam Chomsky y Morris Halle, «The Sound Pattern of English» de 1968, que serviría de base para la sección de fonología de un trabajo posterior de Mícheál O'Siadhail de 1991 titulado «Modern Irish: Grammatical structure and dialectal variation». Otros trabajos sobre fonología teórica del irlandés son los de Maire Ní Chiosáin de 1991 y el de Antony Green de 1997, que siguen la teoría de la optimidad, o los trabajos de Eugeniusz Cyran de 1997 y el de Anna Bloch-Rozmej de 1998 que se basan en la teoría GP.
Consonantes La mayoría de los dialectos irlandeses presentan al menos los fonemas consonánticos que se muestran en la siguiente tabla (véase AFI para la explicación de los símbolos). La consonante no se halla ni ampliada ni reducida.
+Fonemas consonánticos Labial Coronal Dorsal Glotal ampliada reducida ampliada reducida ampliada reducida Oclusivasorda sonora Fricativa/Aproximantesorda sonora Nasal Vibrante simple Lateral
Semivocales Las consonantes ampliadas (velarizadas o velares) antes de una vocal anterior introducen una semivocal velar (sonido muy breve parecido a una vocal) muy parecida a la del inglés pero sin redondear los labios; el símbolo AFI de este sonido es . Por ejemplo, en o este fenómeno provoca que se pronuncien como y respectivamente. Cuando las consonantes ampliadas son labiales, la semivocal velar es labializada, es decir, se pronuncia redondeando los labios (como en , que se pronuncia . De modo similar, las consonantes reducidas (palatalizadas o palatales) delante de una vocal posterior producen una semivocal palatal (como la del inglés), como por ejemplo en , que se pronuncia .
Cuando una consonante ampliada sigue a una vocal anterior, se añade una semiconsonante (parecida a una vocal muy breve) justo antes de la consonante, como por ejemplo en , que se pronuncia . De forma parecida, cuando una consonante reducida sigue a una vocal posterior, se introduce una semiconsonante antes de la consonante, como por ejemplo en que se pronuncia , en que se pronuncia , en que se pronuncia , o en que se pronuncia .
Alófonos (que puede ser escrito como «bh», «mh», o «v») tiene dos alófonos básicos: la aproximante labiovelar y la fricativa labiodental sonora velariza . La distribución de estos alófonos varía de dialecto a dialecto. En Munster, generalmente solo se encuentra , mientras que en Ulster se encuentra . En Connacht, se encuentra a principio de palabra antes de vocal (por ejemplo, y en otras posiciones (por ejemplo, , y .
Las fricativas labiales restantes son típicamente labiodentales , pero al igual que tiene el alófono fricativo , estas tienen los alófonos bilabiales en muchos dialectos; la distribución depende en parte de dónde aparezcan (las bilabiales se suelen encontrar más junto a las vocales redondeadas) y en parte a los hablantes.
Entre las coronales, la mayoría son alveolares, pero las oclusivas y laterales ampliadas son típicamente dentales () mientras que las fricativas coronales reducidas suelen ser postalveolares (). Las oclusivas coronales reducidas pueden producirse como africadas alveolo-palatales () en varios dialectos, incluyendo el de Tourmakeady, el de Erris y el de Teelin. Las oclusivas dorsales reducidas pueden articularse como auténticas palatales () o como palatovelares ().
El fonema tiene tres alófonos en la mayoría de los dialectos: la aproximante palatal antes de vocales junto a y a final de sílaba (por ejemplo, , ; la fricativa palatal sonora antes de consonante (por ejemmplo, ; y un sonido intermedio (con mayor fricación que pero menos que ) antes de (por ejemplo, .
Como en inglés, las oclusivas sordas son aspiradas (articulado con una aspiración de aire antes de la liberación) a principio de palabra, mientras que las oclusivas sonoras pueden ser parcialmente silenciadas pero nunca aspiradas. Las oclusivas sordas no son aspiradas después de y (por ejemplo, ; sin embargo, las oclusivas permanecen aspiradas después del clítico is () (por ejemplo, . Algunos investigadores, como Ó Cúiv, Wagner, de Bhaldraithe, Mhac an Fhailigh y Ó Sé, usan transcripciones como «sb», «sd», «sɡ», «xd», etc., indicando que consideran que la oclusión que ocurre después de las fricativas sordas son más alófonos sordos de las oclusivas sonoras que alófonos no aspirados de las oclusivas sordas (como sucede realmente en el gaélico escocés), pero se trata de una opinión minoritaria.
Sonantes tensas y laxas En irlandés antiguo, las sonantes (escritas como «l», «n», «r» o «m») se dividieron además de en consonantes ampliadas y reducidas, en consonantes tensas y laxas. La definición fonética exacta de estos términos es algo imprecisa, pero los sonidos coronales tensos (escritos como «l», «n» y «r») tienen probablemente una duración y una superficie de contacto entre la lengua y el cielo de la boca mayores que las laxas. Las m tensa fue probablemente una normal, mientras que la m laxa fue la semivocal nasalizada , tendiendo quizás hacia una fricativa nasalizada o cuando se palatalizaba. Por convención, las coronales tensas se transcriben con mayúsculas («L», «N» y «R»), y las laxas con minúsculas («l», «n» y «r») (algunos autores, como Stifter, en cambio emplean letras latinas para las tensas -«l», «n», «r» y «m» -y griegas para las laxas - «λ», «ν», «ρ» y «μ»). De modo que el irlandés antiguo emplea cuatro consonantes róticas (), cuatro laterales () y cuatro coronales (). Las sonantes tensas y laxas contrastaban entre sí entre las vocales y el final de palabra tras vocal en el irlandés antiguo, como por ejemplo en frente a ; en frente a ; o en frente a . A principio de palabra solo se encontraban sonidos tensos, pero más adelante aparecieron sonidos laxos en zonas donde se producía lenición por cuestiones morfosintácticas: frente a ; o frente a .
En el lenguaje actual, las cuatro consonantes róticas han sido reducidas a la mitad en todos los dialectos, se han fusionado en . Para las laterales y las nasales, algunos dialectos han mantenido las cuatro diferenciadas, mientras que otros las han reducido a dos o tres fonemas distintos como se muestra en la siguiente tabla:
Irlandés antiguo Ulster Connacht Munster Rosguill Glenties Mayo Connemara Aran Dingle West Muskerry inicio de palabra otros Nota: y son consonantes alveolo-palatales.