El edificio Intempo es un rascacielos de 198 metros de altura y 47 plantas ubicado en Benidorm, en la provincia española de Alicante. Es el edificio más alto de la ciudad y el 5.º más alto de España, sólo superado por las Cuatro Torres de Madrid.
El proyecto de edificación fue iniciado por la promotora Olga Urbana y el diseño corrió a cargo del estudio de arquitectura alicantino Pérez-Guerras. Los planos del edificio fueron presentados en 2006 e iniciándose las obras en 2007. En aquel entonces España se encontraba inmersa en una burbuja inmobiliaria y su finalización iba a tener lugar a mediados de 2010, pero debido al estallido de la crisis y a la aparición de numerosos problemas, tanto de índole financiero como técnico, esta se postergó varios años. Asimismo, varios aspectos del diseño inicial sufrieron diversas modificaciones, debido a la falta de previsión, a los elementos innovadores de la estructura y a la complejidad de la obra. La estructura se coronó en marzo de 2012.
La promotora original entró en concurso de acreedores en 2014. Así, el acreedor mayoritario pasó a ser la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), una sociedad anónima de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria o banco malo, como heredera del crédito hipotecario concedido por la extinta caja de ahorros Caixa Galicia. Sareb intentó recuperar parte del crédito a través de una subasta completa del inmueble tras intentos fallidos por parte del promotor de lograr acuerdos con inversores extranjeros. En abril de 2018, SVP Global obtuvo de manera oficial la propiedad del inmueble mediante una dación en pago de aproximadamente 60 millones de euros. La promotora retomó las obras en otoño del 2019 y concluyeron en julio de 2021, catorce años más tarde del comienzo.
El rascacielos destaca por su peculiar configuración geométrica consistente en dos torres rectas paralelas, que se encuentran unidas entre sí mediante un cono invertido de base elíptica a 150 metros de altura. La estructura presenta como característica fundamental su muy elevada esbeltez.
Ubicación
alt=Mapa que muestra la ubicación del edificio Intempo. Puede verse la Playa de Poniente de Benidorm.|thumb|Ubicación del Intempo en la playa de Poniente de Benidorm El edificio se sitúa en la avenida de Colombia, en la partida Murtal, zona denominada coloquialmente y normalmente Vía Parque. Está situado a una altitud de 35 m s. n. m. y a unos 500 metros de distancia en línea recta de la playa de Poniente, una zona con una menor densidad residencial que la playa de Levante. El sitio que ocupa el Intempo forma parte del plan de urbanismo aprobado en la década de 1950.
Diseño y arquitectura
El edificio, que alberga un total de 256 viviendas, se compone de tres plantas de sótanos más 52 plantas (incluyendo cinco plantas técnicas) en dos torres rectas —separadas entre sí 20 metros— de 180 metros de altura sobre rasante, de perímetro 24,15 por ( de área). Las torres están conectadas tanto en los tres primeros forjados (sótanos) como en los nueve últimos (pisos 37 a 45) mediante un cono de base elíptica de vértice inferior de 30 metros de altura. Esta peculiar geometría en la parte superior obliga a que las plantas de ambas torres vayan disminuyendo su superficie en altura, a medida que las plantas del cono aumentan la suya.
La estructura de las torres está realizada en hormigón armado, quedando las paredes laterales en hormigón a la vista, solo interrumpida por una pequeña ventana en cada planta para la ventilación de los cuartos de baño. La fachada delantera está realizada en un muro cortina discontinuo de cristal con tonalidades doradas. La fachada fue sometida a pruebas de túnel de viento mediante una maqueta a escala y tuvo un buen comportamiento, observándose que el cono actuaba favorablemente succionando el viento.
La parcela sobre la que se asienta el edificio es de , de los cuales el edificio Intempo ocupa . La superficie total construida es de . La estructura de los bloques cuenta con 90 toneladas de acero laminado y 2200 toneladas de acero corrugado. El hormigón empleado en las torres asciende a y los forjados ocupan una superficie de . El hormigón empleado es capaz de soportar un máximo de en la cimentación, en las pantallas y los soportes hasta el forjado 15, que se ve reducido en los forjados de plantas superiores a 40 o . Debido a la elevada relación de esbeltez del edificio, la configuración de las viviendas en planta y la escasa entidad de los núcleos de comunicación vertical, la rigidez o indeformabilidad del conjunto viene explicada tanto por el efecto ménsula (pantallas laterales) como el efecto pórtico, desarrollado a través de los forjados, así como por los cinturones de rigidez que se encuentran en las cuatro plantas técnicas superiores. Según datos del estudio realizado por Florentino & Regalado, el efecto ménsula contribuye a la solidez de la estructura en un 50 %, el efecto pórtico en un 37 % y, por último, los cinturones de rigidez en un 13 %.
Altura Inicialmente, la altura del edificio era de 187 metros sobre rasante pero tras su finalización en 2021 se le añadió un nuevo forjado que alcanzó los de altura. Aún está pendiente que la CTBUH homologue esta altura.
Diferencias con los diseños preliminares
Según las recreaciones iniciales del edificio, en la fachada delantera se iba a instalar un muro cortina continuo (habría sido el primer edificio en Benidorm con esta característica), pero finalmente se desechó esta idea y se instalaron barandillas de cristal transparente en las terrazas para dejarlas abiertas. Asimismo, el cono iba a ser una pirámide lisa y circular, pero finalmente adoptó una configuración escalonada. Respecto a los ascensores, la idea inicial del arquitecto era la de colocar un modelo que no requiriera cuarto de máquinas, algo habitual en edificios de 20 plantas, pero inviable para este rascacielos. Dicha deficiencia, que fue advertida por la empresa constructora Kono, fue subsanada mediante la realización de un forjado adicional —el número 56— consistente en dos pequeños casetones a ambos lados para incluir la sala de máquinas de los ascensores, que no se ven en el proyecto original o en las imágenes promocionales de la promotora.
Instalaciones
A partir de la planta 38, las características de la vivienda serán adaptables a las necesidades del propietario. En su exterior, contará con dos piscinas —una semiolímpica y otra infantil—, zonas de ajardinamiento y recreo, solárium e instalaciones deportivas con spa, gimnasio y sauna. El edificio dispone de tres plantas de sótano destinados a un total 389 plazas de aparcamiento así como trasteros y cabinas.
El ligero desnivel que presenta la entrada se salva mediante una escalinata, con una hilera de palmeras a cada lado, y un pequeño ascensor panorámico. Las viviendas del edificio son accesibles por un total de seis ascensores, tres por torre (dos normales y un montacargas). Los elevadores son capaces de subir desde el tercer sótano al piso 45.º en 55 segundos, a una velocidad de 4,2 metros por segundo lo que los convierte en los más rápidos de una promoción residencial de España.
Rumor desmentido sobre la falta de ascensores
En agosto de 2013, la edición estadounidense del blog Gizmodo publicó el bulo de que los arquitectos del edificio no habían tenido en cuenta el hueco para los ascensores. La noticia fue seguidamente publicada en numerosos medios, tanto nacionales como internacionales. El origen del malentendido tiene lugar en una noticia del periódico español El País del 20 de julio de 2013, que versa sobre la construcción del Intempo, plagada de problemas empresariales, económicos e incluso accidentes, con la crisis del sector inmobiliario español como telón de fondo. Asimismo, la noticia señalaba que «no se había tenido en cuenta el hueco del ascensor», haciendo referencia al espacio que alberga la maquinaria de los elevadores. Esta frase fue la que desencadenó todo.
El primer medio en poner en duda la veracidad de la noticia fue el blog de tecnología Microsiervos, aportando, entre otras pruebas, enlaces a los planos del edificio que mostraban claramente el hueco de los dos ascensores y el montacargas para cada torre, o incluso las fotos de la enorme botonera del ascensor encontradas en el blog de un periodista que subió a lo alto del edificio. El rumor fue rápidamente desmentido por parte de los responsables del proyecto, vía Twitter y radio local, e incluso por la Sareb.
Historia
thumb|Caseta de ventas La construcción del proyecto estuvo acompañada de numerosos contratiempos, que ocasionaron que la fecha de inauguración, prevista inicialmente para mediados de 2010 y con un plazo de duración de las obras de 40 meses, tuviera que ser pospuesta varias veces. El proyecto fue presentado el 19 de enero de 2006, y las obras de construcción arrancaron el 2 de mayo de 2007.
Origen del diseño
thumb|Sótanos ya finalizados, se ve la cimentación de las torres. En la parte inferior aparecen unos edificios marrones que son los Coblanca; al fondo, situados en la Vía Parque, se encuentran los residenciales Terrazas de Benidorm, Sol de Poniente, Miragolf e Islamar. El edificio fue diseñado por el estudio de arquitectura alicantino Pérez-Guerras, con la colaboración del estudio benidormense Olcina & Radúan Arquitectos, y la estructura de hormigón por Florentino Regalado & Asociados.
Algunas fuentes, cuando se presentaron los diseños iniciales, vieron en el diseño un homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, conocidos por el numerónimo 11-M, al poder interpretarse las torres como dos unos enfrentados formando la letra 'M'. El arquitecto explicó que no era su intención realizar un homenaje, pero que no le «disgusta nada la idea». A lo que añadió que cuando diseñó Intempo «había pasado poco desde el atentado y lo tenía muy patente porque me presenté a un concurso para construir un monumento en la misma zona del atentado, pero solo me dieron el accésit». En efecto, a finales de 2004, pocos meses después de que los atentados tuvieran lugar, el estudio de arquitectura Pérez-Guerras recibió un accésit de 6000 euros en el concurso por diseñar el monumento homenaje a las víctimas del 11-M situado en frente de la estación de Atocha.
Financiación
El promotor del inmueble es Olga Urbana SL, sociedad fundada por tres personas físicas en 2004 con un capital social inicial de tan solo 3100 euros. En 2005, Caixa Galicia le concedió un préstamo de 93 millones de euros para la construcción, garantizado por hipoteca inmobiliaria. Posteriormente se supo que los socios promotores aportaron un total de siete millones de euros. Aquel año Caixa Galicia cerró el ejercicio con un beneficio de 212,3 millones de euros —casi el doble que en 2004— y destinó a inversión crediticia casi 20 000 millones de euros, un 35 % más que el año anterior.
Debido a la quiebra de Caixa Galicia, el crédito hipotecario, que ascendía a 92 millones de euros, fue asumido primero por Nova Caixa Galicia, y finalmente en diciembre de 2012, la Sareb, un banco malo, se hizo cargo de la hipoteca a través de participación de unos 52 millones de euros, soportando una quita de un 50 %, sin tener en cuenta el posterior suplemento que aplicó a la deuda de 11 millones de euros. Cabe mencionar que el 55 % del capital de la Sareb es privado, mientras que el 45 % restante está en manos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Construcción
thumb|Estado de las obras a junio de 2010 Olga Urbana adquirió los terrenos sobre los que se levantaría el rascacielos a Aurelio González Villarejo en 2005 por 54,3 millones de euros, según consta en escritura pública. Algunas fuentes afirmaron que los costes asociados al proyecto habían sido estimados inicialmente entre 45 y 50 millones de euros, sin embargo en realidad cuando se presentó el proyecto en 2005 se cifraron en 96 millones de euros.