La lista negra de Hollywood —conocida generalmente como la amplia lista negra de la industria del entretenimiento— fue la práctica de negar el empleo a guionistas, actores, directores, músicos, y otros profesionales del entretenimiento estadounidenses durante la mitad del porque fueron acusados de tener simpatía o lazos comunistas. A los artistas se les impidió trabajar sobre la base de su presunta pertenencia o simpatía con el Partido Comunista de los Estados Unidos o a su negativa en la colaboración a las investigaciones sobre las actividades del partido. Incluso durante el periodo de su aplicación más estricta, desde finales de los años 1940 hasta finales de años 1950, la lista negra rara vez se hacía explícita o verificable, sino que directamente dañaban la carrera profesional de decenas de personas que trabajaban en la industria del cine.
La primera lista negra sistemática de Hollywood fue instituida el 25 de noviembre de 1947. Al día siguiente, diez escritores y directores fueron citados por desacato al Congreso debido a su negación a la hora de testificar ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses. Un grupo de ejecutivos del estudio, que actuaba bajo los auspicios de la Motion Picture Association, despidió a los artistas —los llamados "Diez de Hollywood"— y publicó lo que se conoció como la Declaración Waldorf.
El 22 de junio de 1950, se publicó un panfleto titulado Red Channels en el cual se identificaron a 151 profesionales de la industria del entretenimiento en el contexto de "Fascistas Rojos y sus simpatizantes". Al poco tiempo, la mayoría de los profesionales nombrados, junto con una serie de otros artistas, serían vetados de empleo en la mayoría de los espacios de entretenimiento.
La lista negra duró hasta 1960, cuando Dalton Trumbo, miembro del Partido Comunista de 1943 a 1948 y miembro de los "Diez de Hollywood", fue acreditado como el guionista de la exitosa película Éxodo, dirigida por Otto Preminger, y más tarde públicamente reconocido por el actor y productor Kirk Douglas para escribir el guion de la película Espartaco que éste protagonizaba y producía. Sin embargo, algunos de los que conformaban la lista negra fueron excluidos de trabajo en sus profesiones durante años después.
Historia Antecedentes La lista negra de Hollywood tuvo sus raíces durante los acontecimientos de la década de 1930 y principios de la de 1940, abarcando la cresta de la Gran Depresión y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Dos importantes huelgas de la industria cinematográfica durante la década de 1930 aumentaron las tensiones entre los productores de Hollywood y los sindicatos, particularmente el Sindicato de Guionistas.
El Partido Comunista de los Estados Unidos perdió un apoyo sustancial tras los Procesos de Moscú entre 1936 y 1938 y el Pacto Ribbentrop-Mólotov de 1939. El gobierno de Estados Unidos empezó mostrar su atención a los posibles vínculos entre Hollywood y el partido durante este periodo. Bajo la presidencia del comité de Martin Dies, Jr., el Comité de Actividades Antiestadounidenses (HUAC) publicó en 1938 un informe alegando que el comunismo se había generalizado en Hollywood. Dos años más tarde, Dies tomó testimonio en privado de John L. Leech, un exmiembro del Partido Comunista, el cual nombró a cuarenta y dos profesionales de la industria cinematográfica como comunistas. Después de que Leech repitiera sus cargos de la supuesta confianza a un gran jurado en Los Ángeles, muchos de los nombres fueron informados en la prensa, incluyendo las estrellas Humphrey Bogart, James Cagney, Katharine Hepburn, Melvyn Douglas y Fredric March, entre otras figuras de renombre en Hollywood. Dies dijo que "borraría" de la lista a todos los que se reunieron y cooperaron con él en lo que llamó "sesiones ejecutivas". Dos semanas después de la filtración del gran jurado, todos aquellos que estaban en la lista, a excepción de la actriz Jean Muir, se habían reunido con el presidente de la HUAC. Dies "borró" a todos excepto al actor Lionel Stander, que fue despedido por el estudio cinematográfico Republic Pictures, donde estaba contratado.
La subsiguiente alianza de guerra entre los Estados Unidos y la Unión Soviética trajo al Partido Comunista de los Estados Unidos una nueva credibilidad. Durante la guerra, la afiliación al partido alcanzó un máximo de 50000. A medida que la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin, las percepciones cambiaron otra vez, con el comunismo convirtiéndose cada vez más en un foco de temor y odio estadounidense.
En 1945, Gerald L. K. Smith, fundador del neofascista American First Party, comenzó a dar discursos en Los Ángeles acometiendo contra los "judíos rusos alienados en Hollywood". El congresista de Misisipi John E. Rankin, un miembro de la HUAC, declaró durante una rueda de prensa que "una de las tramas más peligrosas que se han instigado para el derrocamiento de este Gobierno tiene su sede en Hollywood... El mayor foco de actividades subversivas en los Estados Unidos". Rankin prometió, "ahora estamos en el camino de la tarántula". Los informes sobre la represión soviética en Europa Oriental y Central en las consecuencias de la guerra añadieron más combustible a lo que se conoció como la "Segunda Amenaza Roja". El crecimiento de la influencia política conservadora y el triunfo republicano en las elecciones del congreso de 1946, que vieron al partido tomar el control tanto de la Cámara como del Senado, condujeron a un importante resurgimiento de la actividad anticomunista institucional, encabezada públicamente por el HUAC. Al año siguiente, la Alianza para la Preservación de los Ideales Americanos en el Cine (MPA), un grupo de acción política cofundado por Walt Disney, emitió un panfleto que aconsejaba a los productores sobre la evitación de "sutiles toques comunistas" en sus películas. Su consejo giraba en torno a una lista de prohibiciones ideológicas, tales como "No manchar el sistema de libre empresa... No manchar a los industriales... No manchar la riqueza... No manchar el motivo de ganancias... No deificar al 'hombre común'... No glorificar al colectivo".
Los comienzos de la lista negra (1946-1947)
El 29 de julio de 1946, William R. Wilkerson, editor y fundador del The Hollywood Reporter, publicó una columna titulada "A Vote For Joe Stalin" (Un Voto Para Joe Stalin). En ella se nombraron como simpatizantes comunistas a Dalton Trumbo, Maurice Rapf, Lester Cole, Howard Koch, Harold Buchman, John Wexley, Ring Lardner Jr. , Harold Salemson, Henry Meyers, Theodore Strauss, y John Howard Lawson. En agosto y septiembre de 1946, Wilkerson publicó además otras columnas que contenían numerosos nombres de supuestos comunistas y simpatizantes. Esta lista se conocería como "La Lista de Billy" y "Lista Negra de Billy". En un artículo del 65º aniversario de la revista en 2012, el hijo de Wilkerson se disculpó en nombre de ella por su papel desempeñado en la construcción de la lista negra, diciendo que su padre estuvo motivado por venganza debido a su propia ambición frustrada de poseer estudio.
En octubre de 1947, basándose en la lista publicada en el The Hollywood Reporter, el Comité de Actividades Antiestadounidenses citó a un cierto número de personas que trabajan en la industria cinematográfica de Hollywood para que testificasen en una audiencia. Fue declarada con la intención de investigar si los agentes comunistas y simpatizantes había realizado propaganda en películas de Estados Unidos.
Las audiencias se inauguraron con las apariciones de Walt Disney y Ronald Reagan, que por entonces era el presidente del Sindicato de Actores de Cine. Disney testificó que la amenaza de los comunistas en la industria cinematográfica era un serio problema, y nombró a personas específicas que habían trabajado para él como posibles comunistas. Reagan testificó que una pequeña cuadrilla dentro de su sindicato estaba usando "tácticas de tipo comunista" tratando de intentar gobernar la política sindical, pero que no sabía si esos miembros eran comunistas o no, y que en cualquier caso pensaba que el sindicato los tenía bajo control. Más tarde, su primera mujer, la actriz Jane Wyman declaró en su biografía con Joe Morella (1985) que las alegaciones de Reagan contra amigos y colegas dirigieron a la tensión en su matrimonio, lo que implicaría en su divorcio. El actor Adolphe Menjou declaró: "Soy un cazador de brujas si las brujas son comunistas. Soy un acosador de rojos. Me gustaría verlos a todos de vuelta en Rusia".
Por el contrario, varias figuras principales de Hollywood, incluyendo al director John Huston y actores como Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Henry Fonda y Danny Kaye, entre otros, organizaron el Comité para la Primera Enmienda para protestar sobre la orientación del gobierno hacia la industria cinematográfica. Miembros del comité, como Sterling Hayden, aseguraron que Bogart no era comunista. Durante las audiencias, un periódico local de Washington D. C. informó de que Hayden era comunista. Después de regresar a Hollywood, Bogart gritó a Danny Kaye: "Me habéis vendido, hijos de puta". El grupo fue atacado por ser ingenuo o tonto. Bogart, bajo la presión de su estudio Warner Hermanos para que se distanciara de los Diez de Hollywood, negoció una declaración en la que no denunció al comité, pero dijo que su viaje fue "mal aconsejado, incluso tonto". Billy Wilder dijo al grupo: "Deberíamos desplegarnos".
Más tarde, Huston cambió su opinión sobre los Diez de Hollywood. En una carta que escribió a un amigo en 1952 dijo: "Fue después de mucho tiempo cuando descubrí las verdaderas razones detrás del comportamiento de los 'Diez' en Washington, y cuando lo hice me sorprendió más allá de las palabras. Parece que algunos de ellos ya habían testificado en California y dijeron que no eran comunistas y ahora, admitirlo a la prensa habría sido abrirse ellos mismos a cargos de perjurio... Y así, cuando creí que se habían comprometido para defender la libertad del individuo, realmente estaban cuidando sus propias pieles. Si hubiera sospechado tal cosa, puedes estar seguro de que me habría lavado las manos al instante. Pero, como dije antes, la revelación tardó mucho".
Muchos de los profesionales de industria de cinematográfica en los que la HUAC había expresado interés —principalmente guionistas, pero también actores, directores, productores, y otros— eran conocidos o supuestamente miembros del Partido Comunista de los Estados Unidos. De las cuarenta y tres personas inscritas en la lista de testigos, diecinueve declararon que no darían testimonio. Once de estos diecinueve fueron convocados ante el comité. Los miembros del Comité para la Primera Enmienda viajaron a Washington al frente de esta fase crítica de la audiencia, la cual comenzó el lunes 27 de octubre. De los once "testigos hostiles", uno, el dramaturgo Bertolt Brecht, en última instancia optó por contestar a las cuestiones del comité.
Los otros diez rehusaron, citando sus derechos de la Primera Enmienda a la libertad de expresión y reunión. La cuestión crucial a la que se negaron a contestar ahora se expresa generalmente como: "¿Es usted ahora o ha sido miembro del Partido Comunista?" Cada uno de ellos había sido miembro en algún momento, ya que muchos intelectuales durante la Gran Depresión consideraron que dicho partido ofrecía una alternativa al capitalismo. Algunos todavía eran miembros y otros habían sido brevemente activos en el pasado. El Comité acusó formalmente a estos diez de desacato al Congreso e inició procedimientos penales contra ellos en la Cámara de Representantes.