thumb|Freistaat Sachsen -- Estado Libre de Sajonia

La historia de Sajonia comprende los acontecimientos que tuvieron lugar en este territorio, región tradicional alemana comprendida entre el mar del Norte y los Montes Metalíferos (Erzgebirge) al sur. Son sus límites tradicionales: Prusia, Turingia, Baviera y la República Checa. Habitada por los sajones en la antigüedad, fue posteriormente un ducado de Alemania del Norte (880-1180), luego un ducado más bien situado en el Elba medio (1180-1356), un electorado del Sacro Imperio Romano Germánico (Electorado de Sajonia, 1356-1547) y después un electorado del Elba superior (1547-1806). A principios del se convirtió en un reino, el reino de Sajonia, que existió hasta 1918. Luego formó parte de la República de Weimar, la Alemania nazi, la RDA (que dividió el territorio en unidades menores durante el gobierno comunista, 1949-1989) y, finalmente, se restableció el 3 de octubre de 1990 con la reunificación de Alemania.

Prehistoria En tiempos prehistóricos, el territorio de Sajonia fue lugar donde se construyeron algunos de los más grandes templos monumentales de la Europa central. Este tipo de edificación se remonta al Se han descubierto destacados yacimientos arqueológicos en Dresde y las localidades de Eythra y Zwenkau cerca de Leipzig. La presencia eslava y germana en el territorio de lo que hoy en Sajonia se cree que comenzó en el

Antigüedad thumb|left|200px|Sajonia es también el nombre de la tierra natal histórica de los sajones. Sajonia entra en la historia con la mención que se hizo en la literatura romana de una pequeña tribu que en latín se decían los Saxones. Este pueblo germano de los sajones vivía a orillas del mar del Norte entre el río Elba y el río Eider en lo que actualmente es Holstein. Quien menciona por vez primera este nombre fue el autor romano Ptolomeo. El nombre sajones deriva del seax, un cuchillo usado por la tribu como arma.

Es posible que partes de lo que hoy es Sajonia estuvieron bajo el control del rey de los marcomanos Marbod (30 a. C.-37).

En los siglos y surgieron por todo el territorio de la actual Alemania grandes confederaciones tribales de alamanes, bávaros (Bai(o)arii) turingios, francos, frisios y sajones. Salvo los sajones, todas estas confederaciones estaban gobernadas por reyes; los sajones estaban divididos en una serie de cuerpos independientes bajo diversos jefes, y en la época de guerra se escogía un líder al que seguían el resto de los jefes hasta que acababa la guerra.Turner (1852) pp. 182 y 183.

Los sajones se abrieron paso victoriosamente hacia el oeste, y se le dio su nombre a la gran confederación tribal que se extendía hacia el oeste exactamente al límite anterior del Imperio romano, en consecuencia casi hasta el Rin. Solo una pequeña franja de tierra en la orilla derecha del Rin siguió perteneciendo a los francos. Hacia el sur, los sajones llegaron hasta los montes Harz y el Eichsfeld, y en los siglos siguientes absorbieron la mayor parte de Turingia. En el este su poder se extendió al principio hasta los ríos Elba y Saale; en siglos posteriores es seguro que llegaron más lejos. Toda la costa del "océano alemán" pertenecía a los sajones, salvo la que quedaba al oeste del Weser, que conservaron los frisios.

La historia de los sajones es también la de la conversión al Cristianismo de aquella parte de Alemania que queda entre el Rin y el Oder, esto es, casi todo lo que hoy es el norte de Alemania. Desde el , los sajones se dividieron en cuatro partes (gau): westfalianos, entre el Rin y el Weser; angrivarios, a ambos lados del Weser; los ostfalianos, entre el Weser y el Elba; los transalbingianos, en lo que hoy es Holstein. Solo uno de estos nombres se ha conservado (Westfalia).

Junto a la tribu de los anglos de Schleswig, una parte de los sajones se asentaron en la isla de Gran Bretaña de la que se habían retirado los romanos. Un intento de alcanzar la Galia por tierra hizo que los sajones entraran en conflicto violento con los francos que vivían a orillas del Rin.

El reino franco reunió a todas las tribus germánicas bajo su mando excepto a los sajones. Durante más de cien años hubo un estado de guerra prácticamente ininterrumpida entre los francos y los sajones. Muchos misioneros cristianos anglosajones buscaron convertir a los sajones algunos fueron asesinados, otros fueron expulsados; se han conservado solo los nombres de unos pocos como Suitberto, Egnerto, el santo al que se llama Hermano Ewaldo, Lebuino. También Bonifacio predicó, sin éxito, entre los sajones. thumb|right|Sajonia en 870. Después de una sangrienta lucha que duró treinta años (772-804), los sajones fueron finalmente sometidos a la supremacía franca en tiempos de Carlomagno. La fecha más antigua en la que se puede datar la conquista de los distritos sajones por Carlomagno es 776. Carlomagno fue también capaz de convertirlos al cristianismo, los sajones fueron la última tribu germana que aún seguía adorando a los dioses germánicos. Estas guerras entre Carlomagno y los sajones han sido a veces llamadas "guerras de religión". Se ha afirmado, sin que exista prueba de ello, que el papa Adriano I encargó a Carlomagno que convirtiera a los sajones a la fuerza. Las campañas de Carlomagno pretendían ante todo castigar a los sajones por sus expediciones de saqueo hacia el Rin todos los años. Quemaban iglesias y monasterios, asesinaban a los sacerdotes, y sacrificaban a sus prisioneros de guerra a los dioses. Al mismo tiempo, es cierto que Carlomagno adoptó diversas medidas como la ejecución de 4.500 sajones en Verden en 782 y las duras leyes impuestas a los sometidos, eran de poca visión de futuro y crueles.

Se cree que si la paz iba a ser permanente la derrota de los sajones debía ser acompañada por su conversión al cristianismo. La obra de convertir Sajonia le correspondió a san Sturmi, quien estaba en términos de amistad con Carlomagno, y los monjes del monasterio de Fulda fundado por Sturmi. Entre los misioneros exitosos estuvieron también Willehado, el primer obispo de Bremen, y sus compañeros anglo-sajones. Después de la muerte de Sturmi (779) el país de los sajones fue dividido en distritos misioneros, y cada uno de ellos colocados bajo un obispo franco. Se establecieron parroquias dentro de los antiguos distritos judiciales. Con la generosa ayuda de Carlomagno y sus nobles se fundó un elevado número de iglesias y monasterios, y tan pronto como se restableció la paz en los diferentes distritos, se fundaron diócesis permanentes.

Aunque la oposición en territorios sajones al cristianismo había sido firme solo unas pocas décadas antes, los sajones se acostumbraron al nuevo sistema.

Ducado de Sajonia

thumb|230px|Enrique el León (con su esposa Matilde de Inglaterra, duquesa de Sajonia) es coronado como duque de Sajonia Ducado de Alemania septentrional (880-1180) El primer ducado de Sajonia medieval fue un "ducado raíz carolingio", que surgió alrededor de comienzos del y creció hasta incluir la mayor parte de lo que hoy es Alemania septentrional, en los modernos estados alemanes de Bremen, Hamburgo, Baja Sajonia, Renania del Norte-Westfalia, Schleswig-Holstein y Sajonia-Anhalt.

Cuando se dividió el reino franco por medio del tratado de Verdún (843) el territorio al este del Rin se convirtió en el Reino de los francos orientales, a partir del cual se desarrolló la actual Alemania. Faltaba una fuerte autoridad central durante los reinados de los débiles reyes francos orientales de la dinastía carolingia. Cada tribu germana se veía obligada a confiar en sí mismo para la defensa contra las incursiones de los nórdicos del norte y los eslavos del estge, consecuentemente las tribus una vez más eligieron duques como gobernantes.

Los sajones, que habían resistido y al final rendido a la presión de los francos en el oeste, se enfrentaron por Oriente al avance de los eslavos. Una parte de Sajonia, llamada Sorabia estuvo desde el poblada por eslavos, antes de que sajones y turingios la conquistaran. Un legado de este período fue la población sorbia en Sajonia. Las partes orientales de lo que es actualmente Sajonia estuvieron gobernadas por Polonia entre 1002 y 1032 y por Bohemia desde 1293.

Hacia 880, Otón I el Ilustre, conde de Turingia, fue investido como duque de Sajonia. Su territorio se extendía de este a oeste entre el Elba y el Ems, y de norte a sur entre el mar del Norte y Turingia. Otón es considerado el primer duque sajón (880-912). Pertenecía a la línea Liudolfinga (descendientes de Ludolfo; Otón fue capaz de extender su poder sobre Turingia.

El hijo de Otón Enrique fue elegido rey de Alemania (919-936); Enrique es considerado con justicia el auténtico fundador del Imperio alemán. Su hijo Otón I el Grande (936-973) fue el primer rey alemán que recibió del papa la corona imperial romana (962). Otón cedió el gobierno del ducado a su vasallo Herman Billung en 960. Los Billung eran una noble familia sajona.

De esta forma, con los duques de Sajonia convertidos en reyes (o emperadores) del Sacro Imperio Romano Germánico, el territorio del Estado Libre de Sajonia pasó a formar parte del Imperio. A Otón I le siguió como rey y emperador su hijo Otón II (973-983), quien fue sucedido por su hijo Otón III (983-1002); estos dos últimos reyes intentaron, en vano, establecer la autoridad alemana en Italia. La línea de los emperadores sajones expiró con Enrique II (1002-1024), quien fue canonizado en 1146. Enrique I había sido tanto rey de Alemania y duque de Sajonia al mismo tiempo. Principalmente por sus posesiones ducales mantuvo una larga y difícil lucha con los eslavos en el límite oriental de su país. El emperador Otón I fue también durante la mayor parte de su reinado duque de Sajonia. Otón I llevó el territorio eslavónico en la orilla derecha del Elba y el Saale bajo supremacía germana y civilización cristiana. Dividió la región que había adquirido en diversos margraviatos, siendo los más importantes: la marca septentrional, de la cual con el paso del tiempo se desarrolló el reino de Prusia, y el margraviato de Meissen, del que surgió el reino de Sajonia. Cada marca fue dividida en distritos, no solo con propósitos militares y políticos sino también eclesiásticos. El punto central de cada distrito fue un castillo fortificado. Las primeras iglesias construidas cerca de estos castillos fueron edificios simples de madera o cascotes.

Otón I estableció las bases de la organización de la iglesia en este territorio haciendo que los principales lugares fortificados que estableció en las diferentes marcas las sedes de las diócesis. Los emperadores bizantinos tambieron ayudaron mucho para llevar el cristianismo al gran pueblo eslavo, los polacos, que vivieron en la orilla derecha del Oder, pues por un tiempo el país polaco estuvo bajo la soberanía germana. Los comienzos de la civilización cristiana entre los eslavos fueron en gran medida destruidospor las rebeliones eslavas en los años 980 y 1060. En 960 Otón I había transferido la autoridad ducal sobre Sajonia al conde Herman, quien se había distinguido en la lucha contra los eslavos, y el título ducal se convirtió en hereditario en la familia del conde Herman. Este viejo ducado de Sajonia, como se le llama para distinguir del ducado de Sajonia-Wittenberg, se convirtió en el centro de la oposición de los príncipes germanos al poder imperial durante la época de los emperadores de Franconia o salios.

Con la muerte del duque Magnus en 1106 se extinguió la línea masculina de los Billung. Entonces el emperador Enrique V entregó el ducado en feudo a Lotario de Supplimburgo, quien en 1125 se convirtió en rey de Alemania.