alt=Miguel Alberto González González|miniaturadeimagen|161x161px|Miguel Alberto González González. Miguel Alberto González González (Manzanares, Caldas, Colombia, 1966). Filósofo y literato Colombiano. Docente e investigador universitario en ciencias sociales y de la educación. Los lenguajes de los poderes inauguran su ensayística. Su literatura gira entre la utopía y la distopía, género que logra convocar con bastante significación se despliega en un encuentro dinámico entre saberes filosóficos, científicos y estéticos, donde la ironíase revela como un estado escritural. En su actividad estética de pintor, óleo sobre lienzo, ha desarrollado el concepto del tiempo en sus versiones de cronos, aión y kairós. La utopía, la distopía y las humanidades poscapocalípticas son su desafío de pensamiento, nos sugiere que siempre habrá vida más allá de tanto apocalipsis religioso y científico vendido, esa casi necesaria utopía es la que nos dona en sus pinturas y obras literarias.

Biografía PhD en Ciencias de la educación, Universidad Tecnológica de Pereira y PhD en Conocimiento y Cultura en América Latina, México. Ha participado con ponencias en eventos académicos en diversos países de América, Europa y Asia. Posee textos en revistas con reconocimiento académico. Se ha desplegado como docente invitado en varias universidades. Escribe sobre las realidades formativas, le ocupan las diversidades, inclusiones, los horizontes de la humanidad, los despliegues y contornos de la indiferencia. Lenguajes de los poderes inauguran y centran sus inquietudes investigativas que se traduce en publicaciones que cuestionan la manera en que los poderes reorganizan su mundo lingüístico con el cual gestan las realidades que desean, no las que se necesitan. Explica que "Todos los poderes tienen lenguajes para dominarnos, ¿liberarnos?, para decirnos qué, cuándo, cómo, dónde, con quién, por qué y para qué hacer esto o aquello, no son lenguajes liberadores sino lenguajes del control, lenguajes del miedo, lenguajes para no dejarnos pensar. Pensarnos más allá de los lenguajes de los poderes es no repetir sus consignas, es invitarnos a crear expresiones que están por fuera de las bibliotecas de los poderes". Diversar, diverser, aporopensar, aporobiografía, aporoeducación, aporopolítica son neologismos, entre algunos otros, que ha venido gestando en sus distintos textos.

En literatura ha creado Kalkan, una población imaginaria donde establece lenguajes de alta crítica a las sociedades del . En sus pinturas desarrolla el concepto del tiempo, se ocupa de desplegar la crítica a la comprensión del tiempo reducido al cronos, a los colendarios y se interesa por dar fuerza a conceptos temporales como el aión y kairós.

Libros publicados de ensayos Unos ensayos que abordan la ocupación por el lugar de la humanidad en épocas convulsionadas, pero con rasgos de esperanza Horizontes Humanos: límites y paisajes. (2009). ISBN 978-958-9314-49-4 Manizales: Universidad de Manizales Umbrales de indolencia. Educación Sombría y justicia indiferente. (2010). ISBN 978-958-9314-60-9 Manizales: Universidad de Manizales Resistir en la esperanza. Tertulias con el tiempo. (2011). ISBN 978-958-44-84-82-6 Pereira: Universidad Tecnológica de Pereira Horizontear las utopías y las distopías. Tensiones entre lo apolíneo y lo dionisiaco. (2012). ISBN 978-384-847-38-09 España Desafíos de la universidad. Miradas Plurales. Carpe Diem. (2012). ISBN 978-3-659-02355-2 España Miedos y olvidos pedagógicos. (2014). ISBN 978-950-808-857-4 Rosario, Argentina: Editorial Homosapiens y Universidad Católica de Pereira Tiempos intoxicados en sociedades agendadas. Sospechar un poco del tiempo educativo. (2015). ISBN 978-958-8926-06-3 Bogotá: Editorial desde Abajo Aprender a vivir juntos. Lenguajes para pensar diversidades e inclusiones. (2016). ISBN 978-987-538-465-1 Buenos Aires: Editorial Noveduc Cultura prosaica. Figuras retóricas en música popular. (2020). ISBN: 979-864-84-70-45-3 Manizales: Editorial Horizontes Humanos de Kalkan Aporografía. Testimoniar nuestras fragilidades. (2021). ISBN 978-958-44-84-82-6 Manizales: Horizontes Humanos de Kalkan

Libro: Aprender a vivir Juntos -Diverser-Diversar- (2016) Estar juntos, estar entre varios, estar entre diferencias no es consecuencia de una relación jurídica, ni del voluntarismo enceguecido por su propia probidad, ni de algún virtuosismo particular: se trata de la contigüidad entre los cuerpos —es decir: el roce, la fricción, la caricia, el toque, etcétera— cuyo límite es doble: no podría derivar hacia la asimilación o la fusión de dos, ni hacia la violación o el ultraje del otro.El libro de Miguel, en tanto testimonio de un trabajo apasionante y complejo, llega como un regalo que sorprende e interpela a los nuevos relatos sobre la diversidad. Regalo o presente, que asoma en un presente confuso y difícil, asediado por regalos tramposos, como aquel regalo mítico, concebido en la noche de los tiempos, que consagró Homero en La Ilíada. Aprender a vivir juntos es la gran apuesta que nos reta este lindo libro. Para liberarnos de la familia creamos una familia; para liberarnos delpoder nos tornamos en poder; no sea que por liberarnos de la exclusión y lahomogenización generemos una máquina del control que todo lo reduzca a la inclusión y a la diversidad. El mundo humano es apalabrado, apalancado en las palabras, enunciado en las prosas, en los poemas, en las pinturas, en los números, en las señales, en las músicas, en las ciencias, en los mitos. De esto, se comprende que los límites de mis mundos corresponden a los límites de mis lenguajes. En otras palabras, es necesario entender los lenguajes para no convertirnos en sujetos enajenados-confinados sino en sujetos erguidos-desfronterizados, unos sujetos que leen en los lenguajes de los poderes, las falacias y las ofertas tempranas de apocalipsis, sujetos capaces de identificar que algunos poderes cuando hablan de diversidad lo que desean es homogeneizar y que cuando abordan la inclusión lo que pretenden es adhesión y exclusión de quienes se oponen.Propone dos neologismos para comprender mejor la diversidad: Diverser y diversar.

Diverser: diversidad del ser, de mi ser, es la alteridad de mi interioridad, el mundo egótico, el yoico ensanchado en sus variados despliegues; es el encuentro conmigo, con mis miedos, potencias y latencias. El diverser nos lleva a pensar que nadie debe reducir nuestro ser a un universal por eficiente o lúcido que este parezca. Es adentrarse por las diversidades del ser, de mi ser que interroga la dignidad, la fragilidad humana; Hay que estar pausados para referirnos al diverser. El diverser son mis rasgos físicos, mis características psicológicas, mi consciencia en el reconocerse, mi conciencia en el campo moral, sabe de sus narcisismos, soledades, emociones, razonares, tristezas, angustias, odios, hostilidades, hospitalidades, alegrías, procastinaciones, esperanzas, utopías, poéticas, estéticas, éticas, en el diverser hacemos la fiesta con nosotros mismos, existe la autocomplacencia, autoexplotación, autocrítica, autoexigencia, autoamor, autodictaduras, autoplaceres.

Diversar: interesarse por las diversidades de los otros que no soy yo, es en un conversar sobre lo diverso, deviene resignificación de lo humano, moviliza relaciones entre caosmovisiones, caosaudiciones, caosintuiciones que darán cuenta de sus correlatos, cosmovisiones, cosmoaudiciones y cosmointuiciones. El diversar responde a las versiones, a las desoclusiones del sustantivo y adjetivo diversidad; deviene posibilidad y condición de lo humano, existe como existencia misma, de ese ser que se manifiesta de múltiples formas, de un ser que acude a lo plural de sí para no bastarse con la idea de lo uno, de lo universal, de lo inamovible en sí. Es apertura con otros seres, es el saberme con los demás, en lo comunal, el asomarme al afuera de mi ser y a la vecindad de los otros, es la irreductibilidad del otro a mis caprichos, es reconocer e identificar que esa diversidad exógena no puedo someterla, negarla o desaparecerla. Libro: Tiempos intoxicados en Sociedades Agendadas. Sospechar un poco del tiempo educativo (2015) Tiempos intoxicados en sociedades agendadas es toda una apuesta revolucionaria de Miguel Alberto González González, un intelectual colombiano que no se queda en la queja ni en el remordimiento por las formas arbitrarias de agendarnos que disponen los poderes. Es un trabajo audaz que refleja esta obra comprometida con los tiempos actuales, busca ponernos a pensar en lo hipotecados que vamos con los tiempos, en la restricción de nuestras libertades cuando encontramos que nuestros tiempos están intoxicados. Dentro del análisis riguroso de los lenguajes que usan los sistemas políticos, económicos, jurídicos y educativos entre otros, emerge la seducción por alternativas saludables para protestar contra la programación de la vida. Hay que evitar la venta del presente y el olvido del futuro. Se recomienda la lectura de este libro, una obra que nos mueve a la ilusión y a la fantasía de una utopía. El ser humano se hace viejo muy pronto y sabio un poco tarde. Con el tiempo aprende que perdonar o pedir perdón, expresar que ama, que extraña, frente a una tumba, tiene poco sentido. Conmueve al decirnos Gibran “Aquel que nos comprende esclaviza alguna cosa de nosotros”; sería paradójico imaginarnos que los poderes lograron comprender los deseos y sueños humanos, por tanto, están en condiciones de esclavizarnos, ¿Somos esclavos de los calendarios de la edad de la escritura? ¿Somos esclavos de los tiempos agendados?

Libro: Cultura prosaica. Figuras retóricas en música popular (2020) Cultura prosaica. Figuras retóricas en música popular. Damos un viaje a las paradojas, metáforas e ironías, tres de las variadas figuras retóricas-literarias que se dan en las canciones del despecho colombiana, música que es considerada una manifestación de la cultura popular, una manifestación cuyo origen tuvo lugar en el campo, en la montaña y se fue desplegando a las urbes, una suerte de música campesina que se alimentó de la carrilera, del tango, del canto hondo, de la ranchera y de otra serie de ritmos musicales. Su expansión, algo violenta como ha sido la historia de Colombia se da por los procesos de migración del campo a la ciudad, apurada por la violencia política, por el narcotráfico, por la usurpación de tierras y por olvido estatal de las necesidades rurales. El prejuicio de que los pobres no piensan, viven mantenidos, son ignorantes, irracionales, que son lo peor de un grupo social y, por ello, perseguidos y olvidados, ha tenido vigencia desde los grandes imperios ¿Grandes en someter humanos? hasta el sol de este 2020. Venir a decir que los pobres, los sin estudios oficiales, analfabetas, emocionales sin ley e irracionales han generado un ritmo musical movilizado con figuras retóricas-literarias, cercanos a las creaciones griegas de la tragedia y comedia, parece un chiste de mal gusto, es casi una herejía, pues queridos lectores, no es así y de ello nos encargaremos en este libro, de mostrar que lo prosaico nos alimenta, nos instituye en lo cotidiano, que lo dionisiaco está en lo prosaico, en lo popular, en el no seguir el orden, porque el orden siempre les ha odiado, desconocido, usado y devastado porque todo orden dispone de un concierto lingüístico para proteger a sus poderosos y burlarse, marginar a las plebes, como allí les nombran, como allí, en los poderes, concluidas las reuniones, les insultan.

Libro: Aporobiografía. Testimoniar nuestras fragilidades (2021)