La rebelión de Siberia Occidental fue la mayor insurrección del campesinado ruso contra el naciente Estado bolchevique. Comenzada a principios de 1921, tuvo una envergadura no igualada por otros levantamientos (como Tambov o Majnovia). Su derrota a finales de 1922 se debió a la brutal represión del militarmente superior Ejército Rojo, y la hambruna que padeció la región.
Antecedentes A inicios del , el campesinado ruso vivió dos guerras contra el Estado ruso, fuera zarista o bolchevique, ambas producto de revoluciones y ambas acabaron con la imposición del poder estatal: 1905-1907 y 1917-1922.
Rebeliones contra los blancos Los campesinos rebeldes o verdes siempre fueron enemigos de los blancos. Estos últimos se negaban a aceptar la reforma a la posesión de la tierra y deseaban vengarse de los aldeanos por quitárselas en 1917. El almirante Aleksandr Kolchak cometió el error fatal de ganarse la animadversión de los campesinos, deseosos de una reforma agrícola, restableciendo los derechos de los terratenientes. Los aldeanos siberianos eran descendientes de inmigrantes rusos y ucranianos que huyeron de la servidumbre y tenían un fuerte amor por su libertad.
Las guerrillas comenzaron poco después de la formación de su gobierno, el 31 de agosto de 1918, en las comarcas rurales cercanas a Slávgorod, provincia de Altái. Pero el problema empeoró a principios de 1919. El Ejército Blanco empezó a realizar requisas de granos y levas de varones, la mayoría de los reclutas desertaron (algunos se pasaron con sus equipos a los rojos) y estallaron numerosas revueltas en retaguardia (alentados por activistas bolcheviques, anarquistas y eseristas de izquierda). Las guerrillas de la taiga solían ser dirigidas por desertores y, a veces, se unían a soldados rojos dispersados cuando los blancos conquistaron la región en 1918, dedicándose a emboscar a unidades y cortar las líneas de suministros. Kolchak recurrió al terror para aplacarles.
Con su retaguardia debilitada por el desgaste de las guerrillas y viéndose obligado a distraer a sus destacamentos en defenderse del campesinado, el régimen blanco no pudo detener el avance de bolcheviques, que por otra parte, supo sumar a sus fuerzas a los partisanos locales por donde avanzaba. A finales de 1919, cuando el régimen siberiano estaba totalmente vencido y desintegrado, las bandas autónomas desde Siberia Central hasta la región de Amur sumaban más de combatientes.
Caída de Kolchak thumb|350px|izquierda|Últimos meses del régimen de Kolchak, con la retirada de sus unidades, las revueltas en su contra y el avance soviético. Cuando sus fuerzas se retiraron en 1920, Kolchak debió enfrentar numerosos motines que se sumaron a las guerrillas, quedando sus pocos leales completamente solos y condenados. La retirada de los japoneses de Chitá, el 21 de octubre de 1920, y la consolidación de República del Lejano Oriente hicieron desaparecer las guerrillas de la región.
Entre finales de 1920 e inicios de 1921, con la previsible derrota del Movimiento Blanco, el Ejército Rojo se encargó de someter al levantisco mundo rural. Este último estaba desunido en varios movimientos liderados por sus propios caudillos.
Rebelión El 31 de enero de 1921 comenzó en la aldea de Chelnokovskom, en la provincia de Ishim, una pequeña revuelta que pronto se extendió a las vecinas comarcas de Tiumén, Akmola, Omsk, Cheliábinsk, Tobolsk, Tomsk y Ekaterimburgo, haciendo perder a los bolcheviques el control de la Siberia Occidental, desde Kurgán a Irkutsk. Fue la mayor sublevación verde, y tal vez la menos estudiada, tanto por el número de rebeldes como por su extensión geográfica. Dominaban una población de personas. Sus causas fueron las agresivas requisas realizadas por los soldados de las prodotriady (unidades encargadas de requisar granos) instalados en Siberia tras la derrota de Kolchak y la violación de la democracia campesina, ya que los bolcheviques falsearon las elecciones en los vólost regionales. Las prodotriady se distribuían en 6000 personas para tasar las cosechas, del personal encargado de requisar los granos y 9000 infantes y jinetes.
El historiador ruso Vladímir Shulpiakov da la cifra de o hombres, en cambio, su colega y compatriota Igor Naúmov escribió sobre las revueltas campesinas que estallaron entre Kurgán e Irkutsk: «Casi personas estuvieron involucradas en ellas». En un informe escrito por Serguéi Kámenev para León Trotski se menciona a Siberia Occidental como uno de los seis grandes focos de revueltas de "bandoleros" con a campesinos en armas; esta última estimación es la seguida por la mayoría de historiadores. Inicialmente, las diversas bandas en Siberia Occidental se componían de 40 a 250 integrantes, pero a medida que se fueron uniendo llegaron a huestes de 3000 a 5000; en cambio, en la Siberia Oriental inicialmente sumaban 200 a 300. Muchas unidades demostraron ser muy disciplinadas, pero esto dependía de la autoridad que ejercía su líder.
Se sumaron muchos cosacos de la región, controlaron doce distritos, ocuparon las ciudades de Ishim, Beriózovo, Obdorsk, Barabinsk, Kainsk, Tobolsk y Petropávlovsk y se apoderaron del transiberiano (o destruyeron extensas partes de las vías férreas para impedir la llegada de refuerzos rojos) entre febrero y marzo de 1921. El valor desesperado de estos rebeldes llevaría a una terrible campaña de represión por parte de la Cheka.
La rebelión siempre careció de una base ideológica concreta y sus huestes estaban fragmentadas, operando de forma descentralizada. Defendían el poder de los sóviets, pero odiaban a los bolcheviques, de ahí su lema: «Por los sóviets, sin comunistas».Von Hoffmann. Западно-Сибирское восстание. За Советы без коммунистов. Live Journal (en ruso). Publicado el 7 de febrero de 1918. Consultado el 10 de agosto de 2026. La Iglesia ortodoxa rusa apoyó a los rebeldes con la esperanza de una restauración, al menos parcial, de sus propiedades y posición política y social y el cese de la persecución de los comunistas ateos. El gobierno bolchevique acusó a los kulaks que no deseaban entregar sus granos de fomentar y encabezar la rebelión mientras que muchos partisanos rojos se habían dedicado a atacar a los propietarios agrícolas, antiguos soldados blancos e individuos enemistados personalmente con algún miembro del partido con ayuda de policías, miembros del Politburó, funcionarios soviéticos y la Cheka. Así, los kulaks reaccionaron enfrentándolos por el control de las aldeas. Debe mencionarse que por entonces, el gobierno comunista consideraba a todo campesino con excedentes de granos de kulak, especulador y opositor político.
El presidente del partido en Siberia, Iván Smirnov, estimaba que hasta el 12 de marzo de 1921 se asesinaron solo en la comarca de Petropavl 7000 campesinos y en la de Ishim otros . Destaca la toma del pueblo de Aromashevo, entre el 28 de abril y el 1 de mayo, las tropas rojas enfrentan a campesinos; mueren en combate, se ahogan en los ríos por donde huyen o son heridos 700 verdes y 5700 son capturados con muchas armas y botín. Durante otros dos días los verdes son perseguidos sin cesar. La victoria permite recuperar el control del norte de Ishim.
Efectivamente, con esas acciones, unidas al establecimiento de guarniciones permanentes, comités revolucionarios y una red de espionaje, la captura de varios cabecillas, concesión amnistías a cambio de entregar a antiguos compañeros, ejecuciones masivas, tomar de rehenes a familiares de jefes y bombardeos de artillería sobre villas completas, las grandes operaciones acabaron y los rebeldes se dedicaron a las guerrillas. En diciembre los informes declaraban que el «bandolerismo» había prácticamente desaparecido.Heath, Nick. "The West Siberian uprising, 1921-1922". Libcom (en inglés). Publicado el 4 de octubre de 2011. Consultado el 7 de abril de 2017.
Final Un informe del 5 de abril de 1921 escrito por el presidente de la Comisión Extraordinaria Provincial de Tiumén para la Lucha contra la Contrarrevolución, Piotr Vasílievich Studitov, estimaba en «el número total de víctimas del terror insurgente». Este terror fue dirigido contra bolcheviques, soldados de las prodotriady y, en algunos casos, campesinos pobres que apoyaban a los comunistas. En cambio, los rojos fusilaron a cualquiera que encontraron portando armas y bombardearon aldeas. Estudios modernos estiman que hasta personas murieron en la represión de las revueltas, la mitad en el primer año.Olga Adolfovna Ozhgibesova (2017). Мы, крестьяне Великой Сибири…» ― это жестокое, но .... Электронная библиотека тюменского писателя (en ruso). Consultado el 10 de agosto de 2026.
El abandono de la Prodrazvyorstka y la adopción de la Nueva Política Económica serían claves en su sometimiento. Los últimos focos insurrectos fueron aplastados a finales de 1922 en Ishim, tras una feroz represión y una devastadora hambruna que aniquiló a los campesinos. Una vez la región fue pacificada, los bolcheviques empezaron a declarar inadmisibles a las bandas de partisanos rojos que habían respaldado.
Véase también Guerra Civil Rusa Ejército Verde (Rusia) Rebelión de Tambov Revolución majnovista Rebelión de las horcas Rebelión de Kazym
Notas
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos Andréi Sarmatov. «Мы добиваемся настоящей советской власти». Западно-Сибирское восстание. Vatnikstan. Publicado el 25 de mayo de 2023. En ruso. Incluye un mapa mostrando la extensión de la rebelión. Polunkina, N. N. (2004). Установление Советской власти в России. Гражданская война и интервенция (1918 - 1920 гг.). En История России. Атлас. En ruso. Incluye un mapa mostrando la extensión de la rebelión. Началось Западно-Сибирское крестьянское восстание – крупнейшее антибольшевистское вооружённое выступление в РСФСР. Президентская библиотека имени Б.Н. Ельцина. En ruso.
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