San Román de la Cuba es un municipio y localidad española de la provincia de Palencia, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se ubica en el valle del río Valdeginate, en la comarca natural de Tierra de Campos, y forma parte del partido judicial de Palencia.
Sus orígenes se remontan a la repoblación mozárabe que tuvo lugar en el reino de León entre los siglos y , posiblemente como parte de una línea defensiva a lo largo del valle del Valdeginate. Previamente se tienen noticias de la ocupación de la zona durante el Paleolítico inferior y la época romana gracias al hallazgo en 1994 de bifaces achelenses y restos cerámicos, respectivamente.
Las primeras menciones históricas tuvieron lugar en el gracias a la documentación del monasterio de Sahagún, en la que las distintas localidades de la zona forman parte de las relaciones interpersonales de los condes de Grajal y Cea con otras familias. Tras la muerte de Alfonso VII de León, Tierra de Campos pasó a formar parte de Castilla. Estuvo vinculada al monasterio de Sahagún, pero especialmente al de San Pedro de las Dueñas, con el que mantuvo relación hasta finales del .
Es el lugar de nacimiento de Francisco Antonio Caballero, obispo de Segovia en 1683, presidente de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid e Inquisidor Apostólico. En el mismo siglo se erigió el actual edificio de la iglesia de San Juan Bautista, obra entre cuyo patrimonio artístico destacan varios retablos barrocos y una imagen de la Virgen de la Leche. Asimismo la localidad conserva varios ejemplos de arquitectura tradicional de Tierra de Campos como los palomares o las casetas de las eras.
Su economía se ha basado tradicionalmente en el sector primario, tal y como ya afirmaban Sebastián Miñano y Pascual Madoz en el , con el predominio contemporáneo de cultivos de secano como el trigo, la cebada y la alfalfa. Entre las celebraciones que tienen lugar a lo largo del año destacan las fiestas patronales de San Juan Bautista —a finales de junio—, San Román —a mediados de noviembre—, y la semana cultural, a principios de agosto.
Toponimia
El topónimo de San Román de la Cuba parece proceder de la unión de, por un lado, el hagiotopónimo de San Román, cristiano martirizado a principios del en Siria, y por otro de la palabra de origen árabe Qubba, en referencia a su posible origen como estructura defensiva, por lo que su significado sería San Román de la Atalaya o de la Torre.
Otras teorías señalan que el término «Cuba» hace referencia a su ubicación en un valle, por lo que su significado sería el de San Román de la Hondonada, o derivado del término latino cupa, con el significado de tonel.
Geografía miniatura|Fragmento de la hoja 234 del Mapa Topográfico Nacional de España en el que se representa parte del término municipal de San Román de la Cuba Ubicación El término municipal de San Román de la Cuba, que abarca una superficie de 18,03 km², está situado en la zona centro-oeste de la provincia de Palencia, en el valle del río Valdeginate. Su territorio está representado en la hoja MTN50 (escala 1:50000) 234 del Mapa Topográfico Nacional.
Orografía
El municipio se encuentra en la zona norte de Tierra de Campos, caracterizada por un relieve alomado de escasa pendiente, interfluvios suaves y valles fluviales de fondo plano, lo que origina un paisaje abierto y homogéneo. Su altitud media oscila entre los , el punto más alto situado en la parte noroeste del municipio —en el entorno del vértice geodésico de Utero (), ya en el término de Villalcón—, y los , junto al cauce del río Valdeginate. A nivel general, San Román de la Cuba forma parte de la cuenca del Duero, depresión de origen terciario colmatada por materiales continentales que posteriormente fueron erosionados y recubiertos por sedimentos cuaternarios.
Edafológicamente, en sus suelos predominan los regosoles, compuestos por sedimentos de origen miocénico que se presentan en forma de arcillas rojizo-amarillentas. A nivel geológico los materiales que nos encontramos son áridos naturales del Cuaternario y limos arcillosos —utilizados tradicionalmente para la elaboración de adobes y ladrillos—.
miniatura|center|600px|Vista panorámica de la localidad
Hidrografía miniatura|El río Valdeginate El municipio se encuentra en la cuenca del río Valdeginate —afluente del río Carrión—, perteneciente a la cuenca hidrográfica del Duero. Sus cursos fluviales se caracterizan por la irregularidad de su caudal, con estiajes en época estival y crecidas en otoño e invierno debido a la lluvia. La red de drenaje, deficiente y con frecuente carácter endorreico, ofrece una red secundaria de escasa longitud; además del río Valdeginate, entre los diversos afluentes que desaguan en él están los arroyos de Valdecea o de la Regadera, del Ahorcado, del Anillo, de la Olaja y de la Artesa.
Clima miniatura|La plaza de España bajo la nieve El clima en el municipio se clasifica como mediterráneo continentalizado, de inviernos fríos con frecuentes heladas, y veranos cálidos y secos. La oscilación térmica anual ronda los 15 °C mientras que la diaria supera en ocasiones los 20 °C. Las bajas precipitaciones se reparten de forma irregular a lo largo del año, con escasez de las mismas en verano, concentrándose al final del otoño, en los meses invernales y al principio de la primavera.
Según la clasificación climática de Köppen San Román de la Cuba se encuadra en la variante Csb, es decir, clima mediterráneo de veranos suaves, con la media del mes más cálido no superior a 22 °C, pero superándose los 10 °C durante cinco o más meses. Se trata de un clima de transición entre el mediterráneo (Csa) y el oceánico (Cfb). Sobre la base de los datos de las estaciones meteorológicas situadas en Palencia y Villalcón, a 42 y 3 kilómetros de distancia respectivamente, los parámetros climáticos promedio aproximados del municipio son los siguientes:
Naturaleza Flora El término municipal de San Román de la Cuba está dentro del área de distribución del piso bioclimático supramediterráneo, por lo que su vegetación clímax son las especies marcescentes y las coníferas. Como en el resto de Tierra de Campos, presenta un terrazgo completamente humanizado, en el que las labores agrícolas han modificado tanto la orografía como el paisaje; por ello, desde tiempos históricos, su cubierta boscosa original —compuesta principalmente por encinas y quejigos— ha desaparecido. Asimismo, los cambios de los últimos años en las explotaciones agrícolas, con el uso generalizado de herbicidas y la supresión de las técnicas de barbecho, ha contribuido a este pérdida de diversidad vegetal.
La vegetación de cierto porte se limita a las riberas de los cauces fluviales, con especies como chopos y álamos. En algunos lindes, especies como sauces, espinos y frutales separan los campos de cultivo y forman pequeños islotes de vegetación. Por último, entre la vegetación herbácea hay especies como menta, hinojo, yezgo o gordolobo, a las que se añaden plantas comestibles y medicinales como asfodelo, acedera, ortiga mayor, draba y bolsa de pastor.
Fauna
Entre las especies que habitan, en mayor o menor medida, el término municipal hay mamíferos como el conejo, la liebre o el zorro, pero sobre todo aves; así están presentes el milano real, el ratonero común, el alcaraván, la alondra, la urraca, el cuervo, la perdiz y, de manera destacada, la avutarda, especie vulnerable a nivel internacional que tiene en Tierra de Campos una de sus principales zonas de asentamiento en la península ibérica.
Historia miniatura|Dos de los anillos que conformaban el antiguo pozo Prehistoria y Edad Antigua
La ocupación humana de la zona se remonta al Homo heidelbergensis, cuya industria lítica achelense fue hallada en San Román de la Cuba en 1994: se trata de bifaces del Alto del Convento y cantos trabajados, bifaces y raederas del Alto de los Hurtos, todos ellos correspondientes al Paleolítico inferior. De los siguientes periodos del Paleolítico —Medio y Superior— no existen datos en la zona, posiblemente por la incidencia de las glaciaciones de Riss y Würm. La presencia de grupos humanos en su entorno durante la Edad de los Metales queda constatada por varios yacimientos: correspondiente al periodo calcolítico en el pago «El Mudo-Las Quintanas», en el propio municipio, y en Abastas; de la Edad del Bronce en Abastas, Cisneros y Villalcón; y de la Edad del Hierro en Cisneros.
Al finalizar esa última etapa, la zona central de la cuenca del Duero estuvo ocupada por los vacceos, que en la provincia de Palencia ocuparon el territorio comprendido entre los ríos Carrión y Cea, y si bien en San Román de la Cuba no se han hallado restos de ese periodo, sí ha sido así en los cercanos yacimientos de «Castro Muza», en Calzadilla de la Cueza, y «La Ciudad», en Paredes de Nava. Con la llegada de la romanización es mayor el número de evidencias arqueológicas tanto en el municipio como en su entorno. Así, dentro del término municipal fueron hallados restos cerámicos de época tardorromana en el pago «El Mudo-Las Quintanas» y es posible que un antiguo pozo de piedra perteneciera a este periodo. En los alrededores se encuentran la villa romana La Tejada y la localidad de Cisneros, en la cual pudo estar la mansio Equosera. Fue parte del convento Cluniacense y por sus cercanías discurrían tres vías de comunicación: la que comunicaba Asturica Augusta (Astorga) con Burdigala (Burdeos), la que discurría entre Cervatos de la Cueza y Zamora, y una tercera entre Viminacium (Castro Muza) y Clunia.
Edad Media
Tras el colapso del mundo romano, la mayor parte de la Península quedó en manos de los visigodos. A pesar de no contar con datos arqueológicos en la zona, según los historiadores hubo presencia de población visigoda, no tanto en núcleos de población, sino mediante un hábitat itinerante y una economía agraria de rotación. A principios del se produjo la conquista musulmana de la península ibérica; la presencia de los conquistadores en la zona fue escasa y breve en el tiempo debido, entre otras razones, a las malas cosechas, a las campañas militares de Alfonso I de Asturias y al estallido de la guerra civil entre bereberes y árabes en el sur peninsular. Por este motivo, la cuenca del Duero se convirtió en un territorio de paso, controlado por cristianos o musulmanes según las circunstancias.
miniatura|El avance de la monarquía asturiana hacia el sur durante el propició el surgimiento de la mayoría de poblaciones de Tierra de Campos En el , y gracias al avance de la monarquía asturiana hasta la línea del Duero, comenzó un proceso de repoblación —espontáneo al principio y posteriormente de carácter oficial— durante el cual debieron surgir la mayoría de núcleos de población del entorno de San Román de la Cuba. Este proceso fue especialmente intenso desde el reinado de Alfonso III de Asturias y contó con la aportación de población procedente del norte de la cordillera Cantábrica y, especialmente, mozárabes del sur. En esta zona el principal foco de repoblación estuvo en torno a la abadía de Sahagún, fundada en 872. La presencia mozárabe está constatada a través de los topónimos, especialmente en los valles de los ríos Sequillo y Templarios. En ese contexto pudo fundarse San Román de la Cuba, quizás como parte de una línea defensiva a lo largo del valle del Valdeginate en la cual también se incluían las localidades de Población de Arroyo, Arroyo, Villalcón, Pozo de Urama y Cisneros. Este hecho explicaría la presencia de la Orden de Santiago en la localidad, por entonces con posesiones de carácter defensivo también en Santibáñez de Resoba y Saldaña. La construcción de toda esta infraestructura militar pudo responder a la inseguridad del territorio, especialmente a finales del con las correrías de Almanzor.