Cofradías de teatro en Madrid son las agrupaciones de cómicos, actores y autores del mundo del teatro desarrolladas en Madrid entre los siglos y hasta el . Mezcla o simbiosis de sociedad religiosa con fines filantrópicos o caritativos organizada por los hospitales de la Villa renacentista y luego gremio de autores y representantes, las cofradías teatrales más importantes fueron la Cofradía de la Pasión y la Cofradía de la Soledad. A partir de 1631 se sintetizaron en la Cofradía de comediantes de la Virgen de la Novena, a la que pertenecieron los autores, empresarios, actores y actrices más notables del Siglo de Oro Español.
Origen y desarrollo
Siguiendo el modelo medieval europeo de congregaciones sujetas a estatutos y dependientes de monarcas o autoridades eclesiásticas, las cofradías de teatro en Madrid pueden considerarse, de alguna manera, continuación de antiguas corporaciones profesionales como los «Confrères de la Passión» (París, 1402), los Disciplinados de Jesucristo de Umbría o, también en Italia, los Disciplinados de Santo Domingo de Perusa.
En 1565, Felipe II, instalada ya la corte española en Madrid, decreta la autorización para establecer con carácter permanente en la capital de España de unas cofradías que dispusiesen de edificios para la representación de comedias, dando origen a los corrales madrileños.
Las dos cofradías que desde el primer momento capitalizaron la explotación de los primeros corrales, fueron la de la Pasión o Santa Pasión,Contemporánea de la La cofradía de San José y los niños expósitos de Valladolid. constituida en 1565,En cuyos estatutos se obliga a "vestir a doce pobres y a una niña, y dar comida dos veces al año a los pobres de la cárcel", solicitando del Consejo de Castilla, a cambio, el monopolio de las actividades teatrales, que se le concedió a condición de que la cofradía construyese un hospital. Precisamente en el patio de ese edificio se llevó a cabo la primera representación en un local cerrado, de la que ha quedado noticia documentada el 5 de mayo de 1568. y la Cofradía de la Soledad, establecida el 21 de mayo de 1567.
La cofradía de la Pasión contrató y explotó tres corrales, dos de ellos en la calle del Príncipe (el Corral de Burguillos y el Corral de la Pacheca) y otro en la calle del Sol.Se desconoce la ubicación exacta de la "calle del Sol". María Isabel Gea en su Diccionario Enciclopédico de Madrid recoge el dato de Hilario Peñasco de la Puente y Carlos Cambronero, aseguran que así se llamó a un tramo de la calle del Casino, entre la calle de Embajadores y la del Ventorrillo, que aparece sin nombre en el plano de Texeira, y como parte de la calle del Tribulete en el posterior Espinosa (1769).
A su vez la Cofradía de la Soledad gestionó otros tres corrales: el corral de la Cruz y otros dos de los que no se conoce su exacto emplazamientoQuizá uno de ellos fuese el llamado Corral de Puente, por ser propiedad de Cristóbal de la Puente, situado en la calle del Lobo esquina a la carrera de San Jerónimo, desaparecido antes de finalizar el siglo XVI. Se especula que el otro fuese el Corral de Valdivieso, por ser también ese el apellido de su propietario.
Al inicio del siglo la explotación de los corrales dejó de ser privilegio de las Cofradías, y los dos más importantes, el Corral del Príncipe y el Corral de la Cruz, fueron adquiridos por el Ayuntamiento de la Villa.
La Cofradía de comediantes de la Virgen de la Novena thumb|La iglesia de San Sebastián en una foto anterior a 1936, año en que fue totalmente destruida por la aviación franquista en el inicio de la Guerra Civil. En ella se fundó la Cofradía de comediantes de la Virgen de la Novena el 2 de abril de 1631. A partir del reinado de Felipe IV, el gremio de autores y compañías teatrales, entró en una etapa casi "profesional". Así, el 2 de abril de 1631 se fundó la Cofradía de comediantes de la Virgen de la Novena, como cofradía de autores y representantes, bajo el patronazgo de Nuestra Señora de la Novena.Ángel Fernández de los Ríos —en su Guía de Madrid de 1876— sitúa la fundación de la cofradía de Nuestra Señora de la Novena, el 24 de julio de 1624, por los comediantes y comediantas de la villa, en la parroquia de San Sebastián (donde consta que se depositaron los restos mortales del "Fénix de los Ingenios", Lope de Vega). En sus estatutos se especificaba que sólo podían pertenecer a ella los actores y sus familiares más directos, como esposas o hijos sin emancipar, pero no otros parentescos cercanos, incluidos los padres."Cláusulas, condiciones, estatutos, etc, para crear una congregación de Autores y representantes..." A.C.N (Archivo de la Cofradía de la Novena) Légajo 1. Carpeta 12.
El crítico del siglo Enrique Funes, en su tratado La declamación española publicado en Sevilla en 1894, describe como fundadores de esta singular congregación gremial, a «Tomás Fernández de Cabredo, que fué gracioso y ahora galanea, Manuel Álvarez Vallejo; Avendaño, el mozo, que luce sus habilidades en los ditirambos de Quiñones de Benavente; Andrés de la Vega y Lorenzo Hurtado de la Cámara, que no por ser flacucho y nudoso deja de ser consorte de la briosa doña Francisca, Bazán de apellido». Así lo recogen a su vez Narciso Díaz de Escovar y Francisco de Paula Lasso de la Vega en su Historia del Teatro Español.
Una de las principales tareas acometidas por la cofradía fue la mejora de las salas estables. A ello unida la habilidad de dramaturgos como Lope de Vega (que redujo la duración de sus obras a tres únicos actos) y el notable aumento de calidad en la producción, los corrales de comedias madrileños vivieron sus mejores días. En sus 'carteleras' firmaban como dramaturgos Pedro Calderón de la Barca, Antonio Hurtado de Mendoza, Agustín Moreto, Juan Pérez de Montalbán, Francisco de Quevedo, Francisco de Rojas Zorrilla, Juan Ruiz de Alarcón, Tirso de Molina, Lope de Vega, Luis Vélez de Guevara, por citar solo algunos de los más importantes.La mayoría de estos autores gozaron del apoyo incondicional de Felipe IV, cuya afición teatral le llevó a construir un coliseo junto al Real Alcázar de Madrid, en las llamadas Casas del Tesoro, que sirvió de teatro de la Corte hasta la conclusión del Buen Retiro, en cuyo complejo se inauguró un teatro italiano en 1640, con el estreno de Los bandos de Verona, de Rojas Zorrilla.
Cofradías endogámicas
Algunos autores llaman la atención sobre la tendencia endogámica del gremio de autores y representantes, que se deduce de lectura de las "Constituciones de la Cofradía de la Novena", al favorecen la entrada en la corporación de los hijos de actores, como se explica en este texto:
Privilegios que se refuerzan en el espíritu de este otro párrafo de dichas "Constituciones":
Véase también Corrales de comedias de Madrid Oficios del teatro
Notas
Referencias
Bibliografía
Categoría:Historia del teatro en España Categoría:Ocupaciones de las artes escénicas Categoría:Oficios del teatro Categoría:Siglo de Oro Categoría:Teatro de Madrid