300px|thumb|Mapa donde se muestra los mayores avances del comunismo entre 1979 a 1983. La teoría del dominó, también llamada efecto bola de nieve, es una idea de política internacional según la cual si un país entra en un determinado sistema político, arrastraría a otros de su área hacia esa misma ideología.

No se sabe con certeza el propulsor de esta teoría, pero se suele atribuir al presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower, quien vaticinaba que el comunismo podría expandirse por todo el mundo si no se lograba detener la espiral.

Antecedentes de la teoría

Esta teoría surgió durante la Guerra Fría ante la observación de varios sucesos que parecían corroborarla. Antes y durante la Segunda Guerra Mundial sucedió un contagio de ideologías en Europa. Como la España franquista, la Hungría pronazi o la Rumanía de Antonescu, que adoptaron gobiernos afines al fascismo o a los nazis;Solar David, El Conductor de Rumania, nº 91 de La aventura de la Historia, mayo de 2006, Arlanza Ediciones, julio Madrid, ISSN 1579-427X de igual manera que sucedió con los gobiernos impuestos por la fuerza en la Francia de Vichy, la Noruega ocupada o los Países Bajos ocupados. Otro ejemplo era la ideología comunista que extendía la Unión Soviética al anexionar países que habían formado parte del Imperio Ruso, como Moldavia, Polonia o las Repúblicas Bálticas durante la Segunda Guerra Mundial.

Estos fenómenos se mencionaron como antecedentes, Jonathan Schell comenta que durante la guerra de Vietnam se ponían como ejemplo en varias ocasiones para vaticinar lo que pasaría si Vietnam del Sur caía frente al comunismo.Shell, Jonathan, En primera línea, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 1988, ISBN 84-8109-600-8 No obstante, dichos casos son antecedentes y no la base de la teoría; principalmente porque Estados Unidos, formulador de la misma, no era una potencia mundial antes de la Segunda Guerra Mundial; aunque sí se utilizaron estos casos para justificar su intervención en la Segunda Guerra Mundial.

Inicios 300px|thumb|Alianzas mundiales en 1959. Antes siquiera de haber capitulado el Eje, las tensiones entre los vencedores ya eran patentes, especialmente tras la Cumbre de Potsdam y la cancelación de la Cumbre de Washington. Churchill y Truman veían a la Unión Soviética de Stalin como un aliado poco fiable (el Gran Perro Rojo como le llamaría el general Curtis LeMay años después), con constantes roces, problemas en Berlín y una política inflexible sobre sus demandas en las cumbres de Teherán y Yalta.

En estas cumbres, la URSS se había comprometido a celebrar elecciones en las naciones ocupadas tras la guerra para que decidieran sus gobiernos, pero estas elecciones a veces no se llevaron a cabo. Además, junto a las naciones invadidas por la URSS, se sumaron a los países comunistas Albania y Yugoslavia, mientras en Asia Corea apuntaba en la misma dirección. Parecía ser la constatación de lo que había afirmado Truman durante la guerra civil de Grecia: si uno o varios países caían bajo la garra del comunismo, arrastrarían a sus vecinos.

En los años siguientes las dos potencias trataron de atraer a las naciones no alineadas a su bando. Estados Unidos parecía tener las de ganar por su poderío armamentístico, especialmente nuclear, económico y cultural, frente a la URSS, pero los acontecimientos no transcurrieron en esa dirección. La China nacionalista era derrotada por Mao Zedong, en 1950 esta nación invadía el Tíbet, la guerrilla comunista malaya hacía grandes progresos frente a los ingleses, en Indochina Hồ Chí Minh abrazaba el comunismo e Indonesia estaba a punto de pasar al lado comunista; esta fue la gota que colmó el vaso para lanzar los programas Mercurio, Géminis y Apolo.Carl Sagan, Un punto azul pálido, Editorial Planeta, Barcelona, 1996, ISBN 84-08-01645-8

Esto parecía indicar que, pese a la aparente superioridad norteamericana, existía una cierto contagio de unos países a otros, contagio que amenazaba con rodear todo Estados Unidos de países comunistas.

Parar el dominó Para las sucesivas administraciones estadounidenses la teoría del dominó se convirtió en una prioridad en su agenda de política internacional y realizaron todo tipo de acciones en los cinco continentes para neutralizar estos efectos.

Europa y la creación de la OTAN El gran peligro de que el comunismo se extendiera por una de las regiones más desarrolladas y prósperas del planeta era sentido como más que posible por los estadounidenses y los propios europeos.

La respuesta fue doble: El Plan Marshall para evitar el hambre y el desempleo en las naciones aliadas. Si estos efectos de la guerra no se corregían, la fuerza de los partidos comunistas podría llegar a romper el equilibrio de fuerzas y a arrastrar a holandeses, alemanes, belgas, etc. hacia el comunismo.

La OTAN fue creada, como dice una ya famosa frase, «para dejar a Rusia fuera, a los Estados Unidos dentro y a Alemania bocabajo». En esta alianza no sólo entraron naciones democráticas, sino también otras de dudoso comportamiento como Turquía o Grecia, que incluso llegaron a tener choques; pero dichas tensiones resultaban secundarias frente al principal objetivo, lo importante era dejar a Rusia fuera.

América y el TIAR La gran diferencia entre ricos y pobres, casi endémica en la mayor parte del continente, y la gran acumulación de tierras y riquezas en manos de pocas familias en sistemas casi feudales ha sido uno de los mayores motivos para la aparición de movimientos revolucionarios comunistas.

A principios del , los Estados Unidos ya mostraban su carácter de potencia continental, más tarde mundial, y no deseaban que el continente americano pudiese escapar de su influencia. Su ejército había realizado incursiones en México o El Salvador y especialmente Panamá durante los llamados Los Años Yankis.Panamá, Historia y Vida, Barcelona, La Vanguardia, julio de 2006

Pero la situación cambió cuando comenzaron a surgir movimientos guerrilleros inspirados en los logros obtenidos por Vo Nguyen Giap en la Indochina. Tras la derrota en Vietnam el movimiento fue mucho más claro y numeroso, lo que alarmó enormemente a los Estados Unidos.

En 1947 se firmó el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, por el cual un ataque a un país americano sería considerado un ataque contra todos los demás. Este tratado fue apelado en numerosas ocasiones, pero especialmente en la Crisis de Cuba y, posteriormente, en la guerra de las Malvinas, que supuso su extinción de facto.

El apoyo de la guerra sucia: Estados Unidos fomentó numerosos gobiernos dictatoriales, entrenó a oficiales como Galtieri o Pinochet en la Escuela de las Américas y envió miles de asesores a los países americanos para combatir los movimientos comunistas surgidos en ellos.

Asia y la ASEAN Con la firma de los Acuerdos de Ginebra de 1954, cuatro nuevos países entraban en la disputa internacional entre bloques: Camboya, Laos, Vietnam del Norte y Vietnam del Sur. Todos estos países habían tenido disputas y guerras antes de la colonización francesa. También constituían una fuente de materias primas estratégicas y unos puertos de gran utilidad para la flota de la URSS (escasa de instalaciones navales en mares cálidos). Las dos superpotencias deseaban los recursos naturales de aquella región y aún más privar a su adversario de un aliado estratégico. De todos los países, el único comunista era Vietnam del Norte y se temía que de continuar su expansión todos los demás caerían.

En Laos las divisiones norvietnamitas que lo cruzaban por la Ruta Ho Chi Minh amenazaban cada vez más la independencia laosiana. Estados Unidos apoyó al régimen prooccidental laosiano, envió dinero, pagó mercenarios, distribuyó ayuda por su aerolínea Air America y el Ejército de Vietnam del Sur lo invadió para castigar al Ejército de Vietnam del Norte. Pero nada de eso funcionó y las tropas norvietnamitas terminaron controlando el país, que llegó a ser casi un protectorado vietnamita sin una política exterior propia.

La caída de Camboya: el movimiento guerrillero camboyano de los Jemeres Rojos ya luchaba contra el gobierno proestadounidense desde hacía años, la invasión por parte de Estados Unidos y los bombardeos de su aviación terminaron de poner a gran parte de la población del lado de los comunistas. Estados Unidos envió dinero, artillería, aviación, asesores y demás recursos, pero también resultó inútil, especialmente por la gran corrupción del gobierno camboyano. La capital cayó en manos de los comunistas el 15 de abril de 1975 y comenzó el genocidio camboyano.

La caída de Vietnam del Sur: el 30 de abril de 1975 Saigón era tomada por los carros de combate norvietnamitas y se producía la reunificación del Sur con el Norte, aunque otras fuentes prefieren el término anexión.

Con la caída de Vietnam del Sur, toda la península de Indochina, excepto Tailandia, era comunista, lo que parecía dar verosimilitud a la teoría del dominó.

En 1967 se fundó la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés), formada por Tailandia, Malasia, Singapur, Filipinas y, en 1984, Brunéi, con el fin de promover el desarrollo conjunto en la región. Pero la progresiva agresividad de Vietnam hizo que se fuera convirtiendo más en una organización de protección mutua.Varios, Nam, Crónica de la Guerra de Vietnam, Barcelona, Planeta De Agostini, 1988, ISBN 84-395-0766-6

El escenario africano Tras las primeras emancipaciones en los años cincuenta, sobre todo de países del Magreb, le siguió la gran cascada de independencias protagonizadas por países subsaharianos, convirtiéndose estos en elementos claves de la política de las grandes superpotencias gracias a su riqueza en materias primas.

Pese a su espíritu de naciones no alineadas, la situación pareció ir decantándose hacia un apoyo al bloque comunista más que al capitalista. Esta progresión empezó a aparecer a finales de la década de 1950 con el Egipto de Nasser, quien estaba claramente alineado con el bloque soviético. Sin embargo, en 1983 Estados Unidos recuperó a Egipto como aliado, ahora con Anwar el-Sadat al frente del país; junto con Marruecos, a quienes apoyaron en la construcción del muro marroquí para contener al Frente Polisario, a consecuencia de la guerra del Sahara Occidental.

Frente a los avances estadounidenses, la Unión Soviética había logrado como aliados de facto a otros estados: Argelia, Malí, Mauritania, Etiopía, Congo Brazaville, Angola, Libia y Mozambique, mientras que otros países como la Tanzania del intelectual Julius NyerereAlí A Mazrui, Un jardín del Edén en decadencia, Los africanos - una triple herencia, BBC/Weta Tv, Londres/Lagos, 1986 y las prósperas isla Seychelles se manifestaban socialistas,Staff Writer, "No" a los países ricos y africanos, , 10 de noviembre de 2006, Afro News, Kroederen, última visita 18 de marzo de 2007 pese a no permitir a la URSS usar ni crear bases aéreas o navales o aportar asesores militares.Varios, nº 1 de Guerras en la Paz 1945 - 1983, Editorial Delta, Barcelona, 1983

Contabilizando los países, no puede decirse que la posición estadounidense fuese mejor que la soviética, y sus dirigentes lo sabían. Pero al contrario que en los otros continentes, en África no se creó una organización para detener al comunismo; más bien se probaron un conjunto de acciones que permitieran detener aquella decantación hacia el bando patrocinado por la URSS.

Entre ellas puede citarse: