miniaturadeimagen|Máquina de reciclaje (Pfand) en Aldi en Alemania El sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR; , DRS) es un sistema de gestión de envases usados en el que el consumidor, al comprar un producto envasado, deja un depósito o fianza -una cantidad de dinero adicional al precio del producto envasado, generalmente de unos céntimos de euro- , que recupera al devolver el envase vacío en el mismo establecimiento, en otro distinto o en un lugar específico a veces llamado "centro de reciclaje", "centro de devolución" o "centro de redención". Esa devolución se puede producir en dinero o en vales de descuento para comprar los mismos o distintos productos.

El SDDR es un sistema de gestión y recogida que se puede aplicar a cualquier tipo de residuo generado por el uso de productos sujetos a responsabilidad ampliada del productor. En particular, en el caso de envases puede aplicarse a diversos tipos de envases, desde botellas de plástico y latas hasta tarros de vidrio. Los envases recogidos en un SDDR pueden ser envases de un solo uso o envases reutilizables.

El SDDR moderno podría aplicarse con sistemas tradicionales de devolución de envases vacíos para su lavado y reutilización, conocidos generalmente como envases reutilizables. La elección del envase depende del distribuidor del producto envasado, que está obligado legalmente a costear la recogida y tratamiento del residuo generado por su actividad económica.

En algunos de los países donde está implantado el SDDR pueden coexistir ambos sistemas de devolución de envases.

Implantación de los SDDR

El SDDR se implantó por primera vez en Suecia en 1984. Otros países nórdicos siguieron su ejemplo ya en el siglo pasado: Islandia, Finlandia y Noruega. Al comienzo del nuevo milenio fue implementado en Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Estonia y Croacia. Este último país lo implantó en 2006. Desde entonces hasta 2021 sólo un país implantó este sistema: Lituania en 2016. El SDDR recupero protagonismo en la agenda europea a raíz de la Directiva sobre plásticos de un solo uso, aprobada por las instituciones comunitarias en 2019. Entre otras medidas para reducir el consumo de plásticos fija un objetivo de recogida selectiva de botellas de plástico del 77 % para 2025 y del 90 % para 2029. En 2022, comenzó a funcionar en Eslovaquia, Letonia y Malta.Investigación: la amenaza del plástico en Europa En 2023, se puso en marcha en Rumanía; en 2024, en Hungría e Irlanda; y en 2025, en Austria y Polonia.Visión general y resultados de los Sistemas de Depósito y Retorno en Europa

Así, en noviembre de 2025, entre los países europeos, el sistema SDDR estaba implantado en Alemania, Austria, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Estonia, Finlandia, Hungría, Irlanda, Islandia, Letonia, Lituania, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Suecia. En abril de 2026, entró en funcionamiento en Portugal.Portugal se prepara para el sistema de depósito y devolución de latas y botellas - The Portugal News A partir del 22 de noviembre de 2026 está previsto que empiece a funcionar en España, aunque existen dudas sobre si se logrará implementar en esa fecha.La burocracia bloquea la implantación del retorno de envases usados al comercio En cuanto al Reino Unido, se espera que se implante en octubre de 2027. En el resto de países de la Unión Europea, así como en Turquía, se ha adoptado la legislación correspondiente o se mantienen debates en curso sobre su futura implantación.

Fuera de Europa está en vigor en algunos estados de Estados Unidos, parte de Australia y algún otro país.

En los distintos países, el sistema SDDR tiene una denominación diferente. Por ejemplo, en Alemania, se conoce al SDDR como sistema Pfand,El Éxito del Sistema Pfand en Alemania: líder en reciclaje y economía circular mientras que en Estados Unidos se conoce como Bottle Bill.How California's Bottle Bill Works

Envases y productos incluidos en el sistema

Prácticamente en todos los mercados en los que hay SDDR se incluyen envases de plástico (sobre todo PET) y latas de bebidas (acero o aluminio) de agua, refrescos y cervezas. Dependiendo del país, pueden incluirse envases de otros materiales como el vidrio y otras bebidas como zumos o bebidas alcohólicas de baja graduación —distintas de la cerveza—. El vino, licores y los productos lácteos no suelen estar incluidos.

Origen de los SDDR actuales

En este punto suele haber bastante confusión: los SDDR se suelen confundir con los sistemas tradicionales de devolución de envases reutilizables. En aquellos sistemas se podía - de hecho se solía- devolver un envase vacío al comprar un envase lleno del mismo producto sin recibir el depósito devuelto ni pagar un nuevo depósito, mientras que en la actualidad siempre se paga el importe del depósito y siempre se recibe el importe del depósito devuelto.

En la actualidad los fabricantes y distribuidores apuestan por cadenas largas de distribución, envasando en zonas donde les resulta ventajoso y vendiendo el producto envasado donde pueden maximizar el beneficio, con independencia de que exista o no un sistema adecuado para la recogida de residuos de envases. Por ello suelen imponer a los consumidores envases de usar y tirar que, con frecuencia, no se recogen ni son recuperados para el reciclaje.

El SDDR para latas de bebidas tiene su origen en Suecia, donde se puso en marcha en 1984. La razón fundamental fue que el mercado, sobre todo el de la cerveza, cambió del envase de vidrio reutilizable a la lata de bebidas de un solo uso en una situación en la que no había sistemas de reciclado de envases de un solo uso en funcionamiento, y el SDDR se introdujo para que hubiera un sistema que obligara a los consumidores a devolver las latas vacías. Esta matización es importante, porque en la actualidad hay la creencia, alimentada por los que pretenden vender el sistema SDDR, de que es un paso previo a la reintroducción del envase reutilizable, mientras que el origen fue precisamente la desaparición gradual del envase reutilizable en Europa. La directiva europea de envases y residuos de envases no se introdujo hasta diez años más tarde. Además se introdujo mediante un acuerdo entre el Estado, las compañías de bebidas y el sector de la distribución. En cualquier caso, La existencia de una cadena logística de recogida de envases separados por tipo podría ser un paso previo para la vuelta a envases reutilizables

En Suecia, los envases de PET para agua y refrescos también se introdujeron casi diez años más tarde cuando se produjo un cambio semejante en el mercado de bebidas, y el sistema se amplió para incluirlos.

En el resto de los países nórdicos se introdujo el SDDR con posterioridad por razones similares, aunque cada país es un caso distinto.

Hubieron de pasar casi 20 años hasta que en 2003 el sistema se introdujo en Alemania de forma obligatoria, y en contra de la opinión del comercio y de los distribuidores, lo que supuso un caos considerable, varios cambios legislativos y de formato del sistema en un período muy corto, y con graves consecuencias para algunos sectores. El sector más afectado fue el de las latas de bebidas, que prácticamente desaparecieron del mercado. Con el tiempo se ha podido comprobar con todo detalle que la razón fundamental para la introducción abrupta del sistema fue comercial y no medioambiental: proteger el mercado de pequeñas cervecerías locales y regionales, base de la economía local en muchos casos, que no podían competir con el envase de vidrio reutilizable contra la cerveza en lata de marcas internacionales que resultaba mucho más barata y amenazaba el negocio local. De hecho diez años después de la introducción del sistema, el que había sido ministro responsable de medio ambiente y de la introducción del SDDR, Jürgen Trittin, declaró a los medios de comunicación "La introducción del SDDR salvó a la industria cervecera de Baviera". Adicionalmente, y como justificación de la introducción, se dio la razón de que el mercado de bebidas en Alemania había dejado de ser casi en su totalidad de envases reutilizables y que por razones ambientales había que volver a tener al menos el 80% de las bebidas en envases reutilizables, por lo que se introducía el SDDR. Quince años después de la introducción del SDDR alemán, el volumen de bebidas en envase reutilizable en Alemania había caído 30 puntos porcentuales, y en la actualidad es del orden del 40%.. Por otra parte, los sectores de agua y refrescos hicieron también cambios profundos en su mix de envases, adoptando masivamente el PET y también eliminando prácticamente el envase de vidrio de un solo uso. Según datos publicados por la agencia federal de medio ambiente de Alemania UBA (Umwelt Bundesamt) entre 2000 y 2016 el consumo de envases de plástico de un solo uso aumentó el 75%.

En España el SDDR obligatorio entrará en vigor previsiblemente en 2026, después de que el modelo de contenedor amarillo no fuese capaz de cumplir los objetivos establecidos legalmente para la recogida separada de botellas de plástico de un solo uso. Según el informe publicado:Se obtiene un porcentaje de recogida separada de botellas SUP para el año 2023 del 41,3%

De acuerdo al porcentaje de recogida separada de botellas SUP para el año 2023, no se alcanzan los objetivos de recogida separada establecidos en el artículo 59 de la LRSCEC, para el año 2023 y, en consecuencia, se deberá implantar, en todo el territorio nacional y en el plazo de dos años, un sistema de depósito, devolución y retorno (en adelante SDDR).Esta disposición pone fin al debate sobre los datos de recuperación de envases. Agentes interesados decían estar cumpliendo objetivos con el contenedor amarillo, pero se demostró que no era así y que debía ponerse en marcha el SDDR, contemplado en la legislación de residuos desde la década de 1990.Sistema de depósito, devolución y retorno y sistemas integrados de gestión de residuos de envases y envases usados

Sección 1.ª Sistema de depósito, devolución y retorno

Artículo 6. Obligaciones.

1. Los envasadores y los comerciantes de productos envasados o, cuando no sea posible identificar a los anteriores, los responsables de la primera puesta en el mercado de los productos envasados, estarán obligados a:

Cobrar a sus clientes, hasta el consumidor final, una cantidad individualizada por cada envase que sea objeto de transacción. Esta cantidad no tendrá la consideración de precio ni estará sujeta, por tanto, a tributación alguna.

Aceptar la devolución o retorno de los residuos de envases y envases usados cuyo tipo, formato o marca comercialicen, devolviendo la misma cantidad que haya correspondido cobrar de acuerdo con lo establecido en el apartado anterior.

No obstante lo señalado en el párrafo anterior, los envasadores sólo estarán obligados a aceptar la devolución y retorno de los envases de aquellos productos puestos por ellos en el mercado.

Asimismo, los comerciantes sólo estarán obligados a aceptar la devolución y retorno de los residuos de envases y envases usados de los productos que ellos hubieran distribuido si los hubiesen distinguido o acreditado de forma que puedan ser claramente identificados.

2. El poseedor final de los residuos de envases y envases usados, de acuerdo con lo establecido en el apartado anterior, deberá entregarlos en la forma indicada en el artículo 12.

3. Las cantidades individualizadas a que se refiere el apartado 1 serán fijadas por el Ministerio de Medio Ambiente, en cuantía suficiente para garantizar el retorno de los residuos de envases y envases usados, previa consulta a las Comunidades Autónomas y a los Ministerios competentes por razón de la materia.