Abdeslam Bennuna (en árabe, عبد السلام بنونة; Tetuán, 16 de febrero de 1888-Ronda, 9 de enero de 1935) fue un político, periodista, empresario, reformador social y nacionalista marroquí. Está considerado una de las figuras precursoras del nacionalismo marroquí en la zona norte del país durante el Protectorado español de Marruecos y, junto con Mohammed Daud, uno de los principales impulsores de su vertiente reformista y educativa.
Su actividad combinó la reforma educativa, la creación de instituciones culturales y económicas y la reivindicación política de mayores derechos para la población marroquí del protectorado. Durante sus primeros años de actuación pública defendió fundamentalmente reformas administrativas, educativas y políticas dentro del sistema colonial, antes de que el movimiento nacionalista marroquí evolucionara hacia posiciones favorables a la autonomía y posteriormente a la independencia.
Biografía
Orígenes y formación
Abdeslam Bennuna nació en Tetuán en 1888, en el seno de una familia notable de origen andalusí establecida en la ciudad. La familia Bennuna residía en el barrio del Blad, dentro de la Medina de Tetuán, donde se concentraban diversas familias pertenecientes a las élites religiosas, comerciales y administrativas de la ciudad.
Recibió inicialmente una educación tradicional islámica y estudió el Corán, jurisprudencia y otras materias religiosas con maestros de Tetuán. Su formación no se limitó, sin embargo, a la enseñanza tradicional y mostró interés por disciplinas como las matemáticas, la historia, la cultura islámica y la historia de Marruecos y de al-Ándalus. Aprendió asimismo español, lengua que llegó a dominar tanto oralmente como por escrito.
Durante su juventud realizó un viaje a Oriente para cumplir la peregrinación a La Meca. En el transcurso del viaje visitó Egipto y otros territorios del mundo árabe, entrando en contacto con las corrientes intelectuales reformistas y con el salafismo de carácter reformista desarrollado en Oriente Próximo.
Estas experiencias influyeron en su concepción de la educación y de la reforma social. Posteriormente fomentó que jóvenes marroquíes continuaran sus estudios en centros de enseñanza del mundo árabe, especialmente en Egipto y Palestina.
Entre quienes participaron de esta orientación educativa se encontraron miembros de la siguiente generación del nacionalismo tetuaní, entre ellos Abd el-Jalek Torres y los propios hijos de Bennuna.
Primeros cargos públicos
Tras el establecimiento del Protectorado español de Marruecos en 1912, Bennuna comenzó a desempeñar diferentes funciones dentro de la administración jalifiana.
En 1915 fue nombrado administrador financiero en Tetuán y en mayo de 1916 pasó a desempeñar las funciones de muhtasib, encargado tradicionalmente de la supervisión de los mercados y determinadas actividades comerciales. Permaneció en este cargo hasta 1918.
Participó asimismo en la organización de las instituciones judiciales y educativas dependientes de la administración jalifiana y defendió la necesidad de desarrollar un sistema moderno de enseñanza destinado a la población marroquí.
En 1922 fue nombrado ministro de Hacienda del jalifa de la zona española.
Ateneo Científico Marroquí
El 30 de diciembre de 1916, Bennuna participó, junto con intelectuales y ulemas tetuaníes como Ahmad al-Rahuni, en la fundación del Ateneo Científico Marroquí (en árabe, al-Majmaʿ al-ʿIlmī al-Maghribī, المجمع العلمي المغربي), institución destinada a promover la educación, la cultura y la reforma intelectual entre la población marroquí.
La institución publicó desde enero de 1917 la revista Al-Islah («La Reforma»), cuya orientación reflejaba el interés de Bennuna por la modernización educativa, cultural y social.
El término islah («reforma») se convirtió posteriormente en uno de los conceptos habituales del nacionalismo reformista del norte de Marruecos.
Escuela de Artes y Oficios
En 1919, durante su etapa como muhtasib, Bennuna participó en la creación de la Escuela de Artes y Oficios Nacionales de Tetuán, uno de los principales centros dedicados a conservar y renovar las artes tradicionales marroquíes.
El proyecto se desarrolló mediante la colaboración entre sectores marroquíes y españoles. Entre sus principales impulsores se encontraron Bennuna y el pintor granadino Mariano Bertuchi, posteriormente estrechamente relacionado con la institución.
Bertuchi realizó un retrato de Bennuna que posteriormente pasó a conservarse en dependencias vinculadas al Partido Istiqlal en Rabat.
Actividad educativa y reformista
Relación con Mohammed Daud
A comienzos de la década de 1920 Bennuna estrechó su relación con el historiador y educador Mohammed Daud, perteneciente también a una destacada familia tetuaní.
Daud había estudiado en la Universidad de Qarawiyyin de Fez y compartía con Bennuna su interés por el reformismo islámico y la renovación educativa. Su relación se convirtió posteriormente también en familiar, al contraer Daud matrimonio con una hija de Bennuna.
Bennuna y Daud formaron parte del núcleo inicial del movimiento reformista tetuaní. En 1926 organizaron el grupo al-Muslihun («los Reformadores»), considerado uno de los primeros círculos estructurados del nacionalismo marroquí de la zona española.
Escuela Ahlía
En 1925, Bennuna y Mohammed Daud participaron en la creación de la Escuela Ahlía de Tetuán, una institución educativa independiente destinada a ofrecer una enseñanza moderna en árabe.
La escuela pretendía ofrecer una alternativa tanto a la enseñanza tradicional como al sistema educativo organizado por las autoridades coloniales. En su programa ocupaban un lugar destacado la literatura árabe, la historia de Marruecos, la geografía y otras materias modernas.
Mohammed Daud asumió la dirección académica, mientras que Bennuna contribuyó especialmente a su financiación y organización.
La Escuela Ahlía se convirtió en uno de los principales centros de formación de la futura élite intelectual y nacionalista del norte de Marruecos.
En 1930, la Alta Comisaría española solicitó a Bennuna un informe sobre la situación de la enseñanza musulmana. En él propuso una profunda reforma del sistema educativo y defendió la enseñanza obligatoria entre los seis y los doce años, así como la gratuidad para las familias sin recursos.
Ante la limitada aplicación de sus propuestas por las autoridades del protectorado, Bennuna concentró progresivamente su actividad educativa en las instituciones promovidas por los propios reformistas marroquíes.
Actividad económica
Bennuna consideraba que el desarrollo económico constituía un elemento esencial para fortalecer la sociedad marroquí y reducir su dependencia de las estructuras coloniales.
El 1 de marzo de 1928 participó en la creación de la Cooperativa Industrial Hispano Marroquí, sociedad destinada, entre otras actividades, a electrificar la medina de Tetuán. La empresa contó con participación de capital marroquí y español y Bennuna presidió su consejo de administración.
La sociedad se creó con un capital inicial de un millón de pesetas y fue concebida también como una forma de fomentar la participación económica de la población marroquí.
Durante los primeros años de la década de 1930 Bennuna impulsó otros proyectos empresariales y cooperativos, entre ellos una cooperativa de alfombras en Chauen, una fábrica textil en Tetuán y una organización cooperativa vinculada a las carnicerías marroquíes.
Participó además en la creación de la imprenta Mahdia de Tetuán.
Periodismo
Bennuna utilizó la prensa como instrumento de divulgación cultural y política.
Además de su relación con la revista Al-Islah, participó junto con Abd el-Jalek Torres en la fundación del periódico arabófono Al-Hurriya («La Libertad»).
Sus actividades periodísticas formaron parte del desarrollo de una esfera pública marroquí en lengua árabe desde la que los reformistas difundieron propuestas educativas, sociales y políticas.
Nacionalismo marroquí
Reformismo político
Durante las primeras etapas de su actividad política, Bennuna no planteó directamente la independencia del protectorado, sino un programa de reformas destinado a ampliar la participación de los marroquíes en las instituciones y limitar determinados aspectos del sistema colonial.
Entre las demandas defendidas por el movimiento reformista figuraban:
creación de consejos municipales electivos; establecimiento de un consejo representativo general; libertad de prensa; libertad de asociación; reforma del sistema educativo; acceso de los marroquíes a cargos administrativos; medidas destinadas a combatir la pobreza y mejorar las condiciones sociales.
Estas reivindicaciones contribuyeron a la formación de las primeras redes políticas nacionalistas organizadas de la zona española.
Shakib Arslan
Bennuna mantuvo contactos con diversas figuras del nacionalismo árabe y del reformismo islámico, entre ellas el intelectual libanés Shakib Arslan.
En 1930, durante un viaje por el Mediterráneo occidental, Arslan visitó Tetuán y se alojó en la residencia de Bennuna. Ambos mantuvieron posteriormente correspondencia sobre la situación política de Marruecos y sobre las reacciones provocadas por el denominado Dahir bereber.
La relación con Arslan reforzó los vínculos de los nacionalistas tetuaníes con redes políticas e intelectuales del mundo árabe.
Bennuna mantuvo asimismo contactos con otras personalidades del reformismo y nacionalismo árabes, entre ellas el dirigente palestino Amin al-Husayni.
Peticiones reformistas de 1931
En 1931, tras la proclamación de la Segunda República Española, los principales notables y reformistas de Tetuán redactaron un documento de reivindicaciones destinado a modificar el funcionamiento del protectorado.
Bennuna figuraba entre sus principales firmantes y presentó personalmente las peticiones a Niceto Alcalá-Zamora.
Ese mismo año participó en las elecciones municipales de Tetuán y resultó elegido miembro del consejo municipal. Posteriormente fue designado vicepresidente de la corporación.
Derechos humanos
En 1933, Bennuna participó con otros militantes marroquíes en la creación en Tetuán de una sección vinculada a la Liga de los Derechos Humanos, después de solicitar su afiliación a la organización española.
Esta actividad relacionó las reivindicaciones nacionalistas marroquíes con los movimientos liberales y de defensa de los derechos civiles existentes en España.
Durante los últimos años de su vida realizó diversos viajes a España para entrevistarse con responsables políticos y exponer las reivindicaciones de los reformistas marroquíes.
En 1934 mantuvo reuniones en Madrid en las que las demandas nacionalistas habían evolucionado hacia propuestas de mayor autonomía y, en determinados sectores, hacia la independencia de la zona del protectorado.
Relaciones familiares y legado político
Bennuna tuvo una influencia considerable sobre la siguiente generación del nacionalismo marroquí del norte.
Entre sus hijos se encontraba Mehdi Bennuna, posteriormente periodista y fundador de la Agencia Maghreb Arabe Presse.
Mohammed Daud, que contrajo matrimonio con una de sus hijas, continuó desarrollando el proyecto educativo asociado a la Escuela Ahlía.
Tras la muerte de Bennuna, Abd el-Jalek Torres se convirtió en una de las principales figuras políticas del movimiento nacionalista de la zona española y posteriormente encabezó el Partido de la Reforma Nacional.
Real Academia de la Historia
Bennuna fue miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia de Madrid y recibió una distinción de la institución.
Su conocimiento del castellano y sus contactos con círculos intelectuales españoles facilitaron su papel como intermediario entre determinados sectores políticos y culturales españoles y las élites reformistas marroquíes.
Fallecimiento
Abdeslam Bennuna falleció el 9 de enero de 1935 en Ronda, en la provincia española de Málaga, a los 46 años.