Joan Riera Ferrari (Manacor, Baleares, 10 de junio de 1942 - ibídem, 4 de mayo de 2017) fue un pintor y escultor español.

Vida y obra Infancia y juventud Joan Riera Ferrari nació el 10 de junio de 1942 en Manacor, Mallorca. Hijo único de Bárbara Ferrari Sansaloni y Salvador Riera Galmés. El 13 de abril de 1950 la infancia de Joan quedó interrumpida al morir inesperadamente con tan solo cuarenta años de edad. El artista, que estaba a unos meses de cumplir ocho años, se sumió en una pena que no superó hasta que, más de doce años después, marchó a Barcelona a estudiar. En una entrevista posterior, Joan reconoció que ese hecho marcó su vida y determinó su carrera: Pinté mi primer cuadro a los ocho años con una caja de pinturas que me regalaron a la muerte de mi madre. Dos años después su padre se casó, en segundas nupcias, con una tía del pequeño Joan, Catalina Billoch Llobet. Catalina se convirtió en una madre cariñosa y atenta para el joven artista.

En el año 1962 se trasladó a Barcelona para estudiar Bellas Artes en la Real Academia Superior de Bellas Artes de Sant Jordi. Allí compartió aulas con artistas hoy reconocidos como Joaquín Torrens Lladó, Jaume Rosselló, Tino Castanyer, Daniel Codorníu, Arranz-Bravo o Rafael Bartolozzi. Ese mismo año Joan expuso, por primera vez en su carrera, en el centro cultural de su ciudad natal. La muestra reunió cuadros de temática diversa y, sobre todo, ensayos técnicos. Con apenas 20 años de edad, su obra ya revela un talento innato que le llevó a convertirse en uno de los mejores pintores de su generación en Mallorca y en España. Aún en Barcelona, Joan ganó sus primeros premios como pintor.

Acabada la carrera de Bellas Artes, el pintor retorna a Mallorca en 1967 y se instala en Manacor. A partir de ese momento, su padre le comunica que debe empezar a ganarse la vida por sí mismo y le retira la pensión que le había pasado durante años. Realiza una exposición en la Galería Drac de Manacor dedicada a Federico García Lorca bajo el título 'Poeta de Luna no, Poeta de Luna'. Además, ese mismo año organiza su primera exposición internacional. Concretamente será en la Galería Charbonel de Helsinki, Finlandia. En esta época Joan aún depende de ingresos adicionales, por lo que combinará su labor artística con la docencia, ejerciendo de profesor de dibujo artístico y técnico en la Escuela Industrial de Manacor.

Con el espíritu pionero y rompedor que le ha caracterizado siempre, Joan protagoniza en 1969, la primera instalación artística de Mallorca. Será en la parroquia de Manacor, donde coloca una figura de Cristo en la cruz colgada boca abajo. El montaje provoca una enorme polémica en la ciudad. El Manacor de finales de los 60 no supo entender la propuesta del artista, que recibió muchos más ataques que apoyos, llegando incluso a recibir insultos e improperios en la calle. Con el tiempo la comunidad supo reconocer el valor de esta obra y el trabajo del artista, que consiguió remover la conciencia de un Manacor que, gracias en parte al «boom» turístico que vivía la isla, apenas despertaba a la modernidad. Aún hoy este suceso está presente en la memoria colectiva de la localidad.Diario de Mallorca 1 de octubre de 2010 / http://www.diariodemallorca.es/ultima/2011/10/01/he-inventado-drama-roca-mallorquina/707900.html

Primeros años Con el final de la década de los 60 Joan traslada su residencia a Cala d’Or. Un cambio que afectará innegablemente su trayectoria artística. Es precisamente en 1969, cuando redirige su trayectoria profesional hacia la arquitectura de interiores y la decoración. En estos años diseñará, entre otros, los hoteles Tucán, Cala d’Or Garden o Stella Maris (hoy Robinson Club). También se dedicará a rehabilitar y redecorar casas particulares. En esta misma época comienza a frecuentar Ibiza. La isla vecina está en plena ebullición y se siente irremediablemente atraído. Fruto de esta atracción surgirá una de sus más conocidas series pictóricas, de nombre homónimo, que expone ese mismo año en la Galería Dalt, de la capital ibicenca. Sin embargo, Cala d'Or no se queda atrás, en esta localidad confluyen artistas de todo el país, de hecho, en el verano de 1970 Joan dedica una exposición al cantautor Joan Manuel Serrat.

En los primeros años de la década de los 70 Joan viajará por toda Europa. Por primera vez llega en Venecia, una ciudad de la que quedará inmediatamente prendado; en la que recalará hasta en una veintena de ocasiones y en la cual inspirará una parte importante de su obra. De estos viajes Joan vuelve con ideas novedosas que traslada a la isla. Cala d’Or se convertirá en el contexto perfecto para llevar a cabo diversos proyectos empresariales, que combinan las artes y la hostelería, de esta época son el Shambas y el Zambras, que se convertirán en referentes de la vida social de la localidad. Desde el punto de vista artístico esta década será muy prolífica, con diversas exposiciones por toda Europa, pero cabe destacar un proyecto en especial, Joan abre su propio espacio artístico, la Galería Picarol, en la que promocionar a la incipiente generación de artistas que surgirá en Mallorca. Entre estos artistas destaca el nombre de Miquel Barceló. Inspirado en sus viajes, inaugura en 1984 el Estudi Joan, un local situado en la Marina de Cala d’Or que funciona como galería de arte y también como café. Es una idea completamente nueva en Mallorca y en este mismo lugar realizará numerosas exposiciones en los siguientes años.

En 1985, inspirado en el Carnaval de Basilea, Joan inicia la serie artística Fasnacht. Esta obra se expone posteriormente en el Museo de Mallorca y para la inauguración cuenta con la presencia del ministro de cultura helvético. Durante este mismo año finaliza una serie de oleos sobre tela en los que representa cuerpos desnudos envueltos en finas telas semitransparentes. Estos cuadros cosechan un gran éxito de público, pero Joan no se contenta y busca otros caminos en la pintura. Además organiza una importante exposición en el Centro TV SPI de Berlín y crea doce obras para el calendario de la Banca March, donde representa las fiestas más destacadas de cada mes en las Islas Baleares. Juntas conforman una exposición que recorre los pueblos de las islas. Además, Joan firma un contrato con el galerista Joan Oliver "Maneu", juntos trabajarán hasta 1990.

Consagración

Etapa Cala d'Or El contrato firmado con la Galería "Maneu" empieza a dar sus frutos rápidamente, en febrero de 1986 Joan participa por primera vez en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid ARCO. A esta cita acudirá también en 1987; en 1989 , 1990 y 1991. Este año es además, decisivo para el pintor: inicia la serie Mallorca. En ella analiza, desde un modo tangible, casi palpable, las fachadas de los edificios. Joan experimenta con la técnica pictórica que le acompañará hasta hoy en día, la "materia" pasará a ser un elemento primordial de su obra y se convertirá en la seña de identidad del artista. Esta técnica florecerá plenamente con la serie Venecia que iniciará en 1987. La "materia" se convierte en una extensión de sus ideas, y gracias a ella consigue plasmar el efecto del tiempo, que en la ciudad de los canales se combina con el agua y cubre todo lo que toca de una pátina única, casi grotesca, que es a la vez vida, pero también es decadencia.

Siguiendo esa misma línea, Joan recae en Hamburgo en 1988. La ciudad hanseática es un importante nudo de comunicaciones en plena re conversión industrial, la decadencia de la RDA y el espíritu de la Reunificación alemana son ya casi evidentes y se respiran aires de cambio. Joan queda impactado por los enormes barcos mercantes y el efecto que tiene el agua sobre el metal de sus cascos; de nuevo el tiempo capta la atención del artista, y como resultado surgirá Viejos Barcos, en la que, retratando, la agonía de unas naves llenas de heridas, con sus cascos tatuados por las olas, hace una alegoría de la decadencia y del enorme cambio que está a punto de acontecer en Europa. En esta serie se confirma la tendencia de Joan por reflexionar sobre el paso del tiempo, su trabajo denota cada vez con mayor intensidad el concepto tiempo como agente del binomio creación-destrucción.

Este mismo año inicia también la serie Mediterrània, en la cual hunde las manos en sus orígenes, para volver al mar que tanto retratará en su obra. Joan abandona los tonos rojizos de las pinturas y del metal oxidado de los cascos, en esta serie abunda el color azul intenso y reina la exaltación la naturaleza. De nuevo aparece en esta obra el paso del tiempo, pero desde una perspectiva más cercana al análisis histórico y de la iconografía de las culturas clásicas.

Estos años son enormemente fructíferos para Joan, en lo que resta de década expondrá hasta en 25 ocasiones en la isla, en la península y, como no, en diversas ciudades europeas. Además, en 1989 Joan Oliver “Maneu” vuelve a invitar a Joan a acudir a ARCO, pero esta vez la galería le dedica el estand completo con una exposición monográfica, se convierte en uno de los éxitos de la feria. En 1989 crea la serie Restauracions del Temps Futur, una de les más emblemáticas de su trabajo. En ella se consolida la idea del tiempo como factor irreversible del cambio, y se combina con una madurez de la técnica del artista que se manifiesta en un dominio absoluto de recursos pictográficos y una estética irremediablemente atractiva. En este año además realiza su primer viaje a Egipto, del cual regresa fascinado. En el futuro repetirá este viaje en hasta una veintena de ocasiones e inspirará su obra futura, llegándole incluso a dedicar posteriormente la serie Nubios.

Etapa "A l'Auba" En 1990, justo después de la edición de ARCO muere el padre del artista, la muerte ronda de nuevo el entorno de Joan, para el que la pérdida de la figura paterna supone un fuerte golpe que enterrará sin apenas digerir. Este trauma acabará por manifestarse 6 años después. Este hecho además supone el fin de la etapa en Cala d'Or. En 1991 vuelve a Manacor para acompañar a su segunda madre, compra una vieja vaquería en Sa Canova, a las afueras de la localidad y la reforma para acoger su nuevo hogar "A l'Auba", que como no, acoge también su nuevo estudio: un espacio amplio y funcional que le permitirá realizar cómodamente obras de gran formato.

Este mismo año inicia la serie Referències Americanes, una de las más complejas del artista. Cada obra incorpora elementos iconográficos, representativos y populares de los pintores estadounidenses más conocidos, y que conformaron movimientos tan relevantes como el Pop art o el Expresionismo abstracto. A esta iconografía Joan le añadirá los elementos y referentes de la cultura del Viejo Mundo, generando un contraste excelente. En este mismo año comienza también la colaboración con la galería J.Bastien Art de Bruselas, con la que participa en la Internationale - Line Art de Gante, a esta cita acudirá ininterrumpidamente hasta 1994. Para la ocasión el artista crea la serie Eros i Thanatos, en la que emplea un lenguaje matérico y, en cierta manera abstracto, pero sin renunciar a su campo referencial, estableciendo de nuevo un diálogo de símbolos y conceptos clásicos de nuestra cultura, como luz-sombra día-noche, vida-muerte. Joan alcanza, mediante su creación artística, el último peldaño de este análisis intenso y repetido de la existencia, esa confrontación entre el inicio y el fin.