Malouma Mint El Meidah (; Mederdra, 1 de octubre de 1960), más conocida simplemente como Malouma o Maalouma, es una cantante, política y compositora mauritana.

Criada en el suroeste del país por padres versados en la música tradicional mauritana, dio su primera presentación musical a los doce años de edad y poco después apareció en conciertos solistas. Su primera canción, «Habibi Habeytou», criticaba duramente la manera en que las mujeres eran tratadas por sus esposos y, aunque tuvo éxito inmediato, causó una respuesta negativa por parte de las clases tradicionales dominantes. Después de ser obligada a casarse cuando era adolescente, Malouma tuvo que dejar el canto hasta 1986. Desarrolló un estilo único que combinaba la música tradicional con el blues, el jazz y el electro. Hizo apariciones en televisión con canciones que abordaban temas muy controvertidos, como la vida conyugal, la pobreza y la desigualdad, y a principios de los años 90 fue censurada en Mauritania por lo que comenzó a dar conciertos en el extranjero para fines de la década. Después de que la prohibición fuera levantada, relanzó su carrera musical y discográfica, con lo que ganó popularidad, particularmente entre las generaciones jóvenes. Su cuarto álbum, Knou (2014), incluye letras que expresan sus puntos de vista sobre los derechos humanos y el lugar de las mujeres en la sociedad.

Además del aporte de su canto, Malouma también ha peleado por proteger la música de su país: instando al gobierno a que creara una escuela de música, creando una fundación en defensa de la herencia musical y organizando su propio festival de música. También ha estado activa en la política desde los años 90, cuando comenzó una campaña por más democracia. Fue elegida senadora en 2007, la primera política de su casta, pero al año siguiente fue arrestada después de un golpe de Estado. Cuando en 2009 volvió a haber elecciones, se convirtió en senadora representando a Ech-Choura, un partido opositor, donde tuvo responsabilidades especiales para con el medio ambiente. Esto llevó a que en 2011 fuera nombrada embajadora de buena voluntad de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, representando a África Central y Occidental. En diciembre de 2014, anunció que dejaría la oposición para unirse al partido gobernante, Unión por la República, porque sentía que esa era la manera más efectiva para contribuir al progreso del país. Su trabajo ha sido reconocido por los franceses, quienes la condecoraron como Caballera de la Legión de Honor y por los estadounidenses, cuyo embajador en Mauritania le entregó el premio de «Mujer de coraje».

Primeros años Malouma Mint Moktar Ould Meidah nació en Mederdra, en la región de Trarza del suroeste de Mauritania, el 1 de octubre de 1960, el año en el que el país finalmente se independizó de Francia. Nacida en una familia griot, creció en la pequeña aldea desértica de Charatt, justo al sur de Mederdra en África Occidental. Su padre, Mokhtar Ould Meidah, era un célebre cantante, intérprete de tidinit y poeta, mientras que a su abuelo, Mohamed Yahya Ould Boubane, se le recuerda como un talentoso escritor y virtuoso del tidinit. Su madre también venía de una familia de conocidos cantantes tradicionales y fue ella quien le enseñó, cuando tenía seis años, a tocar el ardin, un arpa de diez cuerdas que por tradición solo las mujeres pueden interpretar.

Malouma comenzó su educación en escuela primaria en Mederdra durante 1965. En 1974, obtuvo el título de maestra de primario en la ciudad de Rosso. De acuerdo a las tradiciones de su país, aquellos de la familia Meidah están obligados a proseguir con el arte de sus ancestros. Como resultado, tuvo que abandonar sus aspiraciones de ser maestra. Los miembros de cada casta solo pueden casarse con otros miembros dentro de la misma casta y la sociedad entera se divide por castas política, económica y culturalmente. El movimiento por fuera de una casta particular se encuentra prohibido. Malouma aprendió a tocar los instrumentos de cuerda tradicionales que solo las mujeres pueden tocar, especialmente el arpa ardin, y su padre le enseñó sobre música tradicional mauritana. Como este tenía un gusto musical variado, Malouma creció escuchando obras clásicas de artistas occidentales como Beethoven, Chopin, Mozart, Vivaldi y Wagner, así como la música tradicional bereber, egipcia, libanesa y senegalesa. A menudo acompañaba a sus padres cuando cantaban griots tradicionales.

Malouma comenzó a cantar de niña, dio su primera presentación en un escenario cuando tenía doce años y comenzó a aparecer en conciertos solistas con un repertorio tradicional a la edad de quince. Además de la orientación de su padre, se inspiró en artistas tradicionales entre los que se incluían Oum Kalthoum, Abdel Halim Hafez, Fairouz, Dimi y Sabah. A medida que crecía, se sentía cada vez más interesada en la música blues, a la que se sentía atraída por su similitud con la música tradicional que conocía. Malouma escribió su primera canción, «Habibi Habeytou» («Mi amado, te amé») cuando tenía dieciséis. Era una canción de protesta ante la tradición que tenían los hombres que echaban a sus esposas de la casa para casarse con mujeres más jóvenes. La canción le dio reconocimiento instantáneo, pero provocó una reacción negativa que devino en ataques físicos por parte de la comunidad musulmana establecida. Poco después de haberla escrito, su familia se mudó a Nuakchot, la ciudad capital, para ayudarla a lanzar su carrera musical, pero en su sociedad fuertemente tradicional, Malouma se vio obligada a casarse y abandonar el canto hasta fines de los años 80. Más tarde su padre la acusó de haber arruinado su reputación. Además de las críticas que recibía con sus canciones, había deshonrado a su familia al divorciarse en dos ocasiones: su primer marido se le había sido impuesto a la fuerza, mientras que el segundo venía de una familia noble y no le permitía cantar. A pesar de eso, después de escuchar una de sus canciones, su padre comentó: «Has creado algo nuevo y lo encuentro conmovedor. Lamentablemente, no viviré lo suficiente como para poder protegerte».

Carrera musical Contexto La primera gran presentación de Malouma fue en 1986, cuando reveló su estilo de fusión, que combinaba interpretaciones tradicionales con elementos más modernos del blues, jazz y electro. Sus primeras canciones, «Habibi habeytou», «Cyam ezzaman tijri» y «Awdhu billah», que abordaban abiertamente temas del amor, la vida conyugal y las desigualdades entre el hombre y la mujer, contrastaban de manera considerable con lo que era aceptable en su país. Sin embargo, tuvieron un fuerte atractivo popular, especialmente en mujeres jóvenes. Malouma desarrolló su enfoque de manera cuidadosa, mezclando temas tradicionales con el rico repertorio e instrumentación de la música popular moderna. Sus composiciones se basaban usualmente en las tradiciones de poetas árabes clásicos como Al-Mutanabbi y Antarah ibn Shaddad, cuyos versos trataban de críticas políticas, sacrificios personales y apoyo a los débiles y oprimidos. También se valió de temas tradicionales mauritanos y modernizó tanto las letras como la presentación musical.

thumb|left|Mike Del Ferro y Malouma dando un recital en la embajada de Estados Unidos para estudiantes de la Universidad de Nuakchot.

Desde un principio, Malouma cantó en una variedad de idiomas, entre los que se incluían el árabe, el hassanía (árabe de Mauritania), el francés y el wólof. Al cantar en distintos idiomas, buscaba difundir su mensaje a una mayor audiencia. No tardó mucho hasta aparecer en televisión junto a su hermana, Emienh, y su hermano, Arafat, quien era instrumentista. Su estilo era controvertido, especialmente después de la publicación de su canción «Habibi Habeytou» y una aparición en el Festival Internacional de Cartago de 1988 en Túnez, donde se refirió a problemas sociales que no eran aceptables en Mauritania, como la pobreza, la desigualdad y las enfermedades. Su participación en ese evento de Cartago la llevó a una posterior aparición en canales árabes transmitidos vía satélite, que le dieron una mayor exposición. Malouma se volvió conocida a nivel nacional y una de las artistas más deseadas, hasta una canción de 1991 sobre la libertad de expresión. Después de escribir canciones que promovían los derechos de las mujeres y que desafiaban el apartheid, se le prohibió hacer apariciones en televisión y radio, dar conciertos, e incluso se le quitó el derecho a una residencia permanente. No dio presentaciones en ningún lugar durante un periodo largo, pero a fines de los años 90 empezó a cantar en otros países africanos, en Europa y en los Estados Unidos. A pesar de ganar una audiencia entre la gente, Malouma fue perseguida tanto por autoridades morales como por gobiernos autoritarios y su música completamente prohibida hasta el año 2003, cuando un grupo de 10 000 personas se opuso al presidente Ould Taya y le pidió que cancelara la prohibición. Algunas restricciones se mantuvieron hasta el derrocamiento del régimen de Ould Taya en 2005.

Los griots tradicionales son canciones de alabanza, pero Malouma usó su voz para cantar en contra de los matrimonios infantiles, la discriminación étnica y racial, la esclavitud y otros problemas divisivos que afrontaba un país a medio camino entre el mundo árabe y África. También cantó sobre el analfabetismo, la concientización del VIH/sida y en apoyo de la vacunación en niños.

Álbumes y bandas

El primer álbum de Malouma, Desert of Eden (Desierto del Edén), se publicó a través de la discográfica Shanachie Records en 1998. Durante la producción, Malouma sintió que se quitaron los elementos tradicionales, lo que dio como resultado un «pop electrónico insípido»; de todas maneras, el álbum recibió buenas críticas de parte de JazzTimes. A principios de los años 2000, comenzó a trabajar junto a un grupo llamado los Sahel Hawl Blues, que estaba compuesto por diez jóvenes músicos mauritanos de diversos orígenes étnicos (moro, fulani, toucouleur, soninké, wólof y haratin), lo que demostraba su deseo por superar las diferencias raciales. Al hacer esto, fue capaz de extender la música basada en los instrumentos tradicionales de cuerda de los moros para incluir los ritmos de percusión del yembe, el derbake y el bendir. Liderado por Hadradmy Ould Meidah, el grupo apoyó su deseo de modernizar la música tradicional para hacerla más accesible al mundo en general. Salieron de gira en 2004 y 2005 y colaboraron con ella en su segundo álbum, Dunya (Vida), que buscaba recuperar su herencia musical. Producido por Marabi Records en 2003, el álbum contenía doce canciones en las que se conjugaban arpas, laúdes y tambores de piel con guitarras eléctricas y bajo, y géneros tradicionales como el serbat, que usualmente se enfoca en un simple acorde menor, con el jazz.