La batalla del río Kalka (en ruso: Битва на реке Калке, en ucraniano: Битва на ріці Калка) fue un enfrentamiento militar librado el 31 de mayo de 1223 entre las fuerzas del Imperio mongol y una alianza formada por los principados de la Rus de Kiev, como el homónimo, el de Galicia, el de Chernígov y el de Smolensk, y los cumanos. Sucedió a orillas del río Kalka (actual óblast de Donetsk, Ucrania) y terminó en una aplastante victoria mongola.
Antecedentes A finales de 1220, el derrotado sah Mohamed II del Imperio jorezmita huyó al oeste, siendo perseguido por mongoles encabezados por los noyon o boyan (generales) Jebe y Subotai por orden de Gengis Jan. Finalmente, el monarca islámico murió en febrero de 1221, cerca de Astara, en una isla del mar Caspio. Como se indica en la Historia secreta de los mongoles, el jagan le ordenó a sus generales seguir la campaña hacia las tierras de: «los Kanglins (qangli), Kibcha'uts (kipchaks), Bajigits, Orusuts, Majarats (húngaros), Asuts, Sasuts, Serkesüts (circasianos), Keshimirs, Bolars (búlgaros del Volga) y Rarals. [Hizo a] Sübe'etei-ba'atur cruzar las grandes aguas [de los] ríos Idil (Volga) y Jayaq (Ural) y llegar hasta Kiwa Menkermen (Kiev)». Los mongoles siguieron hacia el oeste hasta el Reino de Georgia, saqueando sus tierras hasta que un contraataque de los georgianos les obligó a retroceder.
Por entonces, las llanuras entre los deltas Danubio y del Volga estaban dominadas por los cumanos o polovtsianos (parte de los túrquicos kipchaks). Aunque compartían una cultura común, carecían de un mando centralizado para responder rápida y coordinadamente a la nueva amenaza. De hecho, estaban divididos en ocho tribus: tuqsuba y kokobici a orillas del Volga, terter-oba y jetebici a orillas del Donets, itoyli y urusoba al oeste del Dniéper y burcevyci y ulasevici al este del río. Los cumanos no eran necesariamente enemigos de los rusos, sus noblezas a menudo se casaban entre sí, lo que hizo que muchos nobles cumanos compartieran la misma lengua y costumbres que sus contrapartes rusas, especialmente en las zonas fronterizas. De hecho, la nobleza cumana se había cristianizado, aunque la mayoría de sus plebeyos seguían siendo paganos y algunos se habían convertido al judaísmo o al islam. Además, gracias a su largo contacto con Georgia y servicio como mercenarios en el Imperio bizantino incorporaron a sus ejércitos manganas y espingardas en carros.
Por entonces, el Rus de Kiev estaba dividido en muchos principados independientes que gobernaban desde pequeñas ciudades fortificadas un territorio de unos siete millones de habitantes. No había una línea continua de fortalezas para defenderse de los nómadas venidos del sudeste y muchas fortificaciones se hacían con madera, por lo que eran vulnerables al fuego. Las principales ciudades eran Kiev, con más de a habitantes, y Chernígov, con un poco menos de . En el norte, Nóvgorod tendría , siendo la segunda ciudad en importancia. El medievalista soviético Mijaíl Tijomírov estimaba que Nóvgorod tenía entre y habitantes y Kiev un poco más. Chernígov, Vladímir, Volodímir, Hálych, Pólotsk y Smolensk casi alcanzaban la población Nóvgorod, mientras que Rostov, Súzdal, Riazán, Vítebsk y Pereiáslav eran un poco más pequeñas; otras ciudades rusas no superarían los mil habitantes. Los gobernantes de estas ciudades solían librar guerras cortas entre sí y periódicamente, sus territorios sufrían por las incursiones de los cumanos, pero la llegada de los mongoles les llevaría a una reconciliación.
Derrota de los cumanos Después de reclutar varios miles de kurdos y turcomanos y recibir refuerzos del jagan, en septiembre de 1222, los mongoles decidieron invadir nuevamente Georgia y derrotaron al rey Jorge IV en Junan, siguieron saqueando el reino y se dirigieron a Tabriz, que se rindió. A través del paso de Derbent cruzaron el Cáucaso, pero los guías locales los llevaron al barranco de Daryalsk y los abandonaron. Fue entonces cuando se enteraron de que un gran ejército se acercaba, quizás hombres, formado por una alianza entre cumanos, lazes, alanos, kosogianos (también llamados cherkeses o cherquesos) y posiblemente búlgaros del Volga, jázaros y lezguinos.
Cumanos y lazes ocuparon posiciones a orillas del río Térek, entre los pasos de las montañas y los valles. Hubo una primera batalla indecisa, así que Jebe y Subotai se vieron atrapados en territorio desconocido, entre una fuerza muy superior en número y las montañas, así que enviaron una embajada con muchos regalos para convencer a los jefes cumanos que sólo buscaban volver a sus hogares. Estos janes se llamaban Tataur o Totour y Yuri o Yurki y en el encuentro habría ocurrido a orillas de un río llamado Buku, según una fuente china. También les recordaron la proximidad cultural entre turcos y mongoles y que podían conseguir un gran botín si sus aliados del Cáucaso eran vencidos.
Gracias a esto, los cumanos se retiraron a sus estepas y abandonaron a sus aliados, quienes inmediatamente fueron atacados y masacrados por los mongoles, que rápidamente rompieron la fuerza enemiga. Luego cayeron sobre los cumanos, que se movían al noroeste con el botín, capturando al hijo del jan Yuri. Jebe y Subotai procedieron a saquear los pueblos del norte del Cáucaso para recolectar comida y caballos, incluyendo el territorio cumano. Posiblemente se quedaron alrededor de Derbent durante el otoño y luego avanzaron al noroeste. Sus incursiones fueron tan sorpresivas que vencieron a los cumanos en una gran batalla a orillas del río Don, matando a varios de sus jefes y expulsando al resto al Dniéper, donde encontraron refugio en los principados rusos meridionales. Entre ellos estaba el jan Köten, líder de los cumanos occidentales, quien pidió ayuda a su yerno, el kniaz (príncipe) Mstislav el Valiente de Galicia. Para ganarse la confianza de los príncipes rusos, Köten aceptó ser bautizado.
Alianza contra los mongoles thumb|izquierda|200px|Representación de la batalla en la Crónica Ilustrada de Iván el Terrible, 1568. Otros janes menores hicieron lo mismo ante los demás príncipes rusos y cuando Mstislav llamó a un concilio en Kiev, muchos asistieron. Ahí, los cumanos les rogaron por ayuda a la vez que les daban caballos y camellos como regalos e insistían en que después los invasores atacarían sus tierras. Por su parte, los príncipes temieron que si hacían nada, los cumanos terminarían por someterse a los mongoles y juntos atacar a los rusos. Además, si las tribus cumanas seguían existiendo como entidades políticas, serían un excelente colchón entre rusos y mongoles. Tradicionalmente, los príncipes eran renuentes a entrar en grandes alianzas, como cada uno disponía de un pequeño ejército su contribución era escasa, y el coste alto. Por ejemplo, el gran príncipe Yuri Vsévolodovich de Vladímir sólo envió 800 hombres y porque su hijo, el príncipe Vasílko Konstantínovich de Rostov se lo pidió.
Mientras cumanos y rusos acordaban una alianza para acabar con los invasores, los mongoles habían invernado en las estepas cumanas, aprovechando de saquear la península de Crimea, específicamente la colonia genovesa de Sugdeya, y se aliaron con los brodnicis, que en ruso significa «vagabundos», una tribu eslava que había sido desplazada por los rusos hasta las orillas del Don, posiblemente fueran ancestros de los cosacos del Don y el Dniéper, y eran lo suficientemente organizados como para luchar bajo su propio comandante, el voivoda Ploskinia.
Aparentemente, mientras Jebe avanzaba a la cuenca del Don, Subotai había llevado a guerreros al norte del mar de Azov para explorar, estableciendo el primer contacto entre mongoles y europeos al encontrarse con mercaderes venecianos, quienes le convencieron de que debían eliminar a sus competidores genoveses. Según Nicolle, los mongoles entraron en Crimea a través del istmo de Perekop a inicios de 1223. En cambio, Sverdrup cree que Jebe avanzó a través de tierras circasianas (kosogianas) y cruzó por el estrecho de Kerch, posiblemente congelado hacia enero de 1223.
Según el análisis del Atlas Tartarica a las fuentes primarias, los principados soberanos que enviaron tropas fueron Kiev, Chernígov, Nóvgorod-Síverski, Galicia, Volinia, Túrov, Pereyáslav, Pólotsk y Vladímir-Súzdal. Los principados de Riazán, Múrom, Pereslávia (Pereslavl-Zaleski), Yúriyev-Polski, Yaroslavl y Úglich no. Tampoco la República de Nóvgorod envió tropas, lo que significó que su gente no tuviera mucho conocimiento de los mongoles hasta la invasión de 1238-1240.
En la segunda mitad de marzo de 1223, los príncipes rusos volvieron a sus tierras y para abril ya marchaban con sus contingentes al punto de reunión establecido. Organizados en tres cuerpos principales, el primero venía de Kiev al mando de Mstislav III de Kiev, su hijo Vsevolod, su yerno, el príncipe Andréi Ivánovich de Túrov, el príncipe Sviatoslav Íngvarevich de Shumsk y el príncipe Yuri Yaropolkovich de Nésvizh. El segundo vino de Chernígov y Smolensk, comandado por los príncipes Mstislav II Sviatoslávich de Chernígov y Oleg Sviatoslávich de Kursk, junto con tropas de Putivl y Trubetsk. El tercer grupo vino de Galicia y Volinia, liderado por el propio Mstislav el Valiente y su yerno, Daniel de Volinia. No está claro si el príncipe Mstislav Yaroslávich Némov de Lutsk participó de la expedición, pero se sabe que monarcas muy viejos como Iziaslav Íngvarevich de Dorogobuzh e Iziaslav Vladímirovich de Terebovlia no, aunque algunos estudiosos creen que si participaron. El poderoso príncipe de Vladímir-Súzdal, Yuri II, estaba preparando una campaña contra los livonios, pero envió un contingente a cargo de su sobrino, el príncipe Vasílko Konstantínovich de Rostov. De todos estos nobles, los más influyentes fueron los príncipes de Kiev, Galicia y Chernígov.
Fuerzas enfrentadas Cumanos y rusos thumb|200px|Representación del jan Köten dando regalos a Mstislav el Valiente en la Crónica Ilustrada de Iván el Terrible, 1568. Las Crónicas de Pskov, fechadas entre los siglos y , solamente mencionan que 500 hombres de Smolensk participaron en la batalla. La Crónica de Nikon afirma que rusos y cumanos cruzaron el Dniéper para perseguir a los mongoles, una décima parte habría venido desde el sur, subiendo el río en botes, como los galicianos. En el siglo , el historiador y geógrafo ruso Vasili Tatíshchev estimó que los rusos sumaban soldados y los cumanos otros . Unos venían de Kiev, Pereiáslav, Goroden y Porosyan o eran chorni klobuki, de Smolensk y Túrov, de Chernígov y Síverski, 2000 viátichis, de Galicia, Vladímir, Lutsk y el Danubio; el mayor ejército ruso reunido hasta entonces. El historiador británico John Fennell dice que las distintas crónicas dan a entender que eran once mil rusos, pero consideraba ese número como exagerado.