thumb|367x367px|El emperador Meiji trasladándose de Kioto a Tokio. La describe una cadena de eventos que condujeron a un cambio en la estructura de la política y sociedad de Japón en el período comprendido de 1868 a 1912 que abarca parte del período Edo denominado shogunato Tokugawa tardío y el comienzo de la era Meiji.

La formación en 1866 de la alianza «Satcho» entre Saigō Takamori, el líder del dominio de Satsuma, y Kido Takayoshi, el líder del dominio de Choshu, marca el inicio de la Restauración Meiji. Estos dos líderes apoyaron al emperador y trabajaron junto con Sakamoto Ryoma para acabar con el shogunato Tokugawa (finalizado en 1867) y restaurar el poder del emperador.

En enero de 1868 en la guerra Boshin o guerra del Año del Dragón es la designación del quinto año del ciclo sexagenario en los calendarios orientales asiáticos. 戊辰 también se puede leer como "tsuchinoe-tatsu" en japonés, literalmente "Hermano más viejo del Dragón de la Tierra". En la terminología china, se tradujo como "Dragón de la Tierra Yang", que se asocia con este año en particular en el ciclo sexagenario. Etimológicamente, 戊 y 辰 no tienen nada que ver con "dragón" o "hermano más grande de la Tierra", así pues, la lectura "tsuchinoe-tatsu" se tiene que considerar como un tipo de kun'yomi asociativo. En términos de la era, el conflicto empezó el cuarto año de Keiō, que también se convirtió en el primer año de Meiji en octubre de aquel año, y acabó el segundo año de Meiji. Choshu y Satsuma derrotaron el ejército del anterior shogun. En realidad no se devolvieron los poderes al emperador sino que el poder pasó del derrotado Shogun a una oligarquía de daimios. Empieza la era Meiji, época en que quedaron abolidos los privilegios especiales de los samuráis, y se dio a la población la posibilidad de tener apellido (privilegio hasta entonces de la aristocracia, mientras que la gente tenía el nombre de su profesión, por ejemplo, el capitán de un barco era denominado "Anjin" - "capitán" -). Estos cambios provocaron la inestabilidad del país a comienzos de la era Meiji. Hubo muchas revueltas, pero se puede destacar la de Saigo Takamori, integrante del triunvirato ishin, amigo y compañero de Toshimichi Ōkubo. Saigo fue derrotado por Ōkubo y, según algunas fuentes, se habría suicidado ritualmente (seppuku). La era Meiji consiguió la estabilidad total después de cuatro décadas.

Características

La restauración Meiji Bakumatsu no Dōran (fin del régimen del shōgun) fue la sucesión política que llevó al Shogunato Tokugawa a su final para renovar el poder de gobierno de Japón al tennō, cedido a la figura del shōgun durante el shogunato Kamakura. Este régimen era muy parecido al feudalismo europeo: el emperador (que se creía que descendía de los dioses) no tenía el poder real sino que dependía del daimyō (señor feudal o hacendado de familias importantes) más importante. Este se titulaba shōgun, que es el mayor rango que un daimyō podía obtener. Por eso el régimen político se llamaba shogunato. Japón hasta 1853 había permanecido aislado del resto del mundo económica y políticamente (excepto para China y los Países Bajos). En esta fecha llega una escuadra de la Armada estadounidense (al mando del Comodoro Perry) que tenía como propósito exigir un tratado de comercio. Este hecho se conoce también como la . Al no tener Japón una armada para hacerle frente tuvo que aceptar el tratado, evidenciando lo débil que era el país.

Esta revolución tuvo una particularidad; la misma clase dominante fue la que vio la necesidad de cambio y de renunciar a sus derechos especiales. Por eso estaban divididos en dos bandos: los Ishin shishi y los partidarios del shogunato. Los daimyō que estaban en contra del shogunato lideraron a los Ishin shishi. Entre ellos destacan tres dirigentes, el llamado Ishin sanketsu (el triunvirato Ishin), cuyos integrantes eran Toshimichi Okubo, Saigō Takamori y Kogoro Katsura.

Los partidarios del shogunato contaban con diferentes fuerzas para enfrentarse a estos revolucionarios: entre ellos, el Shinsengumi (una fuerza paramilitar-policial situada en Kioto). Para 1867 el movimiento revolucionario había logrado un avance decisivo y el emperador Meiji (que no tenía poder real) dicta la orden de disolver el bakufu (shogunato). Pero el shōgun Tokugawa Yoshinobu se resiste a dejar el poder en manos del Ishin shishi y en 1868 se desarrollan cinco batallas más, llamadas las Guerras Boshin, en orden cronológico son estas: Toba-Fushimi, Monte Ueno, Nagaoka, Aizu y Hakodate.

Posteriormente los samuráis tras los radicales cambios realizados por el emperador, se rebelan contra él, formando un ejército cuyo enemigo será el emperador al abolir los privilegios de la clase samurái, los contrincantes fueron el recién fundado cuerpo de policía, formada en gran parte por samuráis que se pusieron al servicio del emperador y samuráis de los clanes vencedores en las Guerras Boshin: Satsuma y Chōshū.

Los resultados de las cinco guerras fueron determinantes y finalmente el shōgun convocó a consejo al shishi Saigō Takamori, en el que estuvo presente Katsu Kaishū, comisionado de la armada seleccionado como negociador entre ambas facciones. El resultado de este consejo fue la rendición del shogunato.

Contexto cultural miniatura|izquierda|Un adolescente Emperador Meiji con representantes extranjeros al final de la Guerra Boshin, 1868-1870.|453x453px

La Restauración Meiji (el fin del régimen del shōgun) representó la caída del régimen despótico en Japón. Este régimen se basaba en un modelo muy parecido al feudalismo europeo; el emperador, que se creía que descendía de los dioses, no tenía el poder real sino que dependía del daimio, el señor feudal más importante. Este recibía el título de "shōgun", que es el mayor rango que un daimio podía obtener. Por eso el régimen político se denominaba shogunato o bakufu. Ahora bien, Japón hasta 1853 había sido aislado del resto del mundo económica y políticamente, excepto para China y Holanda. En esta fecha, en 1853, llegó una flota armada norteamericana, bajo el mando de Matthew Perry, con el objetivo de pedir, o exigir, un tratado de comercio. Este hecho es conocido como "Kuro-fune raikō" (la llegada de los barcos negros). Cómo Japón no tenía una armada para hacer frente tuvo que aceptar el tratado, lo cual puso de relieve la debilidad del país.

En febrero de 1867, Mutsuhito, a sus quince años, sucedió su padre, el emperador Kōmei y se proclamó una nueva era de Meiji (que significa "culto a la regla"). La restauración Meiji de 1868 puso fin a 256 años de feudalismo del Shogunato Tokugawa.

Una revolución de la clase alta Esta revolución tuvo una particularidad única en la historia: la misma clase dominante (la aristocracia) fue la que vio la necesidad de cambio y de renunciar a sus derechos especiales. Por eso estaban divididos en dos bandos: los Ishin Shishi y los partidarios del shogunato. Los terratenientes (daimyō) que estaban en contra del shogunato lideraron el Ishin Shishi. Entre ellos destacan tres dirigentes, el llamado Ishin no sanketsu (el triunvirato Ishin), los integrantes eran Toshimichi Okubo, Saigo Takamori y Kido Takayoshi.

Los partidarios del shogunato contaban con diferentes fuerzas para enfrentarse a estos revolucionarios; entre ellos el Shinsengumi (una fuerza paramilitar-policial situada en Kyoto). Hacia 1867 el movimiento revolucionario había conseguido un avance decisivo y el emperador Meiji (que no tenía poder real) dicta la orden de disolver el bakufu (shogunato). Pero el shōgun Tokugawa Yoshinobu se resistía a dejar el poder en manos del Ishin shishi y en 1868 tuvieron lugar cinco batallas más, conocidas con el nombre de Guerras Boshin (en orden cronológico son: Toba-Fushimi, Monte Ueno, Nagoaka, Aizu y Hakodate).

Posteriormente los samuráis, después de los radicales cambios realizados por el emperador, se sublevaron contra este, formando un ejército. El enemigo era el emperador que había abolido los privilegios de la clase samurái. Los contrincantes fueron el reciente fundado cuerpo de policía, formada en gran parte por samuráis que se pusieron al servicio del emperador y samuráis de los clanes vencedores de las guerras Boshin: Satsuma y Chozu.

Los resultados de las cinco guerras fueron determinantes y el shōgun convocó un consejo al ishin Saigo Takamori, en el cual estuvo presente la cabeza de marina shogunal, Katsu Kaishū. El resultado de este consejo fue la rendición del shogunato.

Alianzas y lealtades miniatura|Alegoría del Nuevo luchando contra el Viejo, a principios del Japón Meiji, alrededor del año 1870 |408x408px La formación en 1866 de la alianza Satsuma-Chōshū entre Saigo Takamori, el líder del territorio Satsuma y Kido Takayoshi, el líder del territorio Chōshū, construye los fundamentos de la restauración Meiji. Estos dos líderes apoyaron al emperador Kōmei (padre del emperador Meiji) y se aliaron junto a Sakamoto Ryoma con el propósito de cambiar el gobierno del shogunato Tokugawa (bakufu) y devolver el poder al emperador. El 3 de febrero de 1867, el Emperador Meiji subió al trono después de la muerte del emperador Kōmei. Este periodo también supuso un cambio en Japón, el cual evolucionó desde una sociedad feudal hacia una economía capitalista, con una persistente influencia occidental.

La gran reforma

La primera reforma fue la promulgación de la carta de juramento en 1868, una declaración general con el propósito de que la oligarquía Meiji consiguiera el impulso necesario para ganar la confianza y el apoyo financiero del nuevo gobierno. Los cinco estatutos consistían en:

Establecimiento de asambleas deliberativas La integración de todas las clases en la tarea de sacar adelante el estado El reemplazo de las «costumbres nocivas» por «leyes naturales» Una búsqueda internacional por el conocimiento El fortalecimiento de los fundamentos del gobierno imperial

Con la aceptación del juramento se daba por hecho, de manera implícita, que se tenía que acabar con la exclusividad política del bakufu y que había que moverse hacia una participación más democrática en el gobierno. Para implementar los estatutos del juramento, se elaboraron once artículos constitucionales. Además de nombrar un nuevo Consejo de Estado, un cuerpo legislativo y un sistema de rango para los nobles y oficiales, se limitó la permanencia en los cargos a cuatro años, se permitió la votación pública, se estableció un nuevo sistema de impuestos, y se establecieron nuevas leyes locales administrativas.

El gobierno Meiji aseguró a las fuerzas extranjeras que tendrían que seguir los antiguos tratos negociados con el bakufu y anunciar que tendrían que actuar según las leyes internacionales. Mutsuhito, que reinó hasta el 1912, seleccionó un nuevo título Meiji, o Culto en el Gobierno como señal del comienzo de una nueva era en la historia japonesa.

Para escenificar el nuevo orden, la capital fue trasladada de Kioto, donde estuvo situada desde el 794, a Tokio (la capital del este), que era el nuevo nombre para la ciudad de Edo. La mayoría de los daimyō entregaron voluntariamente al emperador sus tierras y archivos de censo durante la abolición del sistema han, con lo cual se simbolizaba que la tierra y la gente estaban bajo jurisdicción del emperador. Confirmadas sus posiciones hereditarias, los daimyō se convirtieron en gobernadores, y el gobierno central asumió sus gastos administrativos y pago de los estipendios de los samuráis. El han fue reemplazado por las jefaturas del Japón en 1871, y la autoridad continuó fluyendo hacia el gobierno central. Los funcionarios favorecidos de los anteriores han, como los de Satsuma, Chōshū, Tosa, y Hizen, ocuparon varios cargos en los nuevos ministerios. Formalmente, los nobles que no eran favorecidos por la corte y los de menor rango y samurái más radicales reemplazaron las personas asignadas por el bakufu, daimyō y antiguos nobles de la corte, mientras aparecía una nueva clase gobernante.

Reforma administrativa