La Discusión S.A. es una empresa periodística chilena de la ciudad de Chillán que consta de un periódico, una radioemisora y una imprenta. Es el segundo periódico en circulación más antiguo de Chile, luego de El Mercurio de Valparaíso, y el tercero a nivel sudamericano tras El Peruano.

Historia

Antecedentes La historia del periodismo escrito en la Región de Ñuble, parte con una colecta iniciada en 1855 por Clodomiro de la Cruz Bravo, para traer a la ciudad, una imprenta, con el fin de realizar un periódico. El objetivo se cumple el 8 de enero de 1857 con la publicación del primer periódico local titulado "El Ñuble", bajo la tutela de una imprenta de mismo nombre, sin embargo, duró hasta 1859. Su competidor fue "La Aurora de Ñuble", publicada por otra imprenta en 1858. Para el 2 de junio de 1860 se había creado el semanario "El Aviso" y "El Porvenir", ambos publicados por la imprenta Ñuble. Otros periódicos que nacieron a partir de entonces fueron: "El Cero" en 1861, "La Prensa" en 1863, "El Demócrata" en 1864 y "El Telégrafo" en 1868.

Fundación El periódico La Discusión, fue fundado el 5 de febrero de 1870 en Chillán, por el abogado Juan Ignacio Montenegro, quien el año anterior ya era propietario del "Banco de Montenegro y cía", junto al expresidente de Perú Mariano Ignacio Prado. El nombre del periódico surge a raíz de una situación particular, en la cual, en horas previas a su publicación oficial, Montenegro y quienes lo apoyaban en el proyecto, aún debatían por un nombre, tras varias horas, uno de ellos pregunta: ¿Hasta cuándo dura esta discusión?; a lo cual el dueño responde: "Ahí está, pongámosle La Discusión", haciendo alusión a lo que precisamente estaban haciendo ellos en ese instante.

Su primera edición fue acompañada de una editorial titulada "Prospecto" la cual estaba escrita utilizando la ortografía de Bello:

La Discusión inició sus publicaciones de manera semanal, sin embargo, entre 1872 y 1878, sus publicaciones fueron tres veces a la semana. Posterior a esa fecha, se convierte oficialmente en diario.

Una de las primeras publicaciones noticiosas relevantes a nivel local, fue la inauguración de la Estación Chillán, un 14 de abril de 1874, cual estaría acompañada al día siguiente con un accidente ferroviario, donde dos carros presentados el día anterior en Chillán, volcaron en Yumbel debido a la acumulación de arena en las vías ferroviarias, dejando cuatro fallecidos y seis heridos. Asimismo, el primer aviso publicitario, sería emitido en 1879, perteneciente a la Agencia de Alejandro de la Not, cual notificaba al lector de una subasta de un bogue y un carretón, realizada el 15 de febrero de dicho año, a un costado de la Iglesia de la Merced de Chillán.

Dirección de Oyarzún A partir de 1875, Ángel Custodio Oyarzún queda a cargo del periódico hasta su muerte en 1909. Al ser un periodista afiliado al Partido Demócrata, modificó la línea editorial del periódico a favor de sus convicciones políticas, publicando artículos relacionados con los gobiernos de turno, como también sobre la guerra del Pacífico. Si bien, a la llegada de José Manuel Balmaceda al gobierno, el partido se muestra a favor al presidente, no fue hasta el Incendio de los tranvías de Santiago de 1888, cuando el partido cambia de opinión y esto repercute en el periódico. El 2 de enero de 1891, previo al estallido de la guerra civil chilena de 1891, Oyarzún publica:

Las opiniones vertidas en las editoriales entre el 2 y 6 de enero, costaron su detención por orden del gobierno, encabezado de manera local por el intendente de ese entonces, Eduardo Sánchez, sin embargo, al no encontrar rastro de Oyarzún, ni en su hogar, ni en las oficinas de La Discusión, el periódico es saqueado y clausurado hasta el día del suicidio de José Manuel Balmaceda. Ángel Oyarzún por su parte, fue detenido, trasladado a Santiago, y al retornar, se convierte en difusor principal de la persecución en contra de quienes estuvieron a favor de Balmaceda.

Sociedades A la muerte de Oyarzún, la dirección del periódico se mantuvo en una serie de sociedades que se mantuvieron leales a una dirigencia de pensamiento liberal, donde la primera de ellas estuvo integrada por Felidoro Tapia, Francisco Ramírez Ham, Nicanor Poblete y los hermanos Raurich. Parte de quienes fueron colaboradores de Oyarzún al interior del periódico, pensando que la nueva dirigencia no seguiría los ideales del difunto director, crearon un periódico paralelo de mismo nombre, cual estuvo disponible en los meses de junio y julio de 1909.

Posteriormente, Tapia junto a Teófilo Márquez forman una segunda sociedad que soportó una crisis económica, fusionándose con la sociedad que dirigía el periódico "El Diario Nuevo", dirigido por José Manuel Flores Millán y Julio Cerda Aguirre, quienes habían recibido este de parte de Julio Bascur Rubio. Es en esta época cuando, por iniciativa del mismo periódico, se crea una sala de lectura para el público, con el fin de aumentar la lectura para las clases populares, convirtiéndose en antecedente a lo que a futuro sería la Biblioteca Municipal de Chillán.

Una tercera sociedad dirigió el periódico, conformada por Tomás Menchaca Lira, José Miguel Sepúlveda Palacios y Sótero Mardones, quienes establecieron por primera vez, un cargo de director en La Discusión, separándola de la labor de propietario, es de esta forma que los primeros directores son Julio Araos Díaz, Julio Espinoza Araos, Humberto Gacitúa y Ricardo Bañares. A partir de 1920, la línea editorial cambia e integra columnas abiertas de diversos pensamientos.

Para el año del Centenario de Chile, La Discusión consigue publicar la primera fotografía, cual era de una pareja posando un paso de vals, para presentar un acto en el entonces, Teatro O'Higgins. En 1914, el Atentado de Sarajevo, cual detonó la Primera Guerra Mundial, llegó a través de telegrama con ocho días de retraso, situación similar ocurre posteriormente con el Golpe de Estado en España de julio de 1936, que da inicio a la guerra civil española.

Dirección de Silva En 1926, Ricardo Bañares fallece y es sucedido por Jorge Silva Silva como director propietario. Durante su dirección, las instalaciones pasaron por una serie de modernizaciones, como la implementación de los primeros colores, la instalación de una máquina dúplex y un taller de fotograbado, lo cual significó en una mejora en las ventas, consiguiendo por primera vez, cinco mil ejemplares comprados y sin devoluciones.

Para 1927, se impone la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo en el gobierno, interviniendo en los medios de comunicaciones de Chile y coartando la libertad de prensa, censurando las disidencias a su poder, a lo cual el periódico contesta de la misma manera, censurando las informaciones otorgadas por el gobierno de Ibáñez.

Dirección de Lagos thumb|Entrada del diario La Discusión.Luego de haber trabajado con Jorge Silva Silva, don Alfonso Lagos Villar adquiere el periódico el 24 de octubre de 1936, consiguiendo que sea publicado todos los días, y convirtiendo a La Discusión en empresa periodística, puesto que añadió la creación de la radioemisora homónima el 13 de noviembre de 1936, cual fue administrada por su esposa, Adriana Pagueguy.

Tras el Terremoto de Chillán de 1939, las oficinas de La Discusión quedaron completamente destruidas, sin embargo, el personal del periódico resultó ileso y las maquinarias del interior de la edificación, también resultaron sin daños. En primera instancia, la radioemisora fue restaurada en los terrenos del destruido Teatro Municipal de Chillán, a los pocos días y sirvió como instrumento para encontrar e informar sobre gente desaparecida. Posteriormente, en el mes de marzo de 1939, el periódico vuelve a circular en la ciudad, esta vez bajo una estructura temporal. No fue hasta que en 1942 se inaugurara su sede actual, cual hoy es conocida como el Edificio de La Discusión.

A pesar de las consecuencias nefastas para el periódico, esto no perjudicó a la publicidad emitida en el matutino, cual tuvo su primera fotografía publicitaria en 1940, destinada a promocionar la extinta tienda local Almacenes Mundiales. También cabe destacar, que a partir de esta década, los telegramas llegan de manera más expedita, consiguiendo en 1945, publicar los Bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, con pocas horas de diferencia a lo acontecido. Ese mismo año, aquel nuevo edificio de La Discusión, contaría con un mural llamado "Historia de la Imprenta", creado por Noemí Mourgues, cual destacaría en su centro con un relieve del rostro de Johannes Gutenberg.

Durante la década de 1960, en el periódico, se distingue la sección de avisos económicos, destinada tanto a publicidad, como a ofertas laborales. La constante labor de Lagos Villar relacionada con las obras públicas y vida social local, fue premiada con el Premio Nacional de Periodismo en 1961, sin embargo, la alegría por el premio, fue opacada con la tristeza de la muerte de su única hija, Laura Lagos Pagueguy.

En 1968, un concurso de bandas locales patrocinado y emitido por la radioemisora dio por ganador a Los Ángeles Negros, siendo esta la primera presentación del grupo. El premio otorgado fue la grabación de su primera canción, una versión cover de Porque te quiero, la que volverían a grabar para su primer disco homónimo en 1969.

Para el centenario del periódico, ocurrido el 5 de febrero de 1970, su director es declarado Hijo Ilustre de Chillán, por el municipio local.

Dictadura y Universidad de Concepción Tras el Golpe de Estado en Chile de 1973, el periódico sufre una serie de censuras y modificaciones, limitando durante los primeros días de la Dictadura militar a la información a través de repartición de volantes en la ciudad. A raíz de las investigaciones realizadas por el asesinato del político chileno, Orlando Letelier, se reveló un informe en que se detallaba los movimientos bancarios de la Dirección de Inteligencia Nacional en 1975, donde aparecían entidades como el diario La Discusión, o la misma Universidad de Concepción, cual sería próximamente, propietaria del periódico.

El día 28 de agosto de 1976, Lagos Villar dona el periódico a la Universidad de Concepción, con la condición de que esta institución educacional, creara una beca para beneficiar a estudiantes de escasos recursos, la cual se tradujo en la creación de la Fundación Laura Lagos Pagueguy, cual otorga beneficios estudiantiles a quienes se integren a la Universidad de Concepción.

Lagos Villar fallecería a los meses después de haber donado sus propiedades. La dirección del periódico entonces, queda a cargo de Tito Castillo Peralta, siendo sucedido en 1982 por Óscar Garrido.

Es en este mismo año cuando el periódico es trasladado a Concepción, con la idea de crear un periódico macrozonal, sin embargo, la idea no fue recibida de buena manera en los habitantes de Chillán, ciudad en la cual se elevó los costos y cerró posibilidades de publicación, tanto para publicidad local como de obituarios, consiguiendo el distanciamiento con el público de la ciudad que vio nacer a La Discusión, a lo cual se sumó un elevado gasto económico por el traslado de ciudad, acentuado producto de la Crisis económica en Chile de 1982. Para 1984, con la llegada de Luis Villar Zarco a la dirección, surgen los primeros cambios drásticos en la empresa con el fin de acaparar costos, la radioemisora cambia de nombre a Radio Isabel Riquelme, acontecimiento que perduró más de una década, retomando su nombre original en 1999, mientras que el periódico deja de ser emitido los días lunes, disminuyendo su número de páginas, sin embargo, al no cambiar la situación y tras el paso de tres directores sin lograr objetivos positivos, el nuevo director, don Hernán Osses, consigue trasladar nuevamente a La Discusión a la ciudad de Chillán en 1986.