thumb|Madonna durante el 2015.

Madonna es una artista estadounidense que salió en escena durante la década de 1980. Es considerada ampliamente como un ícono cultural y comercial a escala planetaria, que ha sido capaz por su apropiación cultural de llevar a las masas costumbres de los Estados Unidos así como de otras naciones, subculturas y regiones para su consumo mundial. Esta simbiosis la ha convertido en una heroína nacional en países como Israel o Indonesia entre una multisegmentada audiencia. Oscar Sarquiz, crítico musical mexicano, dijo que la artista tiene un carácter universalizable por lo que «son muy pocos los países donde no tiene éxito». Junto a productos de consumo mundial como la Coca-Cola, pizza o calzado deportivos, Madonna forma parte de los signos de la civilización moderna y particularmente visible para los ojos de los viajeros internacionales.

A través de Madonna, historiadores, politólogos y académicos han hecho análisis de las relaciones internacionales, la americanización y el poder blando, así como una plétora transdisciplinaria con la McDonaldización, occidentalización o la Cocacolonización, quienes por lo general coinciden en que la cantante representa un elemento de unificación y de hegemonización de una «cultura global».

También ha recibido una atención negativa por parte de autores y grupos fundamentalistas. Especialmente entre el Oriente Medio donde los terroristas la han denominado como una representante de la sociedad estadounidense que está destruyendo a la humanidad a través de los valores culturales y sociales. El polítologo Paul Eidelberg la incluyó como un ejemplo de la imagen superficial y parcial que se tiene de los Estados Unidos en el mundo.

Contexto thumb|Madonna con indumentaria asiática en la realización del Rebel Heart Tour en 2016. Camille Paglia expresa que todo empezó en 1984, cuando Madonna utilizó como vía a MTV y el estilo callejero de los Estados Unidos que había tomado de las comunidades negras, hispanas y de sus raíces italianas. Además, la adopción de estilos subalternos étnicos y queer por parte de Madonna ha sido elogiado y visto como ejemplo de su capacidad para reinventarse. La escultora sudafricana Deborah Bell explica que la artista se ha apropiado de símbolos de la cultura hindú, las asiáticas y la latina. A medida que su interés en las cosas asiáticas crecía, incorporó elementos del sufismo y budismo. En general, Madonna se ha apropiado de elementos de culturas extranjeras en su imagen, canciones y vídeos. Así, Bell la denominó como una «esponja cultural».

Ali Mohammadi, autor del libro International Communication and Globalization: A Critical Introduction (1997) escribió que las trampas culturales de la modernidad, como Madonna y el Internet, están allanando el camino para una economía y una cultura global. El profesor Gerald Sussman en su libro Communication, Technology, and Politics in the Information Age (1997) apuntó que «las diferencias culturales ciertamente permanecen entre las sociedades, pero las imágenes empaquetadas de Madonna y de una urbanización de influencia occidental en el tercer mundo crean comunidades de estilos de vida menos limitadas por las fronteras nacionales». La revista Scientia et praxis de la Universidad de Lima amplió este punto y dijo que «un mundo tan desigual como el nuestro sobrevive, se adapta, retrocede y avanza. Una comunidad africana puede yuxtaponer algunos rasgos de la época premoderna, moderna y posmoderna en un mismo espacio, incluyendo en él, el arado, el automóvil, Coca-Cola, canciones de Madonna y figuras semidesnudas».

Análisis y estudios académicos Marie Darrieussecq junto al profesor Belén González de la misma universidad concluyeron que «la insistencia de Madonna por desplegar un cuerpo transnacional ubica su corporalidad, hasta entonces en movimiento, en fuga permanente, en el no lugar, en los entresijos y redes de la era global... tolera y propulsa su flujo constante, el alejamiento definitivo del lastre de los binarismos que separan lo civilizado de lo salvaje, lo nacional de lo extranjero, lo anglo de lo latino, etc».

Madonna ha sido testigo de la apropiación de su cuerpo por parte de la industria neoliberal y, simultáneamente, ha sabido manejar los engranajes de esta maquinaria para ponerla a su servicio. Esta simbiosis la ha catapultado al paisaje cultural planetario. La investigadora Frances Negrón-Muntaner dio su punto de vista al comentar que «las legendarias reinvenciones de la cultura popular de Madonna no son sólo maneras de reengendrar su poder, sino ejemplos clásicos del cuerpo transculturado, que en su promoción y entusiasmo por la vida nunca se termina, nunca se completa; está continuamente construyendo, creando... el cuerpo traga el mundo y es tragado por el mundo».

Apropiación de la cultura latinoamericana por Madonna thumb|A lo largo de su carrera Madonna ha sentido una fascinación por la cultura latina. En la imagen, la artista durante el segmento Latin/Gypsy del Rebel Heart Tour.

Los autores de la Enciclopedia Gay estudiaron la posibilidad de la temprana fe católica en Madonna, como un factor influencia para que la artista llegara a sostener una relación con la cultura latinoamericana, así como su fantasía de lo que esa cultura es o puede ser. Explicaron que cada vez que es católica, es latina. A esto se suma la relación de la artista con personas hispanas, como el entrenador Carlos León quien se convirtió en padre de su primera hija, Lourdes León. También mantuvo una relación con el modelo brasileño Jesús Luz. En sus giras y actuaciones en directo incluye por lo general guiños a la cultura con homenaje al baile y atuendos de naciones como México o España.

La investigadora Frances Negrón-Muntaner explica que la «fiebre latina» de la artista está presente incluso en nombres que ha puesto a sus mascotas. La cantante señaló en una ocasión que «los hombres latinos fueron puestos en la tierra para encantar a las mujeres». El portal Hispavista dijo que el álbum True Blue representó «su primer acercamiento a sus raíces latinas». Los ejemplos más claros se encuentran en canciones como «La isla bonita» donde los escritores de la Enciclopedia Gay sugieren que podría ser una declaración de amor a Puerto Rico o, al Puerto Rico intenso que contiene la ciudad de Nueva York. El siguiente disco de la artista, Like a Prayer contiene cierta sensualidad latina para los autores de la enciclopedia. Para la portada del álbum American Life se inspiró en el Che Guevara. Los autores del libro Madonna's Drowned Worlds: New Approaches to Her Subcultural Transformations (2004) notaron que es uno de los muchos ejemplos de la cantante al incorporar la identidad hispana y subcultura latina en su obra. El videoclip de «Deeper and Deeper» del álbum Erotica y «Take a Bow» del disco Bedtime Stories así como la versión en español de «You'll See» contienen referencias a la cultura española. También se encuentra el filme Evita donde interpretó el papel de la política argentina Eva Perón.

La revista académica New West Indian Guide incluye la apropiación cultural latina de Madonna con el baile voguing, que contiene aspectos de la estética puertorriqueña. Otras autores han encontrado referencias a la cultura latina en «Into the Groove», «I'm Going Bananas», «Lo que siente la mujer» del álbum Music, «Spanish Lesson» perteneciente al disco Hard Candy o «Who's That Girl».

En 2001, Madonna expandió la compañía discográfica Maverick Records con su división Maverick Música, para artistas hispanos. Durante la realización del Rebel Heart Tour en México, la artista agradeció a su audiencia y señaló sentirse deudora de la cultura latina. La presentación se lo dedicó a Frida Kahlo y dijo: «Este acto me gusta mucho porque tiene mucha influencia de Latinoamérica». Además señaló: «Esta es mi parte favorita del show, como pueden ver tengo una gran influencia de la cultura mexicana». Varios artistas latinos se han visto influenciadas por Madonna, como lo son Thalía, Shakira, Paulina Rubio o Ricky Martin.

Italianidad de Madonna upright|left|thumb|Vestimenta de Madonna exhibida en el Hard Rock Cafe en la ciudad italiana de Florencia. Madonna tiene ascendencia latina al poseer raíces italianas. Es una de las italoaestadounidenses más famosas del planeta. El educador George Leonard puso de ejemplo a la cantante como una de las italoestadounidenses que han redefinido el arte, especialmente la música rock.

El historiador Pellegrino D'Acierno en su libro The Italian American Heritage (1999) explica que sobre Madonna se ha escrito mucho, pero sobre la italianidad de ella muy poco. El autor de referencia apuntó que la primera y más importante referencia de la cantante como italiana es su nombre, que deriva del término madonna. D'Acierno notó que la italianidad de la artista tiene fuerte presencia en sus películas y videos musicales. También dijo que el uso de imaginaria católica es un signo de su italianidad e identidad cultural. De manera similar, los autores del libro Madonna the Companion notaron que videos como «Like a Prayer» y «Open Your Heart» muestran la cultura italoestadounidense. Sin embargo, a diferencia de otros artistas, ella no hace ninguna referencia a la tradición italiana en canciones. La única manera es cuando interpreta el rol de prima donna —la de diva—.

Tras rodar el videoclip de la canción «Like a Virgin» en la ciudad de Venecia, la cantante declaró: «Soy Madonna e italiana». Durante su presentación en la ciudad de Turín que luego fue distribuida con el lanzamiento Ciao Italia: Live from Italy, Madonna declaró estar «orgullosa de ser italiana». En la realización del Blond Ambition World Tour, hizo referencias nuevamente pero esta ocasión declaró ante la prensa de Italia, que estaba orgullosa de tener raíces italianas y que se identificaba como italoestadounidense. En 2010, protagonizó una sesión de foto para la marca Dolce & Gabbana inspirada en la moda italiana. En el videoclip de «Papa Don't Preach» utiliza una camisa con el mensaje de «Italians do it better» (en español: «Los italianos lo hacen mejor»). El video de «Turn Up the Radio» fue filmado en la ciudad de Florencia. El disco The Immaculate Collection se lo dedicó al Papa. También declaró en una oportunidad, desear vivir en San Remo. En 2015 el Hard Rock Cafe de Madrid creó una hamburguesa llamada «Italian Burger» inspirada en las raíces italianas de la cantante.

La americanización con Madonna thumb|upright|Una estatua de Madonna con indumentaria y referencia a la bandera de los Estados Unidos.

Fraser Cameron, asesor político en la Comisión Europea dijo que Madonna es en muchos aspectos, vista como una embajadora de los Estados Unidos. Gil Troy, historiador presidencial y comentador intelectual explica en el contexto de la Reaganomía, que es una época cuya sensibilidad cultural fue moldeada por Madonna y Michael Jackson, el hombre-niño en lugar de Madonna con el niño.

Los británicos estudiosos de las relaciones internacionales Michael Weiner y Glenn Hook explican que el núcleo de la americanización se halla en las imágenes y personalidades como lo es Madonna, donde existe una cultura política coherente basada en necesidades de productos mundiales. José Martín Brocos Fernández para la revista española Arbil apuntó que la cultura popular es una de las principales exportaciones de los Estados Unidos. Canciones como las de Madonna son himnos para grupos como los jóvenes de todo el mundo. El académico canadiense Matthew Fraser dijo que en la cultura popular estadounidense, se encuentra el poder blando y entre ellos los iconos pop desde Madonna, MTV, Mickey Mouse y McDonald's donde casi toda la población mundial tiene un fácil acceso, como consumidores, al universo simbólico en el que estos iconos ejercen su influencia.