derecha|miniaturadeimagen|400x400px| Países que participan en el programa REDD o en el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques

La reducción de las emisiones de la deforestación y la degradación de bosques (REDD por sus siglas en inglés) es un mecanismo que ha estado negociándose en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) desde 2005, con el objetivo de mitigar el cambio climático a través de la reducción de emisiones netas de gases de efecto invernadero mediante la mejora de la gestión de bosques en los países en desarrollo.

En las últimas dos décadas, varios estudios estiman que los cambios de uso de la tierra, incluyendo deforestación y degradación de bosques, suponen entre el 12 y el 29 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Por esta razón incluir la reducción de las emisiones derivadas del cambio de uso de la tierra se considera esencial para conseguir los objetivos de la UNFCCC.

Durante las negociaciones del Protocolo de Kioto sobre el cambio climático, y en particular su Mecanismo de desarrollo limpio (CDM por sus siglas en inglés), se debatió incluir la gestión de bosques tropicales, pero finalmente se desechó debido a las dificultades metodológicas para establecer –en particular– la adicionalidad y el escape (deterioro atribuible al proyecto observado fuera de su área). Lo que quedó en el protocolo sobre silvicultura fue "Forestación y reforestación", campo sectorial número 14 del CDM. Según sus disposiciones, las tierras que desde 1990 carecían de cubierta forestal podían ser forestadas o reforestadas con árboles comerciales o autóctonos. En sus primeros ocho años de operación, un total de 52 proyectos ha sido registrado bajo la sección "Forestación y reforestación" del CDM.UNFCCC CDM project search page, accessed 2014-02-28 Los engorrosos procedimientos administrativos y los altos costes de transacción correspondientes son a menudo culpados de este lento arranque.

En respuesta a lo que muchos percibían como un fallo en abordar una importante fuente de emisiones netas de gases de efecto invernadero, se formó la Coalición de Naciones con Selvas Tropicales (CfRN por sus siglas en inglés), que en 2005 propuso a la Conferencia de las Partes del UNFCCC un mecanismo para considerar la reducción de emisiones derivadas de la deforestación tropical y de la degradación de bosques como una medida de mitigación del cambio climático.

Historia de la REDD

REDD La UNFCCC , Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, discutió la REDD por primera vez en 2005 en su 11.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP), a petición de Costa Rica y Papúa Nueva Guinea, que actuaban en nombre de la CfRN cuando entregaron el documento "Reducción de las emisiones de la deforestación en países en desarrollo: enfoques para estimular la acción", con una petición para poner en la agenda la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y de la degradación de bosques naturales como medida de mitigación. La COP 11 aceptó la petición e introdujo el documento como el punto 6 de su agenda: Reduciendo las emisiones por deforestación en países en desarrollo: enfoques para estimular la acción.

REDD+

Plan de acción de Bali La REDD fue objeto de cuidadosa atención por parte de la UNFCCC –y los asistentes– en la COP 13, diciembre de 2007, donde se adoptó la primera decisión sustancial sobre REDD+, la decisión 2/CP.13: "Reduciendo las emisiones por deforestación en países en desarrollo: enfoques para estimular la acción". La 2/CP.13 pedía que se realizaran actividades de demostración para informar de ellas dos años más tarde (en la siguiente COP), y que se valoraran los factores que estaban provocando deforestación. Quizás con mayor interés, REDD+ también se mencionaba en la decisión 1/CP.13, el "Plan de Acción de Bali", con referencia a las cinco actividades elegibles para REDD+ (el signo "+" lo constituyen la gestión sostenible de bosques, la conservación de la cantidad total ('stock') de carbono acumulada por el bosque el aumento de dicha cantidad).

La petición de actividades de demostración en la decisión 2/CP.13 dio lugar a un gran número de programas y proyectos, incluyendo el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) del Banco Mundial, el programa UN-REDD, y una plétora de proyectos más pequeños financiados por la Iniciativa Internacional Climática y Forestal de Noruega (NICFI por sus siglas en inglés), entre muchos otros. Todo ello basado en la interpretación de las muy escasas directrices de la UNFCCC. En consecuencia, muchos de los proyectos resultaron solo marginalmente coincidentes con las instrucciones de UNFCCC en sesiones posteriores.

Definición de los elementos principales En 2009, la decisión 4/CP.15 de la COP 15: "Guía metodológica de actividades conducentes a la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques, y el papel de la conservación, la gestión forestal sostenible y el aumento de los stocks de carbono del bosque en países en desarrollo" proporcionó información más detallada sobre los requisitos para REDD+. Específicamente, se introdujo el sistema nacional de control forestal, con elementos de medida, información y verificación (MRV por sus siglas en inglés). Además, los países fueron animados a desarrollar estrategias nacionales, desarrollar las capacidades nacionales, establecer niveles de referencia, y establecer un enfoque participativo para conseguir un «compromiso pleno y eficaz de pueblos indígenas y comunidades locales en (…) el control y la información».

Un año más tarde, en la COP 16, se adoptó la decisión 1/CP.16 . En su sección C: "Enfoques de políticas e incentivos positivos sobre temas relativos a la reducción de emisiones provenientes de la deforestación y la degradación forestal en países en desarrollo; y el papel de la conservación, la gestión forestal sostenible y el aumento de los stocks de carbono del bosque en países en desarrollo" introdujo las así llamadas salvaguardas (safeguards), con una reiteración de los requisitos para el sistema nacional de control forestal.

Estas salvaguardas se introdujeron para asegurar que la implantación de REDD+ a nivel nacional no iría en detrimento del medio ambiente o de la población local. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que no se pide a los países que informen sobre las salvaguardas en sí mismas, sino solamente sobre cómo esas salvaguardas son «promovidas y apoyadas». De este modo, la mera existencia de un marco regulador sería suficiente para cumplir la decisión 1/CP.16, sin considerar para nada que dichas salvaguardas sean efectivamente respetadas.

En 2011 la COP 17 adoptó la decisión 12/CP.17: "Guía de sistemas para proporcionar información sobre cómo se abordan y respetan las salvaguardas, y modalidades relativas a los niveles de referencia de emisiones forestales bosque y niveles forestales de referencia según la decisión 1/CP.16".http://unfccc.int/resource/docs/2011/cop17/eng/09a02.pdf Proporciona detalles sobre la preparación y comunicación de niveles de referencia, así como una guía para informar sobre las salvaguardas.

Marco de Varsovia sobre REDD+ En diciembre de 2013, la COP 19 llegó a nada menos que siete decisiones sobre REDD+, que se conocen conjuntamente como el "Marco de Varsovia en REDD-plus". Estas decisiones abordan un programa de trabajo sobre financiación basada en resultados; coordinación de apoyo para la implantación; modalidades para el sistema nacional de control forestal; presentación de información sobre salvaguardas; valoración técnica de los niveles de referencia (de emisiones); modalidades para medir, informar y verificar (MRV); e información sobre los factores que provocan deforestación y degradación. Se especificaban los requisitos para acceder a «financiación basada en resultados»: a través del envío de informes, cuyo contenido también se especifica; de valoración técnica mediante de análisis y consulta internacionales (ICA por sus siglas en inglés) para los cuales se han especificado procedimientos; y solicitud de financiación basada en resultados por las partes de un país en desarrollo al Fondo Verde del Clima. Con estas decisiones la implantación del marco global para REDD+ parece estar completa, aunque quedan muchos detalles por aclarar.

La COP 20 en diciembre de 2014 no tomó nuevas decisiones sobre REDD+. Se hizo una referencia a REDD+ en la decisión 8/CP.20 "Informe del Fondo Verde del Clima a la Conferencia de las Partes y guía para el Fondo Verde del Clima", donde, en el párrafo 18, la COP «pide al consejo de administración del Fondo Verde del Clima (...) (b) Para considerar las decisiones relativas a REDD-plus», refiriéndose a decisiones anteriores de la COP sobre este tema.

Terminología El mecanismo tratado por la COP del UNFCCC , Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, se nombra generalmente como "reducción de las emisiones de la deforestación y la degradación forestal", abreviado a REDD o REDD+. Sin embargo la propia COP no utiliza este nombre ni los acrónimos.

El documento original entregado por Papúa Nueva Guinea y Costa Rica en nombre de la CfRF, con fecha del 28 de julio de 2005, se titulaba "Reduciendo las emisiones de la deforestación en países en desarrollo: enfoques para estimular la acción", [la traducción al español de estos párrafos puede provocar confusión, pues el original inglés se refiere a las grafías exactas que se emplearon en ese idioma, en el que están redactados los documentos de la COP]. La COP 11 aceptó la petición para considerar el documento como el punto 6 de la agenda: "Reduciendo las emisiones por deforestación en países en desarrollo: enfoques para estimular la acción". El nombre para este punto de la agenda se utilizó también en la COP 13 de Bali, en diciembre de 2007.

Por la COP 15 de Copenhague, en diciembre de 2009, el alcance de este punto de la agenda se amplió a "Guía metodológica de actividades conducentes a la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques, y el papel de la conservación, la gestión forestal sostenible y el aumento de los stocks de carbono del bosque en países en desarrollo". En la COP 16 se transformó en "Enfoques de políticas e incentivos positivos sobre temas relativos a la reducción de emisiones provenientes de la deforestación y la degradación forestal en países en desarrollo; y el papel de la conservación, la gestión forestal sostenible y el aumento de los stocks de carbono del bosque en países en desarrollo". En la COP 17 el título de la decisión sencillamente se refería a una decisión anterior: "Guía de sistemas para proporcionar información sobre cómo se abordan y respetan las salvaguardas, y modalidades relativos a los niveles de referencia de emisiones forestales bosque y niveles forestales de referencia según la decisión 1/CP.16". En la COP 19 los títulos de las decisiones 9 y 12 se refieren a dicha decisión 1/CP.16, párrafo 70 y apéndice I respectivamente, mientras que las otras decisiones solo mencionan el tema que se considera.

Ninguna de estas decisiones utiliza un acrónimo, ni para el título del punto de la agenda ni en otras partes del texto; el ubicuo acrónimo REDD no lo acuña por tanto la COP. Sorprendentemente por tanto, el conjunto de decisiones sobre REDD+ que se adoptó en la COP 19 de Varsovia, diciembre de 2013, fue conjuntamente bautizado el Marco de Varsovia en REDD-plus en una nota al pie al título de cada una de las decisiones.

Considerando todo esto, no tendría que haber ninguna confusión en el nombre formal o los nombres formales: REDD se refería originalmente a "reducción emisiones derivadas de la deforestación en países en desarrollo", como rezaba el título del documento original